sábado, febrero 21, 2009

TOP Bonus track, Feliz cumple años a mí, feliz cumple años a mí

En este momento no sé qué canción dedicarme; mmmm, buscare.

Dos horas más tarde, ya tengo la canción para dedicarme:

Yo no tengo carné de conducir, ni lo quiero para cruzar la ciudad. No me hacen falta gafas para ver todo muy bien, ni siquiera a través de la pared.

¿Y de qué me sirve la fuerza si no puedo ni abrir tu puerta? Y no sé cómo he de entrar a tu casa y que me invites a desayunar, me invites a desayunar.

Dime si es que no te gusta mi disfraz, yo creía que algo así te iba a encantar. No imaginas la de tiempo que he tardado en llegar, lo lejos que estaba, lo difícil que ha sido, todo lo que hago te da igual.

No me vas a entender, no me vas a escuchar.

¿Y de qué me sirve la fuerza si no puedo ni abrir tu puerta?

Y no sé cómo he de entrar a tu casa y que me invites a desayunar, me invites a desayunar, me invites a desayunar.Entrar a tu casa y que me invites a desayunar, me invites a desayunar, me invites a desayunar.”

Superman, Astrud.

miércoles, febrero 18, 2009

TOP 5 De aquellas crueldades piadosas. Número 3.

Niño mimado, llorón, retraído, asustadizo, callado, egoísta, bobo, ingenuo, torpe. Hete ahí melancólico, con la cabeza gacha, observando unas baldosas desgastadas rojas y amarillas, mirando de soslayo como tus zapatos negros, embetunados y brillados el día anterior, lucen escabrosos por el lodazal que pisaste cuando esperabas el bus que te traería hasta aquí. Niñato soso, hete ahí parado en frente de cuarenta niñas que te miran fijamente, ávidas de saber el por qué diantres tienen de nuevo compañero a un memo impúber como tú. Se suponía que en tercero de primaria, en el grupo A, ellas iban a ser las reinas, las consentidas, las únicas, las que le restregarían en la cara a otras niñas de otros grupos: “JA JA JA, nos damos el lujo de no tener a un niño odioso en nuestro salón, perdedoras”. Se los habían prometido, y llevaban dos semanas presumiendo de esa ofrenda. Pero a gracia “divina”, mandato de quién sabe quién, ahora llegas tú a sabotearles la fiesta, ¡precisamente tú! ¡Ah! ¡Tú! Chiquillo, ¿te lo puedes creer?

- Este es su nuevo compañerito.- le dice la profesora a las cuarenta niñas mientras te exhibe, te señala, te coloca sus delicadas manos sobre tus hombros.- Salúdenlo, por favor.
- Se ve tierno.- dice una de las niñas. “Tierno”, palabra que hasta el momento para contigo sólo la habían utilizado los adultos.
- Ya lo conocía, es el sobrino de la profesora Rocío.- dice una niña rubia bastante bonita a la cuál te he visto, con la boca abierta, mirándola en los recreos. Aunque te sorprenda que ella sepa quién eres, nunca serás capaz de decirle ni una coma, lo sé. Te conozco gran cobarde.
- Se llama Byron Alaff.- dice una de las niñas a la que por su tono de voz te das cuenta que está tratando de no reírse, al parecer dijo un chiste buenísimo.
– Alaff una, Alaff dos, Alaff tres…- dice otra de las niñas, presa de una carcajada que hace que se le salten las lagrimas, y, por qué no, hasta los mocos. Infante medroso, levanta la cabeza y mírala, identifícala, que sea el próximo objeto de tu odio.
- Eeeh, ¡no lo molesten! – Mirando desafiante a sus compañeras, dice una niña de pelo negro crespo, de cachetes rosados, muy fea. La conoces, se llama Olga-. Él no tiene la culpa de que sus papás le hayan puesto ese nombre.
- Uuuuuuuuuuuu, ¡OLGA TIENE NOVIO! ¡OLGA TIENE NOVIO! - gritan entre risas.
- Olga no es mi novia, ella no me gusta- susurras preso de la rabia, incapaz de levantar la cabeza, mordiéndote los labios, apretando los puños.
- Si vieran él como dibuja de bonito.- de nuevo dice Olga.
- Bueno niñas, compórtense. – Dice la profesora- Espero que traten bien a Byron Alf.
- ¡ALF! ¡JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA! ¡AAALFFFFF! ¡JA JA JA JA JA JA JA JA! – la profesora no sabe si mirarte o tocarte la cabeza en señal de “perdón, no lo quise hacer”.
–Malditas niñas, maldita profesora, maldito mi nombre. – de nuevo susurras.
- Byron, como no hay más sillas y pupitres donde sentarte, por hoy vas a sentarte con Olga, mañana te prometo que buscamos ¿listo? – Te dice la profesora casi que empujándote hacia el pupitre de Olga, casi que haciéndote dar de bruces contra ella. Olga te sonríe- Bueno niñas, ya saben que la tarea para la otra semana es una cartelera, y hoy...
- Uuuuuuuuu ¡Olga ya tiene quién le dibuje la cartelera! ¡¡EL NOVIO!!

Crío afortunado, no estabas al tanto de la dulzura, el amor, la salmearía, la fiereza, el diluvio, el terremoto, el maremoto, el tsunami, la histeria de lo que son cuarenta niñas reunidas; mucho menos te imaginabas que días más tarde, sucumbiendo a sus sortilegios, barbaries y demás, ibas a terminar dibujando no solo la cartelera de Olga sino otras treinta y nueve carteleras; apuesto mi brazo izquierdo a que no, que no te lo imaginabas.

martes, febrero 17, 2009

TOP 5 Fiebre en las gradas (2)

2. “CHARLIE NICHOLAS

ARSENAL – LUTON
27/8/83

¿Cómo no vas a ver malos presagios por todas partes?

En pleno verano de 1983, al cabo de dos años, renuncié alegremente a mi trabajo de profesor para dedicarme por completo a escribir; quince días más tarde, el Arsenal fichó contra todo pronóstico a Charlie Nicholas, el jugador más famoso del momento en el fútbol británico, el Niño Cañón, el jugador de los Celtics de Glasgow, que la temporada anterior había marcado en la liga escocesa cincuenta y tantos goles. ¡Por fin algo digno de verse! Con Charlie en el equipo, me dio por pensar que de ninguna manera podría fracasar yo con los ingeniosos y sensatos guiones que había empezado a escribir, el primero de los cuales, por cierto – ah, insondables misterios de la creatividad-, trataba de un profesor que decide ponerse a escribir.

Ahora es sencillo darse cuenta de que nunca debí vincular la trayectoria de Charlie con la mía, pero en aquel momento se me antojó irresistible… No entiendo cómo, pero me pareció perfectamente comprensible que estaba a punto de convertirme en el Niño Cañón de las series televisivas primero y de los teatros del West End después (por más que no tuviera entonces ni idea de lo uno ni de lo otro, por más que hubiese expresado más de una vez un olímpico desprecio por todo el mundillo de la escena).

… A la sazón, Charlie terminó por ser un indicador bastante exacto de mi suerte. Fui a ver su primer partido, por descontado, igual que otros cuarenta mil espectadores más o menos, y no lo hizo mal: no marcó, pero jugó bien en su puesto y al final ganamos por 2-1. Aunque en su siguiente partido marcó dos goles en el campo del Wolverhampton, eso fue todo lo que hizo en la Liga hasta después de navidad… En el siguiente partido que jugamos en casa, contra el Manchester United, me pareció lento e incapaz de conectar con los demás, y el equipo fue barrido: perdimos por 2-3, pero nunca llegamos a estar dentro del partido… abreviando, su primera temporada fue un desastre, tal como lo fue para todo el equipo. El entrenador, Terry Neill, fue despedido tras una racha lamentable entre noviembre y comienzos de diciembre.

El otro Niño Cañón, en su versión literaria, terminó su imaginativo guión y recibió una carta en la que se le decía que su obra había sido rechazada, aunque también le animaban a seguir la brecha. Luego empezó otro que también fue rechazado, aunque no con tanta amabilidad. Entretanto, se dedicaba a trabajar en toda clase de empleos, casi todos de lo menos halagüeño: clases particulares, correcciones de pruebas y sustituciones a profesores de instituto… para ir tirando y pagar el alquiler. Tampoco dio ninguna muestra de estar a punto de marcar antes de Navidad, y nadie habría supuesto que llegaría a marcar hasta que pasaran unas cuantas navidades. Si hubiera sido un hincha de Liverpool y hubiera unido su suerte con la de Ian Rush, allá por mayo fácilmente habría ganado el Premio Booker.


Nick Hornby, Fiebre en las gradas

lunes, febrero 16, 2009

TOP 5 Antes de sentarme a escribir un guión para un cortometraje que está en mis propósitos para hacer desde hace como dos putos años

1. Beberme un café, o quizás dos cafés. Pueden ser tres.

2. Por más gripa que tenga, sin fumarme un cigarrillo no soy capaz de empezar. O quizás dos cigarrillos; sé que mientras escriba igual me voy a fumar el tercero, y el cuarto. No sé cómo hacen para escribir sin andar botando humo por la boca y por la nariz, sin dejar una huella de cenizas aquí y allá por toda la mesa del computador o en el teclado; envidio a los que son capaces.

3. Sin música no me “inspiro”, sólo falta encontrar la adecuada. Lo malo es que puede demorar eternidades encontrarla. Si posiblemente ayer me “inspiró” el álbum Suede a new morning de Suede, puede que hoy me inspire que a toda castaña suenen Los tigres del norte; es una tómbola.

4. Ojear algún pasaje de un buen libro. ¿Pero qué libro y en qué capítulo del libro y en qué página? Esto quita demasiado tiempo, a veces.

5. Acaso estar un rato en Internet, ver mails, MSN, noticias, publicar en el blog, chismosear en el facebook que Julanito y Sultanito estuvieron de parranda mientras se sacaban mocos y se los comían, y, bueno, todas esas vainas. O mejor jugar un rato con la gata, hasta que a esta le de rabia, me quiera morder con todas sus ganas y siempre mande sus garritas con mucha furia hacia mi yugular.

Y ahora estoy listo, ya empiezo, hoy si fue el día en que por fin voy a escribir el cortometraje. Suena el teléfono, es un amigo que invita a beber birra. Una birra no caería mal.

domingo, febrero 15, 2009

TOP 5 A que te ha pasado que:

5. Buscas por segundos, minutos, horas algo que sin darte cuenta tienes en la mano, o en el bolsillo, o está que te come porque más visible no puede estar.

4. Sales de la casa o sitio de trabajo o lo que sea con un objeto en la mano que no tiene por qué salir de ese lugar, ejemplos:

a. El control remoto de la TV o del DVD o del equipo de sonido.
b. Llaves que siempre hacen que alguien las busque por cielo, montaña y mar hasta que avisas que te las llevaste sin querer, y que sorry.
c. Lapiceros.
d. Encendedores.
e. ¿Libros?
f. ¿Media de ron?

3. Encendiste el cigarrillo por el lado del filtro. (Si no eres fumador, que bueno que eso no te haya pasado.)

2. Dices que una persona es una hija de puta, bruta, grotesca, que no soportas que siempre esté con tus amigos o cerca de ti, hasta que te das cuenta que estás hablando en voz alta y que esa persona te escuchó y que te está mirando horriblemente feo.

1. Esquivaste a alguien que te cae mal y que ni por el putas quieres saludar sólo para que en el esquive te encuentres a alguien mucho peor.

sábado, febrero 14, 2009

TOP 5 Odio que en la mañana, cuando no tengo qué hacer nada y puedo dormir hasta la hora que me plazca, pase que:

5. Lleguen visitas inesperadas. Sobre todo si esas visitas no son para mí y luego sin querer tenga que oír conversaciones que para nada me importan.

4. No ser capaz de dormir. El insomnio es lo peor.

3. Resulta que sí tengo cosas por hacer, pero no me acordaba.

2. Me despierto porque tengo hambre, ganas de ir al baño, tuve una pesadilla, un sueño bueno que se cortó de buenas a primeras o me aqueja algún dolor.

1. El teléfono sonando. Y adivina qué: te llaman de un banco, o te llaman para hacerte una encuesta de quién sabe qué cosa, o te llaman para preguntarte por alguien que no vive en tu casa.

viernes, febrero 13, 2009

TOP 5 Quisiera en mi casa:

5. DISPENSADOR DE CIGARRILLOS (Vi uno en una tienda cerca de mi casa y me antojé; Me gustaría tener dos de ellos, uno lo pondría cerca de la sala, por si las visitas se antojan de un Royal o un Marlboro - Obvio que solo lo abastecería de la marca de cigarrillos que me gustan- , y el otro en mi cuarto. Al lado de cada dispensador habría una ZIPPO plateada, para eso de darle caché al asunto)

4. PINBALL (En su defecto uno de Indiana Jones, Robocop o quizás uno con motivo de una película de Russ Meyer.)

4 y medio. MESA DE HOCKEY (a cambio del PINBALL)

3. ROCKOLA. (Creo que desde que vi por primera vez una en la vida me gustó. Así sea que en ella sólo haya música de mierda siempre tengo que mirar si tengo monedas en mi bolsillo para que suene la hijuemadre)

2. NEVERA (No confundas, en mi casa si hay nevera, pero como en todas las casas está en la cocina. Yo quiero una en mi cuarto, al lado de mi cama.)

1. RECONTRA SÚPER COLECCIÓN DE JUGUETES VIEJOS Y NUEVOS. (Mi colección de juguetes no llega a ser ni un cuarto de apéndice de lo que me gustaría)

* No sé, pero Beck es bien: “Change your heart Look around you, Change your heart It will astound you, I need your lovin' Like the sunshine. Everybody's gotta learn sometime, Everybody's gotta learn sometime, Everybody's gotta learn sometime…”

jueves, febrero 12, 2009

TOP 5 De aquellas crueldades piadosas. Número (4)

Años 80´s o quizás principios de los 90´s, en un fin de semana en Belencito Corazón - barrio de la comuna 13 en la ciudad de Medellín-, al frente de la ya extinta tienda de Orlando en la cuadra La Primera, al otro lado de la calle, justo en la hierba que da inicio al convento de la Madre Laura; Don José, personaje célebre del barrio, con su típico vestir -un sombrero gris, unas gafas culo botella estilo John Lennon, una ruana café, una camisa blanca, un pantalón de pana color vino tinto y unas alpargatas de cuero - yacía acostado a sus largas y anchas. Llevaba allí por lo menos la mañana y la tarde. A través de su bigote blanco se percibía que sonreía. No movía un dedo. No pestañeaba. Nadie lo saludaba. Y si le gritábamos “¡Don José, a dormir donde lo trasnocharon!”, “¡Don José, ¿no le da pena andar borracho a estar horas?!”, “¡Don José, usted tan viejo y en esas!”, él igual no se inmutaba. No faltó el que con bicicleta le saltara por encima: “Don José, quédese así que ya vengo, voy por una rampa alta a la casa y así me lo salto a usted y a Mico que se va a acostar al lado suyo”.

Insolado, morado, hinchado, oliendo maluco, la morgue… dos días después el que no fue al entierro de Don José comentó: “Ve, y yo que lo vi dormido, pero no quise despertarlo”

lunes, febrero 09, 2009

TOP 5 Una tarde, "How can a loser ever win?"

1. Acomodo mi grabadora de periodista en una mesita de la sala, saco mi lapicero, mi libreta de apuntes y armo un carrizo con las piernas. Mientras, mi entrevistado de hoy, al que llamare A, con un cigarrillo entre los dedos de la mano derecha, levantada a la altura de las costillas, con un micrófono imaginario en la mano izquierda, elevada a la altura del cuello, parado a unos metro de mi, con una terrible voz de tarro – el que lo oiga pensará que lo están matando-, hace un karaoke de una canción llamada Volar, de aquella banda legendaria española Alaska y los Pegamoides.

-A: “No me tienta nada de lo que quieres darme. No sé por qué, pero ya no puede gustarme. Sé que tú no acabas de convencerte, pero yo solo sé que lo que quiero es volar. Miro hacia abajo y no lo puedo evitar, una ventana abierta y me quiero tirar, un precipicio y solo pienso en saltar, porque yo solo sé que lo que quiero es volar…”
-YO: A, ¿te gusta mucho esa canción, no?
- A: Anteriormente sí me gustaba mucho, ya no. Pero me trae recuerdos.
-YO: ¿Recuerdos de qué época?
- A: De algunos años atrás, no sé decírtelo con exactitud. Mi memoria cada vez está más chafa… Hace calor ¿no?
- YO: Sí, mucho calor.
- A: Los días son cada vez más calurosos.
- YO: Vi en las noticias que descubrieron en otras galaxias planetas similares a la tierra ¿sufrirán también de calentamiento global y esas cosas?
- A: Es lo más seguro, como también es seguro que si hay vida en ellos, esos extraterrestres estarán igual de aburridos como nosotros, matándose por una tierra que un ser imaginario prometió, tendrán a un Obama, un Juanes, un Ricardo Arjona y hasta un maldito tipo que hace ejercicio en el ascensor ¿te he mencionado que tengo un archí enemigo acérrimo que no encontró un mejor sitio para hacer ejercicio que en el ascensor de mi edificio?
- YO: Varias veces.
- A: Maldito tipo.

2. Cantando la siguiente estrofa de la canción - “Del suelo acercarse más y más, ir cayendo deprisa y sin mirar, contando los segundos hasta llegar…”-, A, se sienta en un sofá al frente de mi. Tiene una expresión rara en la cara que no sé descifrar, pero que tal vez debo interpretar como: no parece ni alegre ni triste, simplemente está ahí. Le da una calada a su cigarrillo, bota el humo y luego me mira.

- A: ¿Querés una cerveza?
- YO: No, gracias, de pronto más tarde.
- A: Bien, siquiera, porque no tengo cerveza. Desde un tiempo para acá la cerveza me aburre como ostra. No sé, ya no me sabe igual. O mejor dicho, sí me sabe igual, pero me cansó su sabor. Si voy a beber, prefiero entrarle al ron de una vez, así sea que me noquee en tres segundos… creo que por eso ya tampoco me gusta beber en la calle, ni ir a fiestas, ni terminar en casas que ni puta idea de quién son… Aunque no es por contradecirme, extraño las fiestas. Bueno, no las fiestas en sí, sino que extraño bailar, bailar la música que a mí me gusta. Me puedes decir que igual la música que me gusta la puedo bailar yo solo en mi casa, como me viste haciéndolo hace unos minutos, pero no es lo mismo. Al lado hace falta el calor de otros peludos como uno moviendo la cabeza como posesos. Hace falta compañía para corear, casi que dañándose las cuerdas vocales, una canción que te haga erizar los pelos, como por ejemplo el himno: “¿cómo me calmo yo? Todo rechazo, ya no consigo más satisfacción. Ya ni con droga ni con alcohol, ya no consigo ninguna reacción”. Ahora en las fiestas la música es de pegarse un tiro, y no por lo depresiva, si a eso fuéramos no bailaría una canción de Joy Division. No soporto la música electrónica, si es que todavía se llama así, cómo veras no tengo ni puta idea de qué va la cosa con botoncitos y una lapto de por medio. Para mí toda esa música suena igual, tendría que educar mi oído para notar la diferencia, pero no tendría caso y la verdad es que no me importa. A esa música no le hace falta alguien como yo, por algo ya está bien posesionada y siempre está en todas las fiestas, y a mí no me hace falta en nada esa música. ¿Qué me quedé atrás? Pues llámame rezagado y vete a la mierda.
- YO: Mmm ¿podemos empezar con la entrevista?
- A: ¿Es que no hemos empezado? Por cierto, ¿a cuento de qué me vas a entrevistar, y por qué a mí?, pues, ¿quién soy yo para darle una entrevista a alguien?, además ¿vos sos periodista o algo así? ¿Por qué hasta ahora me entero?
- YO: A cambio de la entrevista te traje ron.
- A: Por ahí hubiéramos comenzado.

3. La entrevista se me hace un poco imposible, A, insiste en pararse a cantar, o mejor dicho a gritar, cada vez que se acuerda de la letra de una canción. Ahora está parado encima del sofá, moviendo arrítmicamente la cabeza de un lado para otro, como si pensara que tiene una larga cabellera.

- A: “Living easy, living free. Season ticket on a one-way ride. Asking nothing, leave me be.Taking everything in my stride. Dont need reason, dont need rhyme. Aint nothing I would rather do. Going down, party time. My friends are gonna be there too. IM ON THE HIGHWAY TO HELL!!!”
- YO: Seguro que ya te han dicho que eres el tipo más arrítmico que alguien pueda conocer ¿no?, lo digo sin ánimo de ofender.
- A: Sí, ya me lo han dicho, y no lo niego, soy completamente arrítmico. A pesar de que me gusta mucho cantar, cuando nadie me ve, no cazo una nota. En mi Top 5 de cosas que nunca intenté hacer porque de seguro iba a fracasar, está lo de ser vocalista en una banda.
- YO: Compartimos un mismo ítem de ese top 5. Siempre me imaginé ser un Liam Gallagher.
- A: Yo un Axl Rose, un Ian Curtis, un Frank Black, un Nick Cave, un Jarvis Cocker o Stephen Malkmus.
- YO: También quise ser solista. Un Iggy Pop, un David Bowie, un…
- A: Un Roy Orbison, Un Johnny Cash, un Bruce Springsteen, un Al Green, un…
- YO: Un yo mismo y claramente ya están las influencias de lo que cantaría.
- A: Bueno que mencionas lo de las influencias, lo curioso es que todavía encuentras gente que dice: “Uy, yo tan original.”
- YO: Detesto a la gente que dice: “Tan loco lo que yo hago”
- A: Sí, es gente detestable.
- YO: Me empiezan a hacer efecto los rones, que falta de profesionalismo la mía, debí tomar después de hacerte la entrevista, no antes.
- A: Tranquilo, total no tenemos que hacer nada por ahora ¿te sirvo otro ron?
- YO: Bueno.

4. –YO: TOP 5 de sueños frustrados por propia causa. Tú empiezas.
- A: ¿Es mi Top 5 de cosas que nunca intenté hacer porque de seguro iba a fracasar, pero con otro nombre?
-YO: Sí, un nombre más periodista.
- A: Mmm.
- YO: Sí.
- A: Ah… mejor un TOP 5 de cosas que me gustaría hacer, pero me da pereza ponerme en esas.
- YO: Bueno, dale, ese top, empiezas vos.
- A: Uno. Decir los ítems del top 5 que acabo de proponer. Mejor sigamos oyendo música y bebiendo. ¿Sabes? Últimamente me aburre el siempre estar armando listas de 5 cosas.
– YO: Bueno… Dime, A, ahora que empezó febrero y estás próximo a subir al piso tres ¿qué opinas sobre esto?
- A: Eeeh, pues…
- YO: ¿Pensaste alguna vez que eso podría suceder?
- A: Este, yo…
- YO: ¿Pensaste cómo podría ser? ¿Te imaginaste casado, con hijos, soltero, con hijos, sin hijos, todo un profesional? ¿Nunca pensaste en suicidarte para que eso no pasara, pues, antes de pisar el piso tres?
- A: (se aclara la garganta)
- YO: Di algo, A.

5. Estoy que me duermo con la cabeza recostada en el mueble, y mientras A está en la cocina sirviendo más ron con hielo. Bombos, platillos, guitarra, violín, piano, otros instrumentos, Al Green cantando How Can You Mend a Broken Heart suenan en el equipo de sonido:

I can think of younger days when living for my life, Was everything a man could want to doI could never see tomorrow, but I was never told about the sorrow. And how can you mend a broken heart? How can you stop the rain from falling down? How can you stop the sun from shining? What makes the world go round? How can you mend a this broken man?How can a loser ever win? Please help me mend my broken heart and let me live again…”

- A (desde la cocina): Ya me dio ganas de hacer un TOP 5.

jueves, febrero 05, 2009

TOP 5 Fiebre en las gradas (1)

Fiebre en las gradas de Nick Hornby, es quizá uno de los mejores libros sobre fútbol jamás escrito, pero puedo estar diciendo una mentira. La verdad es que no he leído gran cosa sobre lo que algunos, infame y equivocadamente, se atreven a llamarle “son solo 22 tipos millonarios detrás de un balón”. Creo que me dije alguna vez que no podría soportar tanto sufrimiento al ser hincha del DIM y además tener como seleccionado nacional a Colombia, así que, lo confieso, no soy un gran apasionado del fútbol. Más sin embargo hace rato quería hacer esto en este blog, sobre todo para que mi colaborador en el blog, AndyPeceto, vuelva a publicar. Sin más preámbulo, aquí algunos párrafos de Fiebre en las gradas, escogidos de buenas a primeras (me dio pereza ir de página en página para escoger los mejores, sabrán entender; ah, y me saltare y sustituiré por puntos suspensivos pedazos en los que son mucha descripción, menciona fechas, nombres y cosas parecidas):

1. “DEBUT EN CASA

ARSENAL – STOKE CITY
14/9/68

Me enamoré del fútbol tal como más adelante me iba a enamorar de las mujeres: de repente, sin explicación, sin hacer ejercicio de mis facultades críticas, sin ponerme a pensar para nada en el dolor y en los sobresaltos que la experiencia traería consigo.

En mayo del 68, nada más cumplir once años, mi padre me preguntó si me apetecería ir con él a la final de la Copa de Inglaterra que disputaban el West Brom y el Everton… Le dije que no me interesaba nada el fútbol, ni siquiera una final de copa. Y es verdad, en serio, al menos por lo que supuse entonces, aunque me permití la perversión de ver todo el partido por televisión. Semanas después también vi por televisión, entusiasmado y en compañía de mi madre, el Manchester United – Benfica. A finales de agosto me levanté un día muy temprano para oír por radio cómo iba el United en la final de la Copa Intercontinental. Me gustaban… y me gustaban con un apasionamiento que me tomó por sorpresa y que duró tres semanas, hasta que mi padre me llevó a Highbury por primera vez.

…Había estado anteriormente en diversos espectáculos públicos; había ido al cine y al teatro, y había visto a mi madre cantar con el coro del White Horse Inn nada menos que en el salón de actos del ayuntamiento. Pero todo aquello no tenía nada que ver con el fútbol. El público del que hasta ese momento yo había formado parte en una u otra ocasión pagaba su entrada a cambio de pasarlo bien, y aunque muy de vez en cuando fuera posible descubrir a un niño inquieto y deseoso de irse, o a un adulto en pleno bostezo, nunca había visto tantas caras distorsionadas por la rabia, la frustración o la desesperación. El espectáculo en forma de dolor era un concepto totalmente nuevo para mí. Parecía algo que yo había estado esperando a descubrir.

Puede que no sea demasiado descabellado insinuar que fue una idea que a la postre terminaría por configurar mi vida entera. Siempre me han acusado de tomarme demasiado en serio las cosas que más amo – el fútbol, por supuesto, pero también los libros y los discos-, y es cierto que me invade una especie de ira cuando oigo un mal disco o cuando alguien se muestra tibio ante un libro que significa mucho para mí. Tal vez fueran aquellos hombres desesperados y amargados que se habían reunido una tarde cualquiera en la Banda Oeste, en el campo del Arsenal, los que me enseñaron a encolerizarme de esa manera;…

…Aquella tarde fue la que dio comienzo a todo esto
.”

domingo, febrero 01, 2009

TOP 5 De aquellas crueldades piadosas. Número 5.

Se peinaba hacia atrás con gomina casera, tenía un bigote a lo Pancho Villa, medía aproximados un metro cincuenta o un metro cincuenta y cinco, lucía con orgullo su barriga prominente , eternamente llevaba camisetas azules y, sin él saberlo, el apodo que le pusimos con jactancia y mucho ahínco fue el de “El Mexicano”. El Mexicano era el papá de Mónica, una amiga de ese entonces, y su casa la habíamos convertido en nuestra guarida, allí siempre sopesábamos el qué haríamos, si irnos a rumbear, si comprar vino luminoso, si alquilar una película, si aspirar a hacer que alguna de las chicas, que también iban, se hiciera novia de alguno de nosotros, si jugar a “La verdad o se atreve”, si...
El Mexicano no era amable, no soportaba vernos en su casa mañana, tarde y noche. Sufría de terribles jaquecas e incontrolables cambios de humor, refunfuñaba con intervalos de dos o tres segundos para que lo notáramos, le armaba jaleo de puta madre a Mónica cuando no estábamos mirando, y, a pesar de eso, hacíamos cómo si él no estuviera ahí. Por un tiempo fue un adulto más que hacía de extra en una película de adolescentes problemáticos. Hasta que…

- ¿Saben? No pueden venir más a mi casa.- dijo Mónica.- Mi papá me lo prohibió.
- ¿Cómo así? mucho Mexicano malparido.
- Hey, hijueputa, es mi papá. No lo insultés.

El Mexicano pasó de ser un simple extra a ser uno de esos personajes que marcan un punto de giro en la trama. A regañadientes las órdenes de El mexicano fueron cumplidas, no volvimos a ir por allí, al menos no cuando él estaba. Se podría decir que igual nuestra guarida seguía intacta, que igual desde allí maquinábamos nuestros planes, más sin embargo no era lo mismo. Nosotros continuamente andábamos moscas, prestos a salir de aquel lugar lo más rápido posible con tal de no toparnos con algo que perjudicara a Mónica. Y Mónica, pues, ella siempre estaba predispuesta a echarnos a patadas, si el caso fuera necesario, mediante se acercaba la hora en que su papá salía de trabajar. Es difícil aceptar que las cosas cambian, que algo agradable en supremacía se convierte en algo agradable a medias. Así que como protesta y vil venganza, aunque El Mexicano no se diera por enterado – debido a su nulidad estudiantil, como buen analfabeta ni siquiera hizo primaria- y en medio de reproches vagos por parte de Mónica, nos las arreglábamos para dejar constancia de que en su ausencia estuvimos en su humilde morada. Escribamos sobre cualquier parte visible de su casa:

“Que grande que tenés ese mostacho barrigón malparido, córtatelo”
“Mexicano hijueputa”
“Eres el Pancho Villa criollo”
“Solo te falta el sombrero para que nos cantés Cielito lindo”
“Que buena que está tu hija”
“Mexicano, quién me lo mamara que es para un remedio, ya sé, tu hija me lo mama”
“Aprende a leer Mexicano gonorrea”

Si alguna vez El Mexicano aprendió a leer, sé que no alcanzó a leer lo que escribimos, tanto él como Mónica -en la época en que fue nuestra amiga-, no duraron mucho tiempo viviendo en esa casa. A Mónica la volví a ver por ahí, volteándome rápidamente la cara para no saludarme. A El Mexicano ni en las curvas.

viernes, enero 30, 2009

TOP 5 Insomnio de dos días y con ganas de dormirme de una puta vez. De la rabia quito un cuadro de la pared y lo dejo en el piso

5. Fumar cigarrillo tras cigarrillo

4. Ir cada tanto a la cocina a beber agua helada de la nevera

3. A pesar de tener los ojos cuadrados, y como poseído por quién sabe qué, mirar fijamente la pantalla del computador en la cual se ve claramente que no hay ventanas abiertas. Entran ganas de hacer otra cosa, por ejemplo escribir, pero cuesta aclarar las ideas.

2. Mientras una de las mejores bandas que existieron, Pavement, suena en el Windows Media, sacar un cuaderno, un lápiz, un sacapuntas, un borrador y ponerse a dibujar. El insomnio todo lo hace borroso, así que no se tiene ni la más pálida idea de si se está haciendo un buen dibujo o no.

1. I miss you D

jueves, enero 29, 2009

TOP 5 The Winner Is. Ítem 5.

- Nunca pares de correr porque así perderás algunas medallas- dijo, mientras me empujaba hacia la puerta de una Toyota blanca, uno de los tres hombres del campamento que me acompañaban.
- ¿Y eso qué quiere decir?- pregunté a la par que el hombre colocaba dos billetes en mi mano que supuse eran para pagarle el pasaje al conductor de la Toyota.
- No lo sé, simplemente se me ocurrió. – dijo el hombre.

Y así, dado a mi respuesta unas horas atrás, “Gracias chicos, son muy amables, pero conmigo ni cuenten para prenderle fuego a sus cadáveres porque pueden llegar los de CSI, si es que eso existe en este país, y me pueden acusar de asesinato premeditado o una cosa así.”, no dejaron que me quedara a verles estirar la pata. En cambio, sin asomo de desilusión o algo parecido – no alcancé a ganarme el afecto de ninguno de ellos a pesar de que la mayoría me decía: me encanta como se marca tu paquete seguido de esas piernas-, sí me embarcaron rápidamente en el primer carro que pasó por la autopista. No es que me sintiera decepcionado por como fui expulsado de un campamento gay suicida al que llegué por accidente, me alegra sobremanera haber salido de allí, y más me alegra salir con mi hombría intacta, pero la oportunidad de ver como se suicidan de un tacazo cuarenta tipos no se presenta todos los días. ¿Cómo lo iban a hacer? ¿Pegándose un tiro? ¿Tomando cianuro? ¿Con ántrax? ¿Soltando un gas súper venenoso que sólo ellos conocen? ¿Una bomba?¿Tirándose desde la carpa más alta del campamento: muchachos esta vez procuren caer de cabezas contra el piso, ya que en el primer intento hubo muchas fracturas de brazos y ningún muerto? No es por sadismo, pero me gana la curiosidad, me hubiera gustado ver eso.

- Que curioso. A diferencia de usted, esos tres tipos son igualitos, grandes, calvos y velludos. – Dice el conductor de la Toyota dándole marcha al vehículo.- ¿De dónde se los sacó?

Me hicieron jurar que nunca hablaría sobre ellos ni sobre su campamento suicida, al menos hasta que pasara un buen tiempo, además ¿qué le podría decir al conductor? ¿Qué así porque sí un día salí corriendo y por casualidad me desmayé al lado del campamento de una comunidad gay que por su voluntad se van a mandar al papayo ellos mismos? Qué cosa de locos, no me lo creería.

- Son mis primos Gabriel, Cesar y Didier, son hermanos.- digo. Sonrió de manera estúpida al pensar en lo que dije y miro por la ventanilla.

- Oiga, llevamos unos tantos kilómetros recorridos y todavía no me ha dicho para dónde va- dice el conductor de la Toyota.

Eso yo no me lo había preguntado. ¿Para dónde voy? Buena pregunta que genera otras preguntas. ¿Qué pretendo? ¿Quiero ir aún más lejos de lo que he avanzado desde que salí corriendo? A parte de todos esos días que han pasado, ni siquiera sé si he avanzado. Ni siquiera sé en qué parte del país estoy, puede ser que solo a unos kilómetros de la tienda dónde tenía que entrar a comprar una bolsa de leche, o puede que no. En todo caso creo que es la primera vez en toda esta “aventura” que pienso que… ¿estoy deprimido y por eso quería que algo pasara en mi vida?

- Supongo que voy de vuelta a mi casa. – digo sin pensar, sumiéndome en un sopor extraño.
- ¿Y dónde es su casa?
- Vamos bien por esta ruta, no se preocupe.

Presumo que lo primero que voy a llegar a hacer a la casa será preguntarme ¿Es hora de pensar en la moraleja, en las conclusiones? ¿Qué significado tuvo todo? ¿Qué aprendí? Y a lo mejor me diré que no aprendí una mierda, que los finales a veces resultan tan decepcionantes.

domingo, enero 25, 2009

TOP 5 The Winner Is. Ítem 4.

A una distancia prudencial quedan las cabinas de los baños, y como no hay luz eléctrica de mi short verde y mi camisa blanca apenas quedan algunos retazos que de a poco se han ido convirtiendo en material indispensable para hacerme una antorcha cada noche. No es que extrañe esa vestimenta tan grotesca - a la próxima, cuando salga de casa a comprar leche, me la pensare mejor cuando me vista – pero al menos no era (como ahora estoy vestido ) ropa estilo: “hombre que de niño se hizo boy scout y ahora a sus treinta años no lo ha podido superar, se pone ese viejo uniforme infantil con mucha regularidad y no sabe si llora por la nostalgia o porque de repente, como si una enorme boa lo asfixiara, su presión arterial se ve por las nubes”, o también puede ser ropa estilo “hombre al que le gusta como se le marca el pene y los testículos al punto de que pronto van a estallar debajo de esos pantalones cortos”. Me dijeron que no me quejara ya que llegué de improviso, que al menos tenían algo para ofrecerme, pero mientras me encarcelaba en esta indumentaria no pude evitar pensar en la oración de una canción de Johnny Cash: “When I was just a baby my mama told me. Son, always be a good boy, don´t ever play with guns. But I shot a man in Reno just to watch him die.”. Nunca tuve tantas ganas de matar gente que tan amablemente se portó bien conmigo, matarla solo para verla morir.

Entro en una de las cabinas de los baños: un cajón compuesto de tres tablas paradas verticalmente con una cortina de plástico azul estampada con ositos, que asumo son de peluche. Coloco la antorcha en el porta antorchas que está dentro del baño. Esta gente tiene merito, se lo han pensado bien al construir con cada detalle este campamento en medio de la nada. Me bajo con dificultad lo que sólo luciría con orgullo George Michael en el video de la canción Wake Me up Before You Go-go. Me bajo los bóxer y me siento en lo que se puede llamar taza del inodoro: una especie de mueble de madera llana con un hueco en el medio. De niño, cuando tenía ganas de ir al baño y se me dificultaba la cosa, me acostumbré a que mi mamá me tarareara alguna canción, nunca lo superé. Tarareo lo primero que se me viene a la mente:

- “Turnaround, every now and then I get a little bit lonely and you're never coming around, Turnaround, every now and then I get a little bit tired of listening to the sound of my tears…”
- Usted, el nuevo. – Dice un hombre afuera de la cabina del baño.- En todos estos días lo único que le he escuchado es eso ¿qué es, una canción?

Asiento con la cabeza aún sabiendo que el hombre no puede verme.

- No era para que se callara, es que tengo curiosidad.- dice el hombre.
- Sí, es una canción. – digo.
- Mmm, pero no le entiendo nada ¿es una canción en inglés?- pregunta el hombre.
- Sí.
- Nunca me gustó la música en inglés, no entiendo nada…. ¿se demora en el baño?
- Mmm, este… sí.
- ¿Estreñido, ah?... tome aire, exhale, relájese, tómelo con calma y vera que así le sale todo bien.
- No es por ser grosero, pero si me sigue hablando no me puedo relajar.
- Lo entiendo. Bien,… me callo.
- Se lo agradezco.
- De nada.

Pasan algunos segundos en silencio hasta que de nuevo empiezo a tararear: “Turnaround, Every now and then I get a little bit nervous that the best of all the years have gone by…”

- Oiga, ¿de casualidad no tiene cigarrillos? Es que si lo voy a esperar y lo voy a oír tarareando y no le voy a hablar lo mejor es que me entretenga con algo, digo ¿no? – dice el hombre.
- No tengo cigarrillos, y… no tiene porque esperarme, hay otros dos baños al lado. – le digo.
- Desde que llegué aquí me acostumbré a ese baño, ya sabe, esas manías que adquiere uno para no volverse loco en un lugar como este. A usted por ejemplo lo he visto matando y contando bichos… bueno, ese baño es como mí…
- ¿Quiere que me pase a otro baño? Todavía no he hecho nada, así que puedo.
- No, tranquilo, yo espero.
- En serio, no hay problema, me paso.
- No, no, no, que pena con usted. Perdón por la molestia. Relájese, quédese donde está, no lo molesto más.
- Bueno.
- ¿Le puedo preguntar una cosa?
- Mmm, pregunte.
- Sé muy bien por qué estoy aquí, un día me aburrí de no tener vida privada, todos los malditos fines de semana después de una rumba de puta madre alguien subía fotos mías en el facebook, al principio eso me hacía gracia, pero luego me harté de que todo mundo se enterara de que fui a tal cumpleaños, que fui a tal fiesta, que me emborraché, que hice el ridículo, que cada que me encontraba con alguien que hace rato no veía me dijera: “Sabés que te agregué al facebook, ¿lo sabés?” . Ya no daba más, llegué al punto de no salir más de la casa. Pero después la casa me aburrió, la vida perdió su sentido. Un día busqué en Internet sitios para dónde irme y que nadie supiera más una mierda de mí. Así fue que supe de este lugar. No dudé un minuto en venirme para acá… pero usted, usted según lo he tratado de descifrar desde que lo trajeron desmayado de la orilla de la autopista, no es de los que escogería venir a morir a un lugar como este y menos con personas como nosotros ¿o me equivoco?
- Perdón ¿a qué se refiere cuando dice “a morir” con personas como “nosotros”? ¿Quiénes son ustedes?
- Somos... ¿No se lo han explicado? ¿No se ha dado cuenta?
- Eh, no.
- Mmm, le falta sentido de observación…no estoy autorizado para explicárselo, eso le corresponde… lo siento…mejor vengo más tarde al baño, hasta luego.

Rápidamente me subo los bóxer, me acomodo con dificultad eso que se puede llamar “bailo todo lo que canta la Village People”. Agarró la antorcha y salgo de la cabina del baño. Un viento fuerte arremete contra mí, casi al punto de tirarme al piso, por minutos sigo parado con la antorcha apagada en la mano.

- ¿Dónde está?- pregunto gritando.
- Cuando le expliquen y si está de acuerdo venga donde mi, tiene usted piernas muy bonitas.- grita el hombre desde alguna parte.
- ¿Ah?

jueves, enero 22, 2009

TOP 5 The Winner Is. Ítem 3.

Amanece y como si una pared invisible me detuviera paro de correr de repente. Han pasado tres días desde que una acción mía, sin que la culpa la tenga el alcohol, sea para mí algo completamente inverosímil. Pronto llegara la noche de nuevo. Miro mi alrededor, veo un cielo azul plagado de nubes en forma de animales, un sol que hace arder los ojos, la piel, la boca, y por qué no, la conciencia. ¿Me arrepiento de haber hecho esto?... Caigo de rodillas en el pavimento, apoyo mis puños en mis piernas, miro hacia el empedrado. ¿Qué busco? Hasta dónde sé no soy feliz, nadie es feliz del todo, pero tampoco es que sea la mar de la desdicha. Levanto la mirada, distingo dunas desérticas que luchan por cuál es más alta hasta que el viento hace de las suyas y las convierte en polvo ¿esa es acaso una metáfora de la vida, lo qué vine a buscar? Sé que desvarío. Diferencio a un lado de la autopista una carretera sin pavimentar que se parte en una ye y a una silueta humana que viene hacia mí a toda prisa. … caigo desmayado.

Sueño que estoy en el mar con la mujer más hermosa del mundo. Juntos, pasada la orilla de la playa y donde las olas son fuertes como ellas solas, nos abrazamos y nos decimos que nos amamos.

De repente: otra vez el desierto, solo que varios días y varias noches después.

Un mosquito se posa en mi brazo, lo observo por unos segundos hasta que por instinto la palma de mi mano hace su trabajo. Puedo pasar por lunático, pero confieso que llevo escrita una lista de a cuanto bicho me he despachado en todos estos días. Con este mosquito ya van siendo cuatrocientos dos bichos mandados con boleto en primera clase hacia el cielo, bueno, si es qué existe el cielo de bichos.

miércoles, enero 21, 2009

TOP 5 The Winner Is. Ítem 2.

Ayer en la mañana estaba sentado frente al televisor, veía sin mucho interés en uno de los canales locales una repetición de la película Forrest Gump. Vicky, una de los tres compañeros de apartamento que tengo y que hace dos semanas se mudó con nosotros, preparaba el desayuno. Desde la cocina ella me contaba como una amiga suya se las había apañado para hacerse un aborto sin que su novio, con el que llevaba tres años viviendo, lo supiese.

- Que hazaña la de tu amiga.- le dije mientras batallaba contra mi dedo, puesto por inercia en el control remoto de la TV, para no ir a cambiar de canal y sumirme en un zapping sin fin.- ¿Todavía falta mucho para qué esté el desayuno? – le pregunté. De las tres comidas del día, el desayuno es mi favorita.
- Ya casi está, pero nos falta leche para el chocolate. – me dijo.
- Mmm, sígueme contando sobre tu amiga. – le dije. Sería yo el que tendría que salir a comprar la leche si no cambiaba de tema, aunque tarde que temprano sé que lo haría.
- La muy estúpida luego metió la pata bien metida.
- ¿Qué hizo?
- En una fiesta en la casa de alguien wathever se emborrachó caída de la mica, bebió whisky, vodka, ron...
- Entendí, se emborrachó ¿y qué más? – desde que conozco a Vicky me he dado cuenta que tiene la manía de empezar a contar una historia y después irse al carajo cuando por alguna razón el tema del alcohol sale a flote, si no la hubiera detenido en su letanía de “whisky, vodka, ron…” a lo sumo hubiera terminado, como muchas otras veces, despotricando de su papá muerto por cirrosis.
- Mi amiga no sabe beber y no sabe como sobrellevar una culpa… a pesar de las protestas de todos los que estaban ahí en esa fiesta hizo apagar la música, se paró como pudo sobre una mesa y lo confesó todo. Uno: Le había puesto los cachos a su novio por más de cuatro meses con el mejor amigo de él,…
- ¿Cuatro meses poniéndole los cachos y dices que no sabe como sobrellevar una culpa?
- Mmm, no creo que se sintiera culpable por su infidelidad, era más por lo del aborto… Dos: Que por primera vez en su vida se dejó sodomizar y que no le había disgustado para nada. Ella es de las que siempre dice cosas que no vienen al caso, ya te habrás dado cuenta.
- Ajá, la prudencia no es su mejor cualidad.
- Tres: Quedó en embarazo porque en su desliz no utilizó ningún tipo de protección. Cuatro: Cuando se hizo el aborto llevaba dos meses.
- ¿Y el novio estaba en la fiesta?
- Sí. Él estaba al lado de su mejor amigo cuando ella dijo todo eso.
- Mierda, pobre tipo ¿y qué hizo él?- le dije en el momento en que caía en la cuenta de que llevaba rato cambiando de canal una y otra vez. Sin dudarlo, volví a poner Forrest Gump.
- Dicen que el tipo miró a su amigo, que le sonrió, que caminó hasta la puerta, que se despidió con la mano y se fue… desde ese día nadie sabe de su paradero. Mi amiga está como loca buscándolo por todas partes… óyeme ¿irías tú a comprar la leche?

Y eso hice, o al menos eso intenté hacer, pero no fue antes de que me vistiera con lo primero que encontré en mi closet, unos zapatos negros, unas medias blancas, un short verde y una camisa blanca -una vestimenta ridícula, pero pasable sólo para salir a la vuelta de la esquina a comprar una bolsa de leche-, y viera en la TV la escena en que Forrest, sin tener motivo, corre por todo Estados Unidos. En este momento en que yo mismo al parecer me creo Forrest, corriendo sin rumbo fijo, sin tener la más puta idea de por qué demonios lo hago, me pregunto si el pobre novio de la amiga de Vicky habrá hecho lo mismo, él sí tenía motivos.

martes, enero 20, 2009

TOP 5 The Winner Is. Ítem 1.

1. Empiezo caminando, luego acelero el paso, minutos después estoy corriendo por la larga autopista. Dos horas más tarde ya he dejado atrás la ciudad. Un día soleado transcurre, una noche fría, solitaria, silenciosa, llena de incertidumbre pero envalentonada toma su lugar. Mi ropa no es la adecuada para correr, noto como la suela de mis zapatos abandona su lugar, advierto como mis pies descalzos inician una fricción contra un pavimento lleno de piedras, vidrios y quién sabe qué más porquerías. Heme aquí, picándome la cara porque de seguro la barba me empieza a crecer. Estoy sediento y hambriento. Respiro con dificultad. No puedo parar de correr. Estoy hecho trizas.

Siento que en el bolsillo vibra mi teléfono celular. Meto la mano en el bolsillo, contesto:

- ¿Aló?
- Te oigo agitado ¿Estás bien? ¿Te ha pasado algo?
- Estoy bien ¿por qué lo preguntas?
- ¿Qué por qué lo pregunto? Ibas a la tienda por una bolsa de leche, son más de las doce la noche y no has vuelto ¿y me preguntas qué por qué lo pregunto? Eres un maldito desgraciado hijo de puta.

Cuelgo. En las películas la luz de la luna ilumina lo suficiente como para ver a un personaje y a su entorno, pero esto no es una película, no veo un carajo, así que lanzó el teléfono celular hacia el abismo de mi lado derecho, donde supongo está la orilla de la autopista.

jueves, enero 15, 2009

TOP 5 MalalechePunketoide Imaginaria en: Vuelvo de vacaciones, y antes de empezar a laborar unos roncitos

1. Es de noche. La poca luz que hay en la sala de la casa proviene de los faroles de la calle. La atmosfera es densa, el humo del cigarrillo no escatima en darse una pasadita por todos los rincones. MalalechePunketoide Imaginaria y Enchuspín están sentados en un gran mueble al lado de la ventana, ambos tienen la mirada perdida en alguna parte del recinto, cada uno tiene media de ron en la mano.

- MalalechePunketoide Imaginaria, juguemos a que digo una palabra y tú me dices lo primero que se te ocurra con esa palabra.
- Mmm, bueno, qué más podemos hacer si todavía no estamos borrachos, dale.
- Mmm, Calor.
- Calentamiento Global, te puedes estar muriendo de un bochorno espantoso debido a un calor del demonio y de repente, ¡plas!, la ciudad está inundada, tremendo chubasco de lluvia súper ácida y granizo cae sobre tu cabeza.
- Pasado.
- Muertes inesperadas de quien menos te acuerdas, ¿es que acaso ese no se había muerto ya?
- Música.
- Cambios radicales de aspectos emocionales o de cualquier otra índole.
- Depresión.
- Darte cuenta que estás hastiado de ver hasta en la sopa a un actor muy famoso de Hollywood. ¡Maldito Brad Pitt!
- Uyyy sí, y lo peor es que en la película de los Thundercats él es Lion-o.
- Nunca me imaginé que Lion-o se pusiera botox en la cara.
- De niño nunca te imaginas eso.

2. – Me cansé de jugar.
- Bueno. ¿Te viste la última película de Woody Allen?
- Sí, excelente, hasta Penélope Cruz que no me gusta sale bien en esa película. Woody Allen siempre será un capo, hace lo que le da la gana y además se nota que se divierte demasiado haciéndolo, cómo lo envidio.
- Sí. ¿Te viste la última película de Guy Ritchie?
- Sí, RocknRolla, buena, muy buena, aunque igualita a sus otras películas, pero igual se le perdona.
- ¿Y la última de los hermanos Cohen?
- También muy buena… pero maldita sea, en esa película sale Brad Pitt, ya me dio ganas de destrozar algo.
- No, no, no, calma, otra vez como la otra vez no vas a quebrar la media de ron. Es una noche relajada.
- Bueno, bueno. Por cierto, tenemos que comprar más ron, ya se acabó.
– La otra noche me vi una película sólo porque en ella, en una escena, iba aparecer Nick Cave cantando.
- Rey de reyes Nick Cave. Yo también me vi esa película, se llama The assassination of of Jesse James by the coward Robert Ford.
- ¿Y qué tal te pareció esa película?
- A pesar de que me gustó demasiado la fotografía no entendí una mierda. ¡Maldito Brad Pitt! Tampoco le creí nada. ¡Voy a quebrar algo!
- ¿En qué habíamos quedado? Mejor cambiemos de tema.
- ¿Llamamos a Lonchería Maracaibo o qué?

3. Llega el domicilio de la Lonchería Maracaibo. Enchuspín se para del mueble, abre la puerta, recibe el domicilio, cierra la puerta, abre la botella de ron que pidieron, se bebe un trago, camina hasta el equipo de sonido, coloca Stagger Lee, versión de Nick Cave, sube el volumen al máximo. MalalechePunketoide Imaginaria se levanta del mueble, camina hasta la botella de ron, se bebe un trago, empieza a bailar a lo Ian Curtis, el por qué, un misterio. Enchuspín si baila como lo hace Nick Cave en el video.

It was back in '32 when times were hard
He had a colt .45 and a deck of cards
Stagger lee
He wore rat-drawn shoes and an old stetson hat
Had a '28 ford, had payments on that
Stagger lee
His woman threw him out in the ice and snow
And told him, never ever come back no more
Stagger lee
So he walked through the rain and he walked through the
Mud
Till he came to a place called the bucket of blood
Stagger lee
He said mr motherfucker, you know who I am
The barkeeper said, no, and I don't give a good
Goddamn
To stagger lee
He said, well bartender, it's plain to see
I'm that bad motherfucker called stagger lee
Mr. stagger lee
Barkeep said, yeah, I've heard your name down the
Way
And I kick motherfucking asses like you every day
Mr stagger lee
Well those were the last words that the barkeep said
'cause stag put four holes in his motherfucking head
Just then in came a broad called nellie brown
Was known to make more money than any bitch in town
She struts across the bar, hitching up her skirt
Over to stagger lee, she starts to flirt
With stagger lee
She saw the barkeep, said, o god, he can't be
Dead!
Stag said, well, just count the holes in the
Motherfucker's head
She said, you ain't look like you scored in quite a
Time.
Why not come to my pad? it won't cost you a dime
Mr. stagger lee
But there's something I have to say before you
Begin
You'll have to be gone before my man billy dilly comes
In,
Mr. stagger lee
I'll stay here till billy comes in, till time comes
To pass
And furthermore I'll fuck billy in his motherfucking
Ass
Said stagger lee
I'm a bad motherfucker, don't you know
And I'll crawl over fifty good pussies just to get one
Fat boy's asshole
Said stagger lee
Just then billy dilly rolls in and he says, you
Must be
That bad motherfucker called stagger lee
Stagger lee
Yeah, I'm stagger lee and you better get down on
Your knees
And suck my dick, because if you don't you're gonna be
Dead
Said stagger lee
Billy dropped down and slobbered on his head
And stag filled him full of lead
Oh yeah.


4. Paran de bailar, de nuevo se sientan, se toman cada uno otro trago de ron, miran por billonésima vez a cualquier parte.

- Según mi sentido de razón, desde que lo tengo, si es que lo tengo, a lo mejor seré una especie de robot controlado por otro robot que es controlado por otro robot, un robot alcohólico tipo Bender de Futurama, uno nunca sabe… Vaya usted a saber desde cuándo tengo uso de razón, una vaga idea me dice que desde los cinco u ocho años,… pero es demasiado vaga la idea.
- Al grano que me impaciento y te parto el cráneo aquí mismo.
- ¿Con qué?
- Con mis botas platineras.
- Mmm… Según mi sentido de cognición en medio de tanto sol que tomé en Cartagena, en cualquier mes siempre pasan cosas insospechadas.
- Que brillante deducción mí queridísimo amigo, con ella puedes hacer un blog súper popular y empezar a escribir sobre cualquier cosa de esas que tanto nos preocupan ya que las vemos en las noticias.
- O sea ¿en éste momento puedo hablar de lo humano y de buen corazón y para nada sacando un As debajo de la manga, para nada metiéndonos el dedo en la boca para luego partirse en una carcajada, que fue el gobierno de Álvaro Uribe Vélez al autorizar a la iglesia Católica a embutir las narices donde nadie la quiere, donde no conviene que una señora que se viste como si fuera ensalada de frutas y amiga de Chávez ande por ahí negociando unas liberaciones?
- Ya me dio risa, pero de esas risas nerviosas, toscas, ahogadas, de esas en que no puedes creer que te estás riendo y desconfías de tu cordura, JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA,… no sé por qué me rio, estoy borracho.
- ¿Con mi ingenio puedo competir contra Juanes a ver quién escribe las mejores letras clamando por la paz de Colombia, para que unidos en un abrazo dejemos nuestros resentimientos y extingamos el odio?

Como por inercia MalalechePunketoide Imaginaria empieza a frotar con una mano la media de ron.

- No, no puedes competir contra Juanes, Juanes es Dios.

De repente algo así como humo azul sale de la media de ron que es frotada por MalalechePunketoide Imaginaria.

- ¡Ayyyyy jueputa, qué susto! ¡Se me fue la borrachera! ¡¿Qué mierda es eso?!
- ¡Saludos miserables y putrefactos mortales de medio pelo!

5. La cosa que parece humo azul se convierte en un ser fornido, de bigote, con un gorrito y un chaleco.

- Insalubres humanos, plaga del mundo, ¿escuché qué dijeron qué Juanes es Dios?
- ¿Usted es un Genio, así como de la lámpara de Aladino?
- Sí, pero no me pueden pedir deseos. Todavía le debo un deseo a alguien por ahí que escribe en este blog y por lo tanto todavía ese alguien es mi amo. ¿Dijeron que Juanes es Dios?
-Sí.
- ¡Están equivocado seres que sufren de cáncer!
- ¿Por qué?
- Porque un Dios o una religión se define dependiendo a cuántos muertos lleva encima. Juanes no lleva ninguno.

lunes, enero 05, 2009

TOP MalalechePunketoide Imaginaria en: Sobre eso de lo que yo creo que ocurrió

1. “Imaginen la casa en Nueva York de Andy Warhol, abarrotada de montañas de objetos kitsch, botes de galletas y revistas viejas, y se harían una idea de cómo es mi mente. Los archivos son un anexo a mi cabeza.
Los libros son otro anexo. Los libros que escribo son mi sistema de retención de sobrecargas de las historias que ya no puedo conservar en mi memoria reciente
.” Chuck Palahniuk, Error Humano.

2. – Mi queridísimo amigo Enchuspín, en lo que respecta a la memoria reciente, no tomo notas de lo que veo o pienso, no llevo conmigo una grabadora en la que dejar mi voz con mis pensamientos o acciones, no soy un obsesivo, compulsivo, psicomaniático, medio taramba de andar tomando fotos con una cámara digital en cada parte en la que estoy para luego subir todo al facebook. Me entrego a mi libre albedrio de que voy a recordar lo que sucedió hace cinco minutos, confío… bah, ¿a quién engaño? todo se me olvida. Conservo en mi cabeza fragmentos de mi pasado, pero sin embargo no estoy seguro de que en realidad sucedieron cómo me los imagino. Bien me pude partir el cráneo cayéndome desde una terraza un sábado de un diciembre, pero para mí ese día, tres kilómetros hasta el infinito y más allá, volé como Superman ; luego sé que me quedé dormido.
- MalalechePunketoide Imaginaria: la vida pasa, luego la olvidas.
- Amén.

3. “Es por eso por lo que, en el mismo momento en que vi a Guy Pearce en Memento, supe que por fin alguien estaba contando mi historia.” Chuck Palahniuk, Error Humano.

4. Mi queridísimo amigo Enchuspín, en uno de los tantos cursos de Inglés en que estuve- en los que igual no aprendí una mierda-, la profesora de ese momento nos llevó a sus alumnos un libro en inglés sin traducción al español para que lo descifráramos en casa, El nombre de la rosa de Umberto Eco. Cogí el libro, lo abrí, me salté el índice, el prologo y empecé a leer desde donde yo suponía empezaba la historia:

- “Era una hermosa mañana de finales de noviembre.”
- Espere, no siga leyendo ¿el libro está en español? – dijo la profesora.
- Sí. – dije yo.
- Mmm, ggrr.- Se aclaró la garganta.- ¿y usted se saltó el índice y el prologo? Uno nunca, cuando se empieza a leer un libro, se salta el índice y el prologo.
- Perdón, no sabía.
- Bueno, entonces mejor otro día seguimos con la clase.

Me lo grabé: Empezar leyendo el índice, leer de segundo el prologo, no confiar en tu profesora cuando te dice que te trajo un libro en inglés.

Meses después, cuando me aburrí como ostra al dejar varios libros sin leer porque nunca fui capaz de pasar el prologo, dejé esa clase de inglés. Nadie me diría cómo leer un libro, ni más faltaba, viejita boba… mmm, no sé si era viejita… creo que era una pelada de veinte años… bueno, ya… mi queridísimo amigo Enchuspín, los prólogos por lo general son demasiado aburridos, el índice de un libro sirve para sí vas a releerlo, por si te mandan a hacer una tarea de algún capítulo de un libro en especial, o para a hacer alguna cita en momentos que vas a escribir algo de lo que sea.
- Yo sí leo el índice.
- Bien por ti, bien por ti.
– MalalechePunketoide Imaginaria ¿por qué estamos hablando de esto?
- Mmmmm, sé que pretendía decirte algo, pero ya no me acuerdo qué.

5. “Así que todas las cintas de vídeo de vuestra infancia, ¿acaso os dan una mejor comprensión de vosotros mismos? ¿O simplemente apuntalan los recuerdos defectuosos que tenéis? ¿Pueden sustituir vuestra capacidad para sentaros y hacerle preguntas a vuestra familia? ¿Para aprender de vuestros abuelos?” Chuck Palahniuk, Error Humano.

domingo, enero 04, 2009

TOP 5 Uy, uy, uy, ¡desde el año pasado no posteaba! Cuánto tiempo, cuánto tiempo

1. En el reloj de mi teléfono celular de 30.000 pesos - ¿para qué un teléfono celular de esos que traen hasta baño, spa, comida y valen un ojo de la cara si igual los amiguitos de “te hago la vida infeliz porque lo que a mí me importa es robarte hasta los calzoncillos” te lo van a quitar?- marcaban las 00:05 am. 5 minutos del año 2009 habían transcurrido y en mi completa sobriedad – dije que la iba a pasar sobrio, al menos hasta que empezara el año nuevo- veía a mi familia creyéndole a una emisora, con su reloj atrasado por más de 10 minutos, que seguíamos en el año 2008.

- Ya debemos estar llorando y abrazados, hace cinco minutos empezó el año.
- No, en la emisora todavía dicen que faltan diez minutos.
- La emisora tiene el reloj atrasado.
- No, en una emisora nunca tienen el reloj atrasado.

El poder de los medios hizo de las suyas apenas comenzando el año, nada nuevo. Como éste negocio siempre va a ser lo mismo, así sea que los carros vayan a volar y que próximamente serás gobernado por Oriente, nos depara un año en que vamos a vanagloriar a Juanes por sus letras bobas, facilistas, malas y que siempre va a salir en TV, que vamos a llorar porque el pobrecito de Álvaro Uribe Vélez aceptó su tercer mandato a “regañadientes”, que bailaremos muy felices a gracia de “uy, uy, uy, Obama no era tan anti Bush como lo creíamos”…

- ¡Feliz año!
- Ya no se me hace gracia celebrarlo.

2. Un Guajiro hablando:

- Yo a ustedes los paisas los acuesto, no resisten nada, son unas señoritas. Voy a beber y beber whisky, como siempre lo hago, y mañana cuando se despierten les cuento como a cada uno me tocó acostarlo.

3. Habló el baboso de la noche, de esos que nunca faltan en ninguna fiesta.

– Si nos sos un comunicador social no sos alguien.
- ¿Qué es ser alguien?

4. El guajiro que dijo que nos iba a acostar a todos los paisas se durmió de primero.

Y lo disfrazamos y le tomamos muchas fotos.

En la tarde dijo, en medio de la vergüenza, que era un fotomontaje que él no aguantara ante nosotros los paisas. Dijo ante el ron: Ustedes los paisas toman guarapito, nada fuerte.

Ja!

5. Se me acabó la risa. Me reí demasiado el primero de enero.

miércoles, diciembre 31, 2008

TOP Bonus track

– Le traje un regalo, es una camiseta para que se la estrene el 31, ¿le gusta?
- Mmm, es rosada.
- Pero es lo que se está usando ahora.
- No, no me voy a poner una camiseta rosada.
- ¿Por qué?
- Es una camiseta rosada.
- Está de moda el rosado.
- Así no me va a convencer.

Feliz otro año más que se suma a un fin del mundo en el que todos andaremos con camisetas rosadas.

martes, diciembre 30, 2008

TOP 5 Períodos del año que se va

5. Mi amigo Gabi en Medellín (la semana más alcohólica que tuve; Gabi ¿Cuándo vuelvas, tráete a Andy?).

4. Ser de nuevo amigo de un amigo que había perdido por razones completamente estúpidas.

3. Muchos matrimonios.

2. Nuevas amistades

1. Lo mejor: Daniela.

sábado, diciembre 27, 2008

TOP 5 Before Sunrise, smiles

1. – Óyeme Debby, de tanto correr me debo ver espantosa. – Dice ella exhausta y con su brazo adolorido mientras se sienta y se recuesta contra un gran cubo de basura. – Quisiera tener un espejo en este momento.
- Se cae el mundo y tú siempre tan oportuna con tu vanidad.- Dice él mirando para todos los lados, buscando alguna salida de la terraza del hospital donde fueron acordonados por los hombres de la tullida.- Y si te digo que te ves hermosa, igual no me vas a creer.
- No es momento para que me digas eso, Debby.
- Lo sé, nunca es el momento... para mí.
- ¡Debby, escuchame!
- Baja la voz, Natty, que se van dar cuenta que estamos aquí.
- Ya lo saben.

Él se sienta al lado de ella y la abraza.

- Déjame tener alguna esperanza de que podemos salir de esta sin quedar con la apariencia de un queso gruyere. – Dice él.
- Debby.
- Natty.
- Dime que estoy hermosa.
- Estás hermosa Natty.
- No te lo creo, ni siquiera me miraste al decírmelo.
- Toda mi vida te he mirado y no te he dicho nada, qué contradicciones.
- ¿Y qué más te da que me mires otro ratico y esta vez si me lo digas?
- Natty, no es momento para esto.
- Debby, no te robes mis dichos.

2. Él asoma su cabeza por la orilla del gran cubo de basura, se cerciora de que nadie esté allí buscándolos. Ella mira las pocas estrellas que se ven en un cielo negro, nebuloso, contaminado de tanta luz que hay en la ciudad.

- Me gustaría vivir en el campo, en el campo se pueden ver todas las estrellas. – Dice ella.
- A pesar de que son sólo tres estrellas, mi constelación favorita es el cinturón de Orión, y esa se puede ver desde cualquier ciudad. – Dice él.- No me gustaría vivir en el campo, Natty.
- Lo sé. A mí tampoco me gustaría, con solo pensar que voy a escuchar grillos o sapos o cualquier bicho raro apenas anochezca me quiero enloquecer… Debby, en la ciudad deberíamos ver las estrellas.

Él de nuevo se sienta al lado de ella.

- ¿Qué te puedo decir, Natty? Ojalá en la ciudad pasaran muchas cosas.

3. - Debby… ¿Alguna vez vamos a tener nuestras propias acciones y no haremos más parte de una historia mal escrita?... A veces siento que nuestras vidas son como las imagina alguien que se niega a seguir una rutina aburrida como: levantarse, bañarse, comer, ir a trabajar en algo en lo que se siente cansado, llegar reventado a la casa, ver televisión, quizás masturbarse, dormirse y de vuelta a lo mismo: levantarse, bañarse... ¿por qué toda nuestra vida, Debby, ha sido un drama?
- Natty, te puede sonar raro, pero de alguna manera creo que somos privilegiados, nadie más que nosotros puede contar que nos persiguieron, que nos dispararon y
- ¿Y qué escapamos?
- Sí, y que escapamos.
- ¿Si crees que vamos a escapar?
- Sí.
- Cuéntame cómo vamos a escapar.
- Ok:

4. – Explota una bomba en el primer piso. Empieza a caer el hospital, piso por piso, y nosotros dos salimos expedidos, volando por los aires, hasta caer en el carro. Yo caigo en la capota, me fracturo un brazo para compensar tu brazo fracturado (el Karma hay que compartirlo). Y tú caes directamente en el asiento del copiloto, das tres toques en el capo del carro y me abres la puerta para que maneje. Y escapamos.
- Suena poco creíble. Y no es tu culpa que me haya fracturado un brazo, así que el karma aquí no es compartido.
- Si tú sufres, yo sufro.
- Algo poco creíble.

5. – Tengo un mejor escape.- Dice Ella.
- Dímelo.- Dice él.
- Desconectamos a un moribundo, le robamos la camilla, nos montamos en ella, cogemos impulso y nos lanzamos de la terraza hasta la calle.
- Buen escape, ¿Pero de dónde nos conseguimos a un moribundo?
- Bueno, entonces nos vamos rodando en el bote de basura.
- ¿Se mete Natty en el bote mientras Debby lo rueda, luego Debby se monta haciendo equilibrio?
- ¿Y volamos?
- No, nos tiramos de la terraza y nuestros amigos nos ponen un trapo para que rebotemos, como en el cómic de Joni b.

miércoles, diciembre 24, 2008

TOP 5 Un chorro de luz viniendo del más allá. Maldito más allá.

5. Sediento.

4. Borracho.

3. Hambriento.

2. Buñuelos y un marrano que no tardara en morir de la manera más salvaje. Solo espero no estar ahí para verlo.

1. Recuerdo cuando me hacían acostar antes de las 12:00 para colocarme un regalo al lado de la cama.

*Feliz 24.

martes, diciembre 23, 2008

TOP 5 Una vez chocamos contra una gran ballena, y no importó.

1. Ese día caminábamos en caravana cuesta arriba por la montaña. A pesar de que el sol de las cuatro de la tarde tostaba nuestra piel ninguno llevaba más protección solar que una gorra de algún equipo de beisbol de la NBA. A todas sus anchas el camino estaba húmedo y empantanado, así que al caminar hacíamos increíbles maromas, entre esquina y esquina, para no resbalarnos, darnos de bruces contra el barro y ceder metros subidos rodando cuesta abajo; misión imposible, todos, absolutamente todos en medio de carcajadas tempestivas por parte de los otros nos vimos cara al piso, saboreando un dulce sabor del fango, pasando de ser el primero o el de la mitad al último de la fila por lo menos dos veces en toda la trayectoria hasta la cima de la montaña. Era sábado de un diciembre, un día antes de que por fin cesaran de sonar por doquier los villancicos.

2. - ¿Y vos qué le estás pidiendo al niño Dios?
- Supongo que no estoy pidiendo nada.
- ¿Supones que no estás pidiendo nada?, ¿cómo así?, ¿o sea qué si estás pidiendo algo, pero no decís que estás pidiendo algo porque guardas la esperanza de que el niño Dios si te traiga algo?
- Mi niño Dios es un jibaro del barrio Antioquia al que ayer le pedí tres pacos de marihuana, pero no sé si me los dé mañana ya que se calentó todo feo con unos manes ahí. No creo que ese man se aparezca dentro de mucho. Entonces sí, supongo que ya no estoy pidiendo nada.
- Otra prueba más de que el niño Dios es un fraude.
- ¿Alguno de ustedes llegó a creer de verdad que el niño Dios existía?
- Yo sí creía… hasta que sospechosamente me dejó de traer lo que yo pedía y ya solo se limitaba a darme una camiseta, pantaloncillos y por último plata para que me gastara en la tienda de la esquina. Ese último regalo fue mera caspa, el de la plata, sólo me alcanzó para comprarme un paquete de papitas y una Pepsi.
- ¿Te gusta la Pepsi?
- Mi regalo de niño Dios siempre fue ir a beber aguardiente con mi papá.
- ¿Tú papá te daba aguardiente cuando eras niño?
- Me daba cuando ya estaba muy borracho, disque para que aprendiera a ser hombre cuando creciera.
- ¿Y sí aprendiste a ser un hombre?
- Tu cucho era mera figura.
- ¿Era?
- Sí, dejó de beber y ahora es disque Testigo de Jehová. No se lo aguanta ni el putas.
- Marica, ya quiero llegar a la cima, ¿descansamos un rato? éste camino está hecho una gonorrea.
- Viste, no aprendiste a ser un hombre como tu papá. Un hombre se convierte en testigo de Jehová y sube hasta la cima de cualquier montaña con tal de convertir a unos cuantos pecadores, y sin chistar.
- Palabra de Dios.
- Bobos hijueputas. ¿Descansamos o no?


3. Ese día, cuando llegáramos a la cúspide, como pasó en días anteriores que ya habíamos hecho dicha travesía, razonable y sonante a todo dar nos recibirían dos feroces perros Dobermann entrenados para matar y que custodiaban esa zona. Nos gustaba estar allí arriba por horas y horas, viendo como el día finiquitaba y renacía la noche, nos gustaba, a los que recién probábamos la marihuana, respirar aire fresco, escuchar a los pájaros y dejarnos llevar a un mundo en el que sólo existía la brisa golpeando en nuestras caras. Siempre nos negamos a que la cima de la montaña, desde donde se podía divisar todo el barrio Belencito Corazón - incluyendo barrios aledaños y la mitad de Medellín-, hiciera parte de una propiedad privada. El mundo no era justo y nosotros lo haríamos justo, así que ese día llevamos - como lo hicimos en días anteriores- unas pastillas soporíferas envueltas en pedazos de carne. Los dos perros Dobermann no tardaron en ser mansas criaturitas.

- Aaaah, tan lindoooos como duermen.
- ¿Cierto que sí?
- No sé por qué aquí en esta finca todavía tienen perros Dobermann si esa raza ya está pasada de moda. Ahora están de moda son los Rottweiler.

2. Es 23 de diciembre, en la cumbre de la montaña estoy acostado boca arriba sobre la hierba, al lado de uno de los perros Dobermann. Hace algunos minutos, o quizás horas, miraba dar vueltas la copa de los árboles y a lo lejos un cielo azul, naranjado, rojo moribundo, ahora veo una negritud llena de estrellas, llena de juegos pirotécnicos, llena de globos que si no los bajan a pedradas seguro aterrizaran en alguna casa o fabrica, quemándolas por completo. Sé identificar las constelaciones, el cinturón de Orión, La osa menor, la osa mayor; antes, de muy niño, acostados boca arriba Adrian, David, mi tío Ramón y yo en la terraza de la casa de mi abuela también mirábamos las estrellas mientras mi tío nos enumeraba cada una; esos tiempos no volverán.

- Niño Dios, te pido que esos tiempos vuelvan… “La esperanza de un Dios prometido ya vendrá, ya vendrá”.

1. – ¡Jueputa! me picaron las hormigas.- Dice alguno de nosotros. Hace días, creo, no escuchaba nada. Me siento y miro a Medellín de noche y en Diciembre, el mejor espectáculo.
- Marica, es que estás acostado en un hormiguero de cachonas.
- ¡Jueputa, duele mucho!
- Fúmate otro bareto, así no te duele.
- Hey, ¿ustedes creen que siempre vamos a ser amigos?
- Yo sí creo.

viernes, diciembre 19, 2008

TOP 5 Tarde del terror en un trancón de carros por más de cinco malditas hijuetantas horas

5. Todo porque al maldito Juanes le dio por dar un concierto en la orilla del río y entonces han cerrado vías principales por más de una semana.

4. Aunque sé que perderíamos por minoría – humanidad estúpida-, a los que no nos gusta Juanes ni poquito nos deberían consultar si queremos que un tipo que se daña las cuerdas vocales cada vez que grita “tengo la camisa negra“ nos mantenga en puto trancón de carros por más de cinco horas.

Mucho soñar de manera estúpida, así somos los humanos.

3. Días antes:

- ¿Vas a ir al concierto de Juanes?
- No.
- ¿Nooo? Todo mundo vamos a estar allá. Definitivamente a usted no le gusta nada.


¿No me gusta nada? Juanes lo es todo, soy un retrasado de mierda, según parece.


2. Digo: “Que os follen a todos.“

Pero eso no es un insulto. A la humanidad entera le gusta ser follada, ya sea que te lo metan por los ojos o por lo oídos, qué asexuados y algo así, baah, no existe.

1. Le subo volumen a una canción de La Polla Record: "...Mogollón de gente vive tristemente, van a morir democraticamente, y yo, y yo , y yo no quiero callarme. la moral prohíbe que nadie proteste, ellos dicen mierda y nosotros amén, amén, amén a menudo llueve.“

martes, diciembre 16, 2008

TOP 5 MalalechePunketoide Imaginaria en: vale arrepentirse de algo supremamente estúpido que hiciste.

1. - MalalechePunketoide Imaginaria, el día de la madre y diciembre es lo más violento aquí en Medellín.
- Queridísimo amigo Enchuspín ¡¡¿EN SERIOOO?!! ¡NO TE LO CREO! Júralo por tu santa y por lo tanto asesina patria que eso es verdad. Júralo arrodillado, mirando el cielo y con una mano en el corazón. Jura que el día de la madre y diciembre no son paz, amor, rumba sin tiros al aire ni manos mutiladas por la pólvora ni marrano muerto a machetazos tirado desde la terraza de una casa. ¡JÚRALOOO!
- ¡AAYYYYY! ¡MALALECHEPUNKETOIDE IMAGINARIA, NO TENÍAS PORQUE DARME UNA PATADA EN LA ESPINILLA, Y MÁS CON ESAS BOTAS PLATINERAS QUE TENÉS! Ya había entendido el sarcasmo.
- Bueno. ¿Nos compramos un ron o qué?
- Sí, sí, pero me duele mucho la espinilla, no puedo caminar.
- Bueno, entonces te dejo aquí, yo voy a por el ron. Nos vemos.

2. MalalechePunketoide Imaginaria se compra media de ron, camina hasta el parque más cercano, se sienta en el piso al lado de un muro, abre la media, se bebe un trago largo, se enciende un cigarrillo, se bebe otro trago largo y de repente se queda mirando hacia el infinito. Cree que se tele transportó a su pasado:

“En la frente y mejillas de yo adolescente florece al acné. En la expresión de mis ojos se manifiesta: Vamos muchacho, ya tienes sombra de una barba prominente. Escuchas canciones sobre desengaño, depresión, desespero, lujuria, amor y vainas que te faltan mucho por entender. Vas al colegio, lo odias a muerte. La televisión es tu madre sustituta. Te gusta mucho el vino luminoso en garrafa, y la cerveza y el brandy y deberías probar el ron. En tu barrio las armas abundan en manos de mafiosos, milicianos, paramilitares, militares, sicarios, monjas que te pueden matar exclusivamente por subirte a un palo de mangos. Sabes que los humanos te hacen la vida imposible con la excusa de “oops, somos humanos, qué le vamos a hacer”. Vas a misa todos los domingos únicamente para ver mujeres. Te masturbas con sólo ver un escote femenino importándote un comino que dicha ensoñación sea fea, bonita, gorda, flaca, bajita, alta, sacada de una revista para el hogar, la esposa o novia de alguien que conoce tu familia, la vecina medio taramba que siempre habla de “tal o pascual ayer me llevó a dar una vuelta en su moto” y que vive una cuadra más allá. Muchacho, sigue el consejo de los que al parecer ya subieron de nivel: ¡Es hora de madurar!, ¡los niños son solo bufones!, ¡la niñez sirve para la nostalgia de unos cuantos que por la misma que estás pasando la dejaron atrás!”

MalalechePunketoide Imaginaria vuelve en sí, se bebe otro trago largo de ron y se levanta del piso.

- Nunca debí regalar mis juguetes.- Murmura mientras empieza a caminar- “A una isla del Caribe he tenido que emigrar y trabajar de camarero lejos, lejos de mi hogar, de mi hogar…”- Canta mientras fuma sin parar.

3. – Mi queridísimo amigo Enchuspín, volví. Te traje ron.
- MalalechePunketoide Imaginaria, sabía que ibas a volver. Ya puedo caminar, mira, bailo a lo Ian Curtis y todo: “the shadowplay, acting out your own death, knowing more, As the assassins all grouped in four lines, Dancing on the floor,…”
- Bien, bien. Enchuspín, a los doce años me daban plata para que comiera en los recreos de la escuela, pero prefería pasarme del hambre y ahorraba para comprarme G.I. Joe´s, soldaditos de plástico, transformers, Supermanes, Manzinger Z´s, He-manes, muñecos articulados baratos o caros, carritos, avioncitos, y lo que fuera en lo que terminara oliendo a babas de tanto jugar a la guerra intergaláctica, partidos de fútbol con arcos improvisados de miembros de juguetes dañados.
- MalalechePunketoide Imaginaria, no me has pasado el ron.
- A los diez años, un veinticuatro de diciembre, me dieron a escoger entre una bicicleta y un muñeco de mi tortuga ninja favorita, Donatello. Escogí la tortuga ninja ¿para qué iba a querer una bicicleta?
- MalalechePunketoide Imaginaria, el ron.
-¡AGGGHHH!
- MalalechePunketoide Imaginaria, no tenías que tirar la media de ron contra la pared. Que se derrame sangre pero no alcohol.
- Tienes razón mi queridísimo amigo Enchuspín, perdón.
- Ahora tenemos que ir por más.
- Te espero aquí.

4. MalalechePunketoide Imaginaria de nuevo mira hacia el infinito, otra vez se “tele transporta”:

“– Estoy buscando a quién regalarle mis juguetes, ya estoy muy grande para eso.
- Dáselos a mi hermanito.
- Mmm, puede ser. Se los voy a regalar a tu hermanito.”

MalalechePunketoide Imaginaria vuelve en sí.

- Hermanito de mi amigo en ese entonces, te odio con todo mí ser, sé que nunca disfrutaste de los juguetes que te regalé, los dejaste a un lado por ser alguien con un arma en la mano y creerte mejor persona.- Murmura.

5. - MalalechePunketoide Imaginaria, volví. Compré una botella de ron. Por favor no la tires contra la pared. Te doy la botella para que la abras.
- Todo es bien. Aunque quiera negarlo, me he comido enterito ese cuento de “hay que comportarse acorde a la humanidad”
- La humanidad es babosa.
- ¿Cierto que sí?

lunes, diciembre 15, 2008

TOP 5 Medellín en algún año inhóspito

5. 6:00 am de un viernes.

Casi dormido entro en el salón y camino hasta el último pupitre de la hilera izquierda, justo la que queda al lado de la ventana. Me siento en el pupitre. Dejo mi maleta en el piso, al lado de mis pies; nunca creí eso de que si dejas las cosas en el piso nunca vas a tener dinero para tirar para arriba mientras te rascas la barriga plácidamente; paparruchas puras de una humanidad que guarda la esperanza de ser otra cosa: los nuevos ricos del barrio.

6:05 am de un viernes de Noviembre. No quiero estar aquí.

4. Miro por la ventana. Suspiro con desidia. Maldigo el hecho de que la primera clase del día sea la de español y literatura ya que detesto con todas mis ganas a la profesora, una señora bajita, gordita, arrugada, con el pelo tinturado de rojo, con bigote y barba, con un labial más rojo que su pelo tinturado, vestida con colores llamativos hasta más no poder, y que un día me dijo “Pero sí serás burro, niño de mierda”. ¡Vieja igualada! ¡Vieja hijueputa!

3. Dejo de mirar por la ventana y miro hacia el frente. El salón se llena totalmente. En las caras de nosotros los estudiantes de sexto grado se ve claramente que nadie quiere estar aquí, que se espera con ansias el mediodía para dejar las tareas para cuando se nos chante la gana, que se espera la tarde, la noche, que llegue sábado, que llegue el eterno tedio del domingo y que, por obra y gracia de quién sabe qué, por fin lunes deje de existir.

Me pongo a dibujar algo sobre el pupitre justo cuando entra en el salón el adefesio ese de profesora. Está peor vestida que nunca. Mi dibujo empieza a ser una señora de barba prominente, vestida con rosado y violeta, a la que le tiran dardos sobre su nariz.

2. Apenas el mamarracho ese nos dice “buenos días” suena un ¡BOOOOOONG! que hace que las paredes del salón tiemblen. Un viento fuerte entra por la ventana.

Otro ¡BOOOOOOOOOONG!

Ese espantapájaros habla fuerte pero sabemos que esos ¡BOOOOOOOONG! no provienen de ella. Así que a empellones y a toda prisa todos salimos del salón. Llegamos al patio y lo primero que vemos es una inmensa y hermosa nube anaranjada que empieza a cubrir todo un cielo azul.

1. Seis muertos, diez heridos, una casa en la que fabricaban pólvora explotó. Esas fueron las noticias que nos llegaron cuando la cosa esa de profesora nos dijo “hoy no habrá clases, pueden irse”

Algunos solo atinamos a decir: Ya se ve que llegó Diciembre, bien.

viernes, diciembre 05, 2008

TOP 5 El diario de Jimmy Bang (2)

VI

Soy un poco más bajo que el Pequeño Juan que es una viga larga e inmensa que casi llega al cielo, y quisiera que dejara de respirar sobre mi cabeza; sufre de rinitis y es bastante fastidioso que las goteras de sus mocos caigan en mi cuello, se metan por dentro de mi camisa y bajen lentamente por mi espalda. Estamos al frente de una vitrina, de esas donde venden juguetes que yo no puedo comprar (por el escaso efectivo que manejo) pero de los que sí me puedo antojar. Estoy antojado de una pistola 9mm de balines. Quisiera meterle un balín al Pequeño Juan en un ojo. Por alguna mágica razón me dice que soy su mejor amigo. No quiero ser el mejor amigo de nadie.

- Jimmy, ¿Cómo te pueden gustar los juguetes?, ¿no estás muy grandecito para esas bobadas?- Me dice tras sus silbidos de nariz.
-Si a ti te gustaran los juguetes, no te hubiera dejado Sandra.- Le digo.
-Golpe bajo.- Me dice un poco ofendido.
- No Juan, no fue un golpe bajo. Es la razón.- Pondero sin que se fije en mi rostro de mofa.- Si tan solo dejaras a un lado tu convicción de hombre grande por un rato, y fueras un hombre más tierno, sacaras de vez en cuando el niño interno que hay en ti, Sandra no te hubiera dejado.
- Jimmy, a lo mejor tienes razón.- Me dice el bobo grande éste.

Miro el reloj de la vitrina, son las once de la mañana. Es hora de despedirme de Juan.

- Juan, me tengo que ir. – Le digo.
- ¿A dónde?
- No sé, Estoy cansado.
- Entonces te llevo.

Lo bueno es que andando con el Pequeño Juan no tengo que sacar un duro para pagar un taxi.

VII

La pared es rosada y tiene afiches de Bruce Lee que están pegados por toda la habitación. La cama tiene un colchón suave y al lado de esta se encuentra una mesa de noche en la que hay una pequeña lámpara encendida y un paquete de cigarrillos. La habitación huele a incienso.

Me pregunto qué carajos hago aquí. No recuerdo como llegué. La cabeza me da vueltas como si tuviera resaca. Pero no puede ser, no recuerdo que bebiera algo ¿O sí?. Creo que tengo fiebre porque los labios no me paran arder. A eso se suma que cuando hice el intento de levantarme de la cama me caí al piso. Sobre un vomito que a lo mejor es mío. No lo sé. Estoy sudando a chorros y siento escalofríos, me duelen los brazos, como si hubiera hecho mucho ejercicio. Quiero un cigarrillo y el paquete de cigarrillos esta vació. Tengo sed. Los ojos se me están cerrando. Tengo mucho sueño.

VIII

Sé que soñé con mi prima Sara, pero no sé qué soñé. Estoy muy cansado para averiguarlo.

IX

Tedio, tedio, tedio, tedio, tedio, tedio, tedio, tedio... ya me sé cuantas tonalidades de pintura verde tiene el techo.

X

Oigo la puerta. No recuerdo haber escudado nada hace tiempo. Abren la puerta. No recuerdo que nada se moviera hace tiempo. Me hago atrás de la puerta, pero primero agarro la lámpara. Estoy dispuesto, a golpe limpio, a abrirle la cabeza al que entre en esta habitación. Estoy secuestrado… bah, ¡¿En serio?! ¡¿No me había dado cuenta?!

jueves, diciembre 04, 2008

TOP 5 Canciones que más escuché y re contra más escuché éste año, al punto de: “Basta, no más. Aunque si quieres vuélvelas a escuchar, cabrón.”

5. Thunder Road – Bruce Springsteen

4. Nothing Came Out – The Moldy Peaches

3. Good Fruit – Hefner

2. Lover, You Should Have Come Over – Jeff Buckley

1. I´m So Tired Of Being Alone – Al Green

Duro escoger de una lista de aproximadas cincuenta canciones sólo cinco de ellas. A lo mejor se viene una segunda parte de éste TOP… o no. Dime tus canciones.

miércoles, diciembre 03, 2008

TOP 5 Algo que asumía perdido de un tiempo remoto y que no sé en que a final de cuentas finalizó:

El diario de Jimmy Bang

I

Diciembre del 2003

Un paquete de cigarrillos y un encendedor barato rojo siempre me escoltan a donde vaya; en una cafetería, en una biblioteca, en un bar, en un centro comercial, donde mis abuelos y mis quince tíos, donde mi mamá, en una sala de emergencias; que es donde precisamente me encuentro. Está sentado a mi lado el taxista (Un hombre fornido y con aspecto de Skinhead) que me transportó hasta aquí e insistió que le llamara el Pequeño Juan.

-¡Por favor!, dejemos el formalismo, nada de hombre del taxi, llámeme Pequeño Juan.

No es por dármelas, pero siempre he sido beneficiario de una incomunicación absoluta a lo que es mi entorno. Sé que considerables individuos no aprecian eso como la gran cosa, que repudian mis potestades y me toman por otro freak más en este planeta. Por lo frecuente, odio a esta clase de tipos, pero a veces, algo en mí, les da la razón. Agradezco de todo corazón que el pequeño Juan esté conmigo, y que espere pacientemente a que me atiendan.

En contra de todos los avisos de “prohibido fumar, esto es un recinto cerrado”, enciendo mi cigarrillo. Me gustan los cigarrillos fuertes. Los cigarrillos mentolados y los suaves son para niñas. Sé que no debería estar fumando en éste sitio porque hay gente enferma, yo mismo estoy enfermo, pero no me importa. Las salas de emergencias me deprimen. Creo que estoy en todo el derecho de hacer lo que me plazca cuando estoy deprimido.

-Señor aquí no puede fumar.- Me dice una anciana con el cabello tinturado de morado, de esas tan escasas en estos días. Añoro esos días.
- Vea señora, puedo fumar donde quiera. Estoy sumamente deprimido y... ¡Maldita sea, estuve a punto de morir!- Le grito a la anciana mientras le muestro mis brazos tajados por una cuchilla de afeitar.- ¡¿Ve señora?! ¡¿Ve mis putos brazos?! ¡Éste es mi puto cuarto intento de suicidio!- Mientras le grito, la señora, sorprendida y con una extraña dificultad (usa bastón) se levanta de su silla y camina hacia la otra esquina de la sala.- ¡Señora! ¡La cuchilla de afeitar nunca había sobrepasado mi brazo más de dos pulgadas, ésta vez llegó casi a un centímetro! ¡Por irónico que parezca, casi me muero! ¡Nunca había visto tanta puta sangre en toda mi vida! al menos no en vivo ¡Y por eso es que puedo fumar donde me plazca!
- ¡Mierda, hombre! Yo tampoco había visto tanta sangre en vivo - Me dice el pequeño Juan – casi me desmayo. Pero soy un hombre fuerte. Me he leído todos los libros de Paulo Coelho.
Miro al pequeño Juan. Su rostro esta borroso. Todo me da vueltas. Creo que voy a desmayarme.

II

- ¡Somos gente sensible y tenemos mucho amor para dar Jimmy! – Me dice uno de mis quince tíos mientras me abraza y sus lágrimas empapan mi ropa nueva del treinta y uno de diciembre- Por todo el amor que hay en el mundo, no lo vuelva hacer, no se suicide. Usted sabe que lo queremos mucho. Y su mamá también lo quiere mucho. Tenga consideración de ella, está pasando por un momento difícil. - Sí, sí, tío Alberto, no lo vuelvo a hacer. Y sí, tengo en cuenta a mi mamá- Le digo para consolarlo, para que deje de abrazarme.

Estoy desesperado, ya solo faltan diez segundos para el año nuevo y quiero ser el primero en darle el feliz año a mi prima más buenorra. Toda la noche ella y yo nos hemos coqueteado y hemos estado jugando a quién es el primero de los dos que quita su mirada de los ojos del otro. Por supuesto, yo he perdido todas las veces.

- Jimmy, en serio ¿Me lo promete?- Me dice mi tío Alberto sin quitar la mirada de mis ojos. Su aliento apesta a alcohol.- ¿Me lo promete? - Asiento sabiendo que de nada vale ya que es víspera de año nuevo, el momento en que todos nos abrazamos, lloramos sin razón alguna aparente, y nos prometemos cosas absurdas que vamos a olvidar en la resaca del día que viene. - Bueno, Jimmy, conste, me lo prometió.- Me lo dice pegándome una palmadita en las mejillas. Me da un beso en la frente y se aleja hasta la barra de las bebidas. Se sirve otro whisky con hielo. Su trago favorito.

Voy a por mi prima. La busco por la sala abriéndome camino a través de mis otros tíos y esposas de mis tíos. Todos quieren abrazarme, pero al no conseguirlo se abrazan entre sí dándose el mutuo feliz año. Todos parecen rebosar de alegría, algo de lo que siempre he carecido; es lo que me dijo mi abuelo hace tiempo atrás, cuando yo apenas era un niño de diez años:

- Jimmy, desde que naciste tus ojos carecen de alegría. Siempre has sido la oveja apartada del rebaño.- Por supuesto, en esa época, yo no tenía ni idea de lo que él hablaba. Sus sabias palabras las vine a comprender después. He sido la oveja apartada del rebaño desde que tengo uso de razón. A veces siento que no encajo en ninguna parte.

fin lucro mi cometido y llego a donde mi prima. Ella me recibe con una sonrisa.

–Hola Jimmy.
- Hola Sara. Feliz año.

Nos abrazamos y damos vueltas por toda la sala. Ambos sabemos que estamos necesitados el uno del otro. Ninguno de los dos ha tenido sexo en mucho tiempo. Su piel exuda feromonas y yo tengo el falo tieso.

- Jimmy, nos vemos mas tarde en la terraza. Estoy sin bragas.- Me dice y asiento complacido.

III

Enero del 2004

El encuentro con Sara en la terraza resultó un verdadero fiasco. Y no por ella, por mí. Yo sólo quería sexo. Ella quería hablar, de alguna manera quería desahogarse de sus problemas conmigo. Tengo fama de ser alguien con él que se puede contar si se complican las cosas. Yo acudo a la solución de esos problemas, no por ser buen samaritano, sino por evitar el aburrimiento. Esta vez no fue así.

- Jimmy, ¿a veces cuando te levantas, no sientes que no tienes qué hacer en éste mundo?, ¿qué todo es igual?, ¡Oh, que boba, ¿qué preguntas hago?, se me olvidaba que hace poquito quisiste suicidarte! - Me dijo ella tras una bocanada a mi cigarrillo. Odio compartir cigarrillos. También odio a esas personas que no se fuman un cigarrillo entero y por eso lo tienen que compartir con alguien que si se lo fuma.
-Sí, hace poquito quise suicidarme.- Le dije tras un sorbo a mi Martini.
-¿Pero lo vas a volver hacer?- Me preguntó.
- No sé, de pronto dentro de algunos meses. O semanas, Cuando mi mamá se recupere, quien sabe. - Le respondí.
- A veces siento que te admiro por querer abandonar éste mundo.- Me dijo, y se puso a llorar. Las lágrimas le corrieron el maquillaje; una erección mía no se hizo esperar.
-Y ¿me contabas hace un rato que no tienes bragas?- Le dije.
-Jimmy, no es momento para pensar en sexo. Es momento de hablar. Hay tantas cosas de las que hay que hablar. Sobre todo tú, Jimmy - Me dijo.
-Espérate ¿Podrías decir ¡Acción!?- Le dije.
- ¿Qué?- Me preguntó sorprendida.
- Sí. ¿Podrías decir ¡Acción!?- Le repetí.
- Acción.- Dijo sin saber por qué.
- Primera escena: me muero de aburrimiento, me voy y te dejo sola.- Le dije en disposición de marcharme.- Segunda escena: bajo, busco el baño, entro en él, cierro la puerta y me hago una paja en honor tuyo. Tercera escena: Salgo del baño y termino de emborracharme hasta quedar sin conciencia y tirado en una esquina de la casa. Cuarta escena: me despierto mañana con resaca y sin acordarme de nada de lo que pasó ésta noche. Quinta escena: dentro de algunos días, si por alguna razón te antojas de sexo conmigo, me puedes llamar. De lo contrario no.- Le dije ésto y me marché de la terraza.
-¡Jimmy! ¡Jimmy! – Escuché que me llamaba. No le hice caso.

En realidad, si fui a hacerme una paja al baño, pero no pude. El baño estuvo ocupado toda la noche por uno de mis tíos. Ese tío se quedó dormido con la cabeza dentro de la taza del inodoro. No se ahogó porque “El diablo protege a los borrachos”. A mi tío llevo dos años viéndolo en las mismas, desde que lo dejó su esposa por un tipo con más plata. Él llama a su esposa cada fin de semana para preguntarle por sus hijos, y para que vuelvan a ser una pareja feliz. Ella, simplemente lo manda a la mierda.

Dada mi calentura, busqué por toda la casa un sitio digno de una paja. Lo que encontré fue la habitación de uno de mis tíos (mi tío gay). Entré en esta, cerré la puerta y me imaginé a Sara en cuatro sobre la cama: Su culo a la altura de mi cabeza y ella diciéndome “mi culo es tuyo Jimmy, haz lo que quieras con él”. Sentí que tocaban la puerta de la habitación. Era mi mamá. Quería hablar conmigo. Yo espere que bajara mi calentura y le abrí.

- ¿Qué estabas haciendo aquí?- Me preguntó.
-Leyendo.- Le dije. Con esa disculpa nadie podría dudar de mí. Mi tío es poseedor de una gran cantidad de libros. Por él leí a los doce años a Henry Miller y a Charles Bukowski.
- ¡Ah!, Jimmy, mijo, necesito hablar con usted.- Me dijo mi mamá creyéndose mi mentira.
- Hablemos.- Le dije.
- Jimmy... al fin decidí que me voy a separar de su papá.- Comenzó a llorar.- Aunque lo quiero mucho ya no puedo seguir con él. Usted sabe que me dolió mucho lo que hizo.

Mi papá le hizo mucho daño a mi mamá. Cuando todos creían que eran la pareja perfecta todo se vino abajo. Mi papá tenía amoríos con otra mujer hacia dos años y de un momento a otro la dejó embarazada. Mi mamá se enteró por casualidad.

- Jimmy... mañana me voy de viaje. Viajo para Argentina. Necesito estar un tiempo sola y voy a estar allá por lo menos un año. ¿Usted me entiende, cierto?- Me dijo. Asentí.- Aunque me voy muy preocupada por usted. ¿Por qué quiso suicidarse?

No supe que decirle, ¿qué le iba a decir? ¿Que toda la vida me he sentido solo? ¿Qué nada me emociona? ¿Qué todo me da igual? No, no le podía decir nada. Eso la haría sentir más mal de lo que estaba. Le habría hecho sentir que fracasó en su intento por hacerme feliz. Ella siempre fue una buena madre.

IV

El pequeño Juan me llamó a eso de las cinco de la tarde. Yo estaba dormido y con resaca. No le contesté. Es un amigo que no quiero. Me dejó un mensaje en el contestador:

- ¡Jimmy! Feliz año. Quiero hablar contigo... Hombre, No estoy bien. Y supuse que, como tú sabes bastante lo que es estar mal me podrías dar algunos consejos. Ya sabes, siempre estás deprimido y esas cosas. Desde que hablé contigo ese día que, bueno tú sabes, ya no me sirven los libros de Coelho. ¿Qué me podrías recomendar?, ¡Ah!, ¡que no sea pegarme un tiro o cortarme las venas! No quiero eso... a pesar de todo sigo siendo un hombre bastante optimista... bueno, no, yo lo llamo más tarde.

Me levanté a eso de las nueve de la noche y salí a dar una vuelta por la ciudad. Visité los sitios de siempre, o lo que había abierto en esa fecha del año: un bar de mala muerte.

Me senté en la barra. Pedí cerveza toda la noche y la combine con esporádicos Tom Collins. La mesera era bonita; dijo que se llamaba Marilyn.

-¿Marilyn Monroe? – Le pregunté con una sonrisita idiota.
-Je, je. Si recibiera plata cada vez que me hacen ese chiste tan malo sería la mujer más rica del mundo.- Me dijo. Luego me ignoró toda la noche.

Si recibiera plata cada vez que me ignoran por mis malos chistes, sería el hombre más rico del mundo.

V

A la salida del bar, bastante borracho y dispuesto a caminar hacia la casa en medio de la lluvia por un maldito arrebato poético de esos que me dan últimamente, me topé con el Pequeño Juan. Me vio desde su taxi y me pitó tres cuadras seguidas mientras yo trataba de no tomarlo en cuenta. Al fin tanta insistencia me convenció.

- Hey Juan, ¿qué hubo?- Le pregunté mientras me subía al taxi.
-Juan no, Pequeño Juan.- Me aclaró al mismo tiempo que ponía en marcha el auto.
- Whatever- Le dije y me encendí un cigarrillo.
- Ahorita escuché en la radio que el cigarrillo afecta los huesos, que da osteoporosis. Jimmy, sería bueno que dejaras el cigarrillo- Me dijo Juan.- ¿A dónde vamos?
- A cualquier parte, no tengo ganas de llegar a mi casa. Total, nadie me espera.- Le dije.
- Jimmy, eso es muy triste.- Me dijo.
- Soy un hombre triste. – Le dije y le sonreí.
- ¿Sí oíste los mensajes que te dejé en el contestador? Te llamé toda la tarde.- Me preguntó.
- No, no los oí.- Le dije mentiras
-¿Jimmy, quieres comer algo? Yo invito.
- Sí. ¿Pero supuestamente no estás trabajando?
- Ya trabajé mucho. Me da gusto haberte encontrado. Quería hablar contigo. Por hacerme el gracioso le dije a Sandra que termináramos, que nos diéramos un tiempo. Que quizás así las cosas mejorarían. ¿Sabes qué le dije, literalmente? Le dije: “Sandra, quiero terminar contigo, y no porque no te quiera. Al contrario. Nunca antes estuve tan enamorado de una persona. Las personas y yo nunca nos hemos llevado bien.” Jimmy yo de alguna manera soy como tú. Pero se me salió el tiro por la culata, ella se enojó conmigo.
- Quiero comer hamburguesa.- Le interrumpí.
- Sí lo que sea. Traté de explicarle a Sandra porque había tomado esa decisión tan repentina, pero eso sólo complicó más las cosas. Ella no lo tomó bien. La verdad, no entiendo a las mujeres ¿Pero quién las entiende? ¿Tú las entiendes?...Bueno, entonces para defenderme le dije: “Sandra, Tú eres la única con la que puedo hablar sobre telenovelas, del heavy y de lo mal que me cae el Real Madrid. Por ti soy una mejor persona. Cambiaste mi vida. Ya hasta conseguí trabajo... Sandra, ¿Sabes?, Me da rabia saber que dependo totalmente de ti. Yo siempre he sido alguien solitario. Me da rabia que lo primero que hago al despertarme en las mañanas es pensar en ti. Que en todas partes, vaya donde vaya, pienso en ti. En que quiero verte y quiero besarte. Hacerte el amor salvajemente. Si estuvieras en mis zapatos, sabrías que eso es una mierda. Que enamorarme para mí es de lo peor... ¿y ahora tú te enojas conmigo por una charla?” Jimmy ¿Y sabes qué me dijo Sandra? Me dijo que nunca estuvo enamorada de mí, que yo solo era un modo de perder el tiempo. - Juan, ¿podrías ir más rápido? Tengo hambre- Lo interrumpí.