1. En un bar
- Tengo una teoría. Todo comenzó el mismo día en que me puse a mirar cómo el humo de uno de mis cigarrillos se condensaba en el techo de mi habitación: lento, espeso, volátil, toxico, gris. Entonces me dije: estoy viviendo como yo quería, soy feliz y no me había dado cuenta: tiempo libre, dinero extra, cigarrillos, drogas, alcohol, sexo.
-Mal sexo por eso del exceso de alcohol y de las drogas y quedarse dormido y vomitar en el momento menos esperado ¿No?
- Pero sexo al fin y al cabo. En fin, lo tengo todo. ¿Y por qué no me había dado cuenta de eso?
- ¿Porque estabas lo suficiente borracho, drogado, excitado y resacoso como para tener conciencia de algún tipo?
- Pues… sí. Pero además de eso.
- Hmmm.
- Tampoco lo sé... No obstante creo: alguien o alguna señal divina, en algún momento, me debió haber avisado que yo la estaba pasando bomba. Me hubiese evitado todo eso de sentirme culpable por cualquier carajada; culpas que me hacían un ser triste, despreciable y miserable ante mí mismo.
- Y ante mucha otra gente, eh oído cosas sobre vos.
- Te desprecio. Ahora ya quiero saber qué cosas has oído sobre mí, y por lo tanto, cuando me cuentes esas cosas, creo que toda mi teoría de cómo me di cuenta de que soy feliz y no lo sabía y cómo iba a seguir siendo feliz, libre de auto culpas, se va a venir abajo.
- Todas tus teorías, se vienen abajo hasta con un estornudo
- Ese es mi talón de Aquiles. Quiero saber qué han dicho de mí, me gana la curiosidad.
2. Más tarde en un parque
- Hum, definitivamente, con todo eso que me contaste, la gente de verdad me tiene en mal concepto. Hum.
- Y no es todo. Llegaste a una fiesta a la que no eras invitado; la fiesta de una de tus ex, que se recién se había casado.
- ¿Matrimonio de cuál ex mía?
- De la que está a unos metros de vos bebiéndose una cerveza, y que nos está mirando desde que llegamos.
- ¿Nooo? ¿Sara? ¿En serio? ¿Se casó?
- Sí. Cuando entraste a la fiesta dijiste “Hola, ya tenía este salón alquilado, de malas ustedes, vengo a grabar una película porno de un tipo borracho follándose a un pastel”, y te follaste el pastel de recién casados delante de todos los invitados. Ella te odia mucho desde entonces.
- ¿En serio hice eso?
- Sí.
- Pero si ahorita ella me saludó muy bien, hasta quedamos de bebernos algo en estos días.
- Es hipócrita. Para grabar “la película porno” tuviste ayuda… yo te grabé. Deberías revisar YouTube.
- Sigo sin creerte.
- Bueno, es mentira. Pero sí es verdad que Sara te odia y que se casó.
3. Una hora después, en el mismo parque.
– Sara, ¿es verdad que me odias?
- ¿Ah? ¿Por qué preguntas eso?
- Freddy me contó que me odias y que te casaste.
- Pero lo de que me casé ya lo sabías, estuviste en la fiesta; y te follaste mi pastel.
- ¿Entonces es verdad lo del video en YouTube?
- ¡¿Qué?! ¿Nos grabaron y nos pusieron en YouTube? ¿Desde qué parte nos grabaron? Imposible. Me quiero morir, esto no me puede pasar a mí, no, no, no. Me quiero morir, me quiero morir.
- ¿Por qué? ¿Sólo soy yo follándome un pastel?
- ¿Sólo un pastel? ¿En ese concepto me tienes?
- ¿De qué hablas?
- Te odio. Arruinaste mi vida y ni siquiera te importo, para ti sólo soy “un pastel”. ¿Quién subió el video a YouTube?
- Freddy.
4. Minutos después, en el mismo parque.
– Saliendo del baño me encontré con Sara, y así como así me pegó una cachetada. Dijo “Freddy, te odio”, luego Intentó decirme no sé qué cosa, se puso a llorar y se fue furiosa. ¡Ah! también me odia, y seguro odia a más de media humanidad. Es una chica odiadora serial.
– Definitivamente no entiendo a las mujeres.
- ¿Pero de eso ya no te habías dado cuenta? Hemos tenido muchas conversaciones sobre eso.
- Ahora le pregunté a Sara por qué me odia y le dije que vos me contaste.
- Ah. Ya entiendo la cachetada… aunque pienso que su reacción fue exagerada. Maldito, no se te puede contar nada.
- No creo que te pegara porque me contaste que ella me odia, creo que fue por el video. Pues, no fui yo el que lo grabó.
- ¿Cuál video?
- El que subiste a YouTube.
- No he subido ningún video a YouTube.
- No te hagas el bobo, ella mencionó lo del pastel; lo mismo que me dijiste.
- Hmmm, ya creo saber: ella hablaba en sentido figurado, como lo hice yo.
- ¿Sentido figurado?... sentido figurado… ¿o sea que… ella y yo…?
- En efecto, lento.
- ¿O sea que lo hicimos y todo mundo nos vio y vos grabaste el video?
- ¿De qué hablas? Imbécil, no hay ningún video, y nadie los vio.
- ¿Y cómo vos lo sabes, pues que ella y yo…?
- Me lo contaste, vos contás todo.
- ¿Y si ella y yo lo hicimos el día de su matrimonio, por qué dices que ella me odia?
- Porque para ella arriesgarse a poner los cachos el primer día de su matrimonio, fue un fiasco. Vos te le quedaste dormido encima.
- ¿Ella te contó?
- No, fuiste vos.
- ¿Entonces por qué sabes que me odia?
- No lo sé, pero lo supuse. Yo siendo ella, te odiaría.
5. Muchas horas después, en una casa.
- Por fin te despertaste, me quiero ir. Te estaba esperando, ¿me dejas quedarme esta noche en tu casa? Nos podemos ver una película y luego bebernos unas birras.
- No problema. Freddy ¿dónde estamos?
-En la casa del señor Aliento a ajo.
- Me cae bien ese señor.
- Mentira, no te cae bien.
- Bueno, es verdad: su aliento apesta, y siempre está hablando de que cuando era niño sus papás lo llevaron a Woodstock.
- Y ni siquiera lo llevaron al concierto, sino al pueblo.
- Yo quisiera conocer ese pueblo.
- Lo sé, te antojaste cuando viste la película Taking Woodstock.
- Esa película me gustó.
- Lo sé.
- ¿Por qué terminamos en esta casa?
- Porque supimos que Sara estaba acá, y vos querías aclararle las cosas.
- Ya. ¿Y se las aclaré?
- No, pero sí se las aclaraste al esposo. Se te ocurrió la genial idea de que si no hablabas con ella, hablabas con él.
- Hum. Que alguien me pegue un tiro, soy imparable.
- Sí. Por ejemplo: ahora una vieja se subió a la baranda del balcón de esta casa, empezó a bailar y vos la empujaste diciendo “ya se vendrá el kétchup, quiero kétchup en mis nachos”
- ¿Kétchup con nachos? Que casado. ¿Por qué querría salsa de tómate en mis nachos, y por qué a esa salsa le estaba diciendo kétchup?
- Cuando entraste a la casa llegaste diciendo que eras gringo.
- ¿Y si estaba comiendo nachos?
- No, no estabas comiendo nada.
- Soy imparable. ¿Y se mató a la que empujé por el balcón, la maté?
- No. Cayó en un plástico ahí. Pero…
- Siempre hay peros en las cosas, ¿por qué?
- Cuando caía en el aire se le vino la menstruación, y esa sangre salpicó a mucha gente.
- ¿Eso es posible?
- No. Te estoy molestando.
- Hmmm, espérate ¿a la que empujé es a la que le decimos La care puño?
- La misma.
- Ya decía yo que no fue un sueño lo que tuve; ahorita, que me desperté un rato, y vos estabas dormido en ese sofá en el que estás sentado, la vi entrar a la habitación, me miró bien feo, y pensé “hoy tiene más care puño que todos los días, parece el puño de un fisiculturista, la nariz se le acható un poco”, pero entonces ya sé.
- Creo que todavía hay cerveza en la nevera, había mucha cuando vi hace un rato.
- Bien, tomémonos una, y luego nos vamos para la casa; quiero oír buena música, tengo pegada una canción de Roy Orbison.
lunes, mayo 10, 2010
sábado, mayo 08, 2010
TOP 5 En mi desconocimiento sobre fotografía digo: Huuuy:
1. Párenla ya con el efecto HDR.
2. ¿No es suficiente ya la modita del HDR? Está en todas partes, ¡Es Dios!
3. ¿Al efecto habrá que rezarle un padre nuestro? ¿O los mil HDRs?: “El día que el Photoshop u otros parecidos, y mejores, me tentaran, diré mil veces HDR, HDR, HDR, HDR, HDR, HDR, HDR, HDR HDR, HDR, HDR HDR, HDR, HDR HDR, HDR, HDR, …”
4. Pues, es que todas las fotos con HDR son igualitas; bueno, no todas, en algunas ni te das cuenta y son bien chimbas – “Chimba” en Colombia es sinónimo de algo que supera lo bueno; decir “Mira a esa mujer, está bien chimba” quiere decir que esa mujer es casi inalcanzable-. Pero es que ¿no caen, no recapacitan que aunque se vean “bonitas” esas fotos parecen todas tomadas por el mismo fotógrafo: los mismos colorcitos y hasta casi el mismo ángulo y encuadre y misma/o modelo?
5. Bah, patadas de ahogado, eso pienso y digo. Ustedes están en el negocio, yo no, y saben vender lo suyo: el que no sabe vender se lo llevó El Patas.
“ HDR y lo que venga a continuación, no caigas en la pedofilia, que mira cómo está la iglesia católica.”
2. ¿No es suficiente ya la modita del HDR? Está en todas partes, ¡Es Dios!
3. ¿Al efecto habrá que rezarle un padre nuestro? ¿O los mil HDRs?: “El día que el Photoshop u otros parecidos, y mejores, me tentaran, diré mil veces HDR, HDR, HDR, HDR, HDR, HDR, HDR, HDR HDR, HDR, HDR HDR, HDR, HDR HDR, HDR, HDR, …”
4. Pues, es que todas las fotos con HDR son igualitas; bueno, no todas, en algunas ni te das cuenta y son bien chimbas – “Chimba” en Colombia es sinónimo de algo que supera lo bueno; decir “Mira a esa mujer, está bien chimba” quiere decir que esa mujer es casi inalcanzable-. Pero es que ¿no caen, no recapacitan que aunque se vean “bonitas” esas fotos parecen todas tomadas por el mismo fotógrafo: los mismos colorcitos y hasta casi el mismo ángulo y encuadre y misma/o modelo?
5. Bah, patadas de ahogado, eso pienso y digo. Ustedes están en el negocio, yo no, y saben vender lo suyo: el que no sabe vender se lo llevó El Patas.
“ HDR y lo que venga a continuación, no caigas en la pedofilia, que mira cómo está la iglesia católica.”
viernes, mayo 07, 2010
jueves, mayo 06, 2010
TOP 5 Y esos sonidos
1. Hoy, que por ahí caminaba haciendo vueltas para mi nueva contratación – llevo una semana desempleado-, oí a lo lejos, en vivo y en concierto, una buena armonía punk que me gustó mucho.
2. Siguiendo la música me acerqué; no tenía más nada qué hacer.
3. Eran todos hippies los que estaban tocando. Hippies tocando punk, qué cosa extraña, eso no se veía desde los inicios del punk; me puedo equivocar; de música no sé mucho.
4. Y me fui yendo como quién no quiere la cosa, pero me fui meneando mi cabeza de arriba abajo al ritmo de la música; buen ritmo tenían estos señores.
5. Mientras me alejaba los hippies empezaron a cantar Hip Hop. Con eso tuve: listo, son hippies punkeros, ¿pero también son raperos?
Puede pasar cualquier cosa; menos mal no tenemos una inquisición saliente; ya nos lo dirán Santos o Muckos.
2. Siguiendo la música me acerqué; no tenía más nada qué hacer.
3. Eran todos hippies los que estaban tocando. Hippies tocando punk, qué cosa extraña, eso no se veía desde los inicios del punk; me puedo equivocar; de música no sé mucho.
4. Y me fui yendo como quién no quiere la cosa, pero me fui meneando mi cabeza de arriba abajo al ritmo de la música; buen ritmo tenían estos señores.
5. Mientras me alejaba los hippies empezaron a cantar Hip Hop. Con eso tuve: listo, son hippies punkeros, ¿pero también son raperos?
Puede pasar cualquier cosa; menos mal no tenemos una inquisición saliente; ya nos lo dirán Santos o Muckos.
miércoles, mayo 05, 2010
TOP 5 Humo en la habitación, poesía de MalalechePunketoide Imaginaria
5. De ella no he podido escapar.
4. Mi ceño está fruncido, como si fuera algo serio y no he logrado asimilarlo así; aunque lo es.
3. Por algunos minutos me he dormido; soñé: volaba, sonreía y de repente me quemé con el sol; caí y caí metros hacia abajo, pero no me estrellé; rara cosa.
- ¿Ícaro?
2. - Cosas sin sentido: me despierto en mi cama, raro es ver a mis amigos, ellos ya han hecho su vida sin mí; yo para ellos soy algo ocasional, algo que de nuevo se volvieron a encontrar en el camino.
- Es verdad.
1. Y la vida sigue; y tú, que no entiendes nada, sigues. Y te mueres de repente; “a ver si te recuerdo, a ver”.
No sé, es algo sin sentido, al menos para ti.
4. Mi ceño está fruncido, como si fuera algo serio y no he logrado asimilarlo así; aunque lo es.
3. Por algunos minutos me he dormido; soñé: volaba, sonreía y de repente me quemé con el sol; caí y caí metros hacia abajo, pero no me estrellé; rara cosa.
- ¿Ícaro?
2. - Cosas sin sentido: me despierto en mi cama, raro es ver a mis amigos, ellos ya han hecho su vida sin mí; yo para ellos soy algo ocasional, algo que de nuevo se volvieron a encontrar en el camino.
- Es verdad.
1. Y la vida sigue; y tú, que no entiendes nada, sigues. Y te mueres de repente; “a ver si te recuerdo, a ver”.
No sé, es algo sin sentido, al menos para ti.
martes, mayo 04, 2010
TOP 5 Iron man 2
1. Ya, por fin, me la vi; lástima que me la vi doblada al español porque al parecer, a Medellín y no sé si en todo Colombia, sólo están llegando películas dobladas: las películas dobladas son un asco.
2. Y me gustó Iron man 2 tanto como la 1; pero de nuevo lo digo: doblada al español no mola, no mola.
3. Y no es que diga que Iron man 1 y 2 son dos grandes películas ni nada por el estilo, pero son bien divertidas, son un buen desparche. ¡Tony Stark, Tony Stark!: ¡Robert Downey Jr!, ¡Robert Downey Jr! que buen actor; es de mis favoritos.
4. Maldigo con todo mí ser a la maldita esa malparida hijueputa, catrechimba que habló a viva voz toda la película por su teléfono celular y que colgó justo cuando se acabó. Dónde quiera que estés, boba – como te grité en un momento, justo, casi, al finalizar la pelí-, ojalá te tragues tu teléfono celular, se te quede por mucho rato en tu gañote, baje a tu estómago haciéndote mucho daño y te destroce el esfínter cuando por fin caiga a la taza del inodoro, y luego te mueras.
Ya, ya; sé que eso no te va a pasar.
5. Yo soy Iron man.
2. Y me gustó Iron man 2 tanto como la 1; pero de nuevo lo digo: doblada al español no mola, no mola.
3. Y no es que diga que Iron man 1 y 2 son dos grandes películas ni nada por el estilo, pero son bien divertidas, son un buen desparche. ¡Tony Stark, Tony Stark!: ¡Robert Downey Jr!, ¡Robert Downey Jr! que buen actor; es de mis favoritos.
4. Maldigo con todo mí ser a la maldita esa malparida hijueputa, catrechimba que habló a viva voz toda la película por su teléfono celular y que colgó justo cuando se acabó. Dónde quiera que estés, boba – como te grité en un momento, justo, casi, al finalizar la pelí-, ojalá te tragues tu teléfono celular, se te quede por mucho rato en tu gañote, baje a tu estómago haciéndote mucho daño y te destroce el esfínter cuando por fin caiga a la taza del inodoro, y luego te mueras.
Ya, ya; sé que eso no te va a pasar.
5. Yo soy Iron man.
lunes, mayo 03, 2010
TOP 5 Noche de película
Si me preguntaran qué tal me pareció Iron man 2, diría “Fui Iron man por una noche”, y lo haría no porque la película poseyera cada sentido de mi cuerpo, ni porque me hubiera dado ideas de cómo resolver mi desastrosa vida ni la desastrosa vida de los demás, ni nada de esas cosas, tipo las grandilocuencias que alguna gente dice “sólo veo películas como Shortbus y las de Lars Von Trier, arte, arte, no tengo tiempo para perder en cosas banales como Iron man”, sino por lo que aconteció horas antes de irme a ver dicha película:
1. Peleé, de manera verbal, con un taxista que se pasó el semáforo en rojo, casi me choca y por si fuera poco me braveó, como si en alguna dimensión paralela yo tuviera la culpa de pasarme la luz en verde.
2. La segunda vez en mi vida que se me pincha una llanta del carro, y como no tengo experiencia en esas vainas –de carros apenas si sé que andan por ahí, que los sé manejar y que contaminan de lo lindo; más contaminan con las llantas con poco aire o pinchadas-, le pido ayuda a uno de los que atienden en las bombas de gasolina; pero el tipo está solo en su puesto de trabajo, así que cambio la llanta del carro con sus explicaciones; aún sin saber cómo utilizar las herramientas.
3. El cambio de la llanta pinchada me demora más de lo debido; no alcanzo ni siquiera a ver la última función de Iron man 2: No me vi la película, ya está, pero cambié una llanta casi yo solito; orgullo, orgullo.
4. Llegar a arreglar a un Monta llantas la llanta pinchada; los tipos que atienden me quieren vender una nueva llanta, que la que está pinchada ya no sirve para nada, pero no caigo en sus tretas y digo que me la arreglen y que de nuevo la pongan en su lugar, para que luego el repuesto no resulte dañado.
5. No sé si los tipos del Monta llantas no hicieron bien su trabajo, pero la llanta, horas después, vuelve a estar desinflada. Esta vez, sin la ayuda del tipo de la bomba de gasolina, cambio la llanta solito, y más rápido; orgullo, orgullo, soy Iron man.
1. Peleé, de manera verbal, con un taxista que se pasó el semáforo en rojo, casi me choca y por si fuera poco me braveó, como si en alguna dimensión paralela yo tuviera la culpa de pasarme la luz en verde.
2. La segunda vez en mi vida que se me pincha una llanta del carro, y como no tengo experiencia en esas vainas –de carros apenas si sé que andan por ahí, que los sé manejar y que contaminan de lo lindo; más contaminan con las llantas con poco aire o pinchadas-, le pido ayuda a uno de los que atienden en las bombas de gasolina; pero el tipo está solo en su puesto de trabajo, así que cambio la llanta del carro con sus explicaciones; aún sin saber cómo utilizar las herramientas.
3. El cambio de la llanta pinchada me demora más de lo debido; no alcanzo ni siquiera a ver la última función de Iron man 2: No me vi la película, ya está, pero cambié una llanta casi yo solito; orgullo, orgullo.
4. Llegar a arreglar a un Monta llantas la llanta pinchada; los tipos que atienden me quieren vender una nueva llanta, que la que está pinchada ya no sirve para nada, pero no caigo en sus tretas y digo que me la arreglen y que de nuevo la pongan en su lugar, para que luego el repuesto no resulte dañado.
5. No sé si los tipos del Monta llantas no hicieron bien su trabajo, pero la llanta, horas después, vuelve a estar desinflada. Esta vez, sin la ayuda del tipo de la bomba de gasolina, cambio la llanta solito, y más rápido; orgullo, orgullo, soy Iron man.
miércoles, abril 28, 2010
TOP 5 Venga ya mayo
1. Da dolor de oídos oír hablar a Nohemí Sanín, con su acentico paisa y demás barbaries de su vocabulario es imposible escucharla: no dice nada; pero eso ya todo mundo lo sabe – creo que inclusive lo saben los que van a votar por ella-.
2. Me daría miedo que ganara Gustavo Petro, y no porque crea que lo haría mal – aunque lo más seguro es que no cumpla lo que promete, igual creo que es de los candidatos más centrados que tenemos-, sino que la oposición que tiene es muy fuerte: Paramandatarios alzados en armas.
3. Da escalofrío y dolor de estomago y de oídos escuchar hablar a Santos: ¡qué miedo!; pero eso ya todo mundo lo sabe – aunque muchos lo ignoren porque sí-.
4. Antanas Mockus… como escuché por ahí: “es el único que de lo enredado que habla no está prometiendo cosas que se saben que no se van a cumplir: eliminar la pobreza, eliminar la politiquería, implantar la paz mundial, acabar con el calentamiento global, pasar del 2012 e ir directo al 2013 para así engañar el fin del mundo... al menos el tipo parece ser realista.”
5. ¿Por qué hay dos candidatos a la presidencia a los que no invitan a los debates? Y ¿por qué los demás candidatos ante este hecho se atreven a hablar sobre equidad en el país? Que responda Nohemí.
2. Me daría miedo que ganara Gustavo Petro, y no porque crea que lo haría mal – aunque lo más seguro es que no cumpla lo que promete, igual creo que es de los candidatos más centrados que tenemos-, sino que la oposición que tiene es muy fuerte: Paramandatarios alzados en armas.
3. Da escalofrío y dolor de estomago y de oídos escuchar hablar a Santos: ¡qué miedo!; pero eso ya todo mundo lo sabe – aunque muchos lo ignoren porque sí-.
4. Antanas Mockus… como escuché por ahí: “es el único que de lo enredado que habla no está prometiendo cosas que se saben que no se van a cumplir: eliminar la pobreza, eliminar la politiquería, implantar la paz mundial, acabar con el calentamiento global, pasar del 2012 e ir directo al 2013 para así engañar el fin del mundo... al menos el tipo parece ser realista.”
5. ¿Por qué hay dos candidatos a la presidencia a los que no invitan a los debates? Y ¿por qué los demás candidatos ante este hecho se atreven a hablar sobre equidad en el país? Que responda Nohemí.
lunes, abril 26, 2010
TOP 5 Se me acaban los cigarrillos
1. Desde hace unos días, o meses, para acá, no me dan ganas de publicar nada en este blog; pero igual lo hago. Hago la tarea.
2. Ya he tenido esa crisis: no publicar más en el top. Pero esas crisis se han superado y cuando eso ha pasado, publico hasta tres cosas seguidas; sin embargo esta crisis está más larga, ya no me dan ganas de nada.
3. Ya volveré... mi película favorita del momento se llama Nick and Norah's infinite playlist: píllatela.
4. Cuando decidí aceptar escribir en este blog era algo compartido. Y bueno, la cosa es que se convirtió en mi blog; cuando eso pasó decidí que sólo duraría cinco años; falta un año entero, y por eso público; ya la cosa acabará.
5. La cosa acabará algún día, es seguro.
Chau; hasta que me decida que puedo volverte a decir algo.
2. Ya he tenido esa crisis: no publicar más en el top. Pero esas crisis se han superado y cuando eso ha pasado, publico hasta tres cosas seguidas; sin embargo esta crisis está más larga, ya no me dan ganas de nada.
3. Ya volveré... mi película favorita del momento se llama Nick and Norah's infinite playlist: píllatela.
4. Cuando decidí aceptar escribir en este blog era algo compartido. Y bueno, la cosa es que se convirtió en mi blog; cuando eso pasó decidí que sólo duraría cinco años; falta un año entero, y por eso público; ya la cosa acabará.
5. La cosa acabará algún día, es seguro.
Chau; hasta que me decida que puedo volverte a decir algo.
viernes, abril 23, 2010
TOP 5 Un día estabas de marcha
1. - ¿Qué le dijo un jardinero a otro jardinero?
- No sé, ¿Qué le dijo?
- Seamos felices mientras podamos.
Sin esperarlo, en este día caluroso, más caluroso que otros días, más tedioso que esos días tediosos que han pasado en este año, me destortillo de la risa y escupo sobre alguien la soda que me estaba bebiendo; no sé sí fue por el chiste; creo que sólo me quería reír.
2. – Como dijo el dermatólogo: al grano, al grano.
Aunque ya había oído ese chiste, de nuevo me vuelvo a reír, y no puedo parar de hacerlo, cosa vergonzosa; estoy con gente “seria”, en una reunión de trabajo.
3. ¿Qué hace un delfín en el océano?
- ¿Qué hace?
- Nada.
Ya no me río, me quedé sin ganas; me uno a este día de mierda.
- Es bueno el chiste.
- Pero no te reíste.
- Digamos que me reí mentalmente.
4. - Todo se torna oscuro, voy a empezar a contar chistes sobre haitianos: Había una vez un niño en Haití…
- No. Con los chistes de Armero que me sé, sobre esos desastres, son cosas son suficientes, no quiero saber los de Haití, por favor no los cuentes.
- Hey, pero hay que reírse sobre nuestro final, el final del mundo: nos quedan dos años. Somos humanos, y por lo tanto somos crueles, nos tenemos que reír sobre el desastre.
- Ya no me quiero reír de nada.
- Que amargo que sos.
5. - Una canción de La Polla Record que es como mi banda sonora de estos últimos días: “¿Por qué cantar? Olvídame, ya me he aburrido ¿Por qué cantar si ya no le encuentro sentido? ¿Por qué cantar? ¿Por qué razón? ¿Por qué motivo? ¿Por qué cantar cuando ya está todo perdido? El mundo en el que vivo es el mundo de la oscuridad… Ya no quiero cantar…
- Se me ocurrió que en el fin del mundo se me antojaría mucho comerme una arepa con hogado de mucha cebolla y tomate; me la pienso y me la saboreo: una gota de aceite de ese hogado bajando desde uno de mis labios hasta mi cumbamba cuando la onda de la bomba bing bang empieza a quemar mis pestañas… Cuando alguien del futuro empiece a estudiar la prehistoria, yo seré La cosa rara que comía grasa y que probablemente era hasta caníbal al comer cerdo: un "animal" descendiente de los que fuimos re y re y recontraprehistóricos.
- Yo sigo queriendo cantar esto:
- Yo también.
- No sé, ¿Qué le dijo?
- Seamos felices mientras podamos.
Sin esperarlo, en este día caluroso, más caluroso que otros días, más tedioso que esos días tediosos que han pasado en este año, me destortillo de la risa y escupo sobre alguien la soda que me estaba bebiendo; no sé sí fue por el chiste; creo que sólo me quería reír.
2. – Como dijo el dermatólogo: al grano, al grano.
Aunque ya había oído ese chiste, de nuevo me vuelvo a reír, y no puedo parar de hacerlo, cosa vergonzosa; estoy con gente “seria”, en una reunión de trabajo.
3. ¿Qué hace un delfín en el océano?
- ¿Qué hace?
- Nada.
Ya no me río, me quedé sin ganas; me uno a este día de mierda.
- Es bueno el chiste.
- Pero no te reíste.
- Digamos que me reí mentalmente.
4. - Todo se torna oscuro, voy a empezar a contar chistes sobre haitianos: Había una vez un niño en Haití…
- No. Con los chistes de Armero que me sé, sobre esos desastres, son cosas son suficientes, no quiero saber los de Haití, por favor no los cuentes.
- Hey, pero hay que reírse sobre nuestro final, el final del mundo: nos quedan dos años. Somos humanos, y por lo tanto somos crueles, nos tenemos que reír sobre el desastre.
- Ya no me quiero reír de nada.
- Que amargo que sos.
5. - Una canción de La Polla Record que es como mi banda sonora de estos últimos días: “¿Por qué cantar? Olvídame, ya me he aburrido ¿Por qué cantar si ya no le encuentro sentido? ¿Por qué cantar? ¿Por qué razón? ¿Por qué motivo? ¿Por qué cantar cuando ya está todo perdido? El mundo en el que vivo es el mundo de la oscuridad… Ya no quiero cantar…
- Se me ocurrió que en el fin del mundo se me antojaría mucho comerme una arepa con hogado de mucha cebolla y tomate; me la pienso y me la saboreo: una gota de aceite de ese hogado bajando desde uno de mis labios hasta mi cumbamba cuando la onda de la bomba bing bang empieza a quemar mis pestañas… Cuando alguien del futuro empiece a estudiar la prehistoria, yo seré La cosa rara que comía grasa y que probablemente era hasta caníbal al comer cerdo: un "animal" descendiente de los que fuimos re y re y recontraprehistóricos.
- Yo sigo queriendo cantar esto:
- Yo también.
miércoles, abril 21, 2010
TOP 5 Cualquiera
1. En la ruta de bus 190 del barrio Laureles no me vuelvo a transportar: es una ruta infinita, da vueltas en las vueltas y en esas vueltas da más vueltas y, justo cuando está dando esas vueltas: ¡Da más vueltas!
2. A mi gata Astrid ahora le da por irse a callejear, no extraña en nada nuestra antigua casa, como sí lo hago yo.
- Astrid, quiero que me enseñes a no extrañar.
- Miau, miau.
3. Una pareja en un parque:
- Los humanos cada vez te interesan menos: cuando recurres a ellos resulta que estuvieron o van para una súper fiesta y son demasiado populares.
- Es verdad, me quedé en el camino: soy una piedrita sacada del zapato olvidada en la carretera.
- Una piedrita que nadie patea al caminar.
- El único propósito de una piedrita, que tristeza.
4. La misma pareja:
- Todos tus amigos son populares en algo.
- Es verdad.
- Dime, ¿no te choca eso?
- No. Ellos han hecho de su vida lo que han querido, yo lo mismo: he hecho nada: me arrepiento a veces, y ya.
- Yo ya ni tengo tiempo para eso.
5. Y ellos siguen:
-Nadie me cree, descubrí que el 2012 es un fraude.
- Es que en realidad, todos estamos muertos desde hace 30 años.
- Yo le ponía 50 años, pero ya que tu lo dices.
2. A mi gata Astrid ahora le da por irse a callejear, no extraña en nada nuestra antigua casa, como sí lo hago yo.
- Astrid, quiero que me enseñes a no extrañar.
- Miau, miau.
3. Una pareja en un parque:
- Los humanos cada vez te interesan menos: cuando recurres a ellos resulta que estuvieron o van para una súper fiesta y son demasiado populares.
- Es verdad, me quedé en el camino: soy una piedrita sacada del zapato olvidada en la carretera.
- Una piedrita que nadie patea al caminar.
- El único propósito de una piedrita, que tristeza.
4. La misma pareja:
- Todos tus amigos son populares en algo.
- Es verdad.
- Dime, ¿no te choca eso?
- No. Ellos han hecho de su vida lo que han querido, yo lo mismo: he hecho nada: me arrepiento a veces, y ya.
- Yo ya ni tengo tiempo para eso.
5. Y ellos siguen:
-Nadie me cree, descubrí que el 2012 es un fraude.
- Es que en realidad, todos estamos muertos desde hace 30 años.
- Yo le ponía 50 años, pero ya que tu lo dices.
lunes, abril 19, 2010
TOP 5 Detalles
5. El reloj de pulso de Camilo Arango alias Datajunkie, muy bonito ese reloj.
4. De nuevo me estoy viendo una nueva temporada de uno de los pocos realitys que me gustan: So you think you can dance.
Muy bueno.
3. No soy fan de Mockus. A Mockus es difícil entenderle - ¿tú lo entiendes? Dame una justificación de que sí lo entiendes-. Mockus utiliza palabras tan bonitas, aaaaahhhhh,. En mi opinión él utiliza el viejo truco de hablar enredado y bonito y sin terminar su idea para parecer alguien inteligente. Igual, Mockus, es lo único decente que hay, al menos lo parece: por él votaré en las elecciones a presidente. Es mi opinión.
2. Mi morral aún sigue oliendo a humedad desde el último paseo a San Carlos: en la caminata, por el río, ese morral se mojó en cantidades; lastima no llevar una cámara fotográfica. No quiero ser adulto. Extraño eso de no tomar partido por nada.
1. -Supongamos que un apocalipsis zombie se apodera de Colombia. ¿Mataría usted a su vicepresidente si se infecta?
- Quiero comerme un buen corte de carne a término medio: me lo saboreo. Claro que me lo comería, sería algo como el buen atún o el buen caviar.
- No.
- que cosas estúpidas dices.
4. De nuevo me estoy viendo una nueva temporada de uno de los pocos realitys que me gustan: So you think you can dance.
Muy bueno.
3. No soy fan de Mockus. A Mockus es difícil entenderle - ¿tú lo entiendes? Dame una justificación de que sí lo entiendes-. Mockus utiliza palabras tan bonitas, aaaaahhhhh,. En mi opinión él utiliza el viejo truco de hablar enredado y bonito y sin terminar su idea para parecer alguien inteligente. Igual, Mockus, es lo único decente que hay, al menos lo parece: por él votaré en las elecciones a presidente. Es mi opinión.
2. Mi morral aún sigue oliendo a humedad desde el último paseo a San Carlos: en la caminata, por el río, ese morral se mojó en cantidades; lastima no llevar una cámara fotográfica. No quiero ser adulto. Extraño eso de no tomar partido por nada.
1. -Supongamos que un apocalipsis zombie se apodera de Colombia. ¿Mataría usted a su vicepresidente si se infecta?
- Quiero comerme un buen corte de carne a término medio: me lo saboreo. Claro que me lo comería, sería algo como el buen atún o el buen caviar.
- No.
- que cosas estúpidas dices.
sábado, abril 17, 2010
TOP 5 Abril
1. Como lo hice en enero, estuve paseando y, por qué no, recordando tiempos de mi niñez en el municipio de San Carlos, Antioquia; municipio al que no se podía ir por la alta afluencia de paramilitares y guerrilla: ¡mero paaaarcheeee parcerooos!. Se caminó de lo lindo por entre trocha montañosa y rio con piedras lisas y corta punzantes – antiguamente sectores minados con minas quiebra patas-, se nadó de lo hermoso en partes profundas del rio – hasta casi me ahogo y todo, como así mismo pasó en mi niñez: definitivamente nadar no es uno de mis fuertes -. Esta vez, como en enero, no me picaron los mosquitos malparidos y sanguinarios que habitan en esa zona, ¡qué maravilla!: y yo que no creía que los repelentes contra estos sirvieran; pero sí, funcionan.
A San Carlos volveré y seguiré volviendo mientras se pueda.
2. En cine, de hace un tiempo para acá, en los trailer cinematográficos, te cuentan toda la historia de la película que están promocionando, spoiler van y vienen, y eso es mera caspa, te quitan todas las ganas de ver una película porque ya sabes que va a pasar y en que va a terminar. Los trailer eran una de mis partes favoritas de ir a una sala de cine, ahora abogo para que ya no los pasen más: solo seguirán atrayendo gente a la que no le interesa nada el cine y come crispetas con la boca abierta, hablan a viva voz de su vida aburrida con quién les acompañó o hablan por su teléfono celular…; patadas de ahogado, lo sé.
3. En Medellín el transporte de buses será de 24 horas por 6 meses; esto me tiene contento. Ya, por fin, se tiene la opción de salir a la calle a cualquier hora sin preocupación alguna de que hay que guardar bastante plata para pagarse un taxi. Ojalá la ciudad responda bien a esto y los 6 meses pasen a ser infinitos.
4. ¡Lost! No me canso de decir que esta última temporada está de rechupete.
5. A mi nueva casa, a mi nuevo barrio… ya me acostumbraré; es raro saber que ya no tienes el parque de El periodista a tres cuadras, o que ya no te puedes encontrar con alguien en la plazuela de Las torres de Bomboná con solo tomar el ascensor.
* San Carlos
A San Carlos volveré y seguiré volviendo mientras se pueda.
2. En cine, de hace un tiempo para acá, en los trailer cinematográficos, te cuentan toda la historia de la película que están promocionando, spoiler van y vienen, y eso es mera caspa, te quitan todas las ganas de ver una película porque ya sabes que va a pasar y en que va a terminar. Los trailer eran una de mis partes favoritas de ir a una sala de cine, ahora abogo para que ya no los pasen más: solo seguirán atrayendo gente a la que no le interesa nada el cine y come crispetas con la boca abierta, hablan a viva voz de su vida aburrida con quién les acompañó o hablan por su teléfono celular…; patadas de ahogado, lo sé.
3. En Medellín el transporte de buses será de 24 horas por 6 meses; esto me tiene contento. Ya, por fin, se tiene la opción de salir a la calle a cualquier hora sin preocupación alguna de que hay que guardar bastante plata para pagarse un taxi. Ojalá la ciudad responda bien a esto y los 6 meses pasen a ser infinitos.
4. ¡Lost! No me canso de decir que esta última temporada está de rechupete.
5. A mi nueva casa, a mi nuevo barrio… ya me acostumbraré; es raro saber que ya no tienes el parque de El periodista a tres cuadras, o que ya no te puedes encontrar con alguien en la plazuela de Las torres de Bomboná con solo tomar el ascensor.
* San Carlos
TOP Bonus track: ¡Por fin tengo otra vez Internet!
No tenía Internet porque me mudé de casa. *sniff* ya no vivo en las Torres de Bomboná, ubicadas en un sitio estratégico del centro de Medellín, donde lo tenía todo y todo me quedaba cerca; ahora vivo en un barrio periférico de la ciudad, en el que cualquier cosa es lejos. Y bueno, así es la vida.
lunes, marzo 29, 2010
TOP 5 El día amaneció fresco y frío y luego anocheció
1. Estoy abrazando mis piernas, sentado en este piso sucio y pegajoso debajo de esta mesa a la que cubre un mantel largo de cuadros blancos y rojos; tengo la pose de un ser triste y patético que recurre a manidos clichés como esconderse debajo de una mesa a abrazar sus piernas; solo me falta chuparme el dedo pulgar de mi mano y ahí sí, ya estoy: un ser triste y patético bastante cliché.
2. Podría sacar mi mano por debajo del mantel y agarrar cualquier pierna que me encuentre, jalaría esa pierna y al dueño o dueña de esa pierna lo o la arrastraría hacia mí, le pondría mi dedo índice en la boca antes de que emita alguna palabra y le diría con voz de Bruce Willis en Duro de matar “Acompáñame, no quiero estar solo”. Pero no quiero que por error arrastre hacia a mí a una persona no deseada. No quiero que esté conmigo aquí debajo la persona que es el motivo por el cual estoy en estas, escondido, maldiciendo mi genial idea de esconderme debajo de una mesa.
3. Podría salir de debajo de la mesa y empezar a correr, tirando obstáculos que se atraviesen en mi camino, como he visto en diversas escenas de películas. Correr y correr hasta perderme por completo, hasta que sea solo un recuerdo fugaz de una fiesta donde la gran mayoría de gente está borracha. Sé que tomaría fama “del que sale corriendo en las fiestas y no le importa derribar cuantos obstáculos hay en su camino y luego se ve perdido en algún lugar de la ciudad y entonces tiene que llamar a un conocido para que lo vaya a buscar”; entonces no, no podría; no quiero cargar esa fama, siempre sería, para los ojos de los otros, un pelele; no quiero que ella tenga esa idea de mí.
4. Podría masturbarme ¿por qué no? Nadie me vería debajo de esta mesa; mi semen, al ser disparado, chocaría con la parte inferior; en un futuro: caería al piso en gotas, una cada mes, hasta que se haga un chicle y se endurezca. No. No quiero que me descubran masturbándome debajo de una mesa, además ¿por quién me masturbaría? Bueno eso sí lo sé, pero no quiero que ella tenga ese honor; por ella estoy aquí escondido, que se contente con eso. Me gusta mi consuelo; estoy sonriendo, lo sé.
5. Apoyo mi cara sobre mis rodillas, abrazo fuerte mis piernas. Bien, estoy abrazando mis piernas debajo de esta mesa, sentado en este piso sucio y pegajoso; alguien derramó cerveza o vino o lo que sea y no se molestó en limpiar. En realidad esto está solo en mi mente; yo no estoy aquí. Todo lo que me dije antes fue algo metafórico.
- Hola ¿puedo acompañarte?- dice ella levantando el mantel y asomándose a través de este. Trágame tierra; entierro por completo mi cabeza dentro de mis piernas.
- Eh, sí.- le digo.
Ella con dificultad se mete debajo de la mesa, al frente de mí se sienta tal cual estoy yo: abrazando sus piernas.
- ¿Por qué cuando te dije que me gustabas te metiste debajo de esta mesa?- me pregunta. En su voz noto que ha llorado o tiene gripa, una de las dos.- me hiciste sentir mal, fue un golpe duro a mi autoestima, que por cierto está bien baja. ¿Sabes? Te odio en este momento.
Saco mi cabeza de dentro de mis piernas y la miro, ella me esquiva la mirada metiendo su cabeza dentro de sus piernas.
- Lo siento, me ganó el miedo.- le digo.
- No sé por qué le causo miedo a las personas.- lo dice con la voz entrecortada, veo que sus lágrimas empiezan a empapar su vestido.
- Las personas son estúpidas y a todo le tienen miedo, incluyéndome.
- Lo sé.- ella saca su cabeza de dentro de sus piernas, me mira y me sonríe.
2. Podría sacar mi mano por debajo del mantel y agarrar cualquier pierna que me encuentre, jalaría esa pierna y al dueño o dueña de esa pierna lo o la arrastraría hacia mí, le pondría mi dedo índice en la boca antes de que emita alguna palabra y le diría con voz de Bruce Willis en Duro de matar “Acompáñame, no quiero estar solo”. Pero no quiero que por error arrastre hacia a mí a una persona no deseada. No quiero que esté conmigo aquí debajo la persona que es el motivo por el cual estoy en estas, escondido, maldiciendo mi genial idea de esconderme debajo de una mesa.
3. Podría salir de debajo de la mesa y empezar a correr, tirando obstáculos que se atraviesen en mi camino, como he visto en diversas escenas de películas. Correr y correr hasta perderme por completo, hasta que sea solo un recuerdo fugaz de una fiesta donde la gran mayoría de gente está borracha. Sé que tomaría fama “del que sale corriendo en las fiestas y no le importa derribar cuantos obstáculos hay en su camino y luego se ve perdido en algún lugar de la ciudad y entonces tiene que llamar a un conocido para que lo vaya a buscar”; entonces no, no podría; no quiero cargar esa fama, siempre sería, para los ojos de los otros, un pelele; no quiero que ella tenga esa idea de mí.
4. Podría masturbarme ¿por qué no? Nadie me vería debajo de esta mesa; mi semen, al ser disparado, chocaría con la parte inferior; en un futuro: caería al piso en gotas, una cada mes, hasta que se haga un chicle y se endurezca. No. No quiero que me descubran masturbándome debajo de una mesa, además ¿por quién me masturbaría? Bueno eso sí lo sé, pero no quiero que ella tenga ese honor; por ella estoy aquí escondido, que se contente con eso. Me gusta mi consuelo; estoy sonriendo, lo sé.
5. Apoyo mi cara sobre mis rodillas, abrazo fuerte mis piernas. Bien, estoy abrazando mis piernas debajo de esta mesa, sentado en este piso sucio y pegajoso; alguien derramó cerveza o vino o lo que sea y no se molestó en limpiar. En realidad esto está solo en mi mente; yo no estoy aquí. Todo lo que me dije antes fue algo metafórico.
- Hola ¿puedo acompañarte?- dice ella levantando el mantel y asomándose a través de este. Trágame tierra; entierro por completo mi cabeza dentro de mis piernas.
- Eh, sí.- le digo.
Ella con dificultad se mete debajo de la mesa, al frente de mí se sienta tal cual estoy yo: abrazando sus piernas.
- ¿Por qué cuando te dije que me gustabas te metiste debajo de esta mesa?- me pregunta. En su voz noto que ha llorado o tiene gripa, una de las dos.- me hiciste sentir mal, fue un golpe duro a mi autoestima, que por cierto está bien baja. ¿Sabes? Te odio en este momento.
Saco mi cabeza de dentro de mis piernas y la miro, ella me esquiva la mirada metiendo su cabeza dentro de sus piernas.
- Lo siento, me ganó el miedo.- le digo.
- No sé por qué le causo miedo a las personas.- lo dice con la voz entrecortada, veo que sus lágrimas empiezan a empapar su vestido.
- Las personas son estúpidas y a todo le tienen miedo, incluyéndome.
- Lo sé.- ella saca su cabeza de dentro de sus piernas, me mira y me sonríe.
viernes, marzo 26, 2010
TOP 5 Y un día hubo un tipo tan feliz
1. - ¿Conoces la historia del tipo que un día se fue de casa y luego se murió como si nada y nadie supo que se murió?
- No.
- Sería extraño que lo supieras, porque es que nadie supo.
- ¿Y cómo vos lo sabes?
- No lo sé, soy nadie, pero supongo que historias así son muchas.
2. – Tengo ganas de orinar.
- Yo también.
- Pero no soy capaz de entrar a un baño público.
- ¿Por?
- Todas las llaves de agua están untadas de orines, los tipos orinan y abren la llave, y entonces no vale lavarse las manos si uno entra en esos baños y toca esas llaves.
- Debes saber que la mayoría de hombres no se lavan las manos al orinar. Cuando estrechas la mano de algún tipo, debes atenerte a la interrogación de: ¿Se la lavó las manos después de que varias gotas de orín volaron – las gotas de orín vuelan- al unisonó cuando orinó este tipo, en ese baño, al que le estoy dando la mano?
3. – Si los que tocan y cantan buena música no fueran mortales común y corrientes, para mí, tendrían todo el derecho para hacer de todo; para mí serían dioses.
- Yo los tomo como dioses, por eso evito saber algún chisme de ellos: no quiero saber con quién están casados, qué estupidez hicieron y por eso los fotografiaron los paparazis, cómo se suicidaron, ni esas cosas.
- Y ¿Dime de cuántos de estos músicos que idolatras no sabes algún chisme?
- De todos sé alguna cosa. Estúpidos seres humanos que desaprovechan su talento de ser inmortales.
4. – Una vez me imaginé cómo sería que me suicidara en un suicidio colectivo. En esa imaginación me quedé mirando un cigarrillo entre mis dedos de mi mano derecha. El humo del cigarrillo, a mi parecer, me dijo: Fúmame, recuesta tu cabeza hacia atrás y duerme, y eso hice. Cuando me desperté el cigarrillo había incendiado toda mi habitación, él único no incendiado era yo: me desperté de inmediato, era un sueño; pero luego supe que la gran mayoría de mi familia había pensado que la casa de mi abuela se había caído por un sueño intempestivo que tuve.
5. – Estoy quebrado, y no me refiero a estar desfalcado. Estoy quebrado a la mitad. Unas de mis mitades dice que renuncie a todo, la otra dice que se vienen cosas mejores.
- En el principio de una mitad siempre va a haber una advertencia, y luego, al final, viene una de que los cambios son la muerte o el principió de lo que cambia.
- ¿Qué dices tú?
- No sé, he estado oyendo mucha música depresiva; pero la depresión es un invento nuevo, algo para desacreditar a Simón Freud.
- ¿Simón Freud? ¿Aaah?
- No.
- Sería extraño que lo supieras, porque es que nadie supo.
- ¿Y cómo vos lo sabes?
- No lo sé, soy nadie, pero supongo que historias así son muchas.
2. – Tengo ganas de orinar.
- Yo también.
- Pero no soy capaz de entrar a un baño público.
- ¿Por?
- Todas las llaves de agua están untadas de orines, los tipos orinan y abren la llave, y entonces no vale lavarse las manos si uno entra en esos baños y toca esas llaves.
- Debes saber que la mayoría de hombres no se lavan las manos al orinar. Cuando estrechas la mano de algún tipo, debes atenerte a la interrogación de: ¿Se la lavó las manos después de que varias gotas de orín volaron – las gotas de orín vuelan- al unisonó cuando orinó este tipo, en ese baño, al que le estoy dando la mano?
3. – Si los que tocan y cantan buena música no fueran mortales común y corrientes, para mí, tendrían todo el derecho para hacer de todo; para mí serían dioses.
- Yo los tomo como dioses, por eso evito saber algún chisme de ellos: no quiero saber con quién están casados, qué estupidez hicieron y por eso los fotografiaron los paparazis, cómo se suicidaron, ni esas cosas.
- Y ¿Dime de cuántos de estos músicos que idolatras no sabes algún chisme?
- De todos sé alguna cosa. Estúpidos seres humanos que desaprovechan su talento de ser inmortales.
4. – Una vez me imaginé cómo sería que me suicidara en un suicidio colectivo. En esa imaginación me quedé mirando un cigarrillo entre mis dedos de mi mano derecha. El humo del cigarrillo, a mi parecer, me dijo: Fúmame, recuesta tu cabeza hacia atrás y duerme, y eso hice. Cuando me desperté el cigarrillo había incendiado toda mi habitación, él único no incendiado era yo: me desperté de inmediato, era un sueño; pero luego supe que la gran mayoría de mi familia había pensado que la casa de mi abuela se había caído por un sueño intempestivo que tuve.
5. – Estoy quebrado, y no me refiero a estar desfalcado. Estoy quebrado a la mitad. Unas de mis mitades dice que renuncie a todo, la otra dice que se vienen cosas mejores.
- En el principio de una mitad siempre va a haber una advertencia, y luego, al final, viene una de que los cambios son la muerte o el principió de lo que cambia.
- ¿Qué dices tú?
- No sé, he estado oyendo mucha música depresiva; pero la depresión es un invento nuevo, algo para desacreditar a Simón Freud.
- ¿Simón Freud? ¿Aaah?
jueves, marzo 25, 2010
TOP 5 Rutina y más rutina con este calor HP
5. – ¿Sabe qué niño?- Nos dice el taxista que nos ha de llevar al estadio de Ditaires, en el municipio de Itagüí.-, a mí me quiere mucha gente por mi barrio, todos me saludan a lo bien, todos saben quién soy, inclusive cuando pa´las que sea yo les hago carreritas gratis, ¿pero sabe qué niño? Una gonorrea, un duro, me quiere ver paila, y todo por un mal entendido. Niño, yo soy un bien, pero es que un vecino me la voló y entonces yo, niño, le lancé una silla a la cabeza, pero, jajaja, cometí la paila, esa silla cayó en la casa de ese duro. Y ahora ese duro me quiere ver paila, ¿niño, sí me entiende?, y entonces tengo que solucionar la vuelta, ¿ustedes dos me esperarían yo paro y me bajo a hacer una llamadita en un teléfono público? no me demoro.
- Eeeh, pues dale, haga la llamadita.- dice el periodista.
- Listo niños, gracias por ser comprensivos.
El taxista se baja, hace su llamada, en la que no se demora nada, y luego nos lleva a Ditaires.
- Niño, les dejo mi número de celular para recogerlos cuando graben lo que van a grabar, ¿es fútbol?
- Balonmano.
- Ah, ¿y eso no es fútbol?
- No.
- Bueno, igual llámenme que yo voy a estar por aquí en Itagüí.
4. Laborar cubriendo los juegos suramericanos: Debo decir que nunca había visto jugar Balonmano y que cómo no, me gustó verlo jugar; que juego violento en forma. También debo decir que presencié y grabé un juego femenino entre colombianas y brasileras; las colombianas petizas como ellas solas, las brasileras altas como un poste de luz: diferencia de goles hasta lo que vi del primer tiempo: Colombia 3 goles, Brasil 40 goles.
3. El periodista llamó al taxista que nos trajo a Ditaires:
- Niños, me quedé viendo el partido porque me encontré con un parcero que está manejando una chimba de camioneta, ¿vieron a todos esos duros que entraron con el gobernador de Antioquia? Bueno, uno de esos es mi parcero, le comenté mi problema, pero no me dijo nada la muy nea. Qué bueno el balonmano, nunca lo había visto, mucha chimba de vieja ¿vieron a las brasileras?
Unos metros lejos de Ditaires el taxista de nuevo tiene que hacer una llamada:
- Niños, creo que no puedo seguir transportándolos.
Y a la intemperie, de noche en Itagüí –municipio que casi no conozco-, esperamos a otro taxi.
2. – ¿Se vieron anoche el debate presidencial?
- Sí, pero no todo.
-Sí, yo sí me lo vi todo.
-Sí.
- Petro quedó como un culo.
- Nohemí es bruta, y su acentico paisa no me lo aguanto.
- Santos va a ganar, no hay discusión.
- Definitivamente, lo mejor ahí es Antanas Mockus, es el tipo más inteligente.
- Pardo es lo peor.
- Lo mejor es Tola y Maruja:
- Aunque es verdad, Tola y Maruja son buenos, en estos momentos se extraña al difunto asesinado Jaime Garzón, no lo igualan.
- Minuto de silencio.
- Bobo, eso ya pasó.
1. Me empecé a volver a leer La fábrica de las avispas de Iain Banks; tenía recuerdos de que me había gustado mucho este libro, y pues, de lo que llevo leído, mis recuerdos no estaban equivocados: Muy buenoooo.
*¡Lost! ¡Qué buena que está esta última temporada!
- Eeeh, pues dale, haga la llamadita.- dice el periodista.
- Listo niños, gracias por ser comprensivos.
El taxista se baja, hace su llamada, en la que no se demora nada, y luego nos lleva a Ditaires.
- Niño, les dejo mi número de celular para recogerlos cuando graben lo que van a grabar, ¿es fútbol?
- Balonmano.
- Ah, ¿y eso no es fútbol?
- No.
- Bueno, igual llámenme que yo voy a estar por aquí en Itagüí.
4. Laborar cubriendo los juegos suramericanos: Debo decir que nunca había visto jugar Balonmano y que cómo no, me gustó verlo jugar; que juego violento en forma. También debo decir que presencié y grabé un juego femenino entre colombianas y brasileras; las colombianas petizas como ellas solas, las brasileras altas como un poste de luz: diferencia de goles hasta lo que vi del primer tiempo: Colombia 3 goles, Brasil 40 goles.
3. El periodista llamó al taxista que nos trajo a Ditaires:
- Niños, me quedé viendo el partido porque me encontré con un parcero que está manejando una chimba de camioneta, ¿vieron a todos esos duros que entraron con el gobernador de Antioquia? Bueno, uno de esos es mi parcero, le comenté mi problema, pero no me dijo nada la muy nea. Qué bueno el balonmano, nunca lo había visto, mucha chimba de vieja ¿vieron a las brasileras?
Unos metros lejos de Ditaires el taxista de nuevo tiene que hacer una llamada:
- Niños, creo que no puedo seguir transportándolos.
Y a la intemperie, de noche en Itagüí –municipio que casi no conozco-, esperamos a otro taxi.
2. – ¿Se vieron anoche el debate presidencial?
- Sí, pero no todo.
-Sí, yo sí me lo vi todo.
-Sí.
- Petro quedó como un culo.
- Nohemí es bruta, y su acentico paisa no me lo aguanto.
- Santos va a ganar, no hay discusión.
- Definitivamente, lo mejor ahí es Antanas Mockus, es el tipo más inteligente.
- Pardo es lo peor.
- Lo mejor es Tola y Maruja:
- Aunque es verdad, Tola y Maruja son buenos, en estos momentos se extraña al difunto asesinado Jaime Garzón, no lo igualan.
- Minuto de silencio.
- Bobo, eso ya pasó.
1. Me empecé a volver a leer La fábrica de las avispas de Iain Banks; tenía recuerdos de que me había gustado mucho este libro, y pues, de lo que llevo leído, mis recuerdos no estaban equivocados: Muy buenoooo.
*¡Lost! ¡Qué buena que está esta última temporada!
domingo, marzo 21, 2010
TOP 5 de algo de este finde
5. The Imaginarium of Doctor Parnassus, aunque esta película la tengo hace tiempo en mi computadora – gracias a mi amigo Mauricio Urrego alias Kramer-, preferí esperar para verla en una sala de cine, y salvo por esos imbéciles que hablaron toda la película unas sillas atrás de mi y porque el sonido, según la creencia del proyeccionista, tenía que estar al límite de que hasta un sordo se sintiera aturdido, no me arrepiento: ¡Que peliculóoooooon!: lástima que en la taquilla no le ha ido bien -al menos sé que en esta ciudad farandulera no- y en cambio sí le ha ido bien a ese boooooooodrio de Alicia en el país de las maravillas de Tim Burton.
Alicia en el país de las maravillas: primera vez que no le creo nada, pero nada a Johnny Deep; Anne Hathaway es mala, mala, mala, muy mala, ¿por qué está de moda? la comparo con el actor principal de muy pero muy malas películas como Crepúsculo y Luna nueva.
4. En Facebook: Me uniría al grupo de No más músicos que cantan en bares y buses y otros y a la mansalva masacran canciones que me gustan: ¡paracos!
En el Facebook hay mucho grupo bobo con miles de seguidores. La gente es así.
3. MalalechePunketoide Imaginaria y su amigo Enchuspín hablan:
- MalalechePunketoide Imaginaria, en las elecciones pasadas Andrés Felipe Arias fue asaltado en su buena fe.
- ¿En su qué?
- Buena fe.
- ¿Qué? No entiendo nada.
- MalalechePunketoide Imaginaria, ¿y si viste a Fajardo diciendo que a Colombia le volvieron a robar de frente?
- ¿Fajardo diciendo eso, eso es como la Buena fe?
- Ah, sí habías oído.
- Sí, pero igual sigo sin entender, déjame a ver si entiendo: A Colombia siempre le han robado de frente, aunque ahora no hay tiempo para disimular, es la nueva moda, ¿pero dos tipos que se ven perdedores, que han robado, dicen que los robaron?
- Imagínate.
- Hmmm.
- Pero es cierto, a Colombia le robaron de frente y sin disimular.
- Es cierto mi queridísimo amigo Enchuspín, antes de que fuera a votar siempre me decían “vote por este candidato, él le paga la matricula de la universidad a este. Vote por este, él es el jefe de de este. Vote por este, le está dando almuerzos gratis a mucha gente para que vote, si quiere vaya a almorzar a este sitio. Vote por Nohemí, para que Andrés Felipe Uribe Vélez no quede de candidato”, y a la casa de mi novia, por equivocación, llegaron unas cartas del partido de la U en las que decían algo así “Le tengo todo asegurado, usted con cedula de este municipio, vote en esta mesa…, el número de su candidato es tal…, ya sabe que todo lo tiene asegurado”.
- Vamos a tener presidente del partido de la U.
- Pues claro, por ese partido votan hasta los muertos y de los que de su familia no saben nada de nada por andar enterrados en fosas comunes.
- Desde que todo aquí sea tildado como Terrorismo siempre va a haber guerra ¿no?, nada para resolver dialogando, y el partido de la U siempre va a ser nuestro mandamás y señor.
- Sí.
2. Cubriendo los juegos suramericanos:
A como fue esa Copa América en la que la selección Colombia fue campeona, no creo que estos juegos Suramericanos estén comprados, y lo digo porque he tenido que ser camarógrafo de diversos eventos de los juegos y he visto que nuestros deportistas, colombianos, de verdad están bien preparados y son muy pero muy buenos: todas las energías para ellos, se las merecen.
Pero no todo ha sido bueno, desde lo que va hasta ahora, en estos juegos:
Por un error de logística del lugar donde trabajo, el periodista y yo – el camarógrafo- no estamos acreditados para entrar a cualquier cosa de los juegos. Para entrar nos toca hacer fila como personas normales, y las filas duran hasta dos horas con el miedo de cuando se llegue a la entrada no hayan boletas. He visto peleas y enfrentamientos contra la policía por gente que quiere entrar a ver los juegos, he visto que la policía, con macana en mano, evita que los revoltosos que quieren ver algún tipo de juego emitan alguna palabra.
- Hagan la fila.
- Vi a su mayor, de la policía, dando boletas a sus amigos, así que nosotros nos esperamos dos horas para entrar, esperamos respeto.
- Sí, es mi mayor, ustedes son civiles.
Y los policías son los mejores del mundo:
- Mi mayor me dijo que debo volear macana de lo lindo.
Recibo un puto golpe de macana en mi cabeza, sólo por ser camarógrafo no acrediado en los juegos.
1. MalalechePunketoide Imaginaria y su amigo Enchuspín:
- Eh oído a mucha gente que dice que va a votar por Nohemí Sanín para presidente, solo por votar contra Santos. Gente estúpida.
- Es verdad, es verdad MalalechePunketoide Imaginaria.
- Nohemí Sanín, creo, es peor que Santos. De Santos sabemos que el futuro va a ser una reverenda mierda, pero de Nohemí, una clientelista a tiempo completo y una mercenaria, le va a vender el país al mejor postor: al que ya está vendido con Uribe; o sea, es lo mismo y peor.
- Esa gente estúpida, deberían darle una voto a un candidato que valga la pena.
- Ese candidato va a perder, porque igual si están con él, no van a votar.
- Ya lo dije.
- Entonces vota por Noemi, porque mucha gente lo hará.
- Votar por Nohemi y por Santos, es la muerte.
Alicia en el país de las maravillas: primera vez que no le creo nada, pero nada a Johnny Deep; Anne Hathaway es mala, mala, mala, muy mala, ¿por qué está de moda? la comparo con el actor principal de muy pero muy malas películas como Crepúsculo y Luna nueva.
4. En Facebook: Me uniría al grupo de No más músicos que cantan en bares y buses y otros y a la mansalva masacran canciones que me gustan: ¡paracos!
En el Facebook hay mucho grupo bobo con miles de seguidores. La gente es así.
3. MalalechePunketoide Imaginaria y su amigo Enchuspín hablan:
- MalalechePunketoide Imaginaria, en las elecciones pasadas Andrés Felipe Arias fue asaltado en su buena fe.
- ¿En su qué?
- Buena fe.
- ¿Qué? No entiendo nada.
- MalalechePunketoide Imaginaria, ¿y si viste a Fajardo diciendo que a Colombia le volvieron a robar de frente?
- ¿Fajardo diciendo eso, eso es como la Buena fe?
- Ah, sí habías oído.
- Sí, pero igual sigo sin entender, déjame a ver si entiendo: A Colombia siempre le han robado de frente, aunque ahora no hay tiempo para disimular, es la nueva moda, ¿pero dos tipos que se ven perdedores, que han robado, dicen que los robaron?
- Imagínate.
- Hmmm.
- Pero es cierto, a Colombia le robaron de frente y sin disimular.
- Es cierto mi queridísimo amigo Enchuspín, antes de que fuera a votar siempre me decían “vote por este candidato, él le paga la matricula de la universidad a este. Vote por este, él es el jefe de de este. Vote por este, le está dando almuerzos gratis a mucha gente para que vote, si quiere vaya a almorzar a este sitio. Vote por Nohemí, para que Andrés Felipe Uribe Vélez no quede de candidato”, y a la casa de mi novia, por equivocación, llegaron unas cartas del partido de la U en las que decían algo así “Le tengo todo asegurado, usted con cedula de este municipio, vote en esta mesa…, el número de su candidato es tal…, ya sabe que todo lo tiene asegurado”.
- Vamos a tener presidente del partido de la U.
- Pues claro, por ese partido votan hasta los muertos y de los que de su familia no saben nada de nada por andar enterrados en fosas comunes.
- Desde que todo aquí sea tildado como Terrorismo siempre va a haber guerra ¿no?, nada para resolver dialogando, y el partido de la U siempre va a ser nuestro mandamás y señor.
- Sí.
2. Cubriendo los juegos suramericanos:
A como fue esa Copa América en la que la selección Colombia fue campeona, no creo que estos juegos Suramericanos estén comprados, y lo digo porque he tenido que ser camarógrafo de diversos eventos de los juegos y he visto que nuestros deportistas, colombianos, de verdad están bien preparados y son muy pero muy buenos: todas las energías para ellos, se las merecen.
Pero no todo ha sido bueno, desde lo que va hasta ahora, en estos juegos:
Por un error de logística del lugar donde trabajo, el periodista y yo – el camarógrafo- no estamos acreditados para entrar a cualquier cosa de los juegos. Para entrar nos toca hacer fila como personas normales, y las filas duran hasta dos horas con el miedo de cuando se llegue a la entrada no hayan boletas. He visto peleas y enfrentamientos contra la policía por gente que quiere entrar a ver los juegos, he visto que la policía, con macana en mano, evita que los revoltosos que quieren ver algún tipo de juego emitan alguna palabra.
- Hagan la fila.
- Vi a su mayor, de la policía, dando boletas a sus amigos, así que nosotros nos esperamos dos horas para entrar, esperamos respeto.
- Sí, es mi mayor, ustedes son civiles.
Y los policías son los mejores del mundo:
- Mi mayor me dijo que debo volear macana de lo lindo.
Recibo un puto golpe de macana en mi cabeza, sólo por ser camarógrafo no acrediado en los juegos.
1. MalalechePunketoide Imaginaria y su amigo Enchuspín:
- Eh oído a mucha gente que dice que va a votar por Nohemí Sanín para presidente, solo por votar contra Santos. Gente estúpida.
- Es verdad, es verdad MalalechePunketoide Imaginaria.
- Nohemí Sanín, creo, es peor que Santos. De Santos sabemos que el futuro va a ser una reverenda mierda, pero de Nohemí, una clientelista a tiempo completo y una mercenaria, le va a vender el país al mejor postor: al que ya está vendido con Uribe; o sea, es lo mismo y peor.
- Esa gente estúpida, deberían darle una voto a un candidato que valga la pena.
- Ese candidato va a perder, porque igual si están con él, no van a votar.
- Ya lo dije.
- Entonces vota por Noemi, porque mucha gente lo hará.
- Votar por Nohemi y por Santos, es la muerte.
miércoles, marzo 17, 2010
TOP 5 Ellos apenas se están conociendo
1. - Me gusta el sabor que deja la calada a un cigarrillo cuando te estás bebiendo unos rones.
- Y a mí me gusta sentir el frío de una solitaria gota de sudor bajando por mi frente, de alguna manera me refresca del calor.
- Es gracioso eso que dices, porque a mí me pasa que cuando hace mucho calor el sudor baja por mi cara en gotas muy grandes, y siempre apuesto a que una de esas gotas va a pender de un hilo en la punta de mi nariz hasta caer lentamente en mis labios. El sabor saladito del sudor combinado con unos rones y la calada de un cigarrillo me gustan.
2. – Me gusta caminar y sentir que poco a poco, a cada paso, me empiezan a doler las piernas. Me gusta saber que algo tan rutinario como caminar tenga sus consecuencias, porque así es la vida de los vivos.
- Por ejemplo, el hecho de que estemos vos y yo aquí sentados, creo, va a tener sus consecuencias. Te va a gustar tanto como caminar.
- No lo sé, aún no sé qué libros lees, qué música o películas te gustan. Todo eso es una piedrita en el zapato que contribuye al dolor de las piernas al caminar. Del dolor en las piernas del que te hablé no es muy agudo que digamos, o tampoco es que no se sienta. Dime, ¿alguna vez has llorado viendo una película, o leyendo un libro o escuchando música?
3. – Mi película favorita es The Princess bride.
- Hello: My name is Inigo Montoya. You Killed my father. Prepare to die.
- Sabes de qué película te hablo. Ganas puntos.
- Sí. Mi película favorita es Dirty Harry.
- El hot dog con mucha mostaza; también sé de qué hablas.
- Mi novela favorita es Certidumbre humana.
- Muy depresiva y un poco tonta para mi gusto, odié mucho al personaje principal, por bobo.
- Ya no te digo que me sentí identificado con él.
- Está bien, no hagas que borre de mi memoria que te sabes la frase: Hello: My name is Inigo Montoya. You Killed my father. Prepare to die.
- Mira que dijiste esa frase en voz alta, apuesto a que no siempre la dices delante de alguien. Te di esa oportunidad.
- Es verdad, siempre me la digo mentalmente.
- Y sí he llorado escuchando música, aunque no tanto por lo que diga la letra de una canción, sino más bien como por el ritmo.
- Síi, lo mismo, lo mismo. A veces sólo me basta con oír los primeros acordes de una canción y no me importa el resto.
- Lo mismo, lo mismo.
4. Silencio. Ambos beben cerveza, se fuman un par de cigarrillos. De vez en cuando se miran a los ojos. Él se tráquea los dedos de las manos, ella se recoge el pelo. Pasan los minutos y llega la hora en que uno de los dos se tiene que ir para otra parte.
- Me tengo que ir, me están esperando.
- ¿Y te vas a ir?
- No sé, ¿qué me propones y me quedo?
- Hmm ¿vamos a mi casa?
- Eh, No. ¿No tienes otra propuesta?
- ¿Seguir bebiendo cerveza?
- Eso lo puedo hacer con los que me esperan.
- ¿Caminamos?
5. Ambos miran el pavimento mientras caminan. Ella evita pisar las separaciones de las baldosas del adoquinado. Él intenta, para que ella no lo advierta, no caminar de manera graciosa; así sea que pise cualquier cosa; ya le han dicho que su caminar es como de pingüino.
- Cuando era niña me dijeron que si caminaba y pisaba las separaciones de las baldosas iba a ser una ladrona.
- A mí también me dijeron lo mismo, y evitaba pisarlas, pero un día me robé una chocolatina de la tienda de don Osvaldo, y me dije: de ahora en adelante voy a pisar todas las separaciones de las baldosas que me encuentre, qué más da, soy un ladrón.
- Hagamos una apuesta, si piso una separación me robo una chocolatina y te la doy.
- Listo.
- A cambio tú debes de tratar de no caminar como un pingüino.
- Ah ¿Lo notaste?
- ¿Qué?
- Nada.
Ella pisa una separación. Van a un súper mercado, ella se roba una chocolatina con éxito y al salir de este, del súper mercado, un fotógrafo ambulante, con cámara polaroid en mano, les ofrece tomarles una foto a cambio de cuatro mil pesos.
- Sí, tómenos la foto, que salga la chocolatina que me acabo de ganar.
- Sí, que salga la chocolatina. Pero en la foto tengo que salir con las manos arriba, saltando, victoriosa de que me acabé de robar una chocolatina.
- ¿Se robó una chocolatina?
El fotógrafo toma la foto, la descripción: todo es borroso, sólo se ven manchas de luz.
- Yo tengo que quedarme con la foto.
- bueno.
- Antes anótame el número de tu teléfono.
- No me gusta hablar por teléfono.
- Qué lío entonces.
- Es broma. Sólo no me llames en la mañana, ni en la tarde ni en la noche; después de eso estoy disponible.
- Te llamo a tus sueños.
- Sí, me gusta soñar cosas bonitas.
Él sonríe.
- Y a mí me gusta sentir el frío de una solitaria gota de sudor bajando por mi frente, de alguna manera me refresca del calor.
- Es gracioso eso que dices, porque a mí me pasa que cuando hace mucho calor el sudor baja por mi cara en gotas muy grandes, y siempre apuesto a que una de esas gotas va a pender de un hilo en la punta de mi nariz hasta caer lentamente en mis labios. El sabor saladito del sudor combinado con unos rones y la calada de un cigarrillo me gustan.
2. – Me gusta caminar y sentir que poco a poco, a cada paso, me empiezan a doler las piernas. Me gusta saber que algo tan rutinario como caminar tenga sus consecuencias, porque así es la vida de los vivos.
- Por ejemplo, el hecho de que estemos vos y yo aquí sentados, creo, va a tener sus consecuencias. Te va a gustar tanto como caminar.
- No lo sé, aún no sé qué libros lees, qué música o películas te gustan. Todo eso es una piedrita en el zapato que contribuye al dolor de las piernas al caminar. Del dolor en las piernas del que te hablé no es muy agudo que digamos, o tampoco es que no se sienta. Dime, ¿alguna vez has llorado viendo una película, o leyendo un libro o escuchando música?
3. – Mi película favorita es The Princess bride.
- Hello: My name is Inigo Montoya. You Killed my father. Prepare to die.
- Sabes de qué película te hablo. Ganas puntos.
- Sí. Mi película favorita es Dirty Harry.
- El hot dog con mucha mostaza; también sé de qué hablas.
- Mi novela favorita es Certidumbre humana.
- Muy depresiva y un poco tonta para mi gusto, odié mucho al personaje principal, por bobo.
- Ya no te digo que me sentí identificado con él.
- Está bien, no hagas que borre de mi memoria que te sabes la frase: Hello: My name is Inigo Montoya. You Killed my father. Prepare to die.
- Mira que dijiste esa frase en voz alta, apuesto a que no siempre la dices delante de alguien. Te di esa oportunidad.
- Es verdad, siempre me la digo mentalmente.
- Y sí he llorado escuchando música, aunque no tanto por lo que diga la letra de una canción, sino más bien como por el ritmo.
- Síi, lo mismo, lo mismo. A veces sólo me basta con oír los primeros acordes de una canción y no me importa el resto.
- Lo mismo, lo mismo.
4. Silencio. Ambos beben cerveza, se fuman un par de cigarrillos. De vez en cuando se miran a los ojos. Él se tráquea los dedos de las manos, ella se recoge el pelo. Pasan los minutos y llega la hora en que uno de los dos se tiene que ir para otra parte.
- Me tengo que ir, me están esperando.
- ¿Y te vas a ir?
- No sé, ¿qué me propones y me quedo?
- Hmm ¿vamos a mi casa?
- Eh, No. ¿No tienes otra propuesta?
- ¿Seguir bebiendo cerveza?
- Eso lo puedo hacer con los que me esperan.
- ¿Caminamos?
5. Ambos miran el pavimento mientras caminan. Ella evita pisar las separaciones de las baldosas del adoquinado. Él intenta, para que ella no lo advierta, no caminar de manera graciosa; así sea que pise cualquier cosa; ya le han dicho que su caminar es como de pingüino.
- Cuando era niña me dijeron que si caminaba y pisaba las separaciones de las baldosas iba a ser una ladrona.
- A mí también me dijeron lo mismo, y evitaba pisarlas, pero un día me robé una chocolatina de la tienda de don Osvaldo, y me dije: de ahora en adelante voy a pisar todas las separaciones de las baldosas que me encuentre, qué más da, soy un ladrón.
- Hagamos una apuesta, si piso una separación me robo una chocolatina y te la doy.
- Listo.
- A cambio tú debes de tratar de no caminar como un pingüino.
- Ah ¿Lo notaste?
- ¿Qué?
- Nada.
Ella pisa una separación. Van a un súper mercado, ella se roba una chocolatina con éxito y al salir de este, del súper mercado, un fotógrafo ambulante, con cámara polaroid en mano, les ofrece tomarles una foto a cambio de cuatro mil pesos.
- Sí, tómenos la foto, que salga la chocolatina que me acabo de ganar.
- Sí, que salga la chocolatina. Pero en la foto tengo que salir con las manos arriba, saltando, victoriosa de que me acabé de robar una chocolatina.
- ¿Se robó una chocolatina?
El fotógrafo toma la foto, la descripción: todo es borroso, sólo se ven manchas de luz.
- Yo tengo que quedarme con la foto.
- bueno.
- Antes anótame el número de tu teléfono.
- No me gusta hablar por teléfono.
- Qué lío entonces.
- Es broma. Sólo no me llames en la mañana, ni en la tarde ni en la noche; después de eso estoy disponible.
- Te llamo a tus sueños.
- Sí, me gusta soñar cosas bonitas.
Él sonríe.
lunes, marzo 15, 2010
TOP 5 La marea
1. El doctor es de unos treinta años y al parecer, me lo imagino, se estuvo dando golpes con otro infeliz, o a lo mejor se dio de bruces contra una pared o contra el asfalto o se operó el tabique porque quizás lo tenía torcido; lo digo porque tiene la nariz vendada y los ojos hinchados.
- Byron, siéntese. Dígame por qué vino a consulta.- asumo que eso es lo que me dice, no se le entiende nada con su voz nasal.
- Hmmm ¿Qué?
- Dígame por qué vino a consulta.
- Desde hace unos días me viene doliendo mucho el brazo derecho, ¿eso me preguntó?
Él asiente con la cabeza.
- Siéntese.
Me siento.
- Byron, ¿se aporreó el brazo, se cayó o hizo algún movimiento indebido?
- Soy camarógrafo, también cargo cosas pesadas como luces y equipos. Ah, y paso mucho rato en la computadora.
- Veo, veo ¿y es derecho, cierto?
- Sí.
- Veo, veo.
2. El doctor se queda un rato callado mientras se enfrasca buscando algo en su computadora.
- Byron, aquí en su historia dice que sufrió, o sufre, de la enfermedad de Addison.
- Sí. Hasta los dieciocho años me trataron.
- ¿Y ya está bien, no le han vuelto a hacer un control?
- El último control fue a los veintitrés años, y estaba bien.
- ¿Se curó del todo?
- Pues yo creo que sí, no sé.
- Hmm, ¿con qué lo trataban y cómo lo trataban, Byron?
- Primero con Astonín y ya al final con Scherisolona. Cada quince días me hacía un examen de orina, tenía que llenar completica una garrafa. Y también cada mes me sacaban sangre, se les dificultaba encontrarme una vena que ya no estuviera llena de agujeros.- me rio de forma estúpida.
- ¿Quién lo trató de esa enfermedad?
- El Doctor Vital Balthazar.
- ¡MAESTROOOO!
Desde los dieciocho años hasta ahora, cada vez que me enfrento a un doctor nuevo, me he acostumbrado, cada vez que lo nombro, a que el que fue mi pediatra, el Doctor Vital Balthazar, es como una especie de celebridad en el ámbito de la medicina.
- Maestro, maestro.
3. El doctor me revisa el brazo.
- Byron, ¿Si hace este movimiento le duele?
- Sí.
- ¿Y este?
- No.
- ¿Este?
- Sí.
- ¿Este?
-Sí.
- ¿Este?
- Sí.
- ¿Y este?
- No.
El doctor me deja de revisar el brazo.
- Byron. Tiene Tendinitis, pero como sufrió de Addison no le puedo recetar cualquier pastilla. Espéreme un momento a ver qué le puedo recetar.
El doctor mira en su computadora. Estoy acostumbrado a que no me pueden recetar cualquier cosa; de niño y de adolescente y hasta el son de mis días, para cualquier dolor, siempre tenía y tengo que tomar Acetaminofén; de tanto tomar ese analgésico dejó de causar algún efecto en mí.
- Byron, le voy a recetar Acetaminofén, una pastilla cada cuatro horas.
- Ya.- ¡Qué sorpresa!
- Pero además le voy a recetar un anti inflamatorio que no lo cubre su EPS.
- Ya. – ¡Qué sorpresa! ¡Mi EPS es una maravilla!
- Byron, en la taquilla donde pagó la consulta médica, tiene que llenar una petición del anti inflamatorio que le voy a mandar, y luego usted va ir a llevarla a su EPS ¿bien?
- Bueno, doctor.
4. Antes de hacer firmar la petición del anti inflamatorio consulto con un tipo que atiende una farmacia.
- Señor ¿Cuánto vale este anti inflamatorio y sí vale que haga firmar esta petición?
El tipo mira en su computadora.
-Sí, vale que haga la petición, es muy caro ese anti inflamatorio.
Llego a mi EPS a que me firmen la petición del anti inflamatorio, pregunto en información dónde puedo hacer dicha vuelta: me dicen que en el quinto piso de dicho edificio. Llego al quinto piso: después media hora de preguntar y preguntar y requete me aseguren que en ese quinto piso es, seguro, que tengo que hacer la vuelta: me dicen que no, que tengo que ir a otro lado.
Y me voy para ese otro lado, y en ese otro lado sólo hay dos tipas atendiendo, y el aparato que da los fichos para el turno está malo, y la fila para que la atiendan es larga como de una cuadra entera.
5. Dos horas después:
- Don Byron, para que usted reclame la orden de estos anti inflamatorios tiene que venir el cinco de Abril.
- ¿El cinco de Abril?
- Sí, ¿algún problema?
Eso es dentro de veinte días, mientras se me cae el brazo.
- No, ningún problema, estoy completamente satisfecho con mi EPS. La mejor opción es COOMEVA, siempre lo he dicho.
- Gracias señor Byron por utilizar nuestros servicios.
- No, de nada, gracias a usted.
*y bueno, hoy domingo hice deber ciudadano: perdí parte de mí tiempo votando contra algo que ya se veía venir.
- Byron, siéntese. Dígame por qué vino a consulta.- asumo que eso es lo que me dice, no se le entiende nada con su voz nasal.
- Hmmm ¿Qué?
- Dígame por qué vino a consulta.
- Desde hace unos días me viene doliendo mucho el brazo derecho, ¿eso me preguntó?
Él asiente con la cabeza.
- Siéntese.
Me siento.
- Byron, ¿se aporreó el brazo, se cayó o hizo algún movimiento indebido?
- Soy camarógrafo, también cargo cosas pesadas como luces y equipos. Ah, y paso mucho rato en la computadora.
- Veo, veo ¿y es derecho, cierto?
- Sí.
- Veo, veo.
2. El doctor se queda un rato callado mientras se enfrasca buscando algo en su computadora.
- Byron, aquí en su historia dice que sufrió, o sufre, de la enfermedad de Addison.
- Sí. Hasta los dieciocho años me trataron.
- ¿Y ya está bien, no le han vuelto a hacer un control?
- El último control fue a los veintitrés años, y estaba bien.
- ¿Se curó del todo?
- Pues yo creo que sí, no sé.
- Hmm, ¿con qué lo trataban y cómo lo trataban, Byron?
- Primero con Astonín y ya al final con Scherisolona. Cada quince días me hacía un examen de orina, tenía que llenar completica una garrafa. Y también cada mes me sacaban sangre, se les dificultaba encontrarme una vena que ya no estuviera llena de agujeros.- me rio de forma estúpida.
- ¿Quién lo trató de esa enfermedad?
- El Doctor Vital Balthazar.
- ¡MAESTROOOO!
Desde los dieciocho años hasta ahora, cada vez que me enfrento a un doctor nuevo, me he acostumbrado, cada vez que lo nombro, a que el que fue mi pediatra, el Doctor Vital Balthazar, es como una especie de celebridad en el ámbito de la medicina.
- Maestro, maestro.
3. El doctor me revisa el brazo.
- Byron, ¿Si hace este movimiento le duele?
- Sí.
- ¿Y este?
- No.
- ¿Este?
- Sí.
- ¿Este?
-Sí.
- ¿Este?
- Sí.
- ¿Y este?
- No.
El doctor me deja de revisar el brazo.
- Byron. Tiene Tendinitis, pero como sufrió de Addison no le puedo recetar cualquier pastilla. Espéreme un momento a ver qué le puedo recetar.
El doctor mira en su computadora. Estoy acostumbrado a que no me pueden recetar cualquier cosa; de niño y de adolescente y hasta el son de mis días, para cualquier dolor, siempre tenía y tengo que tomar Acetaminofén; de tanto tomar ese analgésico dejó de causar algún efecto en mí.
- Byron, le voy a recetar Acetaminofén, una pastilla cada cuatro horas.
- Ya.- ¡Qué sorpresa!
- Pero además le voy a recetar un anti inflamatorio que no lo cubre su EPS.
- Ya. – ¡Qué sorpresa! ¡Mi EPS es una maravilla!
- Byron, en la taquilla donde pagó la consulta médica, tiene que llenar una petición del anti inflamatorio que le voy a mandar, y luego usted va ir a llevarla a su EPS ¿bien?
- Bueno, doctor.
4. Antes de hacer firmar la petición del anti inflamatorio consulto con un tipo que atiende una farmacia.
- Señor ¿Cuánto vale este anti inflamatorio y sí vale que haga firmar esta petición?
El tipo mira en su computadora.
-Sí, vale que haga la petición, es muy caro ese anti inflamatorio.
Llego a mi EPS a que me firmen la petición del anti inflamatorio, pregunto en información dónde puedo hacer dicha vuelta: me dicen que en el quinto piso de dicho edificio. Llego al quinto piso: después media hora de preguntar y preguntar y requete me aseguren que en ese quinto piso es, seguro, que tengo que hacer la vuelta: me dicen que no, que tengo que ir a otro lado.
Y me voy para ese otro lado, y en ese otro lado sólo hay dos tipas atendiendo, y el aparato que da los fichos para el turno está malo, y la fila para que la atiendan es larga como de una cuadra entera.
5. Dos horas después:
- Don Byron, para que usted reclame la orden de estos anti inflamatorios tiene que venir el cinco de Abril.
- ¿El cinco de Abril?
- Sí, ¿algún problema?
Eso es dentro de veinte días, mientras se me cae el brazo.
- No, ningún problema, estoy completamente satisfecho con mi EPS. La mejor opción es COOMEVA, siempre lo he dicho.
- Gracias señor Byron por utilizar nuestros servicios.
- No, de nada, gracias a usted.
*y bueno, hoy domingo hice deber ciudadano: perdí parte de mí tiempo votando contra algo que ya se veía venir.
viernes, marzo 12, 2010
TOP 5 En el descanso de pocos minutos tomémonos un café, comamos algo o hablemos
1. – Hoy, otra vez, hubo terremoto en Chile.
- Sí, yo ya sí creo que el mundo se acaba en el 2012, muchos temblores y terremotos seguidos.
- La tierra está hablando, está harta de nosotros.
- El territorio chileno, por su posición geográfica en el borde occidental del continente sudamericano y antártico, forma parte importante del llamado "Círculo de Fuego del Pacífico" y es una de las zonas tectónicas más activas de la Tierra. La región andina es quizás una de las de mayor inestabilidad de la corteza, donde existe el mayor desnivel topográfico: alrededor de 15 mil metros, entre el fondo de la fosa oceánica Chile-Perú (8.000 m) y la cumbre de las cadenas volcánicas de los Andes (sobre 6.000 m).
- ¿Buscaste en Google?
- Sí.
- Ya decía yo que vos nunca emplearías palabras como “tectónicas” “sudamericano” “topográfico” “cumbre” y frases como “fosa oceánica”.
- Que miedo, y hoy también tembló en Neiva. Yo le tengo mucho miedo a eso.
2. - Yo me he preguntado ¿Por qué se le hizo más ampliación de noticias al terremoto de Haití que al de Chile? Del de Chile casi no han hablado.
- Porque el de Haití fue más fuerte.
- No, el de Chile fue más fuerte.
- Pero en el otro hubo más muertos.
-Lo que pasa es que Haití es una de las naciones más pobres del mundo, y no fue una ciudad la que se destruyó, sino un país entero.
3. - Aún así deberían hablar más también del terremoto de Chile, no es justo.
- Así como no es justo que la gente aquí haya corrido a ayudar a la gente de Haití, hagan campaña y todo eso para mandarles plata y comida y etc., y por ejemplo nunca se les haya ocurrido correr a ayudar a los miles de damnificados y desplazados por los paramilitares, los militares y la guerrilla que hay en este país; esos llevan viviendo un terremoto eterno por más de 60 años.
- La eternidad cansa. Si tienes a la mano algo rápido que te haga sentir bien contigo mismo, pues lo tomas.
4. - Colaboran más en lo de Haití porque la tragedia nacional no es algo que nos sorprenda, estamos saturados de ella, entonces tienen que pasar catástrofes en otro país para que la TV con todo su drama, se encargue de sensibilizarnos para que pensemos que al fin de cuentas no estamos tan mal, que hay otros que necesitan nuestra ayuda y así el país esté vuelto mierda no nos vamos a dar cuenta, que se mantenga el status quo.
- Sigo pensando que qué miedo los terremotos, ¿cómo tiembla en Neiva y otra vez en Chile?
- Pronostico que en Medellín va a caer nieve algún día de estos.
5. – Hablando de Medellín ¿Quién se vio el partido del DIM anoche? El DIM debió ganar.
- Sí, yo ya sí creo que el mundo se acaba en el 2012, muchos temblores y terremotos seguidos.
- La tierra está hablando, está harta de nosotros.
- El territorio chileno, por su posición geográfica en el borde occidental del continente sudamericano y antártico, forma parte importante del llamado "Círculo de Fuego del Pacífico" y es una de las zonas tectónicas más activas de la Tierra. La región andina es quizás una de las de mayor inestabilidad de la corteza, donde existe el mayor desnivel topográfico: alrededor de 15 mil metros, entre el fondo de la fosa oceánica Chile-Perú (8.000 m) y la cumbre de las cadenas volcánicas de los Andes (sobre 6.000 m).
- ¿Buscaste en Google?
- Sí.
- Ya decía yo que vos nunca emplearías palabras como “tectónicas” “sudamericano” “topográfico” “cumbre” y frases como “fosa oceánica”.
- Que miedo, y hoy también tembló en Neiva. Yo le tengo mucho miedo a eso.
2. - Yo me he preguntado ¿Por qué se le hizo más ampliación de noticias al terremoto de Haití que al de Chile? Del de Chile casi no han hablado.
- Porque el de Haití fue más fuerte.
- No, el de Chile fue más fuerte.
- Pero en el otro hubo más muertos.
-Lo que pasa es que Haití es una de las naciones más pobres del mundo, y no fue una ciudad la que se destruyó, sino un país entero.
3. - Aún así deberían hablar más también del terremoto de Chile, no es justo.
- Así como no es justo que la gente aquí haya corrido a ayudar a la gente de Haití, hagan campaña y todo eso para mandarles plata y comida y etc., y por ejemplo nunca se les haya ocurrido correr a ayudar a los miles de damnificados y desplazados por los paramilitares, los militares y la guerrilla que hay en este país; esos llevan viviendo un terremoto eterno por más de 60 años.
- La eternidad cansa. Si tienes a la mano algo rápido que te haga sentir bien contigo mismo, pues lo tomas.
4. - Colaboran más en lo de Haití porque la tragedia nacional no es algo que nos sorprenda, estamos saturados de ella, entonces tienen que pasar catástrofes en otro país para que la TV con todo su drama, se encargue de sensibilizarnos para que pensemos que al fin de cuentas no estamos tan mal, que hay otros que necesitan nuestra ayuda y así el país esté vuelto mierda no nos vamos a dar cuenta, que se mantenga el status quo.
- Sigo pensando que qué miedo los terremotos, ¿cómo tiembla en Neiva y otra vez en Chile?
- Pronostico que en Medellín va a caer nieve algún día de estos.
5. – Hablando de Medellín ¿Quién se vio el partido del DIM anoche? El DIM debió ganar.
domingo, marzo 07, 2010
TOP 5 Aquí publicando
5. La nueva aburrida película como ostra del que escribió La melancólica muerte del Chico Ostra. Llegó el momento en que no aguanté el sueño, me dormí y ronqué; no no no, ¡qué pena! Si algo no aguanto en una sala de cine es que alguien esté hablando o roncando a mi lado; me hubiera tenido que echarme a las patadas yo mismo, pero no lo hice porque me dije: es una película del que dirigió Beetlejuice, El joven manos de tijera, Marcianos al ataque, Ed Wood y Big Fish, películas que me gustan, así que voy a esperar a ver si esta cosa de pelí...
4. Se vendrán, o ya están aquí, un montón de bodrios de películas que la gente irá a ver masivamente a las salas de cine sólo porque se pueden ver en 3D, y que guay que es el 3D.
3. ¡Maldita gripa que me aqueja! odio que me dé gripa.
2. Mi brazo derecho sigue sin sanar, y resulta que no puedo pedir cita médica que dizque porque no estoy activo en mi EPS porque ya no soy independiente como trabajador sino dependiente de la cooperativa en la que firmé un contrato de tres meses y la cooperativa esa no ha empezado a pagar salud, y por ahora solo me pueden atender en urgencias, pero el dolor en mi brazo no es una urgencia. En fin.
1. Recuerdos:
El pavimento estaba mojado porque recién terminaba de llover. Era de noche y la luna llena allá arriba en la exósfera se veía hermosa. En caravana caminábamos a comprar más vino luminoso. Al lado de nosotros caminaban dos chicas que recién las conocíamos porque eran primas de un tipo al cuál, también, recientemente lo conocíamos porque era un primo lejano, muy lejano de alguno de nosotros; el tipo nos dio más plata para comprar más vino. Una de las chicas era bonita, la otra fea; la bonita tenía mal aliento.
- Esa pelada es bonita, pero tiene hambre.
- ¿Tiene hambre?
- Sí, huele.
- ¿Cómo así?
- ¿Es que vos no sabes que cuando las mujeres tienen mal aliento tienen hambre?
- No, para nada.
- Pues ya lo estás sabiendo.
- No creo.
- Pues, ándalo sabiendo.
- ¿Cómo van a tener mal aliento por tener hambre?
- Hey – hablando en susurros con los otros-, este man no cree que a las mujeres les da mal aliento cuando tienen hambre.
- ¡¿Cómo?! ¡¿No lo sabe?¡
- Pues home, no lo sé.
- Mero bobo este man, eso todo mundo lo sabe.
- ¿En serio?
- Sí.
Llegué a mi casa pensando que eso era verdad: a toda mujer con mal aliento que me encontraba en el camino le ofrecía lo que tuviera a mi mano: alguna galleta, algún confite, alguna caja de chicles. Y pensaba: pobrecita ¿cuánto llevara aguantando hambre?
4. Se vendrán, o ya están aquí, un montón de bodrios de películas que la gente irá a ver masivamente a las salas de cine sólo porque se pueden ver en 3D, y que guay que es el 3D.
3. ¡Maldita gripa que me aqueja! odio que me dé gripa.
2. Mi brazo derecho sigue sin sanar, y resulta que no puedo pedir cita médica que dizque porque no estoy activo en mi EPS porque ya no soy independiente como trabajador sino dependiente de la cooperativa en la que firmé un contrato de tres meses y la cooperativa esa no ha empezado a pagar salud, y por ahora solo me pueden atender en urgencias, pero el dolor en mi brazo no es una urgencia. En fin.
1. Recuerdos:
El pavimento estaba mojado porque recién terminaba de llover. Era de noche y la luna llena allá arriba en la exósfera se veía hermosa. En caravana caminábamos a comprar más vino luminoso. Al lado de nosotros caminaban dos chicas que recién las conocíamos porque eran primas de un tipo al cuál, también, recientemente lo conocíamos porque era un primo lejano, muy lejano de alguno de nosotros; el tipo nos dio más plata para comprar más vino. Una de las chicas era bonita, la otra fea; la bonita tenía mal aliento.
- Esa pelada es bonita, pero tiene hambre.
- ¿Tiene hambre?
- Sí, huele.
- ¿Cómo así?
- ¿Es que vos no sabes que cuando las mujeres tienen mal aliento tienen hambre?
- No, para nada.
- Pues ya lo estás sabiendo.
- No creo.
- Pues, ándalo sabiendo.
- ¿Cómo van a tener mal aliento por tener hambre?
- Hey – hablando en susurros con los otros-, este man no cree que a las mujeres les da mal aliento cuando tienen hambre.
- ¡¿Cómo?! ¡¿No lo sabe?¡
- Pues home, no lo sé.
- Mero bobo este man, eso todo mundo lo sabe.
- ¿En serio?
- Sí.
Llegué a mi casa pensando que eso era verdad: a toda mujer con mal aliento que me encontraba en el camino le ofrecía lo que tuviera a mi mano: alguna galleta, algún confite, alguna caja de chicles. Y pensaba: pobrecita ¿cuánto llevara aguantando hambre?
viernes, marzo 05, 2010
TOP 5 Quizás mañana me vuelva a acordar de lo que fue pasado
Eran azules aquellos guantes de boxeo, que sin yo saber muy bien por qué, me regaló un día mi mamá; y no me gustaban aquellos guantes, mejor quería unos rojos, algo con lo que pudiera parecerme a un peso pesado como Myke Tyson o a un peso súper mosca como Happy Lora - pero sin el bigotico de Freddie Mercury- y no a un boxeador de esos flaquitos, flaquitos, casi desnutridos, que uno veía entrenando en los bajos del estadio Atanasio Girardot.
1. En el sótano de la casa de mi abuela:
Muestro mis guantes azules.
- Mirá Adrian, mi mamá me regaló unos guantes de boxeo.
- Son azules, yo le voy a decir a mi mamá que me regale unos rojos.
- Vos si sos envidioso Adrian.
- Envidioso no, esos son azules, yo quiero unos rojos.
- Bueno, pero entonces mientras tanto ¿qué hacemos con estos?
- Armemos un torneo.
- Listo, listo,… hmm ¿pero entonces uno de nosotros no utiliza guantes?
- No, bobo. Uno de los dos se pone el guante derecho y el otro el izquierdo.
- Ah, bueno, bueno… hmm ¿y a quién más le decimos, o sólo nosotros dos?
- Nosotros dos.
- Listo, listo… Hmm ¿y quién de los dos se pone el guante derecho? Los dos somos derechos.
- Como yo soy bien y doy ventajas, vos te pones el derecho y yo el izquierdo. No se vale pegar con la mano que no tiene guante ¿listo?
- Listo.
2. Primer round:
Adrian lanza el primer golpe.
- ¡Ayyyy! ¡Adrian, me pegaste en la cara con la mano sin guante! ¡Me reventaste la nariz!
- Se me fue, fue sin pensar.
- ¡Le voy a decir a mi abuelito!
- Vaya, ¡pone quejas!
3. Segundo round:
Yo lanzando golpes al aire, sin el guante en mi mano derecha porque me lo quité intempestivamente; Adrian esquivando.
- ¡No soy un pone quejas!
- ¡¿Qué no?! Vos sos un pone quejas ¡pone quejas! ¡Pone quejas!
- Adrian maldito.
- ¡Pone quejas, pone quejas!
- ¡Que no!
4. Tercer round:
Un rodillazo en mí estomago, me quedo sin aire y caigo de rodillas en el piso: se me salen las lágrimas.
- Niños ¿ustedes qué están haciendo ahí abajo en el sótano?
- Nada Libia, nada.
- ¿No se estarán peleando? Oigo como si lo estuvieran haciendo. Adrian, no le vas a reventar otra vez la nariz a ese niño por favor, vos ya le has reventado mucho la nariz. Además, mira que Byron es muy llorón.
- Libia, él no es llorón.
- ¡¿Qué no?!
- Adri a a a n…, d e c i le, a Libi a que no soy ningún llorón.
- Bueno.
5. Antes de empezar el cuarto round:
- Adrian. No aguanta el torneo entre nosotros dos, vamos a salir peleando de verdad siempre, digámosle a otro que esté.
- A La momia.
- Sí.
Más tarde en ese día: La momia en cámara lenta cae al piso noqueado por un derechazo sin guante de boxeo de Adrian. Adrian y yo no morimos de la risa:
- JA JA JA JA
- JA JA JA JA
- Viste que cayó en cámara lenta? JA JA JA JA
- Sí JA JA JA JA
1. En el sótano de la casa de mi abuela:
Muestro mis guantes azules.
- Mirá Adrian, mi mamá me regaló unos guantes de boxeo.
- Son azules, yo le voy a decir a mi mamá que me regale unos rojos.
- Vos si sos envidioso Adrian.
- Envidioso no, esos son azules, yo quiero unos rojos.
- Bueno, pero entonces mientras tanto ¿qué hacemos con estos?
- Armemos un torneo.
- Listo, listo,… hmm ¿pero entonces uno de nosotros no utiliza guantes?
- No, bobo. Uno de los dos se pone el guante derecho y el otro el izquierdo.
- Ah, bueno, bueno… hmm ¿y a quién más le decimos, o sólo nosotros dos?
- Nosotros dos.
- Listo, listo… Hmm ¿y quién de los dos se pone el guante derecho? Los dos somos derechos.
- Como yo soy bien y doy ventajas, vos te pones el derecho y yo el izquierdo. No se vale pegar con la mano que no tiene guante ¿listo?
- Listo.
2. Primer round:
Adrian lanza el primer golpe.
- ¡Ayyyy! ¡Adrian, me pegaste en la cara con la mano sin guante! ¡Me reventaste la nariz!
- Se me fue, fue sin pensar.
- ¡Le voy a decir a mi abuelito!
- Vaya, ¡pone quejas!
3. Segundo round:
Yo lanzando golpes al aire, sin el guante en mi mano derecha porque me lo quité intempestivamente; Adrian esquivando.
- ¡No soy un pone quejas!
- ¡¿Qué no?! Vos sos un pone quejas ¡pone quejas! ¡Pone quejas!
- Adrian maldito.
- ¡Pone quejas, pone quejas!
- ¡Que no!
4. Tercer round:
Un rodillazo en mí estomago, me quedo sin aire y caigo de rodillas en el piso: se me salen las lágrimas.
- Niños ¿ustedes qué están haciendo ahí abajo en el sótano?
- Nada Libia, nada.
- ¿No se estarán peleando? Oigo como si lo estuvieran haciendo. Adrian, no le vas a reventar otra vez la nariz a ese niño por favor, vos ya le has reventado mucho la nariz. Además, mira que Byron es muy llorón.
- Libia, él no es llorón.
- ¡¿Qué no?!
- Adri a a a n…, d e c i le, a Libi a que no soy ningún llorón.
- Bueno.
5. Antes de empezar el cuarto round:
- Adrian. No aguanta el torneo entre nosotros dos, vamos a salir peleando de verdad siempre, digámosle a otro que esté.
- A La momia.
- Sí.
Más tarde en ese día: La momia en cámara lenta cae al piso noqueado por un derechazo sin guante de boxeo de Adrian. Adrian y yo no morimos de la risa:
- JA JA JA JA
- JA JA JA JA
- Viste que cayó en cámara lenta? JA JA JA JA
- Sí JA JA JA JA
martes, marzo 02, 2010
domingo, febrero 28, 2010
TOP 5 Negocios chungos
1. Desde hace algunos días me viene doliendo el hombro, el brazo y la mano derecha. El dolor se ha agudizado más y más y más al paso del instante, tanto que el viernes tuve que parar de laburar e ir de inmediato a urgencias. No, no, no ¡Que dolor tan malparido!, tan…tan… he pensado: quizás esté sufriendo del metacarpo o algo de eso.
2. - Buenas, ¿le puedo servir en algo?
- Sí, vengo a una urgencia.
- ¿Qué tiene?
- Me duele mucho el hombro, el brazo y la mano derecha.
- ¿Se cayó, se aporreó o se cortó?
- No, sólo me duele mucho, y mucho es muchoooo.
- Entonces eso no es una urgencia.
- Pero tuve que parar de trabajar por el dolor, PARAR DE TRABAJAR, AH.
- ¿En qué trabaja?
- Soy camarógrafo. Mi mano y mi brazo son muy importantes en lo que hago, ¿me entiende?
- Pero es que eso no es una urgencia. Mire, si quiere hago que uno de los doctores lo atienda, pero no prometo que le hagan nada; como le digo: eso no es una urgencia.
- Listo.
- Muéstreme su cedula.
Se la muestro.
- ¿Qué E.P.S. tiene señor don Byron?
2. Media hora después todavía sigo respondiendo preguntas: ¿Dónde hizo su afiliación a esa EPS señor don Byron? ¿Cuál es su teléfono señor don Byron? ¿Su dirección don señor? ¿Es soltero o casado? ¿Cierto que está haciendo mucho calor? ¿Alaff es su apellido, cierto? ¿No? ¿De dónde sacó ese nombre señor Byron?
3. – Bueno señor Byron Alaff, siéntese en la sala de espera que dentro de unos pocos minutos un doctor lo atiende.
- Bueno.
Me siento en una silla de la sala de espera. Pasan los minutos y los minutos y los minutos y los minutos y los minutos y los minutos y los minutos y los minutos; en la TV de la sala se ve el canal Animal Planet; están pasando un programa donde los animales hacen de las suyas con sus dueños respectivos, mucha sangre “moderada” y mutilaciones que no se ven en el plano son las protagonistas; en especial, sé que voy a recordarla por mucho tiempo, una parte donde una ballena Orca, con sus fauces, hunde hasta el fondo de una piscina a su entrenadora, y la deja ahí, chapaleando, ahogándose – eso no lo mostraron, pero lo dijeron, me hice la imagen en la cabeza-; lo que entendí de esa parte del programa fue: con historial asesino - la Orca ya se había despachado a unos cuantos humanos que la cuidaban y la entrenaban para hacer piruetas en divertimiento de los turistas-, la ballena lo volvió a hacer: Quiere que la liberen, está harta.
- Byron Alaff Vélez – dicho como se escribe “B y r o n…” por un altavoz - pase al consultorio uno. Byron Alaff Vélez pase al consultorio uno…
4. – Buenas, doctor.
- ¿Señor Byron Vélez?
- Sí.
- Siéntese. Cuénteme qué es lo que tiene.
- Me duele mucho el hombro, el brazo y la mano derecha, doctor.
- Mmmm, eso no es una urgencia.
- Tuve que parar de trabajar por el dolor. Soy camarógrafo, mi mano y mi brazo son muy importantes en lo que hago.
- Pero como le digo, eso no es una urgencia. Una urgencia es que estés peligrando por tu vida, usted no está peligrando señor Byron.
Estoy en peligro de perder mi brazo ¡¿Cómo putas eso no es una urgencia?! ¡A la próxima me aseguro de venir chorreando sangre y vomitando cosas extrañas!
- Doctor, pero tuve que parar de trabajar, con este dolor no puedo hacerlo más.
- Pero no es una urgencia.
- Bueno.
- Mire, yo quiero que entienda que al decirle eso no quiere decir que usted no tiene nada, que está aliviado, porque no lo está, pero...
¡Pues yo sé! Si creyera que estoy aliviado no estaría aquí, no es que me encante perder mi puto tiempo en una sala de urgencias.
- Tiene que pedir cita médica, no lo puedo atender.
- Pero doctor, me duele mucho, en serio.
- Pida cita médica.
- Bueno.
- La cita la tiene que pedir el lunes en la mañana, si tiene suerte se la dan el jueves: estamos colmados.
- ¿No me puede recetar algo al menos?
- No puedo, tiene que pedir cita. Su vida no peligra.
- Bueno.
5. Salgo de urgencias. Decido irme caminando hacia mi laboro; mientras lo hago recuerdo que hace años, cuando frecuentaba mucho el parque de El Poblado, me encontraba bastante a una chica que tenía su brazo derecho completamente muerto; sabía disimularlo muy bien, no lo notabas sino hasta que ella te contaba la historia de cómo una bala, dirigida a su esposo mafioso, terminó incrustada en su brazo y lo dejó como lo dejó: inútil. Lo mismo haré, tendré que aprender a disimular y a saber contar como perdí mi brazo, quizás diga que estuve en la guerra de Vietnam, o en una guerra más reciente.
- Byron ¿cómo perdiste el brazo?
- Eso fue hace años, el tío Sam instauraba las bases militares en este país tan sabio y tan bonito y tan rechuchis, y nuestro queridísimo e ilustrado presidente Santos…
2. - Buenas, ¿le puedo servir en algo?
- Sí, vengo a una urgencia.
- ¿Qué tiene?
- Me duele mucho el hombro, el brazo y la mano derecha.
- ¿Se cayó, se aporreó o se cortó?
- No, sólo me duele mucho, y mucho es muchoooo.
- Entonces eso no es una urgencia.
- Pero tuve que parar de trabajar por el dolor, PARAR DE TRABAJAR, AH.
- ¿En qué trabaja?
- Soy camarógrafo. Mi mano y mi brazo son muy importantes en lo que hago, ¿me entiende?
- Pero es que eso no es una urgencia. Mire, si quiere hago que uno de los doctores lo atienda, pero no prometo que le hagan nada; como le digo: eso no es una urgencia.
- Listo.
- Muéstreme su cedula.
Se la muestro.
- ¿Qué E.P.S. tiene señor don Byron?
2. Media hora después todavía sigo respondiendo preguntas: ¿Dónde hizo su afiliación a esa EPS señor don Byron? ¿Cuál es su teléfono señor don Byron? ¿Su dirección don señor? ¿Es soltero o casado? ¿Cierto que está haciendo mucho calor? ¿Alaff es su apellido, cierto? ¿No? ¿De dónde sacó ese nombre señor Byron?
3. – Bueno señor Byron Alaff, siéntese en la sala de espera que dentro de unos pocos minutos un doctor lo atiende.
- Bueno.
Me siento en una silla de la sala de espera. Pasan los minutos y los minutos y los minutos y los minutos y los minutos y los minutos y los minutos y los minutos; en la TV de la sala se ve el canal Animal Planet; están pasando un programa donde los animales hacen de las suyas con sus dueños respectivos, mucha sangre “moderada” y mutilaciones que no se ven en el plano son las protagonistas; en especial, sé que voy a recordarla por mucho tiempo, una parte donde una ballena Orca, con sus fauces, hunde hasta el fondo de una piscina a su entrenadora, y la deja ahí, chapaleando, ahogándose – eso no lo mostraron, pero lo dijeron, me hice la imagen en la cabeza-; lo que entendí de esa parte del programa fue: con historial asesino - la Orca ya se había despachado a unos cuantos humanos que la cuidaban y la entrenaban para hacer piruetas en divertimiento de los turistas-, la ballena lo volvió a hacer: Quiere que la liberen, está harta.
- Byron Alaff Vélez – dicho como se escribe “B y r o n…” por un altavoz - pase al consultorio uno. Byron Alaff Vélez pase al consultorio uno…
4. – Buenas, doctor.
- ¿Señor Byron Vélez?
- Sí.
- Siéntese. Cuénteme qué es lo que tiene.
- Me duele mucho el hombro, el brazo y la mano derecha, doctor.
- Mmmm, eso no es una urgencia.
- Tuve que parar de trabajar por el dolor. Soy camarógrafo, mi mano y mi brazo son muy importantes en lo que hago.
- Pero como le digo, eso no es una urgencia. Una urgencia es que estés peligrando por tu vida, usted no está peligrando señor Byron.
Estoy en peligro de perder mi brazo ¡¿Cómo putas eso no es una urgencia?! ¡A la próxima me aseguro de venir chorreando sangre y vomitando cosas extrañas!
- Doctor, pero tuve que parar de trabajar, con este dolor no puedo hacerlo más.
- Pero no es una urgencia.
- Bueno.
- Mire, yo quiero que entienda que al decirle eso no quiere decir que usted no tiene nada, que está aliviado, porque no lo está, pero...
¡Pues yo sé! Si creyera que estoy aliviado no estaría aquí, no es que me encante perder mi puto tiempo en una sala de urgencias.
- Tiene que pedir cita médica, no lo puedo atender.
- Pero doctor, me duele mucho, en serio.
- Pida cita médica.
- Bueno.
- La cita la tiene que pedir el lunes en la mañana, si tiene suerte se la dan el jueves: estamos colmados.
- ¿No me puede recetar algo al menos?
- No puedo, tiene que pedir cita. Su vida no peligra.
- Bueno.
5. Salgo de urgencias. Decido irme caminando hacia mi laboro; mientras lo hago recuerdo que hace años, cuando frecuentaba mucho el parque de El Poblado, me encontraba bastante a una chica que tenía su brazo derecho completamente muerto; sabía disimularlo muy bien, no lo notabas sino hasta que ella te contaba la historia de cómo una bala, dirigida a su esposo mafioso, terminó incrustada en su brazo y lo dejó como lo dejó: inútil. Lo mismo haré, tendré que aprender a disimular y a saber contar como perdí mi brazo, quizás diga que estuve en la guerra de Vietnam, o en una guerra más reciente.
- Byron ¿cómo perdiste el brazo?
- Eso fue hace años, el tío Sam instauraba las bases militares en este país tan sabio y tan bonito y tan rechuchis, y nuestro queridísimo e ilustrado presidente Santos…
jueves, febrero 25, 2010
TOP 5 Control automático
1. Sales al pasillo, das tres pasos hacia delante, te paras al frente del pequeño muro que evita que no te vayas a caer al primer piso; estiras el brazo derecho, haces que traquee ese punto entre el hombro y la nuca que dos días después, desde que te empezó a doler, te sigue doliendo mucho y no sabes por qué: miras a la nada sin expresión alguna.
2. Transpiras con sólo estar parado dónde estás parado. Te quitas el sudor de la cara. Sigues sin tener expresión alguna en la cara.
3. Te colocas un cigarrillo en los labios, que los tienes secos; Te duele mucho despegarte ese cigarrillo de los labios para acomodártelo bien en la boca. Te vuelves a quitar el sudor de la cara.
4. Te acuerdas de esa canción que oíste hace poco y te gustó mucho; a pesar de eso no logras tener su ritmo en tu tararear. Intentas encender el cigarrillo; el encendedor no funciona.
5. Ya no miras a la nada, o mejor dicho, esa nada que estabas mirando era algo en especial, y ese algo en especial te gusta mucho y amerita tomarle una foto cuanto antes. Dejas el pasillo, vas por tu cámara fotográfica análoga de 35 mm que volviste a cargar en tu maleta; cuando vuelves al pasillo, a tomar esa foto de ese algo tan especial, eso especial ya no está ahí: dudas de si en verdad existió. Te vuelves a quitar el sudor de la cara.
2. Transpiras con sólo estar parado dónde estás parado. Te quitas el sudor de la cara. Sigues sin tener expresión alguna en la cara.
3. Te colocas un cigarrillo en los labios, que los tienes secos; Te duele mucho despegarte ese cigarrillo de los labios para acomodártelo bien en la boca. Te vuelves a quitar el sudor de la cara.
4. Te acuerdas de esa canción que oíste hace poco y te gustó mucho; a pesar de eso no logras tener su ritmo en tu tararear. Intentas encender el cigarrillo; el encendedor no funciona.
5. Ya no miras a la nada, o mejor dicho, esa nada que estabas mirando era algo en especial, y ese algo en especial te gusta mucho y amerita tomarle una foto cuanto antes. Dejas el pasillo, vas por tu cámara fotográfica análoga de 35 mm que volviste a cargar en tu maleta; cuando vuelves al pasillo, a tomar esa foto de ese algo tan especial, eso especial ya no está ahí: dudas de si en verdad existió. Te vuelves a quitar el sudor de la cara.
martes, febrero 23, 2010
TOP 5 De los treinta a los treinta y uno
1. A veces miras en retrospectiva decisiones que tomaste y terco las cumpliste a la cabalidad -en el momento parecieron tan cool, tan “uy mira, yo tan capo. No soy como los demás infelices mortales que me rodean” – que hoy te dices: ¿Yo en qué cuernos estaba pensando? Soy un puto mortal cualquiera, todo hubiera sido diferente, mierda, mierda, mierda… Es triste saber que lo hecho, hecho está. Pero es bueno decir: Y bueno, ya qué más da, deje así.
2. Entrevista:
- ¿Te pensaste que ibas a llegar a tener treinta años, y más, que ibas a pasar a los treinta y uno?
- No, eso era como decir que en el año 2000 los carros iban a volar y que viviríamos en Marte: algo tan lejano.
- ¿Y sí fue tan lejano?
- No. Me siento Michael Schumacher, pisteo como un campeón.
3. Entrevista:
- Dime ¿Qué sientes al ver que no eres como esa gente que tanto admiraste o que sigues admirando y que de algún modo eran tu modelo a seguir?
- Mmm, no sé. Hace poco vi a Fernando Vallejo, uno de mis escritores favoritos, en el parque de El Poblado, sentado en una banca, levantándose de la banca, caminando como sin saber para dónde iba, mirando fijamente una iglesia, leyendo la inscripción de la iglesia…
- ¿Eso responde mi pregunta?
- No sé.
4. Entrevista:
- Tu prima Manuela dice que ya estás cerca de la muerte al cumplir treinta y uno ¿Qué opinas?
- Que cerca de la muerte he estado desde que nací, todos los seres humanos lo estamos. Nadie se salva de morir en el momento que sea. Ojalá todo fuera como en las películas o en los libros: morir con un cigarrillo en la boca, escuchando a alguien, vestido con gabán y el viento peinándole el pelo, decir la frase más interesante de la puta vida mientras tu estiras tu brazo para tocar a ese alguien: oh, oh, sucumbo con una lección de vida, gracias, agrrahaha *muero sonriendo*
5. - Venga, me siento bailable, no hablemos de nada existencialista, bailemos esto: “A ella le gusta la gasolina; dame más gasolina. A ella le gusta la gasolina; Ella prende las turbinas”
- Eso ya está pasado de moda.
- Bueno. Me voy a dormir.
- Es lo mejor.
2. Entrevista:
- ¿Te pensaste que ibas a llegar a tener treinta años, y más, que ibas a pasar a los treinta y uno?
- No, eso era como decir que en el año 2000 los carros iban a volar y que viviríamos en Marte: algo tan lejano.
- ¿Y sí fue tan lejano?
- No. Me siento Michael Schumacher, pisteo como un campeón.
3. Entrevista:
- Dime ¿Qué sientes al ver que no eres como esa gente que tanto admiraste o que sigues admirando y que de algún modo eran tu modelo a seguir?
- Mmm, no sé. Hace poco vi a Fernando Vallejo, uno de mis escritores favoritos, en el parque de El Poblado, sentado en una banca, levantándose de la banca, caminando como sin saber para dónde iba, mirando fijamente una iglesia, leyendo la inscripción de la iglesia…
- ¿Eso responde mi pregunta?
- No sé.
4. Entrevista:
- Tu prima Manuela dice que ya estás cerca de la muerte al cumplir treinta y uno ¿Qué opinas?
- Que cerca de la muerte he estado desde que nací, todos los seres humanos lo estamos. Nadie se salva de morir en el momento que sea. Ojalá todo fuera como en las películas o en los libros: morir con un cigarrillo en la boca, escuchando a alguien, vestido con gabán y el viento peinándole el pelo, decir la frase más interesante de la puta vida mientras tu estiras tu brazo para tocar a ese alguien: oh, oh, sucumbo con una lección de vida, gracias, agrrahaha *muero sonriendo*
5. - Venga, me siento bailable, no hablemos de nada existencialista, bailemos esto: “A ella le gusta la gasolina; dame más gasolina. A ella le gusta la gasolina; Ella prende las turbinas”
- Eso ya está pasado de moda.
- Bueno. Me voy a dormir.
- Es lo mejor.
domingo, febrero 21, 2010
sábado, febrero 20, 2010
TOP 5 I Wanna Be Adored
1. Él montado en una bicicleta, desde arriba de la loma, bajaba frunciendo su ceño, mirándonos fijamente a Adrian y a mí con cara de “miren a estos dos niños bobos parados en el corredor de su casa, los voy a mirar feo para que me tengan miedo, después de todo soy un miliciano respetado que ha asesinado a más de uno en este barrio llamado Belencito Corazón”. No previó que si quitaba la vista del camino, unos metros más adelante, un camión de color azul parqueado a sus anchas en medio de la calle, sin saber, lo estaba esperando con un amor de esos tipo “Soy Julieta, el maldito Romeo no se supo el chiste de que me hice la muerta y se suicidó, tonto, y bueno no lo haré yo, un buen príncipe me espera:”. Él, miliciano respetado y de temer, rápidamente, con su bicicleta avanzando, al voltearse a mirar para otro lado que no fuéramos nosotros, de bruces, se estrelló contra el camión: cayó de espaldas de la bicicleta en cámara lenta, perdió el sentido contra el pavimento, la bicicleta le cayó encima y Adrian y yo casi nos partimos de la risa.
2. - JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA ¿Viste?
- Sí, jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA… paremos de reírnos.
- No soy capaz.
-Yo tampoco.
- jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
- jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
3. – No puedo parar de reírme.
- Yo tampoco.
- Pero deberíamos.
- Sí.
- Bueno. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
- JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAj AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
4. – Adrian, tengo miedo.
- ¿Por qué?
- Pues, de reírme de un miliciano que hace poco se mató él solo, por mirarnos.
- No se mató, hasta dónde sé, está en algo llamado Cuidados intensivos.
- Igual, el tipo no da más, es un vegetal.
-Sí. Es un peyé.
5. En Villa Laura, en el Plan del Che (Villa Laura)
– Pelaos, los tengo en la mira.
- ¿Por qué?
- Nunca le hagan saber a nadie que me estrellé contra un camión.
- Bueno.
- Estuve en cuidados intensivos, en un coma.
- Lo sabemos
Hasta dónde supe, el man ya no está aquí, no vive: lo acribillaron a balazos.
2. - JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA ¿Viste?
- Sí, jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA… paremos de reírnos.
- No soy capaz.
-Yo tampoco.
- jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
- jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
3. – No puedo parar de reírme.
- Yo tampoco.
- Pero deberíamos.
- Sí.
- Bueno. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
- JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAj AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
4. – Adrian, tengo miedo.
- ¿Por qué?
- Pues, de reírme de un miliciano que hace poco se mató él solo, por mirarnos.
- No se mató, hasta dónde sé, está en algo llamado Cuidados intensivos.
- Igual, el tipo no da más, es un vegetal.
-Sí. Es un peyé.
5. En Villa Laura, en el Plan del Che (Villa Laura)
– Pelaos, los tengo en la mira.
- ¿Por qué?
- Nunca le hagan saber a nadie que me estrellé contra un camión.
- Bueno.
- Estuve en cuidados intensivos, en un coma.
- Lo sabemos
Hasta dónde supe, el man ya no está aquí, no vive: lo acribillaron a balazos.
viernes, febrero 19, 2010
TOP 5 Más a esa lista de películas
1. Night of the Living Dead. Los zombies siempre serán pertinentes.
2. Shaun Of The Dead. Ídem
3. L' Eclisse. Ante Michelangelo Antonioni me quito y me como el sombrero.
4. Blow Up. Ídem.
5. Kicking and screaming. Me la vi muy tarde, igual: de mis favoritas; me produce cierta tristecilla el verla *snif*.
2. Shaun Of The Dead. Ídem
3. L' Eclisse. Ante Michelangelo Antonioni me quito y me como el sombrero.
4. Blow Up. Ídem.
5. Kicking and screaming. Me la vi muy tarde, igual: de mis favoritas; me produce cierta tristecilla el verla *snif*.
martes, febrero 16, 2010
TOP 5 Qué pesadilla!!!!!!
1. Cuando estudiaba artes plásticas y mi principal inquietud era la de tomar fotografías a color, y por pereza a someterme a semejante trabajito arduo de revelar, calibrar y ampliar a color, me las tenía que ver con los que atienden en los laboratorios fotográficos.
- Buenas. Vengo por unas fotos ampliadas, acá está el recibo.
- Sí, buenas, ¿cuándo las mandó a ampliar?
- El viernes de la semana pasada.
- Espere yo busco. Ay, Cata – dirigiéndose a su compañera, no buscando mis ampliaciones-, ¿si viste las nuevas aretas que me compré?
- Nooo, Yulemaina ¿cuáles?
- Estas Cata, mirá.
- ¡Ayy! ¡Tan boniiitaaaas!
- Señora, mis ampliaciones.
- Sí, ya va.
2. Un largo, largo, largooo rato después…
- Qué pena muchacho – en ese tiempo no me decían señor, tiempos aquellos-, no tenemos esas ampliaciones todavía.
- Me aseguraron y me recontra aseguraron que las tenían para hoy jueves en la tarde.
- Pero no las tenemos, vuelva mañana muchacho.
- No puedo volver mañana, esas fotos las tengo que mostrar mañana en la mañana. Es un trabajo para la universidad. Para la materia más importante. ¡Taller central! ¡Entienden!
- Pero muchacho, qué podemos hacer.
- Pues, entregarme las ampliaciones tal como lo prometieron.
- Espere a ver qué puedo hacer.
3. Quince minutos o media hora o una hora después…
- Muchacho, el señor que hace las ampliaciones dice que esas fotos suyas están desenfocadas y que por eso no las quiso ampliar, que por que luego usted dice que nuestro trabajo es malo y hace que le devolvamos la plata.
- Dígale a ese señor que yo sé que están desenfocadas, que ya se lo había dicho a usted misma cuando las mandé a ampliar.
- Pero muchacho…
- Por favor, necesito esas ampliaciones.
- Es que si están desenfocadas no las podemos…
- ¡No están desenfocadas, es el ASA que utilicé al tomar las fotos, da esa textura!
- Pero usted mismo acabó de decir que estaban desenfocadas.
- ¡Lo dije para no ponerme a explicarle cómo tomé las putas fotos!
- Muchacho, no me vaya a pegar, cálmese…
Por alguna razón siempre terminaba siendo yo el malo, el impaciente, el patán de turno, la gonorrea en la relación cliente y mercader.
4. La peor de todas de las que llegó a atenderme en un laboratorio fotográfico era una mujer de un pelo mal teñido de rubio que parecía de cabuya, que era bajita, blanquita y con cicatrices de un acné juvenil que depositó cruelmente toda su cólera contra el cutis de ella. Que en vez de usar maquillaje y base usaba brea para pavimentar calles, o arcilla para hacer esculturas o harina de panadería o…; si hablaba o se reía, lo que fuera que tenía en su cara se agrietaba, y dejaba de atender para ir a pararse en el espejo… La Care Grieta era uno de mis enemigos acérrimos.
5. En diciembre, cómo hace mucho tiempo no lo hacía, llevé unas fotos a ampliar a un laboratorio fotográfico: me fue de lo lindo, nada de problemas. Hoy volví a ese mismo laboratorio ¿Y a quién carajos me encuentro atendiendo? A la mismísima Care Fisura; la Care Resquicio; la Care hendidura; ¡La Care Grieta!, ¡No cambia!. ¡Noooooooooo! Pensé al verla.
- Buenas, vengo a ampliar estas fotos.
- Ah, pero esas ampliaciones con negativo aquí no las hacemos, aquí ya todo es digital ¿no ve?
- Eh, en diciembre mi hicieron unas ampliaciones con negativo en este mismo laboratorio.
- Pero es que aquí todo es digital, eso con negativos hace años dejó de funcionar.
- Le digo que en este mismo laboratorio me ampliaron en diciembre unas fotos con negativos.
- Es que esos negativos primero los tienen que escanear y luego arreglarlos para que los puedan ampliar.
- Le digo que aquí me ampliaron unas fotos en diciembre.
- Pero es que ya eso no funciona, le digo que primero hay que escanear.
- Le repito: aquí me las ampliaron. No me importa si los tienen que escanear.
- Yo no sé, le voy a preguntar a mi jefe.
- Vaya pregúntele.
- Pero en serio, aquí es todo digital.
- Vaya pregúntele a su jefe.
Y la condenada, con mis negativos en la mano, se fue a preguntarle a su jefe; aunque casi no lo hace, primero habló de una rumba no sé dónde con un colega suyo. Volvió a la media hora con su cara más craquelada que nunca.
- Señor, mi jefe dijo que sí, que hacemos esas ampliaciones, es que como aquí todo es digital, tenía esa duda.
- ¿Cuánto lleva usted trabajando aquí?
- Cuatro años.
- Mmm.
- Ya nadie utiliza negativos, todo es digital… ¿Cuánto valen esas ampliaciones?
¡La hijuetantas esta no sabe ni dónde está parada!; digo la suma que me cobraron en diciembre.
- No. Eso debe ser más caro, porque primero hay que escanear el negativo, no ve que aquí todo es…
Se me había olvidado una trascendental enemiga acérrima mía que por desgracias del destino, o lo que sea, volvió a aparecer. ¡Maldita Care Fractura! ¡Hijueputa Care Cucaracha de panadería!
Ahora mi miedo es que pierda mis negativos y ahí qué ¡Ay juemadre!
- Buenas. Vengo por unas fotos ampliadas, acá está el recibo.
- Sí, buenas, ¿cuándo las mandó a ampliar?
- El viernes de la semana pasada.
- Espere yo busco. Ay, Cata – dirigiéndose a su compañera, no buscando mis ampliaciones-, ¿si viste las nuevas aretas que me compré?
- Nooo, Yulemaina ¿cuáles?
- Estas Cata, mirá.
- ¡Ayy! ¡Tan boniiitaaaas!
- Señora, mis ampliaciones.
- Sí, ya va.
2. Un largo, largo, largooo rato después…
- Qué pena muchacho – en ese tiempo no me decían señor, tiempos aquellos-, no tenemos esas ampliaciones todavía.
- Me aseguraron y me recontra aseguraron que las tenían para hoy jueves en la tarde.
- Pero no las tenemos, vuelva mañana muchacho.
- No puedo volver mañana, esas fotos las tengo que mostrar mañana en la mañana. Es un trabajo para la universidad. Para la materia más importante. ¡Taller central! ¡Entienden!
- Pero muchacho, qué podemos hacer.
- Pues, entregarme las ampliaciones tal como lo prometieron.
- Espere a ver qué puedo hacer.
3. Quince minutos o media hora o una hora después…
- Muchacho, el señor que hace las ampliaciones dice que esas fotos suyas están desenfocadas y que por eso no las quiso ampliar, que por que luego usted dice que nuestro trabajo es malo y hace que le devolvamos la plata.
- Dígale a ese señor que yo sé que están desenfocadas, que ya se lo había dicho a usted misma cuando las mandé a ampliar.
- Pero muchacho…
- Por favor, necesito esas ampliaciones.
- Es que si están desenfocadas no las podemos…
- ¡No están desenfocadas, es el ASA que utilicé al tomar las fotos, da esa textura!
- Pero usted mismo acabó de decir que estaban desenfocadas.
- ¡Lo dije para no ponerme a explicarle cómo tomé las putas fotos!
- Muchacho, no me vaya a pegar, cálmese…
Por alguna razón siempre terminaba siendo yo el malo, el impaciente, el patán de turno, la gonorrea en la relación cliente y mercader.
4. La peor de todas de las que llegó a atenderme en un laboratorio fotográfico era una mujer de un pelo mal teñido de rubio que parecía de cabuya, que era bajita, blanquita y con cicatrices de un acné juvenil que depositó cruelmente toda su cólera contra el cutis de ella. Que en vez de usar maquillaje y base usaba brea para pavimentar calles, o arcilla para hacer esculturas o harina de panadería o…; si hablaba o se reía, lo que fuera que tenía en su cara se agrietaba, y dejaba de atender para ir a pararse en el espejo… La Care Grieta era uno de mis enemigos acérrimos.
5. En diciembre, cómo hace mucho tiempo no lo hacía, llevé unas fotos a ampliar a un laboratorio fotográfico: me fue de lo lindo, nada de problemas. Hoy volví a ese mismo laboratorio ¿Y a quién carajos me encuentro atendiendo? A la mismísima Care Fisura; la Care Resquicio; la Care hendidura; ¡La Care Grieta!, ¡No cambia!. ¡Noooooooooo! Pensé al verla.
- Buenas, vengo a ampliar estas fotos.
- Ah, pero esas ampliaciones con negativo aquí no las hacemos, aquí ya todo es digital ¿no ve?
- Eh, en diciembre mi hicieron unas ampliaciones con negativo en este mismo laboratorio.
- Pero es que aquí todo es digital, eso con negativos hace años dejó de funcionar.
- Le digo que en este mismo laboratorio me ampliaron en diciembre unas fotos con negativos.
- Es que esos negativos primero los tienen que escanear y luego arreglarlos para que los puedan ampliar.
- Le digo que aquí me ampliaron unas fotos en diciembre.
- Pero es que ya eso no funciona, le digo que primero hay que escanear.
- Le repito: aquí me las ampliaron. No me importa si los tienen que escanear.
- Yo no sé, le voy a preguntar a mi jefe.
- Vaya pregúntele.
- Pero en serio, aquí es todo digital.
- Vaya pregúntele a su jefe.
Y la condenada, con mis negativos en la mano, se fue a preguntarle a su jefe; aunque casi no lo hace, primero habló de una rumba no sé dónde con un colega suyo. Volvió a la media hora con su cara más craquelada que nunca.
- Señor, mi jefe dijo que sí, que hacemos esas ampliaciones, es que como aquí todo es digital, tenía esa duda.
- ¿Cuánto lleva usted trabajando aquí?
- Cuatro años.
- Mmm.
- Ya nadie utiliza negativos, todo es digital… ¿Cuánto valen esas ampliaciones?
¡La hijuetantas esta no sabe ni dónde está parada!; digo la suma que me cobraron en diciembre.
- No. Eso debe ser más caro, porque primero hay que escanear el negativo, no ve que aquí todo es…
Se me había olvidado una trascendental enemiga acérrima mía que por desgracias del destino, o lo que sea, volvió a aparecer. ¡Maldita Care Fractura! ¡Hijueputa Care Cucaracha de panadería!
Ahora mi miedo es que pierda mis negativos y ahí qué ¡Ay juemadre!
TOP 5 menos 2
1. Hace varios meses, o quizás ya sea más de un año, que se dañó la silla en la que me sentaba frente al computador; su reemplazo es una silla llana y dura del comedor, hecha exclusivamente para que te sientes media hora, o menos, mientras comes; es una tortura. Algún día tendré de nuevo una silla decente y cómoda de la que no quiera pararme cada cinco minutos; por lo pronto lloro y reniego y pataleo y le pego puñetazos al aire cada tanto.
2. Me duele la muñeca de la mano derecha y creo que es por manejar mal el mouse; perversas enfermedades modernas; ¿qué más nos espera?
3. El calor que está haciendo, hace que te sientas en un estado mental de agüevamiento total permanente del que no ves una posible salida sana; no soy yo el que está aquí, es otro: un puto zombi al cual hay que machacarle y volarle la cabeza.
2. Me duele la muñeca de la mano derecha y creo que es por manejar mal el mouse; perversas enfermedades modernas; ¿qué más nos espera?
3. El calor que está haciendo, hace que te sientas en un estado mental de agüevamiento total permanente del que no ves una posible salida sana; no soy yo el que está aquí, es otro: un puto zombi al cual hay que machacarle y volarle la cabeza.
sábado, febrero 13, 2010
TOP 5 Cancioncitas para este viernes que ya termina
Las primeras que el Winamp me arrojó en random: bien, bien, bien, bien, bien.
1. “Yo te quiero, te quiero… esos hombres que tu admiras, que parecen visigodos: mucho musculo, poco cerebro y luego lloran como todos…”
2.
3.
4.
5.
1. “Yo te quiero, te quiero… esos hombres que tu admiras, que parecen visigodos: mucho musculo, poco cerebro y luego lloran como todos…”
2.
3.
4.
5.
viernes, febrero 12, 2010
TOP 5 Usanzas
1. Recuerdo algo como que iba caminando por una calle medio desierta de una ciudad muy grande tipo New York, que hacía frío y el viento no escatimaba en hacer del pelo un desastre. Que yo estaba vestido con una chaqueta de jean, una camisa leñadora roja, una camiseta blanca, unos jeans desgastados y unas botas cafés. Alguien caminaba al lado mío; no logro acordarme de su cara, ni de su cuerpo, ni de si era hombre o mujer; sin embargo su compañía me resultaba de confianza. Caminábamos y caminábamos, y mientras más caminábamos una sensación de estar dentro del cuerpo de un desconocido se iba apoderando de mí; en mi especular estaba residiendo en una vida de la cual me perdí el inicio, el desarrollo y de la que en ese momento iba a participar de su desenlace; porque, creo, de lo único que tenía seguridad era que el final vislumbraba a la vuelta de la esquina. Era tan real ese pronto final, era tan fotogénica esa esquina en la que teníamos que doblar que justo, justo me di cuenta que todo era un sueño y que bien, si sabía que estaba soñando, podía manipular ese sueño a mi antojo; y lo hice, aunque ya no recuerdo que diantres me puse a hacer.
2. Si son las 5:00 pm, o más temprano, y recién salgo de laborar me voy caminando hacia mi casa; en el trayecto tengo que atravesar dos puentes que se tornan medio tenebrosos cuando llega la noche: espesa niebla, hombres lobo, vampiros, ninjas, policías y quién sabe qué cosas más sombrías con revólver y chuchillos de carnicero en mano asedian desde las sombras; lo mejor es caminar de noche, sobre todo con el calor tan imponente que está haciendo, pero hay sitios de sitios por los cuales caminar, esa travesía no la es.
3. Al volver del laboro, bajarme del bus y caminar hacia mi casa, cuando tengo hambre, me gusta comprarle empanadas a una señora que todos los santos días, con su carrito de empanadas “de iglesia”, se para en una de las esquinas del trayecto. Cuando no le compraba siempre vivía antojado, pero me abstenía porque por ahí pasa cuanto bus y carro particular de los que por su tubo de escape sale un humo negro como el de la serie Lost, además las empanadas siempre están al descubierto y cuanta porquería contaminante de la ciudad seguro les cae; cuando me atreví a comprarle una empanada a esa señora fui feliz, y sigo vivo.
4. En el laboro, cuando tengo huecos largos entre grabación y grabación, y no tengo nada para hacer sino esperar y esperar me gusta salir a caminar, a dar una vuelta por ahí. A veces doy más de una vuelta y llega el punto en que me siento un poco bobo de dar vueltas por los mismos caminos y corredores, de ver cómo me mira la gente con cara de “este ya ha pasado por aquí cómo diez veces, y mira, nunca se le acaba el cigarrillo que tiene entre sus dedos”; cuando llega ese punto me devuelvo para el laboro a mirar para el techo, a esperar.
5. – Dígame señor Byron Alaff,… ¿Alaff es apellido?
- No, es mi segundo nombre.
- Aah, ¿de dónde sacó ese nombre?
Pregúnteselo a mi papá, vieja güevona.
- No sé de dónde salió ese nombre, doctora.
- Aah, nombre bien peculiar.
¡¿En serio?! ¡Recién lo descubro!
- Dígame señor Byron, ¿hace ejercicio?
- ¿Caminar cuenta?
- Sí.
- Bueno, entonces camino.
- ¿Camina consciente que está haciendo ejercicio o sólo camina por rutina?
- Eeh
2. Si son las 5:00 pm, o más temprano, y recién salgo de laborar me voy caminando hacia mi casa; en el trayecto tengo que atravesar dos puentes que se tornan medio tenebrosos cuando llega la noche: espesa niebla, hombres lobo, vampiros, ninjas, policías y quién sabe qué cosas más sombrías con revólver y chuchillos de carnicero en mano asedian desde las sombras; lo mejor es caminar de noche, sobre todo con el calor tan imponente que está haciendo, pero hay sitios de sitios por los cuales caminar, esa travesía no la es.
3. Al volver del laboro, bajarme del bus y caminar hacia mi casa, cuando tengo hambre, me gusta comprarle empanadas a una señora que todos los santos días, con su carrito de empanadas “de iglesia”, se para en una de las esquinas del trayecto. Cuando no le compraba siempre vivía antojado, pero me abstenía porque por ahí pasa cuanto bus y carro particular de los que por su tubo de escape sale un humo negro como el de la serie Lost, además las empanadas siempre están al descubierto y cuanta porquería contaminante de la ciudad seguro les cae; cuando me atreví a comprarle una empanada a esa señora fui feliz, y sigo vivo.
4. En el laboro, cuando tengo huecos largos entre grabación y grabación, y no tengo nada para hacer sino esperar y esperar me gusta salir a caminar, a dar una vuelta por ahí. A veces doy más de una vuelta y llega el punto en que me siento un poco bobo de dar vueltas por los mismos caminos y corredores, de ver cómo me mira la gente con cara de “este ya ha pasado por aquí cómo diez veces, y mira, nunca se le acaba el cigarrillo que tiene entre sus dedos”; cuando llega ese punto me devuelvo para el laboro a mirar para el techo, a esperar.
5. – Dígame señor Byron Alaff,… ¿Alaff es apellido?
- No, es mi segundo nombre.
- Aah, ¿de dónde sacó ese nombre?
Pregúnteselo a mi papá, vieja güevona.
- No sé de dónde salió ese nombre, doctora.
- Aah, nombre bien peculiar.
¡¿En serio?! ¡Recién lo descubro!
- Dígame señor Byron, ¿hace ejercicio?
- ¿Caminar cuenta?
- Sí.
- Bueno, entonces camino.
- ¿Camina consciente que está haciendo ejercicio o sólo camina por rutina?
- Eeh
domingo, febrero 07, 2010
TOP 5 Madrugada del domingo
5. Había olvidado que el Ritual de lo habitual de Jane´s Adicction era tan bueno; llevaba años, años, años sin oírlo.
4. Hace días me vi Nick and Norah's Infinite Playlist, película que me gustó en la “mafor”
3. Algo tarde, muuuuuuy tarde, pero reeetarde en mis haberes -cosa que me arrepiento con todo mí ser-, por fin me vi Kicking And Screaming; de haber visto esta película unos años atrás sería de esas cosas que siempre referencio al decir cualquier cosa. Entra en mi Top 5 de películas preferidas de todos los tiempos, le quita el lugar a alguna de las otras 5 que tenía.
2. No tengo punto dos, a menos que diga que hoy, manejando bien tranquilo un domingo desde su inicio, por tercera o quinta vez los agentes de tránsito me pararon para hacerme la prueba de conductor borracho; obviamente no pasó nada: cuando manejo, el alcohol no está en mi perspectiva, qué peligro un conductor ebrio.
1. Nine, ¡qué buena película!: para mí es soñada, se me abrió la boca desde que empezó, y no se me cerró sino hasta el final, me babeé con la dirección de fotografía: Daniel Day Lewis ¡mounstro!, y las nueve mujeres excelentes ¡mounstras¡; Nine tiene un aire de esas películas italianas de antes: soberbias, excelentes; me entraron ganas de volver a ver todo lo de Federico Felline.
4. Hace días me vi Nick and Norah's Infinite Playlist, película que me gustó en la “mafor”
3. Algo tarde, muuuuuuy tarde, pero reeetarde en mis haberes -cosa que me arrepiento con todo mí ser-, por fin me vi Kicking And Screaming; de haber visto esta película unos años atrás sería de esas cosas que siempre referencio al decir cualquier cosa. Entra en mi Top 5 de películas preferidas de todos los tiempos, le quita el lugar a alguna de las otras 5 que tenía.
2. No tengo punto dos, a menos que diga que hoy, manejando bien tranquilo un domingo desde su inicio, por tercera o quinta vez los agentes de tránsito me pararon para hacerme la prueba de conductor borracho; obviamente no pasó nada: cuando manejo, el alcohol no está en mi perspectiva, qué peligro un conductor ebrio.
1. Nine, ¡qué buena película!: para mí es soñada, se me abrió la boca desde que empezó, y no se me cerró sino hasta el final, me babeé con la dirección de fotografía: Daniel Day Lewis ¡mounstro!, y las nueve mujeres excelentes ¡mounstras¡; Nine tiene un aire de esas películas italianas de antes: soberbias, excelentes; me entraron ganas de volver a ver todo lo de Federico Felline.
sábado, febrero 06, 2010
miércoles, febrero 03, 2010
TOP 5 El chico Rodrigo Ayala
Lo primero que hago es tachar esa única palabra que me atreví a escribir en este cuaderno viejo, sucio, desvencijado que me encontré esculcando en el escaparate de mi habitación; escogí éste cuaderno para que sea mi diario personal, quiero que en él estén los hechos más relevantes de mi vida, mis tristezas, mis alegrías, mis logros, mis fracasos, mis ratos de ocio puro y conciso que quizá, al fin de cuentas, sean todo fundamento de mi existencia. Tacho una segunda única palabra, y luego tacho una tercera y sigo tachando una cuarta y una quinta y una sexta y una séptima, y así y asá se me acaba toda la hoja. Uno de mis grandes fracasos: escribir un diario. Eso debería anotarlo en el cuaderno.
Después de mucho rato, muchos cafés, mucha música sonando en el equipo de sonido sin ser escuchada, muchas idas y venidas de la cocina a mi habitación, muchas encendidas y apagadas del televisor, logro escribir algo:
1. Una vez intenté ser pintor; lo dicen los pinceles que están sobre mi mesita de noche, que desde hace años, cuando se compraron y no se utilizaron y tomaron un lugar en esta casa, nunca nadie los ha movido de su sitio. El intentar ser pintor y fracasar en el intento tiene su explicación: Una chica muy linda de la cual yo estaba enamorado le comentó una vez a un amigo “Parce, me gustaría que me pintaran desnuda”, luego nunca más volví a ver a esa chica, se mudó de barrio.
2. Una vez intenté ser escultor; lo dice esa arcilla dura como piedra que de vez en cuando mantiene abierta la puerta de mi habitación. Esto también tiene su explicación: La película Ghost; Me imaginé que yo era Patrick Swayze enseñándole a esculpir a Demi Moore, obviamente ella desnuda.
3. Una vez intenté ser fotógrafo; lo dice la cámara polaroid que me regaló quién sabe quién y que tengo guardada en mi escaparate quién sabe desde cuándo. Fracasé en esto porque una voz en mi cabeza siempre me decía que debía tomar fotos de mi pene erecto; al quemar esas fotos me intoxiqué y estuve dos semanas hospitalizado.
4. Intenté, obligado, ser matemático; lo dice ese diploma de bachiller con énfasis en matemáticas que está enmarcado y colgado en una de las paredes de mi habitación. Fue caso perdido desde el principio, no podía evitar emitir una sonrisita nerviosa cada vez que eran nombrados Seno, Coseno y Theta; con Coseno siempre pensaba en la chica de tres tetas de Total Recall y la erección no se hacía esperar.
5. Igualmente intento ser escritor; lo dice este cuaderno en el que estoy escribiendo y del cual ya me cansé. Ya me pondré a garabatear, me conozco, al lado de lo que escribí, unas buenas tetas bailando y un par de penes penetrando un par de vaginas; vaginas de labios carnosos, lubricadas, sabrosas.
Como siempre, ya lo he hecho, me tendré que deshacer de éste diario.
Después de mucho rato, muchos cafés, mucha música sonando en el equipo de sonido sin ser escuchada, muchas idas y venidas de la cocina a mi habitación, muchas encendidas y apagadas del televisor, logro escribir algo:
1. Una vez intenté ser pintor; lo dicen los pinceles que están sobre mi mesita de noche, que desde hace años, cuando se compraron y no se utilizaron y tomaron un lugar en esta casa, nunca nadie los ha movido de su sitio. El intentar ser pintor y fracasar en el intento tiene su explicación: Una chica muy linda de la cual yo estaba enamorado le comentó una vez a un amigo “Parce, me gustaría que me pintaran desnuda”, luego nunca más volví a ver a esa chica, se mudó de barrio.
2. Una vez intenté ser escultor; lo dice esa arcilla dura como piedra que de vez en cuando mantiene abierta la puerta de mi habitación. Esto también tiene su explicación: La película Ghost; Me imaginé que yo era Patrick Swayze enseñándole a esculpir a Demi Moore, obviamente ella desnuda.
3. Una vez intenté ser fotógrafo; lo dice la cámara polaroid que me regaló quién sabe quién y que tengo guardada en mi escaparate quién sabe desde cuándo. Fracasé en esto porque una voz en mi cabeza siempre me decía que debía tomar fotos de mi pene erecto; al quemar esas fotos me intoxiqué y estuve dos semanas hospitalizado.
4. Intenté, obligado, ser matemático; lo dice ese diploma de bachiller con énfasis en matemáticas que está enmarcado y colgado en una de las paredes de mi habitación. Fue caso perdido desde el principio, no podía evitar emitir una sonrisita nerviosa cada vez que eran nombrados Seno, Coseno y Theta; con Coseno siempre pensaba en la chica de tres tetas de Total Recall y la erección no se hacía esperar.
5. Igualmente intento ser escritor; lo dice este cuaderno en el que estoy escribiendo y del cual ya me cansé. Ya me pondré a garabatear, me conozco, al lado de lo que escribí, unas buenas tetas bailando y un par de penes penetrando un par de vaginas; vaginas de labios carnosos, lubricadas, sabrosas.
Como siempre, ya lo he hecho, me tendré que deshacer de éste diario.
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