sábado, mayo 09, 2009

TOP 5 MalalechePunketoide Imaginaria en: Ya MalalechePunketoide Imaginaria no sos

1. Vibra la mesa, vibra el vaso con ron y hielo que está sobre la mesa, vibra el cenicero lleno de colillas botando cenizas por doquier. Vibran los vidrios de las ventanas. Vibra la casa entera. Suena el teléfono. Suena el intercomunicador de donde sólo llaman desde la portería del edificio, seguro a quejarse por algo. El equipo de sonido está a toda castaña. Y así, igual, no hay caso: MalalechePunketoide Imaginaria, con la mirada ausente, está parado en el balcón haciendo caso omiso a todo.

Non, rien de rien, non, je ne regrette rien, ni le bien qu`on m`a fait, ni le mal, tout ca m`est bien egal. Non, rien de rien, non, je ne regrette rien, c`est paye, balaye, oublie, je me fous du passe. Avec mes souvenirs j`ai allume le feu mes shagrins, mes plaisirs, je n`ai plus besoin d`eux balaye les amours avec leurs tremolos balaye pour toujours je reparas a zero…”

Enchuspín cae en paracaídas desde alguna parte, quizás desde la terraza del edificio, o desde un piso más arriba, o desde la luna, o quizás desde abajo, desde algún sitio, grita.

2. - ¡Hey, MalalechePunketoide Imaginaria! ¡¿Qué es eso que suena a todo volumen en tu equipo de sonido?! ¡¿Qué es eso que estás oyendo?! ¡Es Edith Piaf! ¿No?
- No te equivocas mi queridísimo amigo Enchuspín, es Edith Piaf.
- Home, MalalechePunketoide Imaginaria, pero ¿y eso?
- No sé… supongo que ya me gusta la música de Edith Piaf, no hago sino repetir sus canciones una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez.
- Mmm, pero así has sido siempre con la música que te gusta, nada nuevo. Lo que sí es nuevo es que, pero ¿y eso? ¿Edith Piaf?
- He estado pensando mi queridísimo amigo Enchuspín… he estado pensando…
- Mmm, y… ¿En qué has estado pensando MalalechePunketoide Imaginaria?... pues, si puedo saber.
- … en que hay música para edades.

3. MalalechePunketoide Imaginaria se enciende un cigarrillo. Mira cómo el humo del cigarrillo se dispersa por el aire. Cómo el humo es de un tono gris y luego pasa a ser transparente.

- MalalechePunketoide Imaginaria ¿Edades o generaciones?
- Edades. Las generaciones me valen una mierda, todas son iguales, una más imbéciles que otras, pero iguales; humanidad no deja de ser humanidad, tanto que lo mejor que pudo crear fue a Dios.
- La imaginación del hombre es maravillosa ¿no?
- Ajá, desde siempre y para siempre harás algo chambón, amén.
- Amén.
- Las edades si no son iguales. A tal edad empiezas a mirarte con curiosidad el vello que te crece en los lugares que antes no tenías, después ya te parece tan natural que los tengas. A tal edad, sin saber muy bien por qué, estás sufriendo una erección por ver a una niña, más tarde ya sabes qué hacer con esa erección. A tal edad, a tal persona la tenías por idiota, posteriormente descubres que en realidad esa persona te enseñó mucho, pero ya la cagaste con esa persona y en realidad sí era una idiota… Y bueno, ya me entiendes… cuando era más joven nunca me hubiera podido gustar la música de Edith Piaf. Era imposible.

2. Piden una botella de ron a la Lonchería Maracaibo.

1. -MalalechePunketoide Imaginaria, Mmm ¿Por qué dices eso, lo de que era imposible gustarte una canción de Edith Piaf hace años?
- Mi queridísimo amigo Enchuspín…
- MalalechePunketoide Imaginaria, te noto un poco ausente.
- Por ejemplo, la canción que está sonando otra vez… ¿No sabes de qué va la letra?: “Non, rien de rien, non, je ne regrette rien ni le bien qu`on m`a fait, ni le mal tout ca m`est bien egal.”
- No, ¿vos sí?
- Va a así: “No, no lamento nada. No, nada de nada. Ni el bien que me han hecho, ni el mal, todo eso me da igual. No, nada de nada. No, no lamento nada. Está pagado, barrido, olvidado... Me importa un bledo el pasado. Con mis recuerdos he encendido el fuego, mis penas, mis placeres…Ya no los necesito!”…
- MalalechePunketoide Imaginaria, a veces me siento estancado por la música que escucho.
- Digo que antes nunca me hubiera gustado esa letra de Edith Piaf porque ¿qué recuerdos tenía yo? ¿Qué cosa me causaba nostalgia?... apenas estoy siendo consciente que tuve un pasado, que apenas sé que el tanto alcohol que he tomado en la vida me ha borrado esas cosas que por alguna razón extraño, pero apenas también me doy cuenta que fue, que ya he avanzado, o que ya estoy muy viejo, para que esas cosas me importen.
-Me voy a tomar esta botella de ron yo solo.
- Apostemos a que no puedes.
- Apostemos a que sí.

martes, mayo 05, 2009

TOP 5 A veces

1. Te encuentras con una buena canción que no conocías y entonces te quedas lelo mirando hacia la nada. Sin saber sonríes de manera estúpida.

2. Te das cuenta que después de oír la misma canción, una y otra vez, te encendiste un cigarrillo y que este agoniza en tus dedos. Sin saber le sonríes de manera estúpida al agonizante cigarrillo. Hallas muy genial el hecho de que, al parecer, el humo se mueve al ritmo de la canción.

3. Sigue sonando la canción. Sin poder parar sigues sonriendo de manera estúpida. Luego esa sonrisa, por culpa de un acorde que es como una puñalada directa al corazón, ya no es sonrisa; es más bien lo contrario. Igual sigues pareciendo estúpido/a.

4. Quieres dormir, pero el insomnio infligido parece ser un socio eterno. De esos que por más que trates mal ahí está, impávido, mirándote fijamente de manera estúpida. Empiezas a creer que en realidad el insomnio es un ser de carne y hueso, y entonces le hablas… y bueno, la enajenación acompañada de una buena canción, sonando hasta el cansancio, no está del todo mal.

5. Hace mucho frío. Quisieras a esa persona que extrañas tanto a tu lado. De un momento a otro notas que tus labios se mueven, que siguen el ritmo de la canción; que es de amor y que suena y suena y suena. Piensas que este sería un buen momento para dedicarle esa canción a ese ser, pero igual no te sabes la canción… sabes que con solo tararearla, tal vez… Con ese ser estás hablando por el MSN, está tan cerca de ti, pero a la vez está tan lejos…

Deja la canción para mañana. Duerme

sábado, mayo 02, 2009

TOP Bonus Track

El contador de este blog está loco. Borró casi más de 700 visitas

*- Uh uh, para mensajes así abrí un twitter. Ya no es sólo de unos cuantos que andan por ahí. Por ejemplo, está de moda en Hollywood. Aston Kutcher tiene más seguidores en el twitter que la CNN.*

viernes, mayo 01, 2009

TOP 5 Tyron Muñetón en: Días antes de mi expiración

1. Amigo, la mañana asomaba su amarga cara. Llevábamos toda la noche bebiendo ron Medellín y justo, con el sol en nuestras caras demacradas en las que florecía el acné del trasnocho, nos conformábamos con beber cerveza con sabor a limón y sal, que según lo estipulado, es cerveza para mujeres.

2. - Cerveza de mierda.- dije.
- Sí.- dijo mi compañero.
- Sé dónde podemos conseguir nuestro desayuno gratis, y así sólo nos limitamos a gastarnos nuestro dinero en un buen alcohol. – dije.
- Sí, todo en alcohol.- dijo mi compañero.

3. En el estado en que llegamos a ese súper mercado de renombre no importa - súper mercado que puedes encontrar en todos los rincones de Antioquia-. Pero igual lo nombro, para que luego no me digas que omito detalles en mis relatos, que padezco de dislexia: llegamos tambaleando, con los ojos rojos, con nuestro aliento lanzando fuego como dragones de cuento para adultos que se escaparon de un hospital psiquiátrico, gritándole a los empleados “¿qué nos miran ustedes que están bajo un régimen capitalista? hijos de puta oligarcas, malparidos”, derribando todo a nuestro paso - cajas de huevos vi caer desde lo alto de un estante, litros de gaseosa en envase de plástico vi rodar por el piso-. El estado en que llegamos, amigo bien lo ves, lo pude omitir. Lo que sí importa, lo que verdaderamente importa, es que nuestro desayuno nos lo sirvieron frío.

4. - Señorita, para que esta sea una degustación de un producto nuevo que lanzan al mercado, está bastante frío, el estomago de mi compañero no lo soporta, mírelo, se desmayó apenas probar su porquería de producto.- dije.

Mi compañero chapaleaba en el piso, una espesa y abundante babaza le salía de su boca, se mordía la lengua. Creí que bromeaba.

- Señor, usted me suplicó y casi que me ordenó que le diera ya la degustación, sabiendo que le dije que me esperara ya que el producto se sirve caliente.- dijo la señorita.
- ¡Exijo hablar con el gerente!- grité.

5. Luego nos echaron a patadas. Bueno, las patadas las recibí yo. Amigo, ya ves en qué estado está mi compañero. Por cierto ¿se demoran mucho en atenderlo? ¿Lo puedo dejar aquí en la sala de urgencias y más tarde puedo venir por él, cuando ya lo hayan atendido y tenga una bolsa de suero conectada a su torrente sanguíneo? ¿Me pueden dar suero a mi? De ley, es lo mejor para curar la resaca.

domingo, abril 26, 2009

TOP 5 “…My name is Adam, I'm your biggest fan…”

1. Ella tiene un tic nervioso que consiste en que cierra intermitentemente un solo ojo; se le aumenta más en situaciones como esta, en las que el caso es de vida o muerte y no hayamos la forma de escapar de la terraza de este hospital.

2. Ella no pierde la oportunidad de llorar a moco tendido; dice que así eleva su espiritualidad. Pero su llanto es ahogado; me recuerda a un personaje de un dibujo animado llamado Pulgoso, que se reía sin emitir sonido. A pesar de que la dejo llorar, siempre me reclama el por qué la dejo llorar. Cuando trato de evitarlo, igual me reclama el por qué trato de evitarlo. Mujeres.

3. Porque a veces ella me diga palabras como “muérete” “Pudrete” “malparido” “hijueputa”, o frases como “Te odio, Debby” “Metete un palo culo arriba y muérete, Debby”, sé que le gusto… o… de alguna manera, ella conmigo encuentra la forma de combatir su soledad… me dijo alguna vez que en su infancia tenía una amiga imaginaria a la cual bautizó: Soledad… Cuando le dije que bautizar así a una amiga imaginaria era algo estúpido, algo de gente que escucha los Beatles o algo así, me tiró una olla con agua hirviendo, que por fortuna todavía no estaba lo suficiente caliente; todavía tengo la cicatriz de las quemaduras de segundo grado en los pies.

4. – Natty, ya sé qué hacer para salir de esta con vida.- le digo.

Ella me mira. Como si esto fuera obra de un director de fotografía de cine, la luz de la luna ilumina perfectamente su rostro. Sus ojos y sus lágrimas dan un brillo perfecto.

- ¿Qué Debby, qué vamos a hacer?- me pregunta ella.

5. Él mira el pavimento mientras, obligado a punta de pistola por dos hombres de La Tullida - mi maldita madre-, camina a paso lento, saliendo de la terraza. Yo, arrodillada detrás de un cubo de basura, observo la situación; me muerdo el labio inferior con ímpetu y no puedo parar de arrancarme con los dedos los cueritos sueltos que tengo al lado de las uñas. No puedo evitar llorar, no era esto lo que quería… Quiero gritar… si grito entonces no le van a creer a Debby que yo alcancé a escapar y él no… qué plan tan “genial” el dejarme sola, además con un brazo fracturado… Mierda, Debby, no te tenías que sacrificar. Definitivamente, a veces, los hombres no entienden nada… Debby, iré por ti. Te amo.

jueves, abril 23, 2009

TOP 5 Cuenta pastillas gigantes

1. ¿Cómo hacer que tus empleados pierdan el tiempo y se mueran del aburrimiento? Si quieres saberlo, en mi laboro te dan cátedra, doctorado y hasta te dan beca para que estudies en el extranjero.

2. ¿Cómo no matar y comer del muerto cuando tus jefes te hacen perder el tiempo y que te mueras de la aburrimiento? Si yo no fuera tan mal profesor y mis alumnos no me sacaran de quicio, hasta el punto que cinco golpes con mi mano cerrada en su cabeza no son muchos, te daría clase.

3. Como empleado contratista… a veces te va mejor que un empleado de planta, pero los empleados de planta se burlan de ti.

4. A veces como empleado contratista no te va bien, e igual los empleados de planta se burlan de ti.

5. ¿El que ríe de último ríe mejor? Mira, si te paras a bailar una canción de The Cure puede que te sientas mejor.

miércoles, abril 15, 2009

TOP 5 La “tolerancia” se puede ir al garete

1. Distraído, dándome cuenta de que tengo el cordón de un tennis desamarrado, inclino levemente el cuerpo hacía atrás y así, fácilmente, poder agacharme para amarrarme dicho cordón. Pero en ese lapso de tiempo llega el terror, algo que odio con vehemencia, lo que menos quería después de salir de una bastante tediosa reunión laboral.

2. -¡¡¡Vida triple hijueputa!!!

¡¡Si tú, Dios, existes, bien te puedes ir por un caño! ¡Maldita sea!

- ¡¡¡Mieeeerda!!!
- Parce ¿qué le pasó que está hijueputeando tanto?
- Me aporre el puto codo con esa puta puerta, tengo el codo todo encalambrado.
- ¿Y por eso se queja? A mí me han pasado cosas peores.

3. ¡¡¡ ¿Y A MÍ QUÉ HIJUEPUTAS ME IMPORTA QUE A USTED LE HAYAN PASADO COSAS PEORES?!!! ¡¡¡¿QUIÉN CARAJOS LE ESTÁ PREGUNTANDO UNA MIERDA A USTED?!!! ¡¡¡PUEDO HIJUEPUTEAR TANTO COMO ME DE LA PUTA REAL GANA Y A USTED NO LE TIENE POR QUÉ IMPORTAR UNA SOBERANA MIERDA!!!¡¡¡SI HA SUFRIDO MÁS QUE YO VÁYASE DE MÁRTIR POR AHÍ Y HÁGASE ADEPTO A UNA RELIGIÓN O QUÉ SE YO!!! ¡¡¡CÓMO SI ESTO SE TRATARA DE UNA PUTA COMPETENCIA O ALGO ASÍ!!!

4. Agarro valor, apretó los puños y le doy una buena patada en la espinilla a este tipo que le han pasado cosas peores que a mí.

-Tenga para que sume. Añada más cosas para contar de sus terribles males.

Salgo corriendo porque si el caso es que el tipo me responde la patada, entonces salgo perdiendo, para pelear no sirvo; me aburre como ostra.

5. Naturalmente el punto 4 fue imaginación mía, al tipo sólo le respondí:

“¿Ah sí? mira qué bueno.”

domingo, abril 12, 2009

TOP 5 “He reflexionado sobre mí mismo como escribiente, como estrella de cine, como editor, como viticultor que se bebe su propio vino…”

1. - Parananan… parananan … parananan… parananan. Well, the sun's gone down, And you're uptown, And you're just out runnin' around… I can't hardly stand it, You're troublin' me, I can't hardly stand, It just can't be, Well, you don't know, a-babe I love you so, You got me all tore up, all tore up

Paro de simular que soy Lux Interior, vocalista de The Cramps, y paro de tocar mi guitarra imaginaria. Allá, metros lejos de mí, en ese matorral en el que sigo sin entrar por razones que sigo sin explicarme, oí un ruido. Últimamente oigo muchos ruidos. Podrían ser los murciélagos que a estas horas de la noche buscan su comida, pero también podría ser que alguien me esté buscando y ya me encontró y no encuentra la manera de acercárseme; después de todo soy famoso por ser un tanto apático, famoso por escupir en la cara de los demás con la disculpa de: “oops, perdón, mi sistema de salivado es anómalo, sin querer se me escapa una saliva espesa y como medio llena de sangre”. ¡Maldita esperanza! me he estado tratando de convencer que a alguien le hago falta; si alguien no me está buscando: ¡Maldita decepción!

2. ¿Hace cuanto tiempo partí de casa sin avisarle a nadie? No lo sé, sin embargo sé que son meses; lo dicen los continuos tajos con una navaja que me he hecho en los brazos. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve meses llevo. ¿O tal vez sean once meses?, no recuerdo haberme hecho estos dos tajos que están cerca de mi hombro izquierdo. ¿Me hice esos dos tajos la vez que peleé con un oso?... nunca peleé con un oso. Quizás me esté volviendo un mitómano... Quizás sólo sea una etapa de mi vida… Tal vez…

- Una vez me dijiste que odiabas los puntos suspensivos.- dice alguien desde el matorral.
- Los odio, pero…- digo tapándome la boca con mi mano izquierda, quedándome muy quieto, sin hacer ruido. ¡De verdad alguien me estaba buscando y me encontró!, sonrío, ¡maldita sea, me encontró!, pongo cara triste. Yo que creía que me iba para un lugar en el que no podría entrar la perversa humanidad, en dónde solo yo podría llegar, pero.

- Es bastante bochornoso darte cuenta que también eres como los demás ¿no? – le pregunto mentalmente a mi dedo índice. El desgraciado me dice que sí moviéndose de arriba abajo.

3. – No terminaste la respuesta: “Los odio, pero…”. Quiero saber la respuesta. – dice ese alguien desde el matorral.

Levanto los brazos, levanto mi cabeza hacia el cielo, pongo mi pecho recto y me lanzo de cabezas contra el suelo. Un mejor clavado contra fango, hierba, caca de algún animal y piedras jamás has visto. ¡Qué dolor! Pero no puedo evitar que el dolor se apodere de mí; me empiezo a arrastrar por el suelo.

- Hey, oigo que te estás arrastrando por el suelo. – de nuevo dice la voz.
- No estás oyendo nada.- le respondo, segundos después caigo en la cuenta de lo estúpido que fui al responder eso.

4. La manilla de la estufa se mueve hacia la izquierda, un encendedor desechable enciende la estufa, pongo un termo con agua, y al rato ya tenemos agua hervida para hacernos un café.

- No sé por qué te busqué si ya sabía que eras un farsante. – dice ella, la que me buscó.
- Nunca pensé que precisamente vos me buscaras. Nos llevábamos demasiado mal.- le digo.
- Y no pensé en buscarte, la verdad. Pero igual no importa… mira, también utilizo puntos suspensivos.
- Hmmm, por algo dije que los odiaba, no soportaba verte ni que me hablaras.
- Lo sé… sos un farsante como todos los demás.
- Lo sé., si le dices a alguien que me viste, date por muerta.
- Ya me morí hace rato. Estás alucinando.

Abro los ojos.

5. Abro los ojos. Un viento frio entra por la ventana, me despeluca, miro por la ventana, no está mi olor de D en el aire, pero por fortuna lo recuerdo demasiado bien. D es lo mejor, sin ella no me hubieras encontrado nunca, ya sería historia, si es que hubiera podido ser historia.

- ¿Qué cosa tan inverosímil qué es todo no?
- Ya
- Mediamente un top sin sentido para ti.
- D lo es todo.

domingo, abril 05, 2009

TOP 5 Algo de la semana

5. En boga de ser un misántropo respetado. Maldita humanidad; bueno, no toda la humanidad.

4. Escribiendo mucho de lo mismo –un guión-, pero nada para este blog. Volveré.

3. Ahora ver cine en 3D mola mucho. Recomiendo ver Monster Vs Alien; obviamente en 3D.

2. Muy buena tanda de buena música del señor Marco el viernes en el Pub. Hace rato no bailaba.

1. En Semana Santa tomaré fotos en 35 mm con mi persona favorita. No veo la hora.

jueves, abril 02, 2009

TOP 5 Reuniones laborales del demonio

5. Son la parte más tediosa de tener un trabajo, sobre todo si la gran mayoría de compañeros de trabajo son sólo eso, compañeros de trabajo. (¿Es mucho pedir trabajar siempre con gente con la que te llevas bien?)

4. Sobre todo se vuelven más tediosas, y hasta te dan ganas de matar a alguien, cuando la cosa se torna a: “Muchachos, vamos a hacer una actividad de integración, agarren dos hojas, un marcador...”

3. A veces duran horas y horas y horas y adivina qué, todo fue una gran puta pérdida de tiempo; nunca se llegó a nada.

2. Casi siempre son la repetición de la repetición de la misma reunión que duró horas, y horas, y horas, y horas y en la que perdiste tu puto tiempo porque nunca se llegó a nada.

1. Te puedes poner a dibujar en tu agenda o cuaderno que llevaste a la reunión, sí. Puedes ausentarte por unos minutos para fumarte un cigarrillo o ir al baño, sí. Puedes hasta escribir un guión para un cortometraje. Todo vale con tal de no aguantarte entera una puta reunión que dura eternidades y que es como vivir una semana santa, el mismo viacrucis en el que al final matan al infeliz de Jesucristo solo para que a los tres días vuelva a resucitar el desgraciado.

lunes, marzo 23, 2009

TOP 5 Desaparecer bajo tierra

1. Un miércoles frío, húmedo, negro, iluminado por luces artificiales, lleno de diversos transeúntes que marchan muy de prisa o están parados en cualquier esquina, entre ellos yo con mi maleta terciada a la espalda, fumándome el primer cigarrillo del día, caminado hacía el transporte que me ha de llevar a mi destino de trabajo, en espera de qué me deparará mi ocupación del día de hoy, que hasta donde sé es en las minas de carbón en el pueblo de Amagá, pueblo del suroeste antioqueño de donde es mi familia por parte de papá y pueblo de paramilitares... mira vos, a pesar de que son las 4:30 de la mañana y que hace pocos días la ciudad “entera” entró en paranoia por unas cartas en las que se anunciaba que iban a matar hasta el hijueputas si los veían después de las 10 de la noche en la calle y que “de nuevo volvía” la violencia a el Valle de Aburrá, Medellín se ve muy viva:

La gorda, el gordo, la bajita, el bajito, la alta, el alto, la flaca, el flaco, la fea, el feo, la que es más o menos el prototipo de la paisa porque es bonita, chiquita, maletona, tetona y de culo no tiene nada, el tetón, la hija de puta, el hijueputa, la hippie, el policía, la suicida, el que se saca mocos y se toca el pene a sabiendas que todos lo están viendo, la llena de vida, optimismo y esperanza pero ha duro que la ha tratado la vida, la testaruda, el testarudo, la incrédula, el incrédulo, el que parece un libro de auto superación, la religiosa, el que habla solo, el que pelea solo, el que por como abre la boca en una sonrisa medio estúpida te das cuenta que es medio caidito del zarzo pero es feliz como lombriz, el que orina en el poste, en la acera, en el san Juan de alguna oficina, la vendedora de cigarrillos y tinto caliente endulzado con aguapanela, el vendedor de cigarrillos y chicles, los que compran los cigarrillos y los chicles, el borracho, el indigente, los estudiantes que tienen clase de 6:00 de la mañana, los que van rumbo a su laburo,…

Cómo me dijo D, con mucha razón de su parte, madrugar para mí es todo un acontecimiento.

2. Desde la ventanilla del bus que me ha de llevar al pueblo de Amagá veo uno, dos, tres, cuatro accidentes de tránsito seguidos casi uno detrás del otro por la larga autopista. El periodista que está sentado a mi lado ni se da por enterado cuando le señalo a un Mazda blanco, hecho chatarra, debajo de las llantas de una volqueta roja y vieja.

- En ese accidente si tuvo que haber muertos. ¿Sí vio cómo quedó ese Mazda?
- ¿Ah?
- ¿Asustado porque vamos a grabar dentro de las minas?
- No, todo tranquilo, ¿y usted?
- Todo tranquilo también… Tengo un primo que empezó a trabajar en una mina de carbón y no duró un día porque le dio miedo entrar en ella.
- Muy miedoso su primo.
- Sí. También tengo un tío que se salvó de morir en la mina esa donde se mataron 80 mineros por allá en 1987… ¿y si vio que hace como tres semanas se mataron como cuatro mineros en una de esas minas para donde vamos? Ah, y hace como dos meses también se mataron otros dos mineros.
- ¿La intención es hacerme dar miedo?
- No hombre, para nada… vea, otro accidente de tránsito, esta vez es una moto contra un taxi, ya con ese van 5 a las qué... 6:30 de la mañana.

3. En mitad del camino, el bus hace una parada para que los pasajeros podamos desayunar. Creo que es lo que más disfruto de estos viajes, las paradas a comer o a fumarse un cigarrillo o tomarse un café o para entrar al baño o…

- Señor periodista, Byron, este es el mapa y el informe de las minas que vamos a visitar, son cinco. Ustedes verán en cuál de ellas quieren entrar a grabar. – dice el profesor que nos invitó al recorrido de las minas.
- En la que usted nos diga profesor. – dice el periodista.
- No, eso se lo dejo a criterio de ustedes. Como verán, las cinco minas son ilegales. – dice el profesor.
- ¿Son ilegales? Creí que íbamos para esas minas seguras.- dice el periodista.
- A las minas seguras vamos después, por ahí como dentro de un mes, pero por seguridad no se preocupe, eso es relativo, en una de esas minas seguras fue que se mataron hace como un mes tres mineros. Miren bien el mapa, el informe y decidan, ¿ya se tomaron algo, no van a desayunar? ¿Ustedes conocen Amagá?
- Yo sí. Mi familia por parte de papá es de Amagá. – digo.
- Mmm. – balbucea el profesor.

Miramos el mapa y el informe, y por lo que vemos y leemos descartamos cuatro de las minas y una la dejamos en entredicho. Así de cobardes resultamos.

4. Llegamos a la primera mina en la cual hay que entrar prácticamente despanzurrados sobre el piso. No entramos.

- ¿Ustedes sabían que este muchacho que tiene la cámara en la mano tiene familia aquí en Amagá?- le pregunta el profesor a los paleros que echan el carbón en las volquetas. Los paleros me miran.
- ¿Cuál es la familia?- pregunta uno de los paleros.
- Los Vélez, mi abuelo era Emilio Vélez, el dentista.
- Ah sí, los Vélez, los que viven al frente de la carnicería Zeus.
- La misma.

Llegamos a la segunda mina en la cual hay que entrar bajando verticalmente por unas escaleras que chirrean, que se mueven hasta con la respiración y que su largura, según nos cuentan, es de 20 metros. No entramos.

- ¿Usted sabía que este muchacho es nieto de Amagá? – le pregunta el profesor, mientras me señala, al dueño de la mina.
- ¿Cómo así?- pregunta el dueño de la mina.
- Mmm, sí, soy nieto de Emilio Vélez, el que era el den…
- Aahh, ¿Y usted es hijo de quién? – pregunta el dueño de la mina.
- De Ignacio, el mayor...
- Aah sí, él ya se murió.
- Sí.
- Ahí ve usted, le traje a un paisano.- le dice el profesor al dueño de la mina.

A la tercera ni a la cuarta mina vamos, así que llegamos a la quinta mina y en esta si hay facilidades para entrar. Entramos como cualquier inexperto que nunca ha entrado a una mina, a los resbalones, caídas y totazos en la cabeza; por fortuna los cascos sí sirven. Mientras empezamos a descender metros bajo tierra, sudando océanos, respondo por lo menos siete veces que sí, que mi familia es de Amagá, que soy Vélez, que mi abuelito era el dentista y el líder indiscutible del partido Liberal, que soy hijo de Ignacio el que se murió, que mi familia es la que vive al frente de la carnicería Zeus, que mi tío Javier se ha lanzado varias veces a la alcaldía de Amagá y ninguna de esas veces ha ganado…

- Pero Byron viene mucho a Amagá, ahora me dijo que también le gustaría trabajar en una mina porque está cansado de la televisión. – le dice el profesor a uno de los mineros. El minero me mira.
- Mentiras, pero bacano tener esta experiencia.- es lo único que atino a decir aún sabiendo que estoy que me devuelvo, que ya no aguanto tener una cámara tan pesada en la mano y que no aguanto la claustrofobia.
- Yo soy minero desde los 16 años y la verdad es que esto me gusta.- dice el minero.
- ¿Y cuántos años tenés? – pregunta el profesor.
- 26, ya estoy que me jubilo.

Cuando llegamos a nuestro destino de grabación, 150 metros bajo tierra, lo que no me esperaba, lo que imposibilita que haga mi trabajo: la cámara no quiere funcionar; la humedad, el pantano y los porrazos que se dio contra las paredes la sacan fuera de servicio. Y de vuelta para arriba con el rabo entre las piernas, a enorgullecerme de otro fracaso más, pero al aire puro.

5. Tres horas después, ya no en las minas sino en el resguardo de los socorristas de los mineros, logro arreglar la cámara. Pero ya para qué.

- ¿Usted tiene familia aquí en Amagá, cierto? Yo lo he visto. – me pregunta una señora del aseo.
- Sí, soy de los Vélez.
- Sí, con razón se me hacía conocido, usted es el hijo de Ignacio, el que se murió, y es hijo de una señora morenita muy bonita ella.
- Ah ¿conoce a mi mamá?
- Sí, ella estudió en La Normal. Usted y ella se parecen mucho.
- ¿Nos parecemos en lo bonitos?
- Ja ja ja ja ja ja, ¿se le ofrece un tinto?

martes, marzo 17, 2009

TOP 5 De aquellas crueldades piadosas. Número (2)

Un olor grotesco, nauseabundo, putrefacto, imponente, levantando moscas, atrayendo cucarachas, despertando ratas, invitando a ladrar a perros callejeros, matando aire puro, masacrando flores silvestres, lapidando barras de incienso, arremetiendo barbaries contra nuestras narices, un olor de humanidad que no toca agua hace décadas se desgajaba de un señor alto de ojos verdes, de piel blanca curtida por el mugre y los años; un señor que siempre andaba descalzo -aumentándole callos a sus callos-; un señor que siempre estaba vestido con pantalones de pana azules y, hiciera calor o frío, nunca se quitaba una ruana gris que en su aspecto parecía la compañera inseparable de mil batallas por allá hace siglos en dónde una espada era la ley y el mejor amigo era una pulga “amaestrada”, o también parecía donde dormía el perro del cual ese señor era dueño. Don Adán, así se llamaba ese señor hediondo y de voz gangosa por tanto fumar tabaco que vivía a dos casas de mi abuela Mariela y mi abuelo Marcos.

- De repente empezó a oler tan maluco ¿qué será?
- Eso es que por ahí viene don Adán… ya lo vi, viene por La Cero.
- La Cero son dos cuadras más allá y desde aquí uno huele a don Adán.
- ¿Desde hace cuanto no se bañara?
- Dicen que desde que se murió su esposa.
- ¿Don Adán tuvo esposa?
- Pues ¿de dónde crees que salieron sus hijos?
- Ah, pues sí, tenés razón… Que pereza ser hijo de don Adán ¿no?
- Uno diciéndole todo el día: “Papá, hágale, báñese, hágale, vea que pena, qué pensara la gente, hágale, hágale papá, al menos tírese un vaso de agua encima, aunque sea por accidente, o al menos cuando llueva deje que una gótica de agua lo toque, unita gota, aunque sea sólo eso…”
- Y uno armando planes: “Nos escondemos detrás de la puerta y cuando entre mi papá le tiramos este baldado de agua ¿listo?, o no, mejor pongamos la manguera…” Y ¿hace cuanto se murió su esposa?
- No sé, pero dicen que tampoco se bañaba… Entremos a la casa, ya don Adán va por La Primera.
- Sí, luego se nos queda ese olor pegado todo el día.

Amigo, aunque no lo quieras, inevitablemente en la vida pasan cosas que te producen pequeños traumas irremediables, traumas que quizás si hasta los piensas un poquito más de lo normal descubres que cambiaron tu vida para siempre y que por eso hasta te deberías pegar un tiro: En una tarde de algún domingo te asomas a la ventana y al frente de la casa ves a una anciana bajita, gordita y de gafas protagonizando públicamente, al lado de don Adán, una escena de terror, morreo, cachondeo, lujuria descarada, susurros libidinosos al oído no tan susurros ya que parecen dichos para todo el barrio, una mano asquerosamente mugrosa dentro de un gran trasero viejo y unas tetas desvencijadas, una mano regordeta y vieja puesta… Piensas: Mierda, ¿POR QUÉ CARAJOS ME DIO POR ASOMARME A LA VENTANA SI ESTABA TAN BIEN VIENDO EN TELEVISIÓN A DAVID EL GNOMO?

- Venga mijita, déjese robar que yo no muerdo.
- Ay don Adán, usted si es, no ve que yo tengo marido.
- Qué le hace mijita, yo no voy a hacer cosas con su marido.
- Ay don Adán, usted si es… saque la mano… no saque la mano... ay don Adán, yo me dejo robar.
- Eso mijita, apreté, apreté bien.

¡¡¡Gas!!! ¡¡¡Que señora tan cochina!!! ¡¡¡¿Cómo se deja meter mano de don Adán?!!! ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡¿Es que acaso no siente ese olor tan asqueroso?!!!... ¡Adrian, David, vengan vean esto, no lo van a creer! ¡Yo me quedé ciego!

- ¡Págale baño vieja cochina!
- ¡Don Adán, antes báñate!
- Hey, Adrian, David, no los llamé a ustedes para que se pusieran a gritarles cosas, que pena.
- ¡Don Adán, págale inquilinato!

lunes, marzo 02, 2009

TOP 5 De vuelta al laboro

1. 2:30 pm de un sábado. Con cámara en mano, con un chaleco que da un calor ni el tetra hijueputa ya que fue diseñado por rolos que se piensan que otras ciudades distintas a Bogotá son igual de frías, con un micrófono en uno de los bolsillos del chaleco, con un cable de audio para el micrófono en otro bolsillo – siempre se me olvida cómo se llama dicho cable; de audio no sé un carajo-, con una batería extra para la cámara en el bolsillo de atrás del chaleco… tengo asignada la misión de grabar a un grupo de estudiantes que no son de Medellín - que provienen de pueblos de Antioquia o de alguna región remota de Colombia-, a los que se les dará todo un recorrido turístico por la ciudad para eso de que en un futuro sepan donde están parados.

- Hacé tomas cuando se suban al bus.
- Listo.
- Tomas del recorrido en el bus.
- Tolis.
- Tomas de la ciudad.
- Todo es bien.
- Tomas de ellos caminando por la ciudad.
- No problema.
- Y entrevistas.
- De one.
- ¿No tenés calor con ese chaleco? Si yo estoy de blusa de manga sisa y estoy que me muero.

Pues claro que tengo calor, ¿no me ves sudando a mares?

- No, nada, no tengo calor.

2. Ya acomodados en el bus, uno de los guías habla por un micrófono:

- Levanten la mano los que son de Medellín.

Nadie levanta la mano, ¿acaso nadie le avisó al guía que en el bus, aparte de los que no vamos en plan turístico sino de laboro, no hay nadie de Medellín? Mmmm.

- No hay nadie, pero bueno. Muchachos, los que somos de aquí apenas si sabemos que Medellín tiene himno. Entonces lo primero que vamos a hacer es escucharlo ¿les parece bien?

No, a mi no me parece bien, pero no os preocupéis por mí, solo vine a trabajar.

- Escuchen el himno con atención, les va a gustar.

Te saludo ciudad de las flores, donde siempre yo quiero vivir, tierna cuna de eternos valores, noble y bella ciudad Medellín. En la espalda de tus silleteros Dios ha puesto la más linda flor…”

Una mierda de himno.

3. El primer sitio a visitar es el Barrio Moravia – anteriormente basurero municipal-, luego sus alrededores y más tarde los barrios limítrofes a este. En el barrio El Bosque, en un sector del que no me acuerdo cómo putas se llama, antiguo lugar de prostitución en Medellín, una de las guías señala una casa:

- ¿Ven esa casa? ¿Sí, la ven?
- Siiii, la vemos.
- Bueno, ahí perdió la virginidad el Maestro Fernando Botero.

¡Toda mi vida esperé por un dato como ese! ¡Ya me puedo morir en paz! ¡Ya sé dónde perdió la virginidad Fernando Botero, ese señor que se tapó en la plata por pintar y esculpir gordas! ¡Qué cosa tan importante no sólo para Medellín, Colombia, sino para el resto del mundo!

4. Siguiente sitio: La casa museo del maestro Pedro Nel Gómez, ubicada en el barrio Aranjuez.

Ya con mi trabajo hecho por el momento, espero sentado en la entrada de la casa museo. Me enciendo un cigarrillo, maldigo por millonésima vez el calor que hace, miro para mi lado derecho y veo que directamente hacia mí, viene un muchacho que con toda notoriedad tiene el síndrome de Down. En el pasado he solido lamentar una situación como esta; una vez un señor con síndrome de Down se me acercó, me dijo que le mostrara las llaves de mi casa, se las mostré, las tomó en sus manos, las miró por un rato y sin más las lanzó al techo de una casa - una hora me llevó recuperar mis llaves, una hora el señor se rió a carcajada limpia, casi ahogado, mientras me señalaba y decía: bobo, bobo, bobo, bobo-. Pero es muy tarde para escapar, así que me quedo sentado. El muchacho con síndrome de Down, vestido con un chaleco café, una camisa blanca, pantalones de pana, zapatos negros y gafas estilo John Lennon se para delante de mí.

- Quiubo.- me dice.
- Qué más pues.- le digo.
- Bien o no.- me dice.
- Bien, ¿y cómo va todo?- le digo.
- Bien. Vine a ver la película, me gustan mucho las películas.- me dice.
- A mí también me gustan mucho las películas.- le digo.
- Me he visto todas las películas que presentan aquí.- me dice.

No sé que responderle, así que nos quedamos por varios segundos en silencio.

- La que me gustó más fue Furia de Titanes.- me dice.
- Juepucha, no me acordaba de esa película, recuerdo que cuando era niño me gustaba mucho. – le digo.
- Me gustó mucho Perseo matando a Medusa.- me dice.
- Me acuerdo de esa escena.- le digo.

Él se me queda mirando.

- ¿Vino a ver la película o a filmar?- me pregunta señalando la cámara que tengo en mi regazo.
- A filmar.- le digo.
- ¿Usted hace películas?- me pregunta.
- Esto es para televisión. – le respondo.
- Yo quiero hacer películas, me gustan mucho las películas. – me dice.
- Yo también las quiero hacer.- le digo.
- ¿Y por qué no las hace? – me pregunta.

No sé qué responderle y opto por mirar al piso.

- ¿No sabe si ya empezó la película? – me pregunta
- Creo que sí. – le respondo.
- Ah, bueno, hasta luego. – me dice.

Salvó la tarde.

5. Siguientes sitios: El Jardín Botánico y la plaza de las esculturas del que ya sé dónde perdió la virginidad.

Creo que nunca antes había estado de día en el jardín Botánico, si así fuera tendría por lo menos que haber sabido que es toda una tradición que las quinceañeras de Medellín se hagan todo un estudio fotográfico en dicho sitio. Por doquier ves quinceañeras posando para la cámara del fotógrafo contratado, la cámara digital de la mamá de la quinceañera, la cámara del teléfono celular de la prima de la quinceañera que se fue de pata a ver cómo es que era la vuelta, y las cámaras de los amigos que también fueron a los mismo que la prima. Además también, para un buen contraste, ves a muchas mujeres de la tercera edad haciendo gimnasia.

Preguntas: ¿Por qué los vestidos de las quinceañeras tienen que ser tan feos? ¿Por qué todas la viejitas llevan el pelo corto? ¿Por qué las viejitas ya no se tiñen el pelo de morado? ¿A quién carajos le gustan las esculturas y las pinturas de Fernando Botero?

sábado, febrero 28, 2009

TOP 5 Aquello del Break Dance (1)

Mi amigo Camilo me regaló un MP3 donde hay dos albúmenes enteros de Break Dance, y nada, me trajo recuerdos de mi adolescencia:

Sentados en una de las bancas del convento de la Madre Laura, bebiendo vino Luminoso, moviendo la cabeza al ritmo de música que sale de una grabadora gris, grande, pesada, movida por seis pilas Varta de las grandes.

AMIGO: Omar va a venir a Medellín. Lo invitó Alianza.
BYRON: Vea, bien, bacano por el man.
OTRO AMIGO: Pero los de Alianza dijeron que ellos sólo le daban la estadía, el pasaje y la comida a Omar.
BYRON: Mira que bien.
AMIGO: Omar no viene solo, viene con otros dos rolos.
BYRON: Mmm, ¿y a ellos Alianza no les va a pagar nada?
OTRO AMIGO: Nada, otros les tienen que pagar la comida y el pasaje de vuelta a Bogotá.
BYRON: Mmm, ¿y quién lo va a hacer?
AMIGO: Nosotros.
BYRON: ¿Nosotros?
OTRO AMIGO: Pues, no sólo nosotros, también otra gente. Mañana vamos a pedir plata en el centro.
BYRON: ¿Vamos a pedir plata en el centro?
AMIGO: Sí, bailando, y cuando terminemos de bailar alguno de nosotros puede recoger la plata con su pasamontañas.
BYRON: Mmmm, pues sí, por qué no. Bacano, que nos paguen por bailar.
OTRO AMIGO: Tenemos que recogernos por lo menos quinientos mil pesos.
BYRON: ¿Tanto? Eso es mucha plata.
AMIGO: Los rolos se van a quedar por lo menos quince días.
BYRON: ¿Se van a quedar quince días?
OTRO AMIGO: Sisas.
BYRON: ¿Y nosotros tenemos que mantenerlos?
AMIGO: De buena energía. Ellos dijeron que cuando fuéramos a Bogotá hacían lo mismo por nosotros.
BYRON: Mmm, ¿para qué vamos a ir a Bogotá?
OTRO AMIGO: JA JA JA JA JA, buen chiste.
AMIGO: Hey nos pillamos mañana pues. Suerte.
OTRO AMIGO: Sisas, nos pillamos. Me llevo la grabadora.

Se van.

BYRON: Bien, suerte pues…

domingo, febrero 22, 2009

TOP 5 Sonido de piano

Hace diez años, si me veías, siempre llevaba conmigo una cámara Canon A-1. También lo más probable es que si estabas al lado mío me hubieras dicho en algún momento: "basta, no quiero que me sigas tomando fotos, cabrón".





Fotos: Byron Vélez

sábado, febrero 21, 2009

TOP Bonus track, Feliz cumple años a mí, feliz cumple años a mí

En este momento no sé qué canción dedicarme; mmmm, buscare.

Dos horas más tarde, ya tengo la canción para dedicarme:

Yo no tengo carné de conducir, ni lo quiero para cruzar la ciudad. No me hacen falta gafas para ver todo muy bien, ni siquiera a través de la pared.

¿Y de qué me sirve la fuerza si no puedo ni abrir tu puerta? Y no sé cómo he de entrar a tu casa y que me invites a desayunar, me invites a desayunar.

Dime si es que no te gusta mi disfraz, yo creía que algo así te iba a encantar. No imaginas la de tiempo que he tardado en llegar, lo lejos que estaba, lo difícil que ha sido, todo lo que hago te da igual.

No me vas a entender, no me vas a escuchar.

¿Y de qué me sirve la fuerza si no puedo ni abrir tu puerta?

Y no sé cómo he de entrar a tu casa y que me invites a desayunar, me invites a desayunar, me invites a desayunar.Entrar a tu casa y que me invites a desayunar, me invites a desayunar, me invites a desayunar.”

Superman, Astrud.

miércoles, febrero 18, 2009

TOP 5 De aquellas crueldades piadosas. Número 3.

Niño mimado, llorón, retraído, asustadizo, callado, egoísta, bobo, ingenuo, torpe. Hete ahí melancólico, con la cabeza gacha, observando unas baldosas desgastadas rojas y amarillas, mirando de soslayo como tus zapatos negros, embetunados y brillados el día anterior, lucen escabrosos por el lodazal que pisaste cuando esperabas el bus que te traería hasta aquí. Niñato soso, hete ahí parado en frente de cuarenta niñas que te miran fijamente, ávidas de saber el por qué diantres tienen de nuevo compañero a un memo impúber como tú. Se suponía que en tercero de primaria, en el grupo A, ellas iban a ser las reinas, las consentidas, las únicas, las que le restregarían en la cara a otras niñas de otros grupos: “JA JA JA, nos damos el lujo de no tener a un niño odioso en nuestro salón, perdedoras”. Se los habían prometido, y llevaban dos semanas presumiendo de esa ofrenda. Pero a gracia “divina”, mandato de quién sabe quién, ahora llegas tú a sabotearles la fiesta, ¡precisamente tú! ¡Ah! ¡Tú! Chiquillo, ¿te lo puedes creer?

- Este es su nuevo compañerito.- le dice la profesora a las cuarenta niñas mientras te exhibe, te señala, te coloca sus delicadas manos sobre tus hombros.- Salúdenlo, por favor.
- Se ve tierno.- dice una de las niñas. “Tierno”, palabra que hasta el momento para contigo sólo la habían utilizado los adultos.
- Ya lo conocía, es el sobrino de la profesora Rocío.- dice una niña rubia bastante bonita a la cuál te he visto, con la boca abierta, mirándola en los recreos. Aunque te sorprenda que ella sepa quién eres, nunca serás capaz de decirle ni una coma, lo sé. Te conozco gran cobarde.
- Se llama Byron Alaff.- dice una de las niñas a la que por su tono de voz te das cuenta que está tratando de no reírse, al parecer dijo un chiste buenísimo.
– Alaff una, Alaff dos, Alaff tres…- dice otra de las niñas, presa de una carcajada que hace que se le salten las lagrimas, y, por qué no, hasta los mocos. Infante medroso, levanta la cabeza y mírala, identifícala, que sea el próximo objeto de tu odio.
- Eeeh, ¡no lo molesten! – Mirando desafiante a sus compañeras, dice una niña de pelo negro crespo, de cachetes rosados, muy fea. La conoces, se llama Olga-. Él no tiene la culpa de que sus papás le hayan puesto ese nombre.
- Uuuuuuuuuuuu, ¡OLGA TIENE NOVIO! ¡OLGA TIENE NOVIO! - gritan entre risas.
- Olga no es mi novia, ella no me gusta- susurras preso de la rabia, incapaz de levantar la cabeza, mordiéndote los labios, apretando los puños.
- Si vieran él como dibuja de bonito.- de nuevo dice Olga.
- Bueno niñas, compórtense. – Dice la profesora- Espero que traten bien a Byron Alf.
- ¡ALF! ¡JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA! ¡AAALFFFFF! ¡JA JA JA JA JA JA JA JA! – la profesora no sabe si mirarte o tocarte la cabeza en señal de “perdón, no lo quise hacer”.
–Malditas niñas, maldita profesora, maldito mi nombre. – de nuevo susurras.
- Byron, como no hay más sillas y pupitres donde sentarte, por hoy vas a sentarte con Olga, mañana te prometo que buscamos ¿listo? – Te dice la profesora casi que empujándote hacia el pupitre de Olga, casi que haciéndote dar de bruces contra ella. Olga te sonríe- Bueno niñas, ya saben que la tarea para la otra semana es una cartelera, y hoy...
- Uuuuuuuuu ¡Olga ya tiene quién le dibuje la cartelera! ¡¡EL NOVIO!!

Crío afortunado, no estabas al tanto de la dulzura, el amor, la salmearía, la fiereza, el diluvio, el terremoto, el maremoto, el tsunami, la histeria de lo que son cuarenta niñas reunidas; mucho menos te imaginabas que días más tarde, sucumbiendo a sus sortilegios, barbaries y demás, ibas a terminar dibujando no solo la cartelera de Olga sino otras treinta y nueve carteleras; apuesto mi brazo izquierdo a que no, que no te lo imaginabas.

martes, febrero 17, 2009

TOP 5 Fiebre en las gradas (2)

2. “CHARLIE NICHOLAS

ARSENAL – LUTON
27/8/83

¿Cómo no vas a ver malos presagios por todas partes?

En pleno verano de 1983, al cabo de dos años, renuncié alegremente a mi trabajo de profesor para dedicarme por completo a escribir; quince días más tarde, el Arsenal fichó contra todo pronóstico a Charlie Nicholas, el jugador más famoso del momento en el fútbol británico, el Niño Cañón, el jugador de los Celtics de Glasgow, que la temporada anterior había marcado en la liga escocesa cincuenta y tantos goles. ¡Por fin algo digno de verse! Con Charlie en el equipo, me dio por pensar que de ninguna manera podría fracasar yo con los ingeniosos y sensatos guiones que había empezado a escribir, el primero de los cuales, por cierto – ah, insondables misterios de la creatividad-, trataba de un profesor que decide ponerse a escribir.

Ahora es sencillo darse cuenta de que nunca debí vincular la trayectoria de Charlie con la mía, pero en aquel momento se me antojó irresistible… No entiendo cómo, pero me pareció perfectamente comprensible que estaba a punto de convertirme en el Niño Cañón de las series televisivas primero y de los teatros del West End después (por más que no tuviera entonces ni idea de lo uno ni de lo otro, por más que hubiese expresado más de una vez un olímpico desprecio por todo el mundillo de la escena).

… A la sazón, Charlie terminó por ser un indicador bastante exacto de mi suerte. Fui a ver su primer partido, por descontado, igual que otros cuarenta mil espectadores más o menos, y no lo hizo mal: no marcó, pero jugó bien en su puesto y al final ganamos por 2-1. Aunque en su siguiente partido marcó dos goles en el campo del Wolverhampton, eso fue todo lo que hizo en la Liga hasta después de navidad… En el siguiente partido que jugamos en casa, contra el Manchester United, me pareció lento e incapaz de conectar con los demás, y el equipo fue barrido: perdimos por 2-3, pero nunca llegamos a estar dentro del partido… abreviando, su primera temporada fue un desastre, tal como lo fue para todo el equipo. El entrenador, Terry Neill, fue despedido tras una racha lamentable entre noviembre y comienzos de diciembre.

El otro Niño Cañón, en su versión literaria, terminó su imaginativo guión y recibió una carta en la que se le decía que su obra había sido rechazada, aunque también le animaban a seguir la brecha. Luego empezó otro que también fue rechazado, aunque no con tanta amabilidad. Entretanto, se dedicaba a trabajar en toda clase de empleos, casi todos de lo menos halagüeño: clases particulares, correcciones de pruebas y sustituciones a profesores de instituto… para ir tirando y pagar el alquiler. Tampoco dio ninguna muestra de estar a punto de marcar antes de Navidad, y nadie habría supuesto que llegaría a marcar hasta que pasaran unas cuantas navidades. Si hubiera sido un hincha de Liverpool y hubiera unido su suerte con la de Ian Rush, allá por mayo fácilmente habría ganado el Premio Booker.


Nick Hornby, Fiebre en las gradas

lunes, febrero 16, 2009

TOP 5 Antes de sentarme a escribir un guión para un cortometraje que está en mis propósitos para hacer desde hace como dos putos años

1. Beberme un café, o quizás dos cafés. Pueden ser tres.

2. Por más gripa que tenga, sin fumarme un cigarrillo no soy capaz de empezar. O quizás dos cigarrillos; sé que mientras escriba igual me voy a fumar el tercero, y el cuarto. No sé cómo hacen para escribir sin andar botando humo por la boca y por la nariz, sin dejar una huella de cenizas aquí y allá por toda la mesa del computador o en el teclado; envidio a los que son capaces.

3. Sin música no me “inspiro”, sólo falta encontrar la adecuada. Lo malo es que puede demorar eternidades encontrarla. Si posiblemente ayer me “inspiró” el álbum Suede a new morning de Suede, puede que hoy me inspire que a toda castaña suenen Los tigres del norte; es una tómbola.

4. Ojear algún pasaje de un buen libro. ¿Pero qué libro y en qué capítulo del libro y en qué página? Esto quita demasiado tiempo, a veces.

5. Acaso estar un rato en Internet, ver mails, MSN, noticias, publicar en el blog, chismosear en el facebook que Julanito y Sultanito estuvieron de parranda mientras se sacaban mocos y se los comían, y, bueno, todas esas vainas. O mejor jugar un rato con la gata, hasta que a esta le de rabia, me quiera morder con todas sus ganas y siempre mande sus garritas con mucha furia hacia mi yugular.

Y ahora estoy listo, ya empiezo, hoy si fue el día en que por fin voy a escribir el cortometraje. Suena el teléfono, es un amigo que invita a beber birra. Una birra no caería mal.

domingo, febrero 15, 2009

TOP 5 A que te ha pasado que:

5. Buscas por segundos, minutos, horas algo que sin darte cuenta tienes en la mano, o en el bolsillo, o está que te come porque más visible no puede estar.

4. Sales de la casa o sitio de trabajo o lo que sea con un objeto en la mano que no tiene por qué salir de ese lugar, ejemplos:

a. El control remoto de la TV o del DVD o del equipo de sonido.
b. Llaves que siempre hacen que alguien las busque por cielo, montaña y mar hasta que avisas que te las llevaste sin querer, y que sorry.
c. Lapiceros.
d. Encendedores.
e. ¿Libros?
f. ¿Media de ron?

3. Encendiste el cigarrillo por el lado del filtro. (Si no eres fumador, que bueno que eso no te haya pasado.)

2. Dices que una persona es una hija de puta, bruta, grotesca, que no soportas que siempre esté con tus amigos o cerca de ti, hasta que te das cuenta que estás hablando en voz alta y que esa persona te escuchó y que te está mirando horriblemente feo.

1. Esquivaste a alguien que te cae mal y que ni por el putas quieres saludar sólo para que en el esquive te encuentres a alguien mucho peor.

sábado, febrero 14, 2009

TOP 5 Odio que en la mañana, cuando no tengo qué hacer nada y puedo dormir hasta la hora que me plazca, pase que:

5. Lleguen visitas inesperadas. Sobre todo si esas visitas no son para mí y luego sin querer tenga que oír conversaciones que para nada me importan.

4. No ser capaz de dormir. El insomnio es lo peor.

3. Resulta que sí tengo cosas por hacer, pero no me acordaba.

2. Me despierto porque tengo hambre, ganas de ir al baño, tuve una pesadilla, un sueño bueno que se cortó de buenas a primeras o me aqueja algún dolor.

1. El teléfono sonando. Y adivina qué: te llaman de un banco, o te llaman para hacerte una encuesta de quién sabe qué cosa, o te llaman para preguntarte por alguien que no vive en tu casa.

viernes, febrero 13, 2009

TOP 5 Quisiera en mi casa:

5. DISPENSADOR DE CIGARRILLOS (Vi uno en una tienda cerca de mi casa y me antojé; Me gustaría tener dos de ellos, uno lo pondría cerca de la sala, por si las visitas se antojan de un Royal o un Marlboro - Obvio que solo lo abastecería de la marca de cigarrillos que me gustan- , y el otro en mi cuarto. Al lado de cada dispensador habría una ZIPPO plateada, para eso de darle caché al asunto)

4. PINBALL (En su defecto uno de Indiana Jones, Robocop o quizás uno con motivo de una película de Russ Meyer.)

4 y medio. MESA DE HOCKEY (a cambio del PINBALL)

3. ROCKOLA. (Creo que desde que vi por primera vez una en la vida me gustó. Así sea que en ella sólo haya música de mierda siempre tengo que mirar si tengo monedas en mi bolsillo para que suene la hijuemadre)

2. NEVERA (No confundas, en mi casa si hay nevera, pero como en todas las casas está en la cocina. Yo quiero una en mi cuarto, al lado de mi cama.)

1. RECONTRA SÚPER COLECCIÓN DE JUGUETES VIEJOS Y NUEVOS. (Mi colección de juguetes no llega a ser ni un cuarto de apéndice de lo que me gustaría)

* No sé, pero Beck es bien: “Change your heart Look around you, Change your heart It will astound you, I need your lovin' Like the sunshine. Everybody's gotta learn sometime, Everybody's gotta learn sometime, Everybody's gotta learn sometime…”

jueves, febrero 12, 2009

TOP 5 De aquellas crueldades piadosas. Número (4)

Años 80´s o quizás principios de los 90´s, en un fin de semana en Belencito Corazón - barrio de la comuna 13 en la ciudad de Medellín-, al frente de la ya extinta tienda de Orlando en la cuadra La Primera, al otro lado de la calle, justo en la hierba que da inicio al convento de la Madre Laura; Don José, personaje célebre del barrio, con su típico vestir -un sombrero gris, unas gafas culo botella estilo John Lennon, una ruana café, una camisa blanca, un pantalón de pana color vino tinto y unas alpargatas de cuero - yacía acostado a sus largas y anchas. Llevaba allí por lo menos la mañana y la tarde. A través de su bigote blanco se percibía que sonreía. No movía un dedo. No pestañeaba. Nadie lo saludaba. Y si le gritábamos “¡Don José, a dormir donde lo trasnocharon!”, “¡Don José, ¿no le da pena andar borracho a estar horas?!”, “¡Don José, usted tan viejo y en esas!”, él igual no se inmutaba. No faltó el que con bicicleta le saltara por encima: “Don José, quédese así que ya vengo, voy por una rampa alta a la casa y así me lo salto a usted y a Mico que se va a acostar al lado suyo”.

Insolado, morado, hinchado, oliendo maluco, la morgue… dos días después el que no fue al entierro de Don José comentó: “Ve, y yo que lo vi dormido, pero no quise despertarlo”

lunes, febrero 09, 2009

TOP 5 Una tarde, "How can a loser ever win?"

1. Acomodo mi grabadora de periodista en una mesita de la sala, saco mi lapicero, mi libreta de apuntes y armo un carrizo con las piernas. Mientras, mi entrevistado de hoy, al que llamare A, con un cigarrillo entre los dedos de la mano derecha, levantada a la altura de las costillas, con un micrófono imaginario en la mano izquierda, elevada a la altura del cuello, parado a unos metro de mi, con una terrible voz de tarro – el que lo oiga pensará que lo están matando-, hace un karaoke de una canción llamada Volar, de aquella banda legendaria española Alaska y los Pegamoides.

-A: “No me tienta nada de lo que quieres darme. No sé por qué, pero ya no puede gustarme. Sé que tú no acabas de convencerte, pero yo solo sé que lo que quiero es volar. Miro hacia abajo y no lo puedo evitar, una ventana abierta y me quiero tirar, un precipicio y solo pienso en saltar, porque yo solo sé que lo que quiero es volar…”
-YO: A, ¿te gusta mucho esa canción, no?
- A: Anteriormente sí me gustaba mucho, ya no. Pero me trae recuerdos.
-YO: ¿Recuerdos de qué época?
- A: De algunos años atrás, no sé decírtelo con exactitud. Mi memoria cada vez está más chafa… Hace calor ¿no?
- YO: Sí, mucho calor.
- A: Los días son cada vez más calurosos.
- YO: Vi en las noticias que descubrieron en otras galaxias planetas similares a la tierra ¿sufrirán también de calentamiento global y esas cosas?
- A: Es lo más seguro, como también es seguro que si hay vida en ellos, esos extraterrestres estarán igual de aburridos como nosotros, matándose por una tierra que un ser imaginario prometió, tendrán a un Obama, un Juanes, un Ricardo Arjona y hasta un maldito tipo que hace ejercicio en el ascensor ¿te he mencionado que tengo un archí enemigo acérrimo que no encontró un mejor sitio para hacer ejercicio que en el ascensor de mi edificio?
- YO: Varias veces.
- A: Maldito tipo.

2. Cantando la siguiente estrofa de la canción - “Del suelo acercarse más y más, ir cayendo deprisa y sin mirar, contando los segundos hasta llegar…”-, A, se sienta en un sofá al frente de mi. Tiene una expresión rara en la cara que no sé descifrar, pero que tal vez debo interpretar como: no parece ni alegre ni triste, simplemente está ahí. Le da una calada a su cigarrillo, bota el humo y luego me mira.

- A: ¿Querés una cerveza?
- YO: No, gracias, de pronto más tarde.
- A: Bien, siquiera, porque no tengo cerveza. Desde un tiempo para acá la cerveza me aburre como ostra. No sé, ya no me sabe igual. O mejor dicho, sí me sabe igual, pero me cansó su sabor. Si voy a beber, prefiero entrarle al ron de una vez, así sea que me noquee en tres segundos… creo que por eso ya tampoco me gusta beber en la calle, ni ir a fiestas, ni terminar en casas que ni puta idea de quién son… Aunque no es por contradecirme, extraño las fiestas. Bueno, no las fiestas en sí, sino que extraño bailar, bailar la música que a mí me gusta. Me puedes decir que igual la música que me gusta la puedo bailar yo solo en mi casa, como me viste haciéndolo hace unos minutos, pero no es lo mismo. Al lado hace falta el calor de otros peludos como uno moviendo la cabeza como posesos. Hace falta compañía para corear, casi que dañándose las cuerdas vocales, una canción que te haga erizar los pelos, como por ejemplo el himno: “¿cómo me calmo yo? Todo rechazo, ya no consigo más satisfacción. Ya ni con droga ni con alcohol, ya no consigo ninguna reacción”. Ahora en las fiestas la música es de pegarse un tiro, y no por lo depresiva, si a eso fuéramos no bailaría una canción de Joy Division. No soporto la música electrónica, si es que todavía se llama así, cómo veras no tengo ni puta idea de qué va la cosa con botoncitos y una lapto de por medio. Para mí toda esa música suena igual, tendría que educar mi oído para notar la diferencia, pero no tendría caso y la verdad es que no me importa. A esa música no le hace falta alguien como yo, por algo ya está bien posesionada y siempre está en todas las fiestas, y a mí no me hace falta en nada esa música. ¿Qué me quedé atrás? Pues llámame rezagado y vete a la mierda.
- YO: Mmm ¿podemos empezar con la entrevista?
- A: ¿Es que no hemos empezado? Por cierto, ¿a cuento de qué me vas a entrevistar, y por qué a mí?, pues, ¿quién soy yo para darle una entrevista a alguien?, además ¿vos sos periodista o algo así? ¿Por qué hasta ahora me entero?
- YO: A cambio de la entrevista te traje ron.
- A: Por ahí hubiéramos comenzado.

3. La entrevista se me hace un poco imposible, A, insiste en pararse a cantar, o mejor dicho a gritar, cada vez que se acuerda de la letra de una canción. Ahora está parado encima del sofá, moviendo arrítmicamente la cabeza de un lado para otro, como si pensara que tiene una larga cabellera.

- A: “Living easy, living free. Season ticket on a one-way ride. Asking nothing, leave me be.Taking everything in my stride. Dont need reason, dont need rhyme. Aint nothing I would rather do. Going down, party time. My friends are gonna be there too. IM ON THE HIGHWAY TO HELL!!!”
- YO: Seguro que ya te han dicho que eres el tipo más arrítmico que alguien pueda conocer ¿no?, lo digo sin ánimo de ofender.
- A: Sí, ya me lo han dicho, y no lo niego, soy completamente arrítmico. A pesar de que me gusta mucho cantar, cuando nadie me ve, no cazo una nota. En mi Top 5 de cosas que nunca intenté hacer porque de seguro iba a fracasar, está lo de ser vocalista en una banda.
- YO: Compartimos un mismo ítem de ese top 5. Siempre me imaginé ser un Liam Gallagher.
- A: Yo un Axl Rose, un Ian Curtis, un Frank Black, un Nick Cave, un Jarvis Cocker o Stephen Malkmus.
- YO: También quise ser solista. Un Iggy Pop, un David Bowie, un…
- A: Un Roy Orbison, Un Johnny Cash, un Bruce Springsteen, un Al Green, un…
- YO: Un yo mismo y claramente ya están las influencias de lo que cantaría.
- A: Bueno que mencionas lo de las influencias, lo curioso es que todavía encuentras gente que dice: “Uy, yo tan original.”
- YO: Detesto a la gente que dice: “Tan loco lo que yo hago”
- A: Sí, es gente detestable.
- YO: Me empiezan a hacer efecto los rones, que falta de profesionalismo la mía, debí tomar después de hacerte la entrevista, no antes.
- A: Tranquilo, total no tenemos que hacer nada por ahora ¿te sirvo otro ron?
- YO: Bueno.

4. –YO: TOP 5 de sueños frustrados por propia causa. Tú empiezas.
- A: ¿Es mi Top 5 de cosas que nunca intenté hacer porque de seguro iba a fracasar, pero con otro nombre?
-YO: Sí, un nombre más periodista.
- A: Mmm.
- YO: Sí.
- A: Ah… mejor un TOP 5 de cosas que me gustaría hacer, pero me da pereza ponerme en esas.
- YO: Bueno, dale, ese top, empiezas vos.
- A: Uno. Decir los ítems del top 5 que acabo de proponer. Mejor sigamos oyendo música y bebiendo. ¿Sabes? Últimamente me aburre el siempre estar armando listas de 5 cosas.
– YO: Bueno… Dime, A, ahora que empezó febrero y estás próximo a subir al piso tres ¿qué opinas sobre esto?
- A: Eeeh, pues…
- YO: ¿Pensaste alguna vez que eso podría suceder?
- A: Este, yo…
- YO: ¿Pensaste cómo podría ser? ¿Te imaginaste casado, con hijos, soltero, con hijos, sin hijos, todo un profesional? ¿Nunca pensaste en suicidarte para que eso no pasara, pues, antes de pisar el piso tres?
- A: (se aclara la garganta)
- YO: Di algo, A.

5. Estoy que me duermo con la cabeza recostada en el mueble, y mientras A está en la cocina sirviendo más ron con hielo. Bombos, platillos, guitarra, violín, piano, otros instrumentos, Al Green cantando How Can You Mend a Broken Heart suenan en el equipo de sonido:

I can think of younger days when living for my life, Was everything a man could want to doI could never see tomorrow, but I was never told about the sorrow. And how can you mend a broken heart? How can you stop the rain from falling down? How can you stop the sun from shining? What makes the world go round? How can you mend a this broken man?How can a loser ever win? Please help me mend my broken heart and let me live again…”

- A (desde la cocina): Ya me dio ganas de hacer un TOP 5.

jueves, febrero 05, 2009

TOP 5 Fiebre en las gradas (1)

Fiebre en las gradas de Nick Hornby, es quizá uno de los mejores libros sobre fútbol jamás escrito, pero puedo estar diciendo una mentira. La verdad es que no he leído gran cosa sobre lo que algunos, infame y equivocadamente, se atreven a llamarle “son solo 22 tipos millonarios detrás de un balón”. Creo que me dije alguna vez que no podría soportar tanto sufrimiento al ser hincha del DIM y además tener como seleccionado nacional a Colombia, así que, lo confieso, no soy un gran apasionado del fútbol. Más sin embargo hace rato quería hacer esto en este blog, sobre todo para que mi colaborador en el blog, AndyPeceto, vuelva a publicar. Sin más preámbulo, aquí algunos párrafos de Fiebre en las gradas, escogidos de buenas a primeras (me dio pereza ir de página en página para escoger los mejores, sabrán entender; ah, y me saltare y sustituiré por puntos suspensivos pedazos en los que son mucha descripción, menciona fechas, nombres y cosas parecidas):

1. “DEBUT EN CASA

ARSENAL – STOKE CITY
14/9/68

Me enamoré del fútbol tal como más adelante me iba a enamorar de las mujeres: de repente, sin explicación, sin hacer ejercicio de mis facultades críticas, sin ponerme a pensar para nada en el dolor y en los sobresaltos que la experiencia traería consigo.

En mayo del 68, nada más cumplir once años, mi padre me preguntó si me apetecería ir con él a la final de la Copa de Inglaterra que disputaban el West Brom y el Everton… Le dije que no me interesaba nada el fútbol, ni siquiera una final de copa. Y es verdad, en serio, al menos por lo que supuse entonces, aunque me permití la perversión de ver todo el partido por televisión. Semanas después también vi por televisión, entusiasmado y en compañía de mi madre, el Manchester United – Benfica. A finales de agosto me levanté un día muy temprano para oír por radio cómo iba el United en la final de la Copa Intercontinental. Me gustaban… y me gustaban con un apasionamiento que me tomó por sorpresa y que duró tres semanas, hasta que mi padre me llevó a Highbury por primera vez.

…Había estado anteriormente en diversos espectáculos públicos; había ido al cine y al teatro, y había visto a mi madre cantar con el coro del White Horse Inn nada menos que en el salón de actos del ayuntamiento. Pero todo aquello no tenía nada que ver con el fútbol. El público del que hasta ese momento yo había formado parte en una u otra ocasión pagaba su entrada a cambio de pasarlo bien, y aunque muy de vez en cuando fuera posible descubrir a un niño inquieto y deseoso de irse, o a un adulto en pleno bostezo, nunca había visto tantas caras distorsionadas por la rabia, la frustración o la desesperación. El espectáculo en forma de dolor era un concepto totalmente nuevo para mí. Parecía algo que yo había estado esperando a descubrir.

Puede que no sea demasiado descabellado insinuar que fue una idea que a la postre terminaría por configurar mi vida entera. Siempre me han acusado de tomarme demasiado en serio las cosas que más amo – el fútbol, por supuesto, pero también los libros y los discos-, y es cierto que me invade una especie de ira cuando oigo un mal disco o cuando alguien se muestra tibio ante un libro que significa mucho para mí. Tal vez fueran aquellos hombres desesperados y amargados que se habían reunido una tarde cualquiera en la Banda Oeste, en el campo del Arsenal, los que me enseñaron a encolerizarme de esa manera;…

…Aquella tarde fue la que dio comienzo a todo esto
.”

domingo, febrero 01, 2009

TOP 5 De aquellas crueldades piadosas. Número 5.

Se peinaba hacia atrás con gomina casera, tenía un bigote a lo Pancho Villa, medía aproximados un metro cincuenta o un metro cincuenta y cinco, lucía con orgullo su barriga prominente , eternamente llevaba camisetas azules y, sin él saberlo, el apodo que le pusimos con jactancia y mucho ahínco fue el de “El Mexicano”. El Mexicano era el papá de Mónica, una amiga de ese entonces, y su casa la habíamos convertido en nuestra guarida, allí siempre sopesábamos el qué haríamos, si irnos a rumbear, si comprar vino luminoso, si alquilar una película, si aspirar a hacer que alguna de las chicas, que también iban, se hiciera novia de alguno de nosotros, si jugar a “La verdad o se atreve”, si...
El Mexicano no era amable, no soportaba vernos en su casa mañana, tarde y noche. Sufría de terribles jaquecas e incontrolables cambios de humor, refunfuñaba con intervalos de dos o tres segundos para que lo notáramos, le armaba jaleo de puta madre a Mónica cuando no estábamos mirando, y, a pesar de eso, hacíamos cómo si él no estuviera ahí. Por un tiempo fue un adulto más que hacía de extra en una película de adolescentes problemáticos. Hasta que…

- ¿Saben? No pueden venir más a mi casa.- dijo Mónica.- Mi papá me lo prohibió.
- ¿Cómo así? mucho Mexicano malparido.
- Hey, hijueputa, es mi papá. No lo insultés.

El Mexicano pasó de ser un simple extra a ser uno de esos personajes que marcan un punto de giro en la trama. A regañadientes las órdenes de El mexicano fueron cumplidas, no volvimos a ir por allí, al menos no cuando él estaba. Se podría decir que igual nuestra guarida seguía intacta, que igual desde allí maquinábamos nuestros planes, más sin embargo no era lo mismo. Nosotros continuamente andábamos moscas, prestos a salir de aquel lugar lo más rápido posible con tal de no toparnos con algo que perjudicara a Mónica. Y Mónica, pues, ella siempre estaba predispuesta a echarnos a patadas, si el caso fuera necesario, mediante se acercaba la hora en que su papá salía de trabajar. Es difícil aceptar que las cosas cambian, que algo agradable en supremacía se convierte en algo agradable a medias. Así que como protesta y vil venganza, aunque El Mexicano no se diera por enterado – debido a su nulidad estudiantil, como buen analfabeta ni siquiera hizo primaria- y en medio de reproches vagos por parte de Mónica, nos las arreglábamos para dejar constancia de que en su ausencia estuvimos en su humilde morada. Escribamos sobre cualquier parte visible de su casa:

“Que grande que tenés ese mostacho barrigón malparido, córtatelo”
“Mexicano hijueputa”
“Eres el Pancho Villa criollo”
“Solo te falta el sombrero para que nos cantés Cielito lindo”
“Que buena que está tu hija”
“Mexicano, quién me lo mamara que es para un remedio, ya sé, tu hija me lo mama”
“Aprende a leer Mexicano gonorrea”

Si alguna vez El Mexicano aprendió a leer, sé que no alcanzó a leer lo que escribimos, tanto él como Mónica -en la época en que fue nuestra amiga-, no duraron mucho tiempo viviendo en esa casa. A Mónica la volví a ver por ahí, volteándome rápidamente la cara para no saludarme. A El Mexicano ni en las curvas.

viernes, enero 30, 2009

TOP 5 Insomnio de dos días y con ganas de dormirme de una puta vez. De la rabia quito un cuadro de la pared y lo dejo en el piso

5. Fumar cigarrillo tras cigarrillo

4. Ir cada tanto a la cocina a beber agua helada de la nevera

3. A pesar de tener los ojos cuadrados, y como poseído por quién sabe qué, mirar fijamente la pantalla del computador en la cual se ve claramente que no hay ventanas abiertas. Entran ganas de hacer otra cosa, por ejemplo escribir, pero cuesta aclarar las ideas.

2. Mientras una de las mejores bandas que existieron, Pavement, suena en el Windows Media, sacar un cuaderno, un lápiz, un sacapuntas, un borrador y ponerse a dibujar. El insomnio todo lo hace borroso, así que no se tiene ni la más pálida idea de si se está haciendo un buen dibujo o no.

1. I miss you D