jueves, marzo 15, 2012

TOP 5 Todo su cuerpo está mojado por la lluvia


1. En una noche nada particular, la computadora estaba encendida, también la TV, llovía como casi siempre y se respiraba ese tedio de llevar días sin salir de casa.

Me fumaba un cigarrillo en la ventana cuando sonó el teléfono.

- ¿Aló? - Contesté
- Te estás comiendo las uñas. – me dijo la voz de una mujer al otro lado de la línea.
- ¿Me estoy comiendo las uñas? – pregunté inmediatamente después de mirarme las uñas. No me las estaba comiendo.
- Sí, te las comes. - su voz era suavecita, casi como la de una niña.
- Es tu imaginación.
- No. No tienes por qué negarlo. Sé cuando alguien se come las uñas, su voz es gruesa y enredada como la tuya en este momento. – se rió. Su risa era algo aguda, un poco contagiosa.

Sonreí.

- No me las como, para eso fumo.  Tengo voz de fumador. – Le dije.- ¿Con quién hablo?

Dicho esto: la llamada se cortó.

Me quedé un rato largo con el teléfono pegado a la oreja, oyendo ese fastidioso “tuuuuuuuu”, preguntándome quién pudo ser esa mujer, si se equivocó de número, si en verdad la llamada era para mí, de si en realidad la llamada se cortó o la mujer colgó con intención.

El cigarrillo se consumió en mis dedos.

2. Miré el identificador de llamadas, la llamada fue hecha desde un teléfono celular. Por cuestiones económicas no iba a devolver aquella llamada. Me despreocupé del asunto y puse música acorde para esa noche: música para ignorar mientras intentaba dormirme. Llevaba días sin pegar un ojo. Muchas noches sin soñar, y me estaba haciendo falta.

Considerable realidad junta no es buena.

De nuevo sonó el teléfono.

- Veo en el identificador de llamadas que eres tú otra vez.- contesté casi sin tener la bocina cerca de mi boca. – Creo que estás equivocada de número.
- Eres mi basurita en el ojo, que ardor tú. Eres mi piedrita en el zapato, renga me tienes. Eres el mosquito que zumba en mis noches, de insomnio me matas. Y así. – Dice ella dulcemente.- Tenía que decírtelo, lo siento.
- Estás equivocada conmigo, no soy ese al que llamas.
- Por ahora no es más. – colgó.

Me acosté en la cama con la bocina aún sin colgar en el pecho.

Miré el techo.

3. Estaba dormido cuando sonó varias veces el timbre de la puerta de la casa. Abrí los ojos y en mi pecho seguía la bocina del teléfono sin colgar, se oía ese “tuuuuuuuuu”. Colgué, miré el reloj que siempre ha estado en la mesita de noche al lado de mi cama y eran las 11:30. Me levanté y, como vivo en un tercer piso, caminé hasta la ventana. Ya no llovía y salvo por un gato blanco con rayas amarillas que caminaba sigilosamente por la acera del frente, la calle estaba desierta. Le resté importancia al hecho, los niños del barrio suelen salir a esa hora a jugar Ring ring corre corre; así como yo lo hacía en mi infancia. Me gustaba mucho ese juego hasta que una vez, en el momento de salir corriendo, me atajó cruelmente el cable de un poste, me dejó sin aire por unos minutos. Minutos eternos en mi vida y ese.

En ese instante, como las veces anteriores, repiqueteó el teléfono.

- ¿Con quién hablabas tanto? Te he estado llamando– preguntó la mujer.
- Con nadie, tenía el teléfono descolgado. – le dije.
- Adivina qué.
- ¿Qué adivino?
- No tengo ropa interior, y hace frío.
- Oye, ¿estás segura que no estás equivocada de teléfono?
- Estoy segura, fui yo la que tocó el timbre de tu puerta.
- ¿Qué? - pregunté sorprendido.

Casi gagueando.

- Toqué el timbre y corrí mucho como en mi infancia, como en la tuya.- Dijo ella.- Ahora, de tanto correr sin mirar el piso, uno de mis pies está atascado en una alcantarilla, las ratas con sus dientecitos afilados saltan y lo quieren morder, ¿me ayudas a desatascarlo? Tengo miedo de pescar alguna fiebre de esas mortales.
- Boba.
- No llevo ropa interior, como ya te lo dije, y tengo una falda: estoy sentada contra el pavimento mojado y hace mucho frío.
- Demasiada boba.
-  ¿Vienes? Dime que sí. Quisiera hablar contigo personalmente.

4. Me dijo que estaba en el parque que queda cerca de mi casa, a unas tres cuadras, que le llevara café y unas galletas, que iba a estar bailando y que por eso necesitaba música, pero que esa música era mi voz, que por favor en el momento de llegar ante ella cantara algo melancólico y alegre.

- Ven, en serio, ven, por favor.- suplicó.

Por temor a que fuera una broma, o quizás porque suelo enamorarme de ese tipo de locas y luego las cosas se ponen complicadas, o porque me dio pereza de salir, ya que no me había bañado, y bueno: no fui.

Me acosté en la cama, le subí volumen a la música para ignorar.

Me dormí.

Soñé con la mañana que dentro de unas horas iba a comenzar.

5. En una mañana nada particular, la computadora estaba encendida, también la TV, llovía como casi siempre y se respiraba ese tedio de llevar días sin salir de casa.

Me fumaba un cigarrillo en la ventana y la miraba a ella. Una chica medio loca, de voz dulce, desnuda, dormida y acostada en mi cama.

- Buenos días.- le susurré.

sábado, marzo 03, 2012

TOP 5 "Es mi camino, este es mi camino. Es mi camino, este es mi camino. Es mi camino, este es mi camino..."


1. Para conformar palabras, frases, párrafos,... mis dedos están listos a aporrear el teclado de mi computadora: miro la hoja de Word en blanco por segundos, minutos y horas... Muero de calor, abro la ventana. 

2. Por fin escribo algo. Leo lo que escribí... Muero de frío, cierro la ventana. 

3. No me gustó para nada lo que escribí, casi tres párrafos de pura y literal mierda mal escrita. Llueve en mi ventana, mejor dicho, llueve en la ciudad. No sé si tengo frío o calor.

4. Vuelvo a escribir...de nuevo borró lo escrito. Escuché esta tarde: "Para el frío tienes solución casi inmediata: chaquetas, bufandas, guantes, gorros, medias, ropa de lana, un café caliente, un chocolate, un ron, un aguardiente, y así. Para el calor no tienes nada, salvo que te desnudes o algo que te quite la sed, y esa sed siempre va a ser constante, y por más que te desnudes igual vas a sudar."

 5. Llevo semanas bloqueado y no es algo que me agrade. Desespero, y para el calor que tengo me chupo un hielo.

Fumo en la ventana.

Actualizo mi estado en Facebook:

"- ¿Recuerdas a toda esa gente que has conocido a lo largo de tu vida?
- Recuerdo a alguna gente, sobre todo recuerdo sus gestos. Amo los gestos. Se me puede olvidar la cara y el nombre de alguien, pero cómo ellos se movieron, no se me va a olvidar nunca.
- Ayer una amiga me contó que un amigo se fue a vivir a Alemania. No me despedí de él. Sabía que se iba, pero no creí que fuera tan pronto. La última vez que lo vi, nos emborrachamos como siempre lo hicimos, y nos despedimos como si nos fuéramos a ver la próxima semana, o el próximo mes, o al año siguiente. No era que lo viera muy a menudo. Ahora sin embargo sé que nunca lo voy a volver a ver… y no fue una despida acorde. Por eso te hice esa pregunta. Porque estoy pensando en toda esa gente con la que he compartido una buena amistad y que de repente ya no está más, ya sea porque se murieron, o se fueron del país, o pasaron de ser amigos a unos simples conocidos que ves por la calle, o que están en Facebook."

Muero de frío, cierro la ventana.

jueves, febrero 09, 2012

TOP 5 El fin de semana.


1. En la pista de baile, la gente alegre, borracha, drogada, algunos transpirando sexo, otros demostrando cansancio, se mueven al son de la Salsa. El olor a alcohol y a sudor humano es algo que no puedes pasar de largo cuando estás medio sobrio, parado aquí, ante la barra de un antro dónde sólo se oye música mal ecualizada. Donde estoy yo.

- ¿Me invita a otro guaro?- le pregunto al señor que tiene una copa de aguardiente en la mano y que está a mi lado. Cabizbajo. Melancólico. Mirando el vacio.

El tipo me ha invitado a las tres últimas rondas. Me lo presentaron hace no menos que una hora, y en ese momento también se le veía afligido. Es compañero de trabajo de una amiga.

- Si luego me invita a un cigarrillo.- dice sin levantar la mirada.
- Está bien.- digo.

Sitúo la mirada en una chica que está entrando en el lugar. Hay noches en que todas las mujeres son un cliché: ella con su cabello negro y largo camina como si estuviera en una película, en una secuencia a cámara lenta. Me mira. Sonríe. Me saluda moviendo los labios en un “hola”. Pasa por mi lado.

Es linda.

Se sienta al lado de su novio u amante o lo que sea.  Se besan de la manera en que uno está urgido por un motel.

2. Agolpados contra los carros que quedan en el parqueadero del lugar están todos esos que no bailan. Los que no tienen dinero para gastar en un antro donde la cerveza vale el doble de lo que cuesta en la calle. Los que salieron a tomar aire. Los patos. También están los que salieron a fumar.

- Estoy dejando el cigarrillo, este es el tercero de la noche.- digo.
- Ya son más de las dos de la mañana, diría más bien el tercero de la madrugada, ¿no?- dice el señor. El que espero que me siga invitando a más rondas de aguardiente.

Hoy particularmente ando escaso de billetes.

- Entonces es el primero del día.- digo botando humo por las fosas nasales.
- No lo he visto bailar en toda la noche.- dice el tipo, mirando hacia el cielo. Mira a la luna.

La luna está llena.

-Me gusta la Salsa, pero no la sé bailar. No me gusta bailar Salsa, la verdad. Tampoco es que me guste venir a estos sitios. Pero uno va a dónde van los amigos un viernes en la noche.- le doy otra calada al cigarrillo.
- A mí tampoco me gusta bailar.

Del antro sale una chica rubia de pelo corto. Se enciende un cigarrillo. Sus ojos azules se desvían en mi dirección. Se me acerca.

- Menos mal vinimos a este sitio, ese otro lugar en el que estábamos es un pichadero de moscos.- dice la chica.
- Sí.- le respondo.

Es linda.

Es la novia de uno de mis amigos.

3. Un torpe pasito aquí. Otro torpe pasito allá. Movimiento mal hecho de cadera. Vuelta. Estoy bailando. Resulta que siempre me quieren enseñar a bailar. Me han capturado cuando iba ruta al baño.

- Oye, ¿podemos bailar después?, me estoy orinando.- le digo a la chica que me capturó.
- No. Orinas cuando se acabe la canción.- Dice ella. - A ver mijo si aprende: pasito aquí, pasito allá, movimiento de cadera, vuelta. Pero hágale con ritmo.
- Soy arrítmico.
- Conmigo coge ritmo mijo.

No hay escapatoria. Miro mis pies.

-Pero no se mire los pies, míreme a mí.- dice ella.

Obedezco. Ella es linda.

Es una amiga.

4. En el sitio hay más chicas que chicos. Muchas de las chicas bailan entre ellas. Una cerveza. Otras tres rondas de guaro. Ya todo da vueltas.

- ¿Otro cigarrillo?- pregunta el señor. Al parecer está más desconsolado que antes. Creo verle una lágrima bajar por su mejilla.
- Esto está lleno de chicas lindas. – digo.
- Que si otro cigarrillo.- en efecto, en sus ojos hay lagrimas.
- Bueno, el segundo de la madrugada.
- Dizque el segundo, ya se ha fumado como cuatro. Lo he visto salir.
- Bueno, el quinto pues. Pero primero tengo que ir al baño.

Me atrapan en el camino.

De nuevo me enseñan a bailar.

5. Clic. Fuego. Dirigirlo a la punta del cigarrillo. Encender. Aspirar. Botar parte del humo. Dejar el cigarrillo en los labios. Compartir fuego con el señor que me ha estado invitando a guaro toda la noche.  No sé cómo se llama el señor. A esta altura del partido, con tantas rondas de guaro a las que me ha invitado, me da vergüenza preguntarle su nombre. Encenderle el cigarrillo. Guardar el encendedor.

- Usted ¿cuántos años tiene?- me pregunta el señor.
- Eh ¿yo? ¿Por qué? – pregunto distraído. Observo a la chica de pelo negro que me saludó hace un rato. Se está subiendo en el carro de su novio u amante o lo que sea.

- Pensaba que ya estaba curado después de vivir todo lo que he vivido, pero no. Tengo cuarenta y siete años y... - El señor le da una bocanada a su cigarrillo.- Hace poquito me dejó mi esposa. Se fue con otro tipo más joven. Y la extraño. Tengo un despecho ni el más hijueputa... – el señor suspira fuerte, se restriega los ojos con la mano libre.

Mientras el carro está arrancando, la chica de pelo negro me mira a través de la ventanilla. Sonríe. Se despide de mí moviendo los labios en un “adiós”.

- Usted que está joven, le digo: las cosas siguen doliendo como antes, o peor. Nada cambia. Somos los mismos pero más viejos.- dice el señor, llorando.

Miro el pavimento.

Ya quiero otro guaro.

jueves, febrero 02, 2012

TOP 5 I need the darkness, someone please cut the lights


1. -Últimamente he notado que si duermo acostado para el lado derecho, mis sueños se tornan un poco dramáticos, como con diálogos todos profundos tipo en las películas de Lars Von Trier. Por ejemplo la otra vez hablé con Indiana Jones sobre por qué llevaba sombrero, látigo y chaleco, y se puso a llorar a moco tendido cuando contó el trauma que tuvo de niño cuando le pegaban con un sombrero, le ponían un látigo en la cabeza, y su perro Junior, que utilizaba chaleco, se ponía a ladrar. De inmediato también me puse a llorar, lloré tanto que me desperté.

2. - También he notado que si duermo para el lado izquierdo, los sueños son un poco más... no sé, en ellos siempre hay viejas empelota y por alguna razón tengo una enorme facilidad de ligar sin ni siquiera decir una palabra, lo raro es que en el momento de hacer algo al respecto siempre me despierto.

3. Si duermo boca a arriba, los sueños dramáticos y eróticos se juntan, siempre tengo diálogos tristes e inteligentes en el momento de follarme a una chica tipo Leia Organa, pero esos sueños no duran nada. Tengo algo como que en mi respiración, algo que me hace despertar casi ahogado con mi saliva, y escupo y todo, y me pregunto ¿de cuál lado me duermo que no sea boca a arriba?

4. Boca a abajo no duermo, nunca sé de qué lado poner la cabeza ¿derecha, izquierda, de frente? qué dolor de cuello. Descarto dormir boca abajo.

5. Cuando me despierto sobresaltado por alguna de las tres primeras razones: enciendo la luz, me pongo a jugar con las sombras de mis manos proyectas en la pared, las pongo a decidir de sobre cuál lado dormir, nunca se deciden, es una guerra a muerte, y no se mueren. Sí, sufro de maldito insomnio. 

viernes, enero 27, 2012

TOP 5 El día que decidimos abrir twitter

1. Yo estoy bien enchuspado escribiendo en una computadora ajena, desconozco completamente este teclado.

2. Cosa rara, hay guaro de por medio.

3. Gretel y Camilo discuten sobre tener o no Blackberry.

4. Cosa rara, también hay cerveza.

5. Gretel y Camilo discuten sobre tener o no iPhone. "Estamos hablando sobre telefonia inteligente viejo", dice Camilo.

Bonus track: síguenos en twitter

https://twitter.com/#!/topfaiv1

jueves, enero 19, 2012

TOP 5 Hola, tú de nuevo: pfff


1. - ¿Dónde estabas?
- Qué tal si primero saludas. Hola tú, llevaba tiempo sin verte, de alguna manera te extrañé.
- ¿Dónde estabas? Llevaba mucho tiempo sin verte.
- En...
- ¿Volviste a beber? ¿Dónde estabas?
- En la costa. Y sí, volví a beber. La costa no es lo mejor para irse a rehabilitar del alcohol, allá todo el mundo siempre anda medio borracho, te ofrecen cerveza al desayuno, whisky al almuerzo y a la cena cualquier cosa que embriague hasta perder la conciencia. ¿Y tú cómo estás?
- No deberías volver a beber, te hace mal.
- Dime algo que no sepa.
- No han sido días buenos, lo siento.
- Para esos días no venden tiquetes, te los regalan.
- A mí regalaron tiquetes VIP.
- Y ahora sí, la pregunta obvia ¿Por qué tienes ese revólver en la mano?
- No lo sé.

2. - ¿Dónde estabas?
- Qué tal si primero saludas. Hola tú, de alguna manera te extrañé.
- ¿Dónde estabas? Llevaba mucho tiempo sin verte.
- En...
- ¿Volviste a beber? ¿Dónde estabas?
- En la costa. Y sí, volví a beber. La costa no es lo mejor para irse a rehabilitar del alcohol, allá todo el mundo siempre anda borracho, te ofrecen cerveza al desayuno, whisky al almuerzo y a la cena cualquier más whisky, hasta perder la conciencia. ¿Y cómo estás tú?
- Beber te hace mal.
- Dime algo que no sepa.
- Me arden los ojos.
- Para esos días no venden lentes, te los regalan.
- Sí los venden, bobo.
- Y ahora sí, la pregunta obvia ¿Por qué tienes ese vibrador en la mano?
- Que pregunta tan obvia.
- Tenía que preguntar, lo siento.

3. - Y ahora sí, la pregunta obvia ¿Por qué tienes ese revólver en la mano?
- No han sido días buenos, lo siento.
- ¿Dónde estabas?
- Qué tal si primero saludas. Hola tú, llevaba tiempo sin verte, de alguna manera te extrañé.
- ¿Volviste a beber? ¿Dónde estabas?
- En la costa. Y sí, volví a beber. La costa no es lo mejor para irse a rehabilitar del alcohol, allá todo el mundo siempre anda medio borracho, te ofrecen cerveza al desayuno, whisky al almuerzo y a la cena cualquier cosa que embriague hasta perder la conciencia. ¿Y tú cómo estás?
- No deberías volver a beber, te hace mal.
- Para esos días no venden tiquetes, te los regalan.
- Dime algo que no sepa. A mí regalaron tiquetes VIP.
- No lo sé.
- ¿Cómo lo ibas a saber? Llevamos varios días sin vernos.

4. - ¿Dónde estabas?
- No han sido días buenos, lo siento.
- No deberías volver a beber, te hace mal.
- El que estaba bebiendo eras tú, lo huelo. ¿Por qué volviste a beber? ¿Dónde estabas?
- Y ahora sí, la pregunta obvia ¿Por qué tienes ese revólver en la mano?
- Qué tal si primero saludas. Hola tú, llevaba tiempo sin verte, de alguna manera te extrañé.
- ¿Por qué tienes ese revólver en la mano?
- No es un revólver, maldito borracho.
- Humm, veo, es un vibrador. Para esos días no venden tiquetes, te los regalan.
- Dime algo que no sepa. A mí regalaron tiquetes VIP.
- No lo sé.
- ¿Cómo lo ibas a saber? Llevamos varios días sin vernos, tengo un puto vibrador en la mano.

5. - ¿Dónde estabas?
- ¿Nos bebemos una cerveza antes de responder?
- Bueno.

Una hora después, tomando ron:

- ¿Por qué tienes ese revólver en la mano?
- No es un revólver, maldito borracha.
- Sí es un revólver.
- Yo creía que era un vibrador.