5. Recuerdos del viernes en la noche: Para conseguir licor gratis salir con una prima u amiga bonita, detectar a los buitres que las están acechando y sin querer queriendo empujarlas hacia ellos, la botella de lo que sea no se hace esperar. Anoche dos medias de ron nos tomamos a cuenta de eso, de empujarle a mi prima Eliana Lucia a los buitres.
4. Recuerdos del viernes en la noche: La amiga de mi prima Eliana, que amiga, que amiga.
3. Recuerdos del viernes en la noche: Mi prima Eliana despiadada, pobres los hombres que se meten con ella. ¿Qué saben lo que es sufrir por amor? No, no se han cruzado con Eliana.
2. Zodiac de David Fincher ¡Que película!. Como dicen los bogotanos cuando algo les gusta mucho: ¡Del putas!
1. La pecosa, linda como siempre. Le hablo y tiemblo, la voz se me quiebra, me palpita el corazón a mil. Hace rato no me pasaba eso con nadie. ¡Del putas!
domingo, septiembre 09, 2007
sábado, septiembre 08, 2007
TOP 5 Idiosincrasia
5. “A mi cada semana me atracaban, cómo que me veían la cara de montañera, que soy de Amaga. Una vez mi mamá me había empacado el almuerzo y me había dado buena plata para gastármela en chuchearías, también llevaba un encargó para una señora de Amaga, y como le parece que hasta yo misma llamé a los atracadores. Estaba yo con Beatriz Restrepo en la iglesia San José, estábamos esperando un bus o un taxi, lo que pasara primero, cuando dos tipos pasaron por la acera del frente mirándonos. Y nos entró un miedo, no sabíamos que hacer, cuando otros dos muchachos pasaron por la acera donde estábamos nosotras. Y ahí mismo llamamos a esos muchachos, les dijimos que si nos acompañaban un momento porque nos iban atracar. Los muchachos lo más de formales nos acompañaron y hablamos por mucho rato. Ellos nos decían: pero quién podría atracarlas a ustedes si están todas lindas. Cuando, en el momento de pasar un taxi, uno de los muchachos nos sacó sendo cuchillo y nos dijo que le entregáramos todo. Los muchachos esos nos robaron hasta las aretas. Y oigan, como nos dejaron sin nada nos tocó empezar a caminar por el centro, pasábamos por esas calles todas feas por donde había mucho soplador – drogadicto- , cuando en una esquina un negro todo gigante nos mostró el pipi, una tranca de este tamaño- indica cuanto media la tranca señalando la mitad de su brazo-, y nosotras pegamos un grito y salimos corriendo todas locas, muertas del susto. Que día tan miedoso ese, yo sufrí.”
4. “Quijote era un caballo que le dieron a mi papá, se lo dieron por pagarle una plata que le debían. Cuando le llevaron el caballo a mi papá nos morimos de la risa, el caballo era flaco flaquito, era un costal de huesos. Pobre Quijote, lo entrábamos a la casa por la sala, la cocina y luego lo llevábamos hasta el cafetal, sus patas con herraduras a veces hasta quebraban la baldosa de tanto zapatear. Cuando salíamos a dar una vuelta montadas en Quijote que no tenía silla de montar la gente nos decía: con tanto hueso Quijote las va a violar. Los niños de la cuadra hacían fila para montarse en Quijote, era una fila de dos cuadras, tan gracioso. Mi papá lo puso gordo comprándole cuido fino y le compró un establo allá en la maní – La maní: terrenos que eran de mi abuelo Emilio, se murió él y La maní se perdió, se la llevó el patas -, y allá Quijote se murió parado. Fueron a darle comida y él no se movía, cuando lo tocaron cayó despanzurrado en el piso. Pobre Quijote, con tanto hueso casi nos viola.”
3. “Cada vez que había elecciones Berta Gonzáles se vestía de blusa azul y se ponía tacones rojos dizque para caminar pisando a los liberales – El partido Liberal es rojo, el partido Conservador es azul, ambos partidos políticos, violentos los dos-. Un día venía ella pisando liberales con sus tacones rojos cuando frente a nuestra casa, liberal como ella sola, se le partió un tacón y se despeñó como calzón de puta loma abajo. Yo le grité: ¡Viste Berta, eso te pasa por pisar liberales, un liberal te tumbó!. ¡Si hijueputa, ya lo sé! me respondió ella y me morí de la risa. A mi de política no me hablen, yo voto igual por un liberal o por un conservador”
2. “Iba yo para Amaga cuando en Caldas se subió al bus Ramón – tengo dos tíos llamados Ramón: Ramón Pineda y Ramón Vélez.-. Estaba borracho como siempre, caído de la mica. Yo para evitar vergüenzas de que me identificaran con el borracho ese, me hice la dormida y voltee la cabeza para otro lado. Cuando cómo es qué Ramón se me sienta al lado, y para acabar de ajustar se me pone a echarme los perros. Me decía: Niña, míreme, usted debe estar muy bonita. Yo más volteaba la cara para el lado de la ventanilla y más me hacia la dormida diciéndome a mi misma: maldita sea mi suerte, me gané al borracho. Ya llegando a Amaga, Ramón me mandó la mano, me tocó una pierna y ahí si me volteé hacia él y le pegue su cachetada ¡Respetá a tu hermana gran güevón!. Le armé tal escándalo que todos los del bus voltearon a ver, que pena.”
1. "En la Avenida Oriental un carro atropelló a mi amiga Beatriz Restrepo, yo me lancé a socorrerla apenas ese carro la dejó como la dejó, la gente me gritaba: ¡Cojale la placa al carro!. Y yo me decía: Estos si son mucho güevones, cómo quieren que deje a mi amiga tirada llena de sangre y salga corriendo detrás de ese carro para quitarle la placa, ni que yo corriera mucho. Al otro día llegué al trabajo y conté la historia y todos me decían: ¿Le cogió la placa al carro?. Yo les decía: ustedes acá en Medellín son como bobos, como quieren que deje a mi amiga tirada ahí en el piso destripada, llena de sangre, quebrada y yo salir corriendo detrás de un carro para quitarle la placa. ¡Boba, montañera, cogerle la placa al carro es apuntar el número de la placa en un papelito! Me dijeron. Yo era muy montañera recién desempacada de Amaga.”
* Las historias me las contó mi tía Trinidad Vélez o como le decimos todos: Trina.
* Quise ser lo más fiel a su jerga de Amaga pero para que medio entendieran los que no son de por aquí le cambié algunas cositas, aunque tampoco es mucho lo que le cambie.
4. “Quijote era un caballo que le dieron a mi papá, se lo dieron por pagarle una plata que le debían. Cuando le llevaron el caballo a mi papá nos morimos de la risa, el caballo era flaco flaquito, era un costal de huesos. Pobre Quijote, lo entrábamos a la casa por la sala, la cocina y luego lo llevábamos hasta el cafetal, sus patas con herraduras a veces hasta quebraban la baldosa de tanto zapatear. Cuando salíamos a dar una vuelta montadas en Quijote que no tenía silla de montar la gente nos decía: con tanto hueso Quijote las va a violar. Los niños de la cuadra hacían fila para montarse en Quijote, era una fila de dos cuadras, tan gracioso. Mi papá lo puso gordo comprándole cuido fino y le compró un establo allá en la maní – La maní: terrenos que eran de mi abuelo Emilio, se murió él y La maní se perdió, se la llevó el patas -, y allá Quijote se murió parado. Fueron a darle comida y él no se movía, cuando lo tocaron cayó despanzurrado en el piso. Pobre Quijote, con tanto hueso casi nos viola.”
3. “Cada vez que había elecciones Berta Gonzáles se vestía de blusa azul y se ponía tacones rojos dizque para caminar pisando a los liberales – El partido Liberal es rojo, el partido Conservador es azul, ambos partidos políticos, violentos los dos-. Un día venía ella pisando liberales con sus tacones rojos cuando frente a nuestra casa, liberal como ella sola, se le partió un tacón y se despeñó como calzón de puta loma abajo. Yo le grité: ¡Viste Berta, eso te pasa por pisar liberales, un liberal te tumbó!. ¡Si hijueputa, ya lo sé! me respondió ella y me morí de la risa. A mi de política no me hablen, yo voto igual por un liberal o por un conservador”
2. “Iba yo para Amaga cuando en Caldas se subió al bus Ramón – tengo dos tíos llamados Ramón: Ramón Pineda y Ramón Vélez.-. Estaba borracho como siempre, caído de la mica. Yo para evitar vergüenzas de que me identificaran con el borracho ese, me hice la dormida y voltee la cabeza para otro lado. Cuando cómo es qué Ramón se me sienta al lado, y para acabar de ajustar se me pone a echarme los perros. Me decía: Niña, míreme, usted debe estar muy bonita. Yo más volteaba la cara para el lado de la ventanilla y más me hacia la dormida diciéndome a mi misma: maldita sea mi suerte, me gané al borracho. Ya llegando a Amaga, Ramón me mandó la mano, me tocó una pierna y ahí si me volteé hacia él y le pegue su cachetada ¡Respetá a tu hermana gran güevón!. Le armé tal escándalo que todos los del bus voltearon a ver, que pena.”
1. "En la Avenida Oriental un carro atropelló a mi amiga Beatriz Restrepo, yo me lancé a socorrerla apenas ese carro la dejó como la dejó, la gente me gritaba: ¡Cojale la placa al carro!. Y yo me decía: Estos si son mucho güevones, cómo quieren que deje a mi amiga tirada llena de sangre y salga corriendo detrás de ese carro para quitarle la placa, ni que yo corriera mucho. Al otro día llegué al trabajo y conté la historia y todos me decían: ¿Le cogió la placa al carro?. Yo les decía: ustedes acá en Medellín son como bobos, como quieren que deje a mi amiga tirada ahí en el piso destripada, llena de sangre, quebrada y yo salir corriendo detrás de un carro para quitarle la placa. ¡Boba, montañera, cogerle la placa al carro es apuntar el número de la placa en un papelito! Me dijeron. Yo era muy montañera recién desempacada de Amaga.”
* Las historias me las contó mi tía Trinidad Vélez o como le decimos todos: Trina.
* Quise ser lo más fiel a su jerga de Amaga pero para que medio entendieran los que no son de por aquí le cambié algunas cositas, aunque tampoco es mucho lo que le cambie.
TOP 5 Canciones para mi funeral
5. Folsom Prison Blues – Johnny Cash
4. Say Good Bye – Papas fritas
3. Lay Me Low – Nick Cave
2. Jaime Molina – Rafael Escalona
1. Amor Eterno – Rocío Durcal
4. Say Good Bye – Papas fritas
3. Lay Me Low – Nick Cave
2. Jaime Molina – Rafael Escalona
1. Amor Eterno – Rocío Durcal
viernes, septiembre 07, 2007
TOP 5 ¿Preguntas?
5. ¿Por qué soy tan enamoradizo? Me enamoro de la que me da la hora ¿mal de vereda?
No porque la que me da la hora está muy bonita y está buena y está de rechupete, además se conversa bueno con ella - lo más importante: buena conversación-, es un bocado de cardenal de P a PA. Eso sí, tiene menos años que yo, es una veinte añera: veintidós tiene.
4. ¿Por qué me enamoro y no hago nada? Por güevón. ¿Por qué más? Por cobarde y por güevón. ¡Ah pero no seas así! Qué va, güevón, güevón, cobarde, lo peor que puede pasar es que te diga que no. Y si es así, pues, la vida continua, y al final yo rió igual, mira mi carcajada: ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!
3. ¿Quién me creo yo, Lord Byron? ¡Buuuu, abajo el romanticismo! ¡Abajo la época en donde todo el mundo se babeaba de las ganas por morirse tuberculoso! ¡Abajo esa época donde todo era un complique!. Igual el romanticismo no ha muerto, es sino leer blogs donde la que escribe siempre está deprimida porque está enamorada de tres tipos y no sabe qué hacer y todo lo complica: no se acuesta con ninguno de los tres sino con el patán de turno, él que la trata mal; y ella feliz ¿cómo no? fanática al romanticismo trasnochado que sigue sin dormir desde el siglo XIX hasta el siglo XXI. ¡Uy, escribí La! Quise decir Los; la mayoría de wedblogueros están deprimidos y todo lo complican por algo, a la muestra un botón.
2. ¿Pero el amor es el amor? Pues sí, desde aquellos inoportunos adolescentes llamados Romeo y Julieta. Antes, en el feudalismo, eso no existía, hombre y mujer se juntaban para procrear, para tener trabajadores gratis apunta de follar y follar y el único favorecido de eso era el hombre, ¿Orgasmo femenino? eso no existía, los hombres sólo trabajaban en lo que les correspondía: arar la tierra. ¿Para arrearle la madre a un hijo desobediente que no trabaja y quiere ser escritor o teatrero o marica, para eso era el feudalismo? Sí, servía para decirle a tu esposa “¡puta, te acostáis con los esclavos, los que tanto trabajo me tocó traer de África! ¿Qué dirán los de la finca de al lado?”. “Dirán: gran huevón: mi esposa también hace lo mismo: verga de negro es verga de negro”.
1. ¿El alcohol es milagroso para todo? Sí, pero tienes que tener cuidado, el alcohol también es traicionero, es mujer, es hombre, es de humanos, o sea: es un marica que complica todo más qué una mujer, más que un hombre, y siempre al final todo lo vuelve: “puñalada que te doy, puñalada que llevas a la cabeza, puñalada al corazón, puñalada a tus partes bajas, puñalada al olvido. Y yo voy para la cárcel por güevón, por matar a alguien que nadie extraña ¿quién me manda a confiar en ese invento que es el amor?”.
No porque la que me da la hora está muy bonita y está buena y está de rechupete, además se conversa bueno con ella - lo más importante: buena conversación-, es un bocado de cardenal de P a PA. Eso sí, tiene menos años que yo, es una veinte añera: veintidós tiene.
4. ¿Por qué me enamoro y no hago nada? Por güevón. ¿Por qué más? Por cobarde y por güevón. ¡Ah pero no seas así! Qué va, güevón, güevón, cobarde, lo peor que puede pasar es que te diga que no. Y si es así, pues, la vida continua, y al final yo rió igual, mira mi carcajada: ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!
3. ¿Quién me creo yo, Lord Byron? ¡Buuuu, abajo el romanticismo! ¡Abajo la época en donde todo el mundo se babeaba de las ganas por morirse tuberculoso! ¡Abajo esa época donde todo era un complique!. Igual el romanticismo no ha muerto, es sino leer blogs donde la que escribe siempre está deprimida porque está enamorada de tres tipos y no sabe qué hacer y todo lo complica: no se acuesta con ninguno de los tres sino con el patán de turno, él que la trata mal; y ella feliz ¿cómo no? fanática al romanticismo trasnochado que sigue sin dormir desde el siglo XIX hasta el siglo XXI. ¡Uy, escribí La! Quise decir Los; la mayoría de wedblogueros están deprimidos y todo lo complican por algo, a la muestra un botón.
2. ¿Pero el amor es el amor? Pues sí, desde aquellos inoportunos adolescentes llamados Romeo y Julieta. Antes, en el feudalismo, eso no existía, hombre y mujer se juntaban para procrear, para tener trabajadores gratis apunta de follar y follar y el único favorecido de eso era el hombre, ¿Orgasmo femenino? eso no existía, los hombres sólo trabajaban en lo que les correspondía: arar la tierra. ¿Para arrearle la madre a un hijo desobediente que no trabaja y quiere ser escritor o teatrero o marica, para eso era el feudalismo? Sí, servía para decirle a tu esposa “¡puta, te acostáis con los esclavos, los que tanto trabajo me tocó traer de África! ¿Qué dirán los de la finca de al lado?”. “Dirán: gran huevón: mi esposa también hace lo mismo: verga de negro es verga de negro”.
1. ¿El alcohol es milagroso para todo? Sí, pero tienes que tener cuidado, el alcohol también es traicionero, es mujer, es hombre, es de humanos, o sea: es un marica que complica todo más qué una mujer, más que un hombre, y siempre al final todo lo vuelve: “puñalada que te doy, puñalada que llevas a la cabeza, puñalada al corazón, puñalada a tus partes bajas, puñalada al olvido. Y yo voy para la cárcel por güevón, por matar a alguien que nadie extraña ¿quién me manda a confiar en ese invento que es el amor?”.
jueves, septiembre 06, 2007
TOP 5 Juguemos a eso de amargar al otro. Angustia, esa palabra le encanta. La otra es melodrama.
5. – Bueno marica, ya estamos acá, en Bogotá.
- Si home, ojala no nos pregunten si nos vimos esa película que hizo el que va a ser nuestro patrón.
- Si home, no la vimos.
- Dicen que es muy mala.
- Dicen que es horrible.
En una sala de juntas:
- Muchachos, antes de presentarles a la que va a trabajar con ustedes, y antes de presentarles a su patrón que no ha llegado, quiero decirles que por capitulo que escriban se les paga, que no es el sueldo que su patrón les dijo, que es menos plata, incluyendo retención de fuente y todas esas carajadas.
- Ah bueno, todo bien.
- Sisas, todo bien.
- Bueno, ahora sí, cuénteme ¿se vieron nuestra película?
- Eeh… este… eeh, ya vengo, desde que llegué a Bogotá no me he fumado un cigarrillo.
- Yo también voy a salir a fumar.
- Home, vos no fumas.
- ¿Cómo qué no? Soy fumador pasivo, más fumador que vos. Desde que llegué a Bogotá no eh olido un cigarrillo.
- Bueno, vamos.
- ¿y qué les pareció la película?
- sisas, ya venimos.
4. - Muchachos, ella es Sandra Pérez. Ella fue asistente de los Mauricios en La mujer del presidente (famoso seriado de nuestra televisión. En argentina se hizo una versión y la protagonizó Ricardo Darín).
- Hola, qué tal.
- ¿Bien o no?
- Qué más pues. Veo que no tenés acento bogotano.
- Aja, soy de Medellín, pero hace seis años no voy por allá.
- Bien hecho, que pereza Medellín, ese pueblo.
- Mal hecho, que pereza Bogotá, ciudad donde no se bañan y todo es lejos.
Y Sandra se convirtió en el amigo con tetas, a la que se le cuenta todo y con la que se raja de todos. No dejamos títere con cabeza.
3. – Muchachos este es su patrón.
- Eh home, mucho gusto, soy Byron (pensamiento: ojala no nos pregunte que nos pareció su película)
- Que tal hombre, yo soy Luís (pensamiento: que no nos pregunte sobre su película)
- Por fin te conozco Luchito.
- (pensamiento: mucho malparido, como me dice Luchito, me mató) Eh home, sí, por fin.
- A ustedes me los recomendaron muy bien ¿qué les pareció el argumento de la serie?
- Muy bien.
- Muy bueno, esta serie promete.
- ¿Y leyeron el guión del primer capitulo? Muy malo. Los antiguos guionistas que tenía eran pésimos. Me volvieron la serie un melodrama.
- No, ese no lo hemos leído.
- Díganle a Sandra que se los muestre, yo ya vengo.
Minutos después de leer ese guión y reírnos a carcajada limpia, criticar a diestra y siniestra porque qué guión tan malo y tan mal hecho, reapareció el patrón.
- ¿Cómo les pareció?
- Horrible
- Pésimo, no tiene perdón el que lo escribió.
Luego supimos que él fue quien lo escribió, pero no lo supimos de su boca, lo supimos por lo obvio: con las correcciones que nos hace de los capítulos que escribimos nosotros. Las correcciones son una bazofia completa, igualitas a ese guión que leímos. Cuando vean la serie en la TV por favor olvídense que nosotros trabajamos ahí, vergüenza me da.
2. En una sala de juntas en famoso canal de nuestra televisión:
- Lo que ustedes nos mandaron es una mierda. No se entiende nada, parece una copia de una copia de una película de David Lynch mal hecha. En lo que se entiende parece telenovela venezolana.
- Tiene razón, pero eso no lo escribimos nosotros, nuestro patrón en su ego bastante alto, que no lee lo que nosotros le mandamos, todo lo reescribió y no releyó la barbaridad que mandó. Francamente no sabemos para qué nos contrato.
1. Como buenos borrachos que somos anoche Sandra, Luís y yo brindamos por la indignación. Nos pegamos senda borrachera, muertos de la cólera, con ganas de matar gente, con ganas de lapidar a nuestro patrón. Protagonista él de telenovelas. No digo su nombre porque se me va subiendo la furia mala y se me explota la venita de la frente, la que palpita, la que se pone verde. ¡Productor de TV HP!
- Si home, ojala no nos pregunten si nos vimos esa película que hizo el que va a ser nuestro patrón.
- Si home, no la vimos.
- Dicen que es muy mala.
- Dicen que es horrible.
En una sala de juntas:
- Muchachos, antes de presentarles a la que va a trabajar con ustedes, y antes de presentarles a su patrón que no ha llegado, quiero decirles que por capitulo que escriban se les paga, que no es el sueldo que su patrón les dijo, que es menos plata, incluyendo retención de fuente y todas esas carajadas.
- Ah bueno, todo bien.
- Sisas, todo bien.
- Bueno, ahora sí, cuénteme ¿se vieron nuestra película?
- Eeh… este… eeh, ya vengo, desde que llegué a Bogotá no me he fumado un cigarrillo.
- Yo también voy a salir a fumar.
- Home, vos no fumas.
- ¿Cómo qué no? Soy fumador pasivo, más fumador que vos. Desde que llegué a Bogotá no eh olido un cigarrillo.
- Bueno, vamos.
- ¿y qué les pareció la película?
- sisas, ya venimos.
4. - Muchachos, ella es Sandra Pérez. Ella fue asistente de los Mauricios en La mujer del presidente (famoso seriado de nuestra televisión. En argentina se hizo una versión y la protagonizó Ricardo Darín).
- Hola, qué tal.
- ¿Bien o no?
- Qué más pues. Veo que no tenés acento bogotano.
- Aja, soy de Medellín, pero hace seis años no voy por allá.
- Bien hecho, que pereza Medellín, ese pueblo.
- Mal hecho, que pereza Bogotá, ciudad donde no se bañan y todo es lejos.
Y Sandra se convirtió en el amigo con tetas, a la que se le cuenta todo y con la que se raja de todos. No dejamos títere con cabeza.
3. – Muchachos este es su patrón.
- Eh home, mucho gusto, soy Byron (pensamiento: ojala no nos pregunte que nos pareció su película)
- Que tal hombre, yo soy Luís (pensamiento: que no nos pregunte sobre su película)
- Por fin te conozco Luchito.
- (pensamiento: mucho malparido, como me dice Luchito, me mató) Eh home, sí, por fin.
- A ustedes me los recomendaron muy bien ¿qué les pareció el argumento de la serie?
- Muy bien.
- Muy bueno, esta serie promete.
- ¿Y leyeron el guión del primer capitulo? Muy malo. Los antiguos guionistas que tenía eran pésimos. Me volvieron la serie un melodrama.
- No, ese no lo hemos leído.
- Díganle a Sandra que se los muestre, yo ya vengo.
Minutos después de leer ese guión y reírnos a carcajada limpia, criticar a diestra y siniestra porque qué guión tan malo y tan mal hecho, reapareció el patrón.
- ¿Cómo les pareció?
- Horrible
- Pésimo, no tiene perdón el que lo escribió.
Luego supimos que él fue quien lo escribió, pero no lo supimos de su boca, lo supimos por lo obvio: con las correcciones que nos hace de los capítulos que escribimos nosotros. Las correcciones son una bazofia completa, igualitas a ese guión que leímos. Cuando vean la serie en la TV por favor olvídense que nosotros trabajamos ahí, vergüenza me da.
2. En una sala de juntas en famoso canal de nuestra televisión:
- Lo que ustedes nos mandaron es una mierda. No se entiende nada, parece una copia de una copia de una película de David Lynch mal hecha. En lo que se entiende parece telenovela venezolana.
- Tiene razón, pero eso no lo escribimos nosotros, nuestro patrón en su ego bastante alto, que no lee lo que nosotros le mandamos, todo lo reescribió y no releyó la barbaridad que mandó. Francamente no sabemos para qué nos contrato.
1. Como buenos borrachos que somos anoche Sandra, Luís y yo brindamos por la indignación. Nos pegamos senda borrachera, muertos de la cólera, con ganas de matar gente, con ganas de lapidar a nuestro patrón. Protagonista él de telenovelas. No digo su nombre porque se me va subiendo la furia mala y se me explota la venita de la frente, la que palpita, la que se pone verde. ¡Productor de TV HP!
martes, septiembre 04, 2007
TOP Bonus track, como esta semana está puro Johnny Cash: Johnny y su June, amor del más allá
Y repriman su rabia con mucha cerveza, es lo mejor cuando de trabajar para productores de TV se refiere. Vicente, saludes a la gente. Federico, tenés cara de mico. Suerte Muerte productor HP.
TOP 5 Uyyy mira, más historias sobre el futuro, porque pa´que lo vayas sabiendo también hay un futuro
5. Cipolletti tetra-campeón de la copa libertadores. River y Boca no existen, son un recuerdo. Giovanni Hernández volvió a Colon de Santa fe y lo sacó campeón dos veces, ahora se espera que le dispute el titulo a Cipolletti en la libertadores. Atlético Nacional jamás le volvió a ganar un clásico al Deportivo Independiente Medellín. La selección Colombia gana cinco mundiales seguidos, tanta es la fiesta que todos nos decimos: “pero párenla ya que no tenemos tanto hígado para celebrar”.
4. Los Emos se toman el mundo, pero como son tan bobitos, pobrecitos ellos, no duraron ni cinco minutos en el poder. Ahora andan arrepentidos corriendo en circulo, tropezándose unos con los otros gritando histéricos: “¡¡¡¡¡Ayyyy, ayyyyy, noooo, como se me ocurrió ser Emo, qué dirán nuestros hijos cuando vean fotos y nos vean vestidos así, con ese corte de pelo así, aayyyyy, y lo peor es la música que escuchábamos, aayyy!!!!”
3. Los que nunca fueron Emos, pero lo quisieron, pero nunca pudieron porque tenían el pelo chuto ahora andan suspirando de alivio: “menos mal mi pelo es chuto y tengo cara de costeño, menos mal que nunca fui Emo”.
2. Y Byron baila en un asilo, sus amigos, su familia lo acompañan. Y Byron se muere de vejez hijueputa, escuchando: I walk The Line de Johnny Cash.
1. Boooom, explota la bomba, explota el mundo, pero ya todos viven en Marte, así que todo bien, allá también hay emos y hippies y paracos y guerrilleros y blogueros y flickeros y negros y blancos y judíos y cristianos y curas pederastas y monjas beatas y presidentes llamados Uribe y la copa libertadores y periodistas deportivos y pecosas lindas y mejor dicho todo sigue igual sólo que en otra parte.
4. Los Emos se toman el mundo, pero como son tan bobitos, pobrecitos ellos, no duraron ni cinco minutos en el poder. Ahora andan arrepentidos corriendo en circulo, tropezándose unos con los otros gritando histéricos: “¡¡¡¡¡Ayyyy, ayyyyy, noooo, como se me ocurrió ser Emo, qué dirán nuestros hijos cuando vean fotos y nos vean vestidos así, con ese corte de pelo así, aayyyyy, y lo peor es la música que escuchábamos, aayyy!!!!”
3. Los que nunca fueron Emos, pero lo quisieron, pero nunca pudieron porque tenían el pelo chuto ahora andan suspirando de alivio: “menos mal mi pelo es chuto y tengo cara de costeño, menos mal que nunca fui Emo”.
2. Y Byron baila en un asilo, sus amigos, su familia lo acompañan. Y Byron se muere de vejez hijueputa, escuchando: I walk The Line de Johnny Cash.
1. Boooom, explota la bomba, explota el mundo, pero ya todos viven en Marte, así que todo bien, allá también hay emos y hippies y paracos y guerrilleros y blogueros y flickeros y negros y blancos y judíos y cristianos y curas pederastas y monjas beatas y presidentes llamados Uribe y la copa libertadores y periodistas deportivos y pecosas lindas y mejor dicho todo sigue igual sólo que en otra parte.
lunes, septiembre 03, 2007
TOP 5 “Folsom Prison Blues” Johnny Cash
5. En la cárcel de Amaga amanecí una noche, en las paredes retumbaba el son de unas voces femeninas demandando un cigarrillo. Un cigarrillo que no tenía yo, un cigarrillo que nadie tenía, los policías hijueputas nos quitaron hasta las camisas. La peor de las noches sino fuera porque todos los allí detenidos éramos amigos: Duvan, Cesar, Carechiste, Mariano, Leonel el que se ahogó en la represa de Guatapé, mi primo David, mi primo Ignacio y yo. Y para que vea qué sin alcohol también se pasa bueno, toda la noche bailamos y cantamos: “policías hijueputas, hijueputas policías U chu chu U chu chu chuuuu”.
4. Sin camisa, descalzo y sin bañar iba él entrando, colándose en la fiesta, bebiéndose el trago que nadie le invitó. Muy orondo él sacó a bailar a una de mis tías y hasta ahí le duró la juerga. Detectado el borracho colado, echado el borracho colado. “¡váyase a beber a otro lado conchudo, está es una casa decente, al menos tenga la delicadeza de vestirse, bañarse y ponerse zapatos cuando se colé en una fiesta!” y dicho el hecho, hecho el dicho como es que a la media hora vuelve el borracho bañado, perfumado, vestido y con el pelo engominado, preguntando: ¿Ahora si puedo quedarme?
3. David dijo: “Cuidado Mico”. Y Mico, en el convento de la Madre Laura preparando una arquería improvisada para jugar microfútbol, no le escuchó. Un ladrillo de concreto vuela por los aires y aterriza en la cabeza de Mico, sonido de golpe seco, sangre por doquier, gritos de dolor al unísono. Tremenda chamba y Mico descalabrado para el hospital. “Mico enchimbado ¿por qué no se quitó?” “Güevón, no te escuchó”
2. Y como los recuerdos son un recuerdo de un recuerdo de un recuerdo que divaga por los altares de las nostalgia, traicionera ella que le gusta dar puñaladas marraneras a diestra y siniestra y todo lo trastoca, yo los junto a todos. Gente que en su vida se habló hoy en mi cabeza son amigos, gente que nunca se murió hoy está enterrada en mi cabeza, gente que se murió está más viva que nunca pegando brincos y gritando: ¡Wiiii!. Con el rostro desencajado casi llorando los voy presentando a todos “ve tío Tulio que te moriste llegando del ejército, te presento a la que fue el primer amor enfermo de mi vida, su nombre empezaba con S y terminaba con A, con la que nunca me di ni un mísero beso y si me decía ¡salte! yo saltaba”. Y así, sonrisa allí, sonrisa allá se van dando la mano todos. Olvidar es bonito, pero recordar es bizarro ¿O no vos que me miras tanto, mirando lo que nada se te perdió?
1. Saqué mi revolver, el de la razón, y le pegué dos tiros, uno en el corazón para que le doliera y otro en la cabeza para que se muriera. Luego la olvidé, no recuerdo ni su voz. Adiós, muy de vez en cuando miro para atrás en estos casos, muerta allí te quedaras. Comida de gavilanes serás.
*Folsom Prison Blues
4. Sin camisa, descalzo y sin bañar iba él entrando, colándose en la fiesta, bebiéndose el trago que nadie le invitó. Muy orondo él sacó a bailar a una de mis tías y hasta ahí le duró la juerga. Detectado el borracho colado, echado el borracho colado. “¡váyase a beber a otro lado conchudo, está es una casa decente, al menos tenga la delicadeza de vestirse, bañarse y ponerse zapatos cuando se colé en una fiesta!” y dicho el hecho, hecho el dicho como es que a la media hora vuelve el borracho bañado, perfumado, vestido y con el pelo engominado, preguntando: ¿Ahora si puedo quedarme?
3. David dijo: “Cuidado Mico”. Y Mico, en el convento de la Madre Laura preparando una arquería improvisada para jugar microfútbol, no le escuchó. Un ladrillo de concreto vuela por los aires y aterriza en la cabeza de Mico, sonido de golpe seco, sangre por doquier, gritos de dolor al unísono. Tremenda chamba y Mico descalabrado para el hospital. “Mico enchimbado ¿por qué no se quitó?” “Güevón, no te escuchó”
2. Y como los recuerdos son un recuerdo de un recuerdo de un recuerdo que divaga por los altares de las nostalgia, traicionera ella que le gusta dar puñaladas marraneras a diestra y siniestra y todo lo trastoca, yo los junto a todos. Gente que en su vida se habló hoy en mi cabeza son amigos, gente que nunca se murió hoy está enterrada en mi cabeza, gente que se murió está más viva que nunca pegando brincos y gritando: ¡Wiiii!. Con el rostro desencajado casi llorando los voy presentando a todos “ve tío Tulio que te moriste llegando del ejército, te presento a la que fue el primer amor enfermo de mi vida, su nombre empezaba con S y terminaba con A, con la que nunca me di ni un mísero beso y si me decía ¡salte! yo saltaba”. Y así, sonrisa allí, sonrisa allá se van dando la mano todos. Olvidar es bonito, pero recordar es bizarro ¿O no vos que me miras tanto, mirando lo que nada se te perdió?
1. Saqué mi revolver, el de la razón, y le pegué dos tiros, uno en el corazón para que le doliera y otro en la cabeza para que se muriera. Luego la olvidé, no recuerdo ni su voz. Adiós, muy de vez en cuando miro para atrás en estos casos, muerta allí te quedaras. Comida de gavilanes serás.
*Folsom Prison Blues
TOP 5 de un lunes
5. El equipo de sonido rugiendo a toda castaña
4. Walk the line
3. June
2. Cigarrillos
1. Johnny Cash
4. Walk the line
3. June
2. Cigarrillos
1. Johnny Cash
domingo, septiembre 02, 2007
TOP 5 Yo los quiero mucho
5. Anoche en casa de mi abuela Mariela se celebraron los cincuenta años de mi tío Lalo, toda la familia reunida, todo un mar de nostalgia en mi corazón. Se me aguo el ojo cuando el grupo vallenato que llevó Marta, la esposa de mi tío Lalo, cantó: “Recuerdo que Jaime Molina cuando estaba borracho ponía esta condición, qué si yo moría primero el me hacia un retrato o si él se moría primero le sacaba un son. Ahora prefiero esta condición, que él me hiciera el retrato y no sacarle el son. Famosas fueron sus parrandas que a ningún amigo dejaba dormir, cuando estaba bebiendo siempre me insultaba con frases de cariño que él sabia decir. En las piernas se me sentaba, me contaba un chiste y se ponía a reír. La cosa comenzó muy niño, Jaime Molina me enseñó a beber, adonde quiera estaba él estaba conmigo y donde quiera estaba yo estaba con él. Ahora me duele que se haya ido, yo quede sin Jaime y él sin Rafael.” Ahora lloro no sé por qué diantre, este TOP está empapado de lagrimas escuchando esa canción, la que desafortunadamente es la versión de Carlos Vives y no la original, la de Rafael Escalona.
4. “No le de más trago que él es alcohólico.” Le dijo mi tío Ramón con mucha razón a Checho mi primo cuando yo estaba pidiendo whisky. Igual Checho, bebedor como su papá Javier Lobo que los acuesta a todos y a todos los levanta, me dio el whisky, el whisky que me dejó sin razón, que me emborrachó.
3. “Usted heredó el alcoholismo de la familia Vélez, allá todos somos unos borrachos” me dijo mi primo Ignacio que estaba en la fiesta. “Sí Ignacio, lo heredé de allá, la familia Pineda aunque bebe no es tan ociosa. Los Vélez somos ociosos por condición”. Luego mi primo Ignacio me contó una historia de mi tío Jesús María: “la otra vez lo encontré dormido en el parque de Amaga, lo levanté, me lo lleve para la casa, lo acosté y a los cinco minutos otra vez me lo encontré dormido en una calle, así es Chucho”.
2. “Ese whisky aquí no da un brinco” mi dijo mi tío Javier con justa razón, el whisky no dio un brinco y nos pasamos al ron, a la cerveza. Y a bailar, bailar, bailar. Mi familia hace las mejores rumbas, todos bailan, todos cantan, todos nos queremos. Quizás sea la última fiesta en casa de mi abuela Mariela, la casa hay que tumbarla porque el último temblor de tierra la dejó ladeada para un lado. Seré un buen perdedor cuando eso pase, llorare a moco tendido.
1. Abrazado yo a las piernas de mi prima Carolina diciéndole que no tiene tobillos, que sus piernas son de mongola perdí la conciencia, no recuerdo más. Y aquí estoy, llorando por mi familia que la quiero mucho, llorando porque así es la resaca, lo pone a uno todo frágil, todo nostálgico, todo chilletas. “Ahora prefiero esta condición, que él me hiciera el retrato y no sacarle el son” dice el Windows media player cansado de repetir la misma canción.
4. “No le de más trago que él es alcohólico.” Le dijo mi tío Ramón con mucha razón a Checho mi primo cuando yo estaba pidiendo whisky. Igual Checho, bebedor como su papá Javier Lobo que los acuesta a todos y a todos los levanta, me dio el whisky, el whisky que me dejó sin razón, que me emborrachó.
3. “Usted heredó el alcoholismo de la familia Vélez, allá todos somos unos borrachos” me dijo mi primo Ignacio que estaba en la fiesta. “Sí Ignacio, lo heredé de allá, la familia Pineda aunque bebe no es tan ociosa. Los Vélez somos ociosos por condición”. Luego mi primo Ignacio me contó una historia de mi tío Jesús María: “la otra vez lo encontré dormido en el parque de Amaga, lo levanté, me lo lleve para la casa, lo acosté y a los cinco minutos otra vez me lo encontré dormido en una calle, así es Chucho”.
2. “Ese whisky aquí no da un brinco” mi dijo mi tío Javier con justa razón, el whisky no dio un brinco y nos pasamos al ron, a la cerveza. Y a bailar, bailar, bailar. Mi familia hace las mejores rumbas, todos bailan, todos cantan, todos nos queremos. Quizás sea la última fiesta en casa de mi abuela Mariela, la casa hay que tumbarla porque el último temblor de tierra la dejó ladeada para un lado. Seré un buen perdedor cuando eso pase, llorare a moco tendido.
1. Abrazado yo a las piernas de mi prima Carolina diciéndole que no tiene tobillos, que sus piernas son de mongola perdí la conciencia, no recuerdo más. Y aquí estoy, llorando por mi familia que la quiero mucho, llorando porque así es la resaca, lo pone a uno todo frágil, todo nostálgico, todo chilletas. “Ahora prefiero esta condición, que él me hiciera el retrato y no sacarle el son” dice el Windows media player cansado de repetir la misma canción.
sábado, septiembre 01, 2007
TOP 5 Una simple historia de amor bizarro
5. Estudiando artes plásticas en la Universidad Nacional me tocaba ver una materia llamada Trabajo de campo, la materia más o menos consistía o consiste, en mi entender, en visitar sitios “exóticos” de Medellín – un cine porno, la plaza de mercado Minorista, el cerro el Volador, el Pueblito Paisa, etc. que sitios tan exóticos oiga.- y viajar a otros pueblos y a otras ciudades a nada menos, óiganlo bien, que ver a gente pobre – que cosa tan extraña los pobres oiga, así son los artistas-. Menciono esto porque así, un día de Trabajo de campo que me tocó ir a Piedras blancas, empieza esta - como dicen Barbara y Dick- “simple y corta historia de amor”.
Llegamos en bus a eso de las 7:30 de la mañana a la trocha que nos llevaría a la finquita que teníamos que visitar por orden de nuestra profesora Elena – hippie como ella sola.-. Parados mirando la trocha empinada hasta llegar arriba en la montaña y calculando cuanto tendríamos que caminar echamos un vistazo hacia atrás ¿qué vimos? Una cantina, dos borrachitos y a una mujer que hacia de mesera. Juan Gonzalo – un compañero muy buena gente él- y yo decidimos que si íbamos a caminar tanto trocha arriba lo mejor que podíamos hacer era emborracharnos. Dos cervezas cada uno nos tomamos en la cantina y cuatro cada uno compramos para llevar, y a caminar, caminar, caminar. Cuando llegamos a la finquita se nos habían acabado las cervezas “¿y ahora que hacemos maldita sea? la cantina queda en la mierda y no da para caminarse todo eso otra vez y volver”. Mi buena amiga Diana la Shaolina salvó la patria, en su maleta llevaba dos botellas de vino y una lonchera con picada de queso y salchichón. Y a beber, a comer, que cuento de ver la finquita esa, que cuento de saber como la dueña de la casa se busca la papita. Dieron las 4:00 de la tarde y nosotros bebiendo pero de vuelta en la cantina, para volver a Medellín teníamos que esperar hasta las 6:00 que una procesión de la Virgen María dejara de obstaculizar la carretera. Cerveza que nos trajo la mesera, cerveza que se fue a trastocar nuestra conciencia. Llegué a Medellín completamente borracho, zigzagueando una línea recta, queriendo seguir bebiendo y fui a parar al parque del Poblado. En el parque del Poblado la vi a ella, a Marcelita Gallo, la peladita que me caía mal por su acento bogotano, la peladita que hablaba tan duro que irritaba los oídos y los ojos, la peladita esa flaquita muy flaquita, destetada, bajita, de nariz aguileña y un lunar cerca de la boca. A Marcelita ese día la estaba acompañando Marco, yo no sabía que eran amigos desde los tiempos de matusalén. Mientras yo caminaba dando tumbos por el medio del parque me preguntaba “¿Marco qué hace con esa peladita tan fastidiosa?” igual me acerqué y saludé a Marco, luego intercambié mis primeras palabras con Marcela: “Hola, yo te he visto en la universidad” “Sí, estoy estudiando Artes” “Ah, yo también” “No te he visto por allá” “Es que ya estoy que me graduó y casi no voy” “Ah” “Marco, compramos ron o qué” “No home, hoy no quiero beber” “Ah bueno, yo sí voy a comprar, ahora hablamos”. Y me fui, ebrio, sin saber de amores futuros, olvidando casi por completo a Marcelita Gallo.
4. Mi primer beso con Marcela fue en una de las esquinas del parque del Poblado, los dos estábamos borrachos. Ella lloraba y bebía y bebía por su amor perdido, estaba despechada. Yo bebía y bebía porque yo soy así, borracho. Estábamos juntos esa noche porque por gracias de la casualidad ella y yo ya éramos amigos. Entonces yo le decía: “deje de llorar, mire que ya llegara otro, para una mujer bonita como usted conseguir otro es fácil”. Y entre consuelo y consuelo, trago de ron y trago de ron, trago de cerveza y trago de cerveza nos fuimos acercando, nos fuimos abrazando y nos fuimos besando. El beso lo interrumpió Carolina Marín que por allí pasaba mirándonos, extrañada, diciéndose algo así: “Byron se está chupando a la novia de Joni”. Marcela ya no era novia de Joni así que no me sentí mal porque Carolina me viera en esas, pero Marcelita no quiso seguir con eso de los besos, culminó la escena con una frase que nunca se me va a olvidar: “Vos para mi sos una experiencia bizarra, y solo somos amigos y es eso precisamente lo que necesito ahora, un amigo”. “Ah bueno” me dije yo, igual estaba borracho que era lo importante. Marcelita más tarde en esa noche, totalmente ebria al frente de Los Saldarriaga, me mostró una teta diciéndome que se había puesto un piercing en un pezón, y yo pensé “mujeres, ellas se las buscan, primero me besa, me dice que no y luego me muestra una teta, malparida”.
3. En el parque del periodista, mucho tiempo después de lo narrado en el punto cuatro, Marcela y yo – los súper amigos que andaban para arriba y para abajo juntos- sostuvimos la conversación de qué pasaría si fuéramos novios. La conclusión fue: “si llegamos a terminar un día yo, sabiendo como soy, seguramente te odiaría”. Tal cual, terminamos y a Marcela la odié, la odié tanto pero tanto que lo único que podía significar eso era: todavía la quiero. Si eres de los que tiene buena memoria y lees constantemente el TOP 5 sabrás que muchos tops están dedicados a ella, en unos tops la insulto – obvio, soy hombre, hablar mal de la que te dejó echo un guiñapo es ley.- en otros la extraño y en otros le profeso el amor que sentí por ella, bueno también tienen que adivinar cuales fueron esos tops porque nunca había escrito su nombre, sólo en uno lo escribí pero ya para ese tiempo volví a ser amigo de ella.
2. Entre birra y birra, cháchara y más cháchara Marcelita me robó un beso, el que fue nuestro segundo beso, pero primer beso oficial, el que nos haría novios. La escena sucedió en Carlos E. Restrepo, en la tienda esa de unas señoras. ¡Que beso! No lo olvido ni porque me paguen.
Entre birra y birra, lamentos y reproches, sentados en un escalón de la Galería de la fama en el parque del Poblado, mi relación con Marcela terminó, bueno ya había terminado días atrás, pero todavía había algo para hablar, todavía quedaba la última puñalada directa al corazón: la del adiós. Esa noche fui yo el que le robó un beso, el que fue nuestro último beso, gracioso que todo empezara con un beso robado y terminara igual.
1. Hoy día soy amigo de Marcelita, primera vez que soy amigo de una ex, y todo es bien. Ella tiene novio y yo estoy que echo babas por una pecosa que me trae loco. Pecosa, que linda que sos, ojala algún día me pares bolas.
*Por cierto, vayan mañana domingo en la tarde a la Galería de Wolf que Marcelita estará allá lanzando su segunda promoción de ropa Maltrapillo.
* El top es dedicado a Marcela y a los parques de Medellín que tienen un millón de historias.
*Escuchen Barbara y Dick
*Y perdón por el Top tan largo, suere muere.
Llegamos en bus a eso de las 7:30 de la mañana a la trocha que nos llevaría a la finquita que teníamos que visitar por orden de nuestra profesora Elena – hippie como ella sola.-. Parados mirando la trocha empinada hasta llegar arriba en la montaña y calculando cuanto tendríamos que caminar echamos un vistazo hacia atrás ¿qué vimos? Una cantina, dos borrachitos y a una mujer que hacia de mesera. Juan Gonzalo – un compañero muy buena gente él- y yo decidimos que si íbamos a caminar tanto trocha arriba lo mejor que podíamos hacer era emborracharnos. Dos cervezas cada uno nos tomamos en la cantina y cuatro cada uno compramos para llevar, y a caminar, caminar, caminar. Cuando llegamos a la finquita se nos habían acabado las cervezas “¿y ahora que hacemos maldita sea? la cantina queda en la mierda y no da para caminarse todo eso otra vez y volver”. Mi buena amiga Diana la Shaolina salvó la patria, en su maleta llevaba dos botellas de vino y una lonchera con picada de queso y salchichón. Y a beber, a comer, que cuento de ver la finquita esa, que cuento de saber como la dueña de la casa se busca la papita. Dieron las 4:00 de la tarde y nosotros bebiendo pero de vuelta en la cantina, para volver a Medellín teníamos que esperar hasta las 6:00 que una procesión de la Virgen María dejara de obstaculizar la carretera. Cerveza que nos trajo la mesera, cerveza que se fue a trastocar nuestra conciencia. Llegué a Medellín completamente borracho, zigzagueando una línea recta, queriendo seguir bebiendo y fui a parar al parque del Poblado. En el parque del Poblado la vi a ella, a Marcelita Gallo, la peladita que me caía mal por su acento bogotano, la peladita que hablaba tan duro que irritaba los oídos y los ojos, la peladita esa flaquita muy flaquita, destetada, bajita, de nariz aguileña y un lunar cerca de la boca. A Marcelita ese día la estaba acompañando Marco, yo no sabía que eran amigos desde los tiempos de matusalén. Mientras yo caminaba dando tumbos por el medio del parque me preguntaba “¿Marco qué hace con esa peladita tan fastidiosa?” igual me acerqué y saludé a Marco, luego intercambié mis primeras palabras con Marcela: “Hola, yo te he visto en la universidad” “Sí, estoy estudiando Artes” “Ah, yo también” “No te he visto por allá” “Es que ya estoy que me graduó y casi no voy” “Ah” “Marco, compramos ron o qué” “No home, hoy no quiero beber” “Ah bueno, yo sí voy a comprar, ahora hablamos”. Y me fui, ebrio, sin saber de amores futuros, olvidando casi por completo a Marcelita Gallo.
4. Mi primer beso con Marcela fue en una de las esquinas del parque del Poblado, los dos estábamos borrachos. Ella lloraba y bebía y bebía por su amor perdido, estaba despechada. Yo bebía y bebía porque yo soy así, borracho. Estábamos juntos esa noche porque por gracias de la casualidad ella y yo ya éramos amigos. Entonces yo le decía: “deje de llorar, mire que ya llegara otro, para una mujer bonita como usted conseguir otro es fácil”. Y entre consuelo y consuelo, trago de ron y trago de ron, trago de cerveza y trago de cerveza nos fuimos acercando, nos fuimos abrazando y nos fuimos besando. El beso lo interrumpió Carolina Marín que por allí pasaba mirándonos, extrañada, diciéndose algo así: “Byron se está chupando a la novia de Joni”. Marcela ya no era novia de Joni así que no me sentí mal porque Carolina me viera en esas, pero Marcelita no quiso seguir con eso de los besos, culminó la escena con una frase que nunca se me va a olvidar: “Vos para mi sos una experiencia bizarra, y solo somos amigos y es eso precisamente lo que necesito ahora, un amigo”. “Ah bueno” me dije yo, igual estaba borracho que era lo importante. Marcelita más tarde en esa noche, totalmente ebria al frente de Los Saldarriaga, me mostró una teta diciéndome que se había puesto un piercing en un pezón, y yo pensé “mujeres, ellas se las buscan, primero me besa, me dice que no y luego me muestra una teta, malparida”.
3. En el parque del periodista, mucho tiempo después de lo narrado en el punto cuatro, Marcela y yo – los súper amigos que andaban para arriba y para abajo juntos- sostuvimos la conversación de qué pasaría si fuéramos novios. La conclusión fue: “si llegamos a terminar un día yo, sabiendo como soy, seguramente te odiaría”. Tal cual, terminamos y a Marcela la odié, la odié tanto pero tanto que lo único que podía significar eso era: todavía la quiero. Si eres de los que tiene buena memoria y lees constantemente el TOP 5 sabrás que muchos tops están dedicados a ella, en unos tops la insulto – obvio, soy hombre, hablar mal de la que te dejó echo un guiñapo es ley.- en otros la extraño y en otros le profeso el amor que sentí por ella, bueno también tienen que adivinar cuales fueron esos tops porque nunca había escrito su nombre, sólo en uno lo escribí pero ya para ese tiempo volví a ser amigo de ella.
2. Entre birra y birra, cháchara y más cháchara Marcelita me robó un beso, el que fue nuestro segundo beso, pero primer beso oficial, el que nos haría novios. La escena sucedió en Carlos E. Restrepo, en la tienda esa de unas señoras. ¡Que beso! No lo olvido ni porque me paguen.
Entre birra y birra, lamentos y reproches, sentados en un escalón de la Galería de la fama en el parque del Poblado, mi relación con Marcela terminó, bueno ya había terminado días atrás, pero todavía había algo para hablar, todavía quedaba la última puñalada directa al corazón: la del adiós. Esa noche fui yo el que le robó un beso, el que fue nuestro último beso, gracioso que todo empezara con un beso robado y terminara igual.
1. Hoy día soy amigo de Marcelita, primera vez que soy amigo de una ex, y todo es bien. Ella tiene novio y yo estoy que echo babas por una pecosa que me trae loco. Pecosa, que linda que sos, ojala algún día me pares bolas.
*Por cierto, vayan mañana domingo en la tarde a la Galería de Wolf que Marcelita estará allá lanzando su segunda promoción de ropa Maltrapillo.
* El top es dedicado a Marcela y a los parques de Medellín que tienen un millón de historias.
*Escuchen Barbara y Dick
*Y perdón por el Top tan largo, suere muere.
viernes, agosto 31, 2007
TOP 5 Réquiem por el parque
5. Recién llegaba al parque del Poblado, recién me compraba una cerveza cuando veo a un malparido policía, como todos ellos, repartiendo volantes sobre que a partir de la otra semana está prohibido consumir licor en los parques aledaños a zonas residenciales. ¡¿Ah?! Que indignación tan hijueputa, que rabia tan carechimba.
4. Esta alcaldía de los mismísimos infiernos está acabando con el encanto de Medellín, mi ciudad querida, mi ciudad que odio, mi ciudad llena de paisas egocentristas que se creen la última Cocacola del desierto, mi ciudad llena de traquetos pirobos que mata gente así porque sí, mi ciudad de mujeres bonitas como no las hallaras en ninguna parte. Alcalde hijueputa por si no sabías, no sé si sos de por aquí malparido y no lo quiero saber, te puedes morir con las peores de las enfermedades, igual te odio con todo mi corazón y la razón. El encanto de Medellín es eso: reunirse en los parques, a beber licor, a compartir, a conocerse con el que no has conocido, a jugar a ser el imbecíl por una noche, a ser gente de Medellín, la única ciudad que no se parece a Bogotá ni a Buenos Aires ni a otras ciudades grandes – las otras ciudades que conozco perdonaran pero tampoco es que sean muy distintas a las ciudades grandes, lo mismo de lo mismo- porque se bebe en los parques, en la vía publica. ¿Ahora si querés beber te tenés que ir a los bares? Pues sí, gracias a este alcalducho de turno ¡apedreémoslo!
3. Bueno para nada, mentiras te tengo que reconocer que para algo serviste Fajardo alcalde: me amargaste y sé que no sólo a mi, a muchos otros que quieren beber en los parques. Si creíste qué con poner bibliotecas sin libros, libros que si los hubiera igual nadie los leería porque en este pueblo nadie lee te ibas a consagrar estás muy equivocado. Déjame decirte que sos un catrechimba, una gonorrea ¡lapidémoslo!
2. Y ni hablar de tus putas pirámides de la Avenida Oriental que son un colorinche tras un colorinche, feas como ellas solas ¿qué te creíste qué es Medellín grandísimo hijo de las tres mil putas? Además tenés la ciudad llena de huecos, hueco por allí, hueco por allá y por ninguna parte se puede transitar ¿por qué no fuiste como los otros alcaldes que hacían una construcción pequeñita, insulsa y luego se dedicaban a robarse la plata? Encima pones palmeras en esta ciudad que de tropical no tiene ni las uñas sucias de tierra de tanto de desplazado que vino a parar aquí huyéndole a la guerrilla y a los paracos. ¡Empalemos a Fajardo!
1. El mejor chiste sobre Fajardo se lo escuché a un taxista: Fajardo está buscando guacas por todo Medellín. Abre un hueco, no encuentra la guaca, cierra el hueco y lo vuelve abrir dizque porque se le quedó enterrado un martillo o una pala o un azadón. ¡Fajardo maricón!
*Guaca: Tesoro escondido o enterrado.
*Fajardo: imbécil.
*Medellín dentro de una semana: Una ciudad como cualquier otra, aburrida.
4. Esta alcaldía de los mismísimos infiernos está acabando con el encanto de Medellín, mi ciudad querida, mi ciudad que odio, mi ciudad llena de paisas egocentristas que se creen la última Cocacola del desierto, mi ciudad llena de traquetos pirobos que mata gente así porque sí, mi ciudad de mujeres bonitas como no las hallaras en ninguna parte. Alcalde hijueputa por si no sabías, no sé si sos de por aquí malparido y no lo quiero saber, te puedes morir con las peores de las enfermedades, igual te odio con todo mi corazón y la razón. El encanto de Medellín es eso: reunirse en los parques, a beber licor, a compartir, a conocerse con el que no has conocido, a jugar a ser el imbecíl por una noche, a ser gente de Medellín, la única ciudad que no se parece a Bogotá ni a Buenos Aires ni a otras ciudades grandes – las otras ciudades que conozco perdonaran pero tampoco es que sean muy distintas a las ciudades grandes, lo mismo de lo mismo- porque se bebe en los parques, en la vía publica. ¿Ahora si querés beber te tenés que ir a los bares? Pues sí, gracias a este alcalducho de turno ¡apedreémoslo!
3. Bueno para nada, mentiras te tengo que reconocer que para algo serviste Fajardo alcalde: me amargaste y sé que no sólo a mi, a muchos otros que quieren beber en los parques. Si creíste qué con poner bibliotecas sin libros, libros que si los hubiera igual nadie los leería porque en este pueblo nadie lee te ibas a consagrar estás muy equivocado. Déjame decirte que sos un catrechimba, una gonorrea ¡lapidémoslo!
2. Y ni hablar de tus putas pirámides de la Avenida Oriental que son un colorinche tras un colorinche, feas como ellas solas ¿qué te creíste qué es Medellín grandísimo hijo de las tres mil putas? Además tenés la ciudad llena de huecos, hueco por allí, hueco por allá y por ninguna parte se puede transitar ¿por qué no fuiste como los otros alcaldes que hacían una construcción pequeñita, insulsa y luego se dedicaban a robarse la plata? Encima pones palmeras en esta ciudad que de tropical no tiene ni las uñas sucias de tierra de tanto de desplazado que vino a parar aquí huyéndole a la guerrilla y a los paracos. ¡Empalemos a Fajardo!
1. El mejor chiste sobre Fajardo se lo escuché a un taxista: Fajardo está buscando guacas por todo Medellín. Abre un hueco, no encuentra la guaca, cierra el hueco y lo vuelve abrir dizque porque se le quedó enterrado un martillo o una pala o un azadón. ¡Fajardo maricón!
*Guaca: Tesoro escondido o enterrado.
*Fajardo: imbécil.
*Medellín dentro de una semana: Una ciudad como cualquier otra, aburrida.
jueves, agosto 30, 2007
TOP 5 Ojala la vida fuera como las canciones.
5. Pensando yo como hacer para que la mujer que me tiene desvelado, ido, ensimismado me pare bolas me puse a mirar la televisión. Dando dos vueltas por todos los canales en un zapping prolijo llegué a ese canal local llamado Cosmovisión. En el susodicho se estaba transmitiendo un programa llamado El Jalapeño que lo presentan un tipo y dos grillas, la una rubia y la otra, como le dicen los argentinos a las pelinegras, morocha. La morocha resulta que en esta ciudad antioqueña es un símbolo sexual y que ya posó desnuda, en ese mismo canal, para el deleite de nuestros ojos, para la codicia de tanto mafioso que con la plata, el terror y la bala todo lo compra, y para la envidia de la rubia que en su mirada, presentando el programa ese, lo demuestra; pero ese es otro cuento. En El Jalapeño estaban pasando un top diez de cómo conquistar a una mujer, y déjenme decirles damas y caballeros que me tocó, me alborotó la pensadera ¿será que la mujer aquella, la que veo hasta cuando cierro los ojos y me tiene el sueño trastocado, algún día me dé la hora? ¿Será que le sigo los consejos al tipo ese y a las grillas del Jalapeño? ¿”Mostrarme seguro de mi mismo, no chicanear de lo que tengo, presentarme con nombre y apellido, en la primera cita no presentársela a mis amigos, tocarle el pelo ligeramente, no ser intenso, ser un come mierda, echar piropos sutilmente, nada de: mamita usted si está para ponerla en cuatro”? No sé, no sé, no sé que haré, igual le agradezco al Jalapeño y a la morocha por sus buenos concejos – la rubia y el tipo bien pueden irse a los mismísimos…-, bendita sea la televisión.
4. Hace tiempo atrás cuando apenas me estaba graduando de la Universidad Nacional un amigo me dijo que escribiera un libro, lo dijo porque en su sapiencia cuando leyó Barbie & Skywalker – guión que puedes leer tal cual se escribió, corregido más o menos en ortografía para eso de evitar vergüenzas totales, en Días Azules- estuvo conciente que si ese guión se convertía en película iba a ser una película muy aburrida: todo diálogo, no pasa nada. Mi amigo me dijo para no desairarme “aquí no tenés una buena película pero sí te animas puede que llegué a ser un buen libro”. Y la idea de convertirme en un literato me rondó, me cautivó, me timó el sueño por un par de días, luego me dije “Bah, yo de literato no tengo un pelo, ni siquiera sé qué es un gerundio ni una conjunción ni cuales son las esdrújulas ni las agudas, pongo las comas donde me apetece, pongo los puntos porque hay que ponerlos en algún lado ¿en qué momento se divide un párrafo en otro párrafo? si el estándar, según he escuchado, es escribir cinco paginas diarias y yo con medio párrafo diario me aburro ¿entonces sería un fracaso?...”. No me volví un literato pero sí seguí escribiendo guiones, no le hice caso a mi amigo menos mal. Los guiones no son literatura, son narrados en tiempo presente y de la manera más sencilla posible para que entienda hasta Jota Mario y Susana Giménez, no te tenés que armar la súper frase que a todos los pone a pensar y no son para que los lea todo tipo de público, por lo general están escritos para que los lea gente bruta: los productores que nada entienden y siempre quieren que una araña gigante se aparezca. Ah, pero entonces ¿escribir guiones es muy fácil? Déjame contradecirme y déjame decirte: no, no es fácil, hay gente como Gabriel García Márquez que es todo un literato reconocido y que la gente adora que nunca escribieron un buen guión.
3. Amigos que sí se deberían convertir en literatos porque escriben mejor que muchos que han sido publicados por editoriales importantes, por más que escriban sobre política y se quejen justa y soberanamente porque en Colombia la cultura del cómic es casi nula: Truchafrita. Trucha, escribí un libro, no importa que los libros en Colombia sean tan caros, yo lo compro. Joni, vos también deberías escribirte un libro, y de Jorgito ni hablar, me gustó mucho su último fanzine “Fiesta en la catedral”.
2. El fanzine de Jorgito es para leerlo mientras escuchas The Clash, Ramones, Mutantex, Los Sorners o Flema a toda castaña. Aquí unas citas de Fiesta en la catedral:
“El día de mi cumpleaños se celebró con bombos y platillos, sin escatimar, sabiendo de entrada que quemábamos los últimos cartuchos. Invitamos a comer a algunos pocos buenos amigos, y cuando nuestros comensales empezaron con su amorosa cantaleta: ¿van a parar algún día?, esa vaina no es pa siempre, en una desas se van pal otro lado… saqué unos billetes arrugados, los tiré en la mesa y nos fuimos. A Dios gracias, en las licoreras de este querido valle no te dan concejos, y si tienes con qué, como nosotros ese día, te venden hasta arsénico. Compramos una botella de vodka, dos gramos de un perico respetable, del que sólo sueltan con un santo y seña, cosas ridículas como: vengo de parte del ángel, aquí dejé mi chaqueta, tiene velas pa la virgen.”
“Después la secuencia se corta y estás en un sitio y luego en otro, pero nadie te dice que pasó en el camino, si diste de bruces con un poste y lo agarraste a golpes por su torpeza o le pediste disculpas a ese señor alto de bufanda amarilla con que chocaste por error. Lo cierto es que abrí el ojo, o si nunca estuve dormido me aventé a tierra desde el zarzo o emergí de la laguna, pero ahí estoy, después de las horas, en posición de loto, abrazando una botella de cerveza con los pies, recostado a un muro de ladrillo, tiritando. Me incorporo como puedo y reconozco la finquita de Andrés, a tres o cuatro pendejas que bailan en la manga como si, pobrecitas ellas, las hubieran soltado encima de una gran parrilla, y más atrás Luís manotea, dice cosas sobre Berlioz a un grupo de gringuitos amanerados.”
1. Escribiendo este TOP 5 se me coló en el Windows Media Player, sin querer pero queriendo, una canción de una banda que detesto pero que bueno, se deja oír (The Doors).
Además que me gusta el titulo de la canción aquí va una parte de la letra:
“This is the end Beautiful friend This is the end My only friend, the end”
4. Hace tiempo atrás cuando apenas me estaba graduando de la Universidad Nacional un amigo me dijo que escribiera un libro, lo dijo porque en su sapiencia cuando leyó Barbie & Skywalker – guión que puedes leer tal cual se escribió, corregido más o menos en ortografía para eso de evitar vergüenzas totales, en Días Azules- estuvo conciente que si ese guión se convertía en película iba a ser una película muy aburrida: todo diálogo, no pasa nada. Mi amigo me dijo para no desairarme “aquí no tenés una buena película pero sí te animas puede que llegué a ser un buen libro”. Y la idea de convertirme en un literato me rondó, me cautivó, me timó el sueño por un par de días, luego me dije “Bah, yo de literato no tengo un pelo, ni siquiera sé qué es un gerundio ni una conjunción ni cuales son las esdrújulas ni las agudas, pongo las comas donde me apetece, pongo los puntos porque hay que ponerlos en algún lado ¿en qué momento se divide un párrafo en otro párrafo? si el estándar, según he escuchado, es escribir cinco paginas diarias y yo con medio párrafo diario me aburro ¿entonces sería un fracaso?...”. No me volví un literato pero sí seguí escribiendo guiones, no le hice caso a mi amigo menos mal. Los guiones no son literatura, son narrados en tiempo presente y de la manera más sencilla posible para que entienda hasta Jota Mario y Susana Giménez, no te tenés que armar la súper frase que a todos los pone a pensar y no son para que los lea todo tipo de público, por lo general están escritos para que los lea gente bruta: los productores que nada entienden y siempre quieren que una araña gigante se aparezca. Ah, pero entonces ¿escribir guiones es muy fácil? Déjame contradecirme y déjame decirte: no, no es fácil, hay gente como Gabriel García Márquez que es todo un literato reconocido y que la gente adora que nunca escribieron un buen guión.
3. Amigos que sí se deberían convertir en literatos porque escriben mejor que muchos que han sido publicados por editoriales importantes, por más que escriban sobre política y se quejen justa y soberanamente porque en Colombia la cultura del cómic es casi nula: Truchafrita. Trucha, escribí un libro, no importa que los libros en Colombia sean tan caros, yo lo compro. Joni, vos también deberías escribirte un libro, y de Jorgito ni hablar, me gustó mucho su último fanzine “Fiesta en la catedral”.
2. El fanzine de Jorgito es para leerlo mientras escuchas The Clash, Ramones, Mutantex, Los Sorners o Flema a toda castaña. Aquí unas citas de Fiesta en la catedral:
“El día de mi cumpleaños se celebró con bombos y platillos, sin escatimar, sabiendo de entrada que quemábamos los últimos cartuchos. Invitamos a comer a algunos pocos buenos amigos, y cuando nuestros comensales empezaron con su amorosa cantaleta: ¿van a parar algún día?, esa vaina no es pa siempre, en una desas se van pal otro lado… saqué unos billetes arrugados, los tiré en la mesa y nos fuimos. A Dios gracias, en las licoreras de este querido valle no te dan concejos, y si tienes con qué, como nosotros ese día, te venden hasta arsénico. Compramos una botella de vodka, dos gramos de un perico respetable, del que sólo sueltan con un santo y seña, cosas ridículas como: vengo de parte del ángel, aquí dejé mi chaqueta, tiene velas pa la virgen.”
“Después la secuencia se corta y estás en un sitio y luego en otro, pero nadie te dice que pasó en el camino, si diste de bruces con un poste y lo agarraste a golpes por su torpeza o le pediste disculpas a ese señor alto de bufanda amarilla con que chocaste por error. Lo cierto es que abrí el ojo, o si nunca estuve dormido me aventé a tierra desde el zarzo o emergí de la laguna, pero ahí estoy, después de las horas, en posición de loto, abrazando una botella de cerveza con los pies, recostado a un muro de ladrillo, tiritando. Me incorporo como puedo y reconozco la finquita de Andrés, a tres o cuatro pendejas que bailan en la manga como si, pobrecitas ellas, las hubieran soltado encima de una gran parrilla, y más atrás Luís manotea, dice cosas sobre Berlioz a un grupo de gringuitos amanerados.”
1. Escribiendo este TOP 5 se me coló en el Windows Media Player, sin querer pero queriendo, una canción de una banda que detesto pero que bueno, se deja oír (The Doors).
Además que me gusta el titulo de la canción aquí va una parte de la letra:
“This is the end Beautiful friend This is the end My only friend, the end”
miércoles, agosto 29, 2007
TOP 5 Los pibes
5. Mensajito de texto en el celular: “Los pibes quieren fumar”. Mensaje enviado a Gastón que, por tirar una situación más o menos probable, estaba celebrando un cumpleaños o caminando por el paseo del Sol. Y Gastón no respondió el mensajito, los pibes se quedaron sin fumar porque por más que esculcaron en el placard de Gastón, con un cinturón en la mano para eso de no ir a manosear pantaloncillos, no encontraron nada de nada.
4. No sé porque el punto cinco me hizo acordar de Chucho, un ecuatoriano que vivió con nosotros en la pensión. Un gringo que parecía paraguayo (Julián) lo puso Chucho porque cuando, como buen ecuatoriano que es, soltaba la muletilla “chucha” se le entendía “chucho”. Y Francisco se quedó Chucho, hasta la vieja esa chota que se parecía a una tortuga ninja que administraba la pensión (Lucia) le decía así. Chucho siempre andaba hablando de pipas y siempre tenía un encendedor en la mano, una vez casi le quema la cara a un pobre infeliz que le pidió fuego para encenderse un cigarrillo. Chucho decía “pass pass pass ya vengo, pass pass pass vuelvo en quince minutos pass pass pass” y nosotros en nuestra sapiencia deducíamos “se va para el burdel de las paraguayas”. Una noche donde todos estaban que se fumaban un fazo Chucho puso a media pensión a fumar telarañas y cáscaras de banano. Una mañana arreglados y listos para irnos a cursar nos quedamos sin desayuno porque en la puerta de la cocina había un letrero que decía “Chicos, no hice el desayuno, tuve que llevar a Chucho al hospital”.
3. Aquí en Medellín, no sé en otras partes de Colombia, se le dice Sardino o Sardina a los que están entre los catorce y los veinte años de edad ¿y por qué? yo que voy a saber, pregunte en otro lado. Cuando Alejandra Margarita fue a Buenos Aires la primera vez, como ella a veces habla en jerga muy paisa, se le escapó el sardino cuando quiso referirse, delante de Gabi que es todo oídos, a Andypeceto. Dijo algo así: “¿Cuál es Andrés, el que es todo sardino?” y Andypeceto se quedó el Sardino, o el Sarda en abreviación. Pero sólo le decimos así nosotros, en Santa fe le dicen Negro. Recuerdo una vez, en Buenos Aires de noche, que una mina llamó a la casa y Andrés contestó:"¿Negro?" "Ehhh.. Sí, ¿qué pasa?" "Me venís a buscar??" "Si pero... Quién sos?" y ahí la mina cortó la llamada. Andrés estaba pensando tomarse un bondi para ir a buscarla, sea quien sea.
2. Y a bordo de un tren, íbamos el Sardino, Gastón, Gabi y yo hacia La Plata, a esa ciudad que no se entiende, que parece el barrio Laureles aquí en Medellín donde uno se pierde sí o sí. Íbamos rumbo a ver el mejor partido de fútbol de nuestras vidas “Cipolletti vs La Plata Fútbol Club”, íbamos rebosantes de vino – al menos ellos tres sí, no me acuerdo por qué yo no estaba tomando-, nuestro entusiasmo descollaba en el limite. No nos importó viajar al lado de los Gardelitos, no nos importó bajarnos del tren y perdernos por La Plata, no nos importó no saber que bondi teníamos que agarrar para ir a la cancha porque misteriosamente los bondis allá tienen el mismo número pero la ruta para cada uno es distinta - el 108 azul sur oeste- , no nos importó que no hubiera más remedio que tomar un taxi, tampoco nos importó cuando en busca de unas cervezas y cruzando una calle a un viejo le dio un babeado y cayó ahí en el pavimento como calzón cagado, tanto no nos importó que no le ayudamos al viejo y salimos corriendo. Tan buen partido fue Cipolletti vs La Plata Fútbol Club que no hubo más remedio que querer acuchillar, empalar y crucificar al Gabi ¿Cómo nos hace ver semejante bodrio y en La Plata?
1. De Cipolletti vs La Plata Fútbol Club lo que más recuerdo es que a un estadio que le entran 50.000 mil personas lo ocuparon 250 y a un tipo apodado El Torcho. El Torcho, amigo de Gabi como no, gritaba improperios desde la barra de cipo a la barra de La Plata Fútbol Club situada a cincuenta metros. El Torcho nunca vio el partido, se colgaba a la malla, levantaba la mano, y lo más donairoso es que la barra de La Plata –compuesta por dos peludos- respondían. También recuerdo que El Torcho la agarró contra el recoge bolas de La Plata, le tiraba cosas. Recuerdo que Cipolletti perdió 2 – 0 y al finalizar el partido El Torcho seguía ahí gritando.
4. No sé porque el punto cinco me hizo acordar de Chucho, un ecuatoriano que vivió con nosotros en la pensión. Un gringo que parecía paraguayo (Julián) lo puso Chucho porque cuando, como buen ecuatoriano que es, soltaba la muletilla “chucha” se le entendía “chucho”. Y Francisco se quedó Chucho, hasta la vieja esa chota que se parecía a una tortuga ninja que administraba la pensión (Lucia) le decía así. Chucho siempre andaba hablando de pipas y siempre tenía un encendedor en la mano, una vez casi le quema la cara a un pobre infeliz que le pidió fuego para encenderse un cigarrillo. Chucho decía “pass pass pass ya vengo, pass pass pass vuelvo en quince minutos pass pass pass” y nosotros en nuestra sapiencia deducíamos “se va para el burdel de las paraguayas”. Una noche donde todos estaban que se fumaban un fazo Chucho puso a media pensión a fumar telarañas y cáscaras de banano. Una mañana arreglados y listos para irnos a cursar nos quedamos sin desayuno porque en la puerta de la cocina había un letrero que decía “Chicos, no hice el desayuno, tuve que llevar a Chucho al hospital”.
3. Aquí en Medellín, no sé en otras partes de Colombia, se le dice Sardino o Sardina a los que están entre los catorce y los veinte años de edad ¿y por qué? yo que voy a saber, pregunte en otro lado. Cuando Alejandra Margarita fue a Buenos Aires la primera vez, como ella a veces habla en jerga muy paisa, se le escapó el sardino cuando quiso referirse, delante de Gabi que es todo oídos, a Andypeceto. Dijo algo así: “¿Cuál es Andrés, el que es todo sardino?” y Andypeceto se quedó el Sardino, o el Sarda en abreviación. Pero sólo le decimos así nosotros, en Santa fe le dicen Negro. Recuerdo una vez, en Buenos Aires de noche, que una mina llamó a la casa y Andrés contestó:"¿Negro?" "Ehhh.. Sí, ¿qué pasa?" "Me venís a buscar??" "Si pero... Quién sos?" y ahí la mina cortó la llamada. Andrés estaba pensando tomarse un bondi para ir a buscarla, sea quien sea.
2. Y a bordo de un tren, íbamos el Sardino, Gastón, Gabi y yo hacia La Plata, a esa ciudad que no se entiende, que parece el barrio Laureles aquí en Medellín donde uno se pierde sí o sí. Íbamos rumbo a ver el mejor partido de fútbol de nuestras vidas “Cipolletti vs La Plata Fútbol Club”, íbamos rebosantes de vino – al menos ellos tres sí, no me acuerdo por qué yo no estaba tomando-, nuestro entusiasmo descollaba en el limite. No nos importó viajar al lado de los Gardelitos, no nos importó bajarnos del tren y perdernos por La Plata, no nos importó no saber que bondi teníamos que agarrar para ir a la cancha porque misteriosamente los bondis allá tienen el mismo número pero la ruta para cada uno es distinta - el 108 azul sur oeste- , no nos importó que no hubiera más remedio que tomar un taxi, tampoco nos importó cuando en busca de unas cervezas y cruzando una calle a un viejo le dio un babeado y cayó ahí en el pavimento como calzón cagado, tanto no nos importó que no le ayudamos al viejo y salimos corriendo. Tan buen partido fue Cipolletti vs La Plata Fútbol Club que no hubo más remedio que querer acuchillar, empalar y crucificar al Gabi ¿Cómo nos hace ver semejante bodrio y en La Plata?
1. De Cipolletti vs La Plata Fútbol Club lo que más recuerdo es que a un estadio que le entran 50.000 mil personas lo ocuparon 250 y a un tipo apodado El Torcho. El Torcho, amigo de Gabi como no, gritaba improperios desde la barra de cipo a la barra de La Plata Fútbol Club situada a cincuenta metros. El Torcho nunca vio el partido, se colgaba a la malla, levantaba la mano, y lo más donairoso es que la barra de La Plata –compuesta por dos peludos- respondían. También recuerdo que El Torcho la agarró contra el recoge bolas de La Plata, le tiraba cosas. Recuerdo que Cipolletti perdió 2 – 0 y al finalizar el partido El Torcho seguía ahí gritando.
martes, agosto 28, 2007
TOP 5 Créanme, yo no quise estar ahí
5. Dos de la mañana, enciendo un cigarrillo parado en la ventana, miro hacia la torre Pichincha y veo en un balcón a una parejita dándose los besos. Pienso que pueden estar haciendo algo más que eso porque muy bien no les veo donde tienen las manos y como buen chismoso que soy corro a por los binoculares de mi mamá, los que guarda en el cajón del anaquel que hay entrando a la cocina, donde a veces dura más de un día una botella de ron exhibiéndose, antes de que yo la descubra porque si es así: fue. Vuelvo a la ventana, apunto con los binoculares, veo más de cerca a la pareja: ella está que se lo come, pero el tipo parece ser precavido, no quiere llevar las cosas tan rápido. Una hora después siguen en las mismas y yo aburrido como ostra. “mándale pues la mano cabrón ¿qué esperas? Ella está que te lo da” pienso yo. Porque sé que si me descuido un minuto no va a pasar nada miro el televisor que está encendido, después de un rato vuelvo a mirar a la pareja, pero no sé que hago que mi ojo se tropieza con la mira de los binoculares, me los hace resbalar de las manos y caen dieciséis pisos abajo, destrozados contra el piso. Estupefacto miro a la pareja y siguen en la misma los malditos, ella que sí y él que no. Al rato ella lo arrastra hasta la habitación que tiene la luz encendida – obvio, no iban a ir andando por ahí en la oscuridad- y apagan la luz. Yo mirando hacia abajo, viendo como se despedazaron los binoculares, pensando que con el próximo sueldo se los tengo que pagar a mi mamá, siento que a los dos minutos la pareja vuelve a encender la luz. “Mucho maldito, ni duró tres minutos el cabrón, me debes unos binoculares polvo de gallo” pienso yo, omitiendo que tal vez a la nena le guste hacerlo con la luz encendida, aja, ya voy Toño.
4. Conversación por el Msn con Gabi:
el gabi dice:
el otro día estaba estudiando, y tuve que dejar porque se escuchaban orgasmos
el gabi dice:
de algún piso de abajo
el gabi dice:
te juro que me quería matar
el gabi dice:
la estaban poniendo a dos manos
el gabi dice:
y yo con mi juego de fotocopia y la oreja parad
el gabi dice:
un domingo de silencio total
el gabi dice:
para mi fingía la hija de puta
el gabi dice:
me tuve que poner a ver una peli
el gabi dice:
pero me hablaban todas las ventanas
el gabi dice:
me vi apocalypses now
el gabi dice:
Cualquiera el cuadro de situación
el gabi dice:
con lo chusma que soy no me la iba a perder
el gabi dice:
y hasta te confieso que me excite en algún punto
el gabi dice:
esa me la hicieron a propósito
mis videos y discos dice:
lo pongo todo en el top?
el gabi dice:
ah!
el gabi dice:
es otro formato
el gabi dice:
yo te doy los derechos
el gabi dice:
pone este donde te autorizo
mis videos y discos dice:
listo
3. Tres o cuatro de la mañana en el kiosco del uruguayo AndyPeceto y yo:
- Uff se desmayó la minita esa.
- ¿Cuál?
- La que están sacando a la calle las minas esas que estaban con ella en el fondo.
- Dale, vamos a ver como sus amigas le dan respiración boca a boca.
2. Once de la noche, Pedro Roldán y yo en el barrio Carlos E bebiendo cerveza después de clases en la Universidad Nacional, cansados de inventarnos discursos para profesores mediocres como casi todos allá – hablo de los artistas, no de los estetas-, hablando de nenas, hablando de música, hablando mierda pura. Un tipo al lado de nosotros le dio un ataque de epilepsia ¿y nosotros? Pues a por su cerveza que acababa de empezar, otros tipos amigos suyos lo socorrieron y adivinen qué, tenían más cerveza acabada de empezar. Nos bebimos cada uno como cinco cervezas gratis esa noche.
1. Ver Ex feliz con novio bobo o Ex feliz sin novio y sin uno: triste.
4. Conversación por el Msn con Gabi:
el gabi dice:
el otro día estaba estudiando, y tuve que dejar porque se escuchaban orgasmos
el gabi dice:
de algún piso de abajo
el gabi dice:
te juro que me quería matar
el gabi dice:
la estaban poniendo a dos manos
el gabi dice:
y yo con mi juego de fotocopia y la oreja parad
el gabi dice:
un domingo de silencio total
el gabi dice:
para mi fingía la hija de puta
el gabi dice:
me tuve que poner a ver una peli
el gabi dice:
pero me hablaban todas las ventanas
el gabi dice:
me vi apocalypses now
el gabi dice:
Cualquiera el cuadro de situación
el gabi dice:
con lo chusma que soy no me la iba a perder
el gabi dice:
y hasta te confieso que me excite en algún punto
el gabi dice:
esa me la hicieron a propósito
mis videos y discos dice:
lo pongo todo en el top?
el gabi dice:
ah!
el gabi dice:
es otro formato
el gabi dice:
yo te doy los derechos
el gabi dice:
pone este donde te autorizo
mis videos y discos dice:
listo
3. Tres o cuatro de la mañana en el kiosco del uruguayo AndyPeceto y yo:
- Uff se desmayó la minita esa.
- ¿Cuál?
- La que están sacando a la calle las minas esas que estaban con ella en el fondo.
- Dale, vamos a ver como sus amigas le dan respiración boca a boca.
2. Once de la noche, Pedro Roldán y yo en el barrio Carlos E bebiendo cerveza después de clases en la Universidad Nacional, cansados de inventarnos discursos para profesores mediocres como casi todos allá – hablo de los artistas, no de los estetas-, hablando de nenas, hablando de música, hablando mierda pura. Un tipo al lado de nosotros le dio un ataque de epilepsia ¿y nosotros? Pues a por su cerveza que acababa de empezar, otros tipos amigos suyos lo socorrieron y adivinen qué, tenían más cerveza acabada de empezar. Nos bebimos cada uno como cinco cervezas gratis esa noche.
1. Ver Ex feliz con novio bobo o Ex feliz sin novio y sin uno: triste.
lunes, agosto 27, 2007
TOP 5 Me hirieron el corazón
5. Todas los prefieren idiotas, ya sea para que les amarguen la vida tratándolas mal “Despréciame, humíllame, escúpeme, pégame, déjame plantada mientras te vas con una de tus amigas”– les encanta- o para tenerlos de marionetas llevándolos de aquí pa´lla “Corra, salte, corra, descanse, pague la cuenta ¿cierto que este mamarracho que hice está muy bonito? Cállese, no pedí su opinión, ordené su asentimiento” – ¿y a quién no le encanta el poder?-. ¿Pero ustedes los hombres son igualiticos? Sí, no te equivocas mujer, sufrir por sufrir es la ley de la parroquia. Todas los prefieren idiotas, buen titulo para algo ¿cierto?
4. Y entre confesiones a un cura misceláneo corrompido: confieso Padre que hoy lloré a moco tendido viendo Mujercitas en Cinemax. No podía parar, las lágrimas brotaban. Entre otras cosas Padre, creo que la resaca de la bebata de la noche anterior ayudó, más la media de ron que me estaba tomando para olvidar la resaca. El personaje de Winona Ryder dijo algo así “Vuelvo a mi tierra porque no puedo vivir lejos de mi familia, de mis hermanas” y dicho esto lagrimas en mis ojos emergiendo, recorriendo toda mi cara, combinándose con San Ron ¿cierto Padre que San Ron es un santo?. Con esa frase de Winona Ryder recordé porque fue que volví a Medellín, a este pueblo lleno de paisas y aburrido donde no hay nada para hacer después de las dos de la noche, volví porque no puedo vivir sin mi familia, pueda que no la vea todos los días y hasta pasen meses sin hablar con uno de sus integrantes, pero sé que si algo les pasa o algo hacen o festejan ahí voy a estar en pocos minutos, no para solucionar nada sino para al menos armar la murga... Y Padre, más lagrimas cuando el personaje de la actriz con nariz aguileña que me encanta (Claire Danes) se murió de fiebre escarlata ¿muy triste, no?
- Tres rosarios dolorosos como penitencia.
- Padre, no me sé ninguno de los rosarios.
- Entonces rece los mil Jesuses que es fácil.
3. “¡Renato, te vas a volver loco o te vas a quedar ciego!” le gritaba el papá desde su habitación al niño que, arriba en su habitación y con la cama crujiendo, se estaba masturbando como poseso pensando en Malena – yo hubiera hecho lo mismo, Monica Belluci, la actriz que hizo de Malena, está muy buena: cayó del mismísimo cielo ¿cierto Padre?-. Que película tan buena, que película tan triste, Cinemax hoy me hizo llorar mucho. El amor mudo que profesaba Renato por Malena me llegó a mi cabeza como bomba nuclear, he vivido casi lo mismo: enamorado de mujeres que no me dan ni la hora, que nunca les he hablado, que ni siquiera saben que existo. Yo pisteó como un campeón, para vos Schumacher querido.
2. Vuelve y juega porque sí, que canción tan buena: “I´m gonna cry, cry, cry, cry 96 tears”
1. Y déjate saber querida que me gustas mucho desde el sábado en la noche que por fin supe tu nombre que no voy a dejar que te me vuelvas una Malena, o más coloquial aún, como dice el Gabi: en una Angie.
4. Y entre confesiones a un cura misceláneo corrompido: confieso Padre que hoy lloré a moco tendido viendo Mujercitas en Cinemax. No podía parar, las lágrimas brotaban. Entre otras cosas Padre, creo que la resaca de la bebata de la noche anterior ayudó, más la media de ron que me estaba tomando para olvidar la resaca. El personaje de Winona Ryder dijo algo así “Vuelvo a mi tierra porque no puedo vivir lejos de mi familia, de mis hermanas” y dicho esto lagrimas en mis ojos emergiendo, recorriendo toda mi cara, combinándose con San Ron ¿cierto Padre que San Ron es un santo?. Con esa frase de Winona Ryder recordé porque fue que volví a Medellín, a este pueblo lleno de paisas y aburrido donde no hay nada para hacer después de las dos de la noche, volví porque no puedo vivir sin mi familia, pueda que no la vea todos los días y hasta pasen meses sin hablar con uno de sus integrantes, pero sé que si algo les pasa o algo hacen o festejan ahí voy a estar en pocos minutos, no para solucionar nada sino para al menos armar la murga... Y Padre, más lagrimas cuando el personaje de la actriz con nariz aguileña que me encanta (Claire Danes) se murió de fiebre escarlata ¿muy triste, no?
- Tres rosarios dolorosos como penitencia.
- Padre, no me sé ninguno de los rosarios.
- Entonces rece los mil Jesuses que es fácil.
3. “¡Renato, te vas a volver loco o te vas a quedar ciego!” le gritaba el papá desde su habitación al niño que, arriba en su habitación y con la cama crujiendo, se estaba masturbando como poseso pensando en Malena – yo hubiera hecho lo mismo, Monica Belluci, la actriz que hizo de Malena, está muy buena: cayó del mismísimo cielo ¿cierto Padre?-. Que película tan buena, que película tan triste, Cinemax hoy me hizo llorar mucho. El amor mudo que profesaba Renato por Malena me llegó a mi cabeza como bomba nuclear, he vivido casi lo mismo: enamorado de mujeres que no me dan ni la hora, que nunca les he hablado, que ni siquiera saben que existo. Yo pisteó como un campeón, para vos Schumacher querido.
2. Vuelve y juega porque sí, que canción tan buena: “I´m gonna cry, cry, cry, cry 96 tears”
1. Y déjate saber querida que me gustas mucho desde el sábado en la noche que por fin supe tu nombre que no voy a dejar que te me vuelvas una Malena, o más coloquial aún, como dice el Gabi: en una Angie.
sábado, agosto 25, 2007
TOP 5 Concerniente sólo a los borrachos
5. ¿Cabezazo contra la pared y al otro día ni idea?
4. ¿Sudor frío? ¿Escalofrió? ¿Vomito? ¿Sed? ¿Dolor de cabeza? ¿Fui yo o fuiste vos?
3. Eres un imbecíl, a qué sí.
2 ¿Dónde estoy? ¿Quién eres?
1. ¡Ver el amanecer desde una terraza desconocida con gente que no conozco es una gonorrea! pero hay cerveza, ni modo ¿Vamos a la placita de flores? ¡Sirven los mejores desayunos y seguimos con la cerveza!
4. ¿Sudor frío? ¿Escalofrió? ¿Vomito? ¿Sed? ¿Dolor de cabeza? ¿Fui yo o fuiste vos?
3. Eres un imbecíl, a qué sí.
2 ¿Dónde estoy? ¿Quién eres?
1. ¡Ver el amanecer desde una terraza desconocida con gente que no conozco es una gonorrea! pero hay cerveza, ni modo ¿Vamos a la placita de flores? ¡Sirven los mejores desayunos y seguimos con la cerveza!
viernes, agosto 24, 2007
TOP 5 Pasa en la vida, pasa en las películas, pasa en TNT
5. Estoy boca arriba, acostado en mi cama. Tengo un cigarrillo entre los dedos de mi mano derecha y miro hacia el techo, a la mancha de humedad que lleva días transpirando en la casa de arriba. Suena el teléfono fijo. Estiro mi brazo hasta descolgar la bocina y digo “¿hola?”
- Me preguntaba si me extrañabas un poco. – Dice la voz de una mujer.- Apenas me enciendo un cigarrillo y esta ansiedad que tengo se vuelve cada vez más caótica, si entiendes a lo que me refiero ¿no?
Yo asiento con la cabeza estando al tanto de que ella no me puede ver.
- Tengo que colgar.- le digo.
- ¿Qué estás haciendo?- pregunta ella.
- Tengo que colgar. – cuelgo con mis dedos el teléfono.
Dejo la bocina del teléfono sobre mi abdomen para que suene ocupado por si vuelve a llamar y le doy una calada al cigarrillo. Es un día gris ¿a que sí?, eso se ve por la ventana.
4. Suena mi teléfono celular que está a una estirada de mi brazo derecho, contesto: ¿hola?
- Eres tan evasivo conmigo. – Dice la voz de mujer.- Estoy tan deprimida. Todo esto es tan patético. En éste momento estoy viendo la TV y todo lo veo igual. El mundo ocurre en otro idioma y no alcanzo a leer los subtítulos. No soy capaz de leer tus señales. Duermo, duermo. No quiero despertarme y sin embargo todas las mañanas me digo cuando abro los ojos: “bueno, aquí estoy de nuevo” y entonces te llamo. Y eres tan evasivo conmigo. Nunca duras conmigo más diez minutos al teléfono y ya casi nunca te veo. Me haces tanta falta, mucha falta.
- Tengo que colgar.- le digo, y cuelgo.
3. Tocan a la puerta. Me levanto de la cama. Abro la puerta. Miro con desden a la que se invitó sin ser invitada y camino hasta la cocina, abro la nevera y agarro una cerveza, la destapo con los dientes porque no encuentro el destapador. Salgo de la cocina. La invitada está ahí parada, mirándome. Cierro la puerta, que nadie nos vaya a ver.
- ¿Sabes qué marica? Me haces falta. – Me dice ella.- ¿Por qué ya nunca me llamas? últimamente Estás muy raro conmigo. ¿Por qué eres tan malo conmigo?
- No sé. – Le digo y a continuación camino hasta el baño, lo cierro con seguro. Abro la ducha y luego me siento en la taza del inodoro, me tomo un sorbo de cerveza pensando “esto merece Ron y no cerveza”.
- ¡Tengo que colgar!- le grito.
- ¡No estamos hablando por teléfono! - me grita ella.
2. - ¿Qué estás haciendo encerrado en el baño?- Me pregunta.- ¿Te estás masturbando?
- Sí - Le respondo como si fuera mi respuesta habitual.- estoy pensando en ti. En tu boca.
- ¡¿Qué?!- Dice ella escandalizada.- ¡que asco!
- ¿Y por qué asco? Con lo que a mi respecta no eres asquerosa ¿O lo dices por mí?
- No, no es eso. La verdad hasta ahora nunca pensé en ti como eso. Es el sexo oral lo que me molesta, lo odio. Me siento incomoda con esta conversación. Somos amigos. Eres mi mejor amigo.
- ¿Sí? ¿A pesar de que siempre te cuelgo el teléfono?
- Sí.
- ¡¡¡¡¿En serio?!!!! ¡¡¿Entendés que no me caes bien?!!
1. Mi miembro está listo para otra batalla y sé, aunque me lo niegue, que por hoy la guerra terminó. Ella accedió una vez, la segunda se lo va a pensar mejor. Después de todo sólo somos...
- ¿Por qué ustedes los hombres son todos iguales? ¿Por qué tarde o temprano la terminan cagando? ¿Por qué no pueden tener una amiga a la que no se quieran follar? Mierda, quiero tener bigote y ser amiga de alguno de ustedes.- Dice y me abraza más fuerte. Suspira.- ¿Y si lo nuestro no resulta?
La beso en la mejilla y le digo al oído: Ya veremos lo que pasa, ojala no te crezca el bigote, amigos tengo muchos.
- Me preguntaba si me extrañabas un poco. – Dice la voz de una mujer.- Apenas me enciendo un cigarrillo y esta ansiedad que tengo se vuelve cada vez más caótica, si entiendes a lo que me refiero ¿no?
Yo asiento con la cabeza estando al tanto de que ella no me puede ver.
- Tengo que colgar.- le digo.
- ¿Qué estás haciendo?- pregunta ella.
- Tengo que colgar. – cuelgo con mis dedos el teléfono.
Dejo la bocina del teléfono sobre mi abdomen para que suene ocupado por si vuelve a llamar y le doy una calada al cigarrillo. Es un día gris ¿a que sí?, eso se ve por la ventana.
4. Suena mi teléfono celular que está a una estirada de mi brazo derecho, contesto: ¿hola?
- Eres tan evasivo conmigo. – Dice la voz de mujer.- Estoy tan deprimida. Todo esto es tan patético. En éste momento estoy viendo la TV y todo lo veo igual. El mundo ocurre en otro idioma y no alcanzo a leer los subtítulos. No soy capaz de leer tus señales. Duermo, duermo. No quiero despertarme y sin embargo todas las mañanas me digo cuando abro los ojos: “bueno, aquí estoy de nuevo” y entonces te llamo. Y eres tan evasivo conmigo. Nunca duras conmigo más diez minutos al teléfono y ya casi nunca te veo. Me haces tanta falta, mucha falta.
- Tengo que colgar.- le digo, y cuelgo.
3. Tocan a la puerta. Me levanto de la cama. Abro la puerta. Miro con desden a la que se invitó sin ser invitada y camino hasta la cocina, abro la nevera y agarro una cerveza, la destapo con los dientes porque no encuentro el destapador. Salgo de la cocina. La invitada está ahí parada, mirándome. Cierro la puerta, que nadie nos vaya a ver.
- ¿Sabes qué marica? Me haces falta. – Me dice ella.- ¿Por qué ya nunca me llamas? últimamente Estás muy raro conmigo. ¿Por qué eres tan malo conmigo?
- No sé. – Le digo y a continuación camino hasta el baño, lo cierro con seguro. Abro la ducha y luego me siento en la taza del inodoro, me tomo un sorbo de cerveza pensando “esto merece Ron y no cerveza”.
- ¡Tengo que colgar!- le grito.
- ¡No estamos hablando por teléfono! - me grita ella.
2. - ¿Qué estás haciendo encerrado en el baño?- Me pregunta.- ¿Te estás masturbando?
- Sí - Le respondo como si fuera mi respuesta habitual.- estoy pensando en ti. En tu boca.
- ¡¿Qué?!- Dice ella escandalizada.- ¡que asco!
- ¿Y por qué asco? Con lo que a mi respecta no eres asquerosa ¿O lo dices por mí?
- No, no es eso. La verdad hasta ahora nunca pensé en ti como eso. Es el sexo oral lo que me molesta, lo odio. Me siento incomoda con esta conversación. Somos amigos. Eres mi mejor amigo.
- ¿Sí? ¿A pesar de que siempre te cuelgo el teléfono?
- Sí.
- ¡¡¡¡¿En serio?!!!! ¡¡¿Entendés que no me caes bien?!!
1. Mi miembro está listo para otra batalla y sé, aunque me lo niegue, que por hoy la guerra terminó. Ella accedió una vez, la segunda se lo va a pensar mejor. Después de todo sólo somos...
- ¿Por qué ustedes los hombres son todos iguales? ¿Por qué tarde o temprano la terminan cagando? ¿Por qué no pueden tener una amiga a la que no se quieran follar? Mierda, quiero tener bigote y ser amiga de alguno de ustedes.- Dice y me abraza más fuerte. Suspira.- ¿Y si lo nuestro no resulta?
La beso en la mejilla y le digo al oído: Ya veremos lo que pasa, ojala no te crezca el bigote, amigos tengo muchos.
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